Una historia, con un aceptable comienzo, desperdiciada. Un par de sugerencias: cuando se desarrolla una historia en dos tiempos, que se van entremezclando, lo normal es utilizar tipos de letras distintas (suele utilizarse la cursiva para determinar uno); la segunda es que la revise de nuevo, la «limpie» y, sobre todo, haga por aprender algo sobre el uso de los signos ortográficos en el ritmo narrativo.
Suerte.
El relato es un monólogo que pierde imprevistamente su narración en tiempo presente, el más apropiado en estas historias intimistas, para mantenerse en pasado desde aproximadamente la mitad, y en el último párrafo volver al presente. Queda raro. Desorienta.
El conflicto (la desaparición de su querido taller o, también podrÃa ser, el cruel holocausto de unos pobres patos) aparece a la mitad del texto en el primer caso y al final en el segundo. Hasta entonces no veo más que un posicionamiento del narrador y su entorno, muy bien contado, por supuesto, pero demasiado largo (el segundo párrafo es interminable).
Creo que siempre es mejor empezar por el conflicto e incorporar poco a poco la información previa e ilustrativa de los porqués de la acción.
Aunque, con un protagonista al que se le puede sacar tanta punta, tal vez has decidido que ya es por sà mismo un puro conflicto y te centras en él desde el primer renglón. En ese caso, perfecto.
El arranque, un hallazgo.
Estos chicos del ayuntamiento no dan una a derechas. Asà les va.
Mucha suerte.
Una historia, con un aceptable comienzo, desperdiciada. Un par de sugerencias: cuando se desarrolla una historia en dos tiempos, que se van entremezclando, lo normal es utilizar tipos de letras distintas (suele utilizarse la cursiva para determinar uno); la segunda es que la revise de nuevo, la «limpie» y, sobre todo, haga por aprender algo sobre el uso de los signos ortográficos en el ritmo narrativo.
Suerte.
Más que una historia es una reflexión, entretenida y bien escrita (salvo algunas partes). suerte
Gracias por los comentarios, aunque crÃticos, son aceptables para reflexionar sobre lo que uno ha escrito. El único que no he terminado de entender y me ha conturbado por mi condición de profesor de Literatura es el relativo al empleo de los signos ortográficos en el ritmo narrativo. No sé a qué se refiere AntÃstenes, ni si ha tomado como referencia a Todorov, a Prop, a Zavala o a DomÃnguez Caparrós en esa alusión a la ortografÃa narrativa, o si se refiere a una estrategia estructural, conjetural o normativa. Por favor, me gustarÃa que me lo aclarara. En cuanto al uso de otro tipo de letra para señalar un cambio temporal, me parece totalmente innecesario dada la claridad con que se ha entendido y, además, porque tiene que ver más con una reflexión introspectiva para redondear la personalidad del personaje que con la anécdota propiamente dicha. Saludos.
Hola Sini,
la historia me gusta, pero me lÃa también el uso de los tiempos.
Otro punto es que la voz narrativa no me parece la de un niño de trece años, no me resulta verosÃmil. Quizás hubiera sido más sencillo abandonar la primera persona.
Bueno, ahà quedan estos comentarios para tu reflexión.
Suerte y un saludo.