Email a copy of '177- Lágrimas de arena. Por Ala Chica' to a friend
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Enviando…
La inquietud de la espera retratada de forma magistral. Mucha suerte.
Francamente, el desenlace me ha pillado con el paso cambiado. Y la última parte casi, porque veo una ruptura abrupta del ritmo del cuento. Eso de que él entre en un bar, pida un sol y sombra y se ponga a contemplar un partido de la selección española…, en fin, yo creo que se desliga sin contemplaciones del ambiente de drama marino que arrastra desde el comienzo. Pero bien, sÃ, muy bien.
Un final metafórico para un relato demasiado melodramático. Acórtelo, utilice frases más cortas, no busque el detalle melodramático en la descripción y… Tal vez no se lo «rebotarán» del certamen «Santoña, la mar…». Suerte.
Interesante en su primera parte, aunque con frases muy sobadas como aquellas de «gaviota petroleada» o «el viento francotirador!. suerte
Luc, a mi juicio, ése es uno de los aciertos del relato, el cambio de enfoque o de ritmo entre el estado de ánimo de la mujer, cuando sale a buscar al marido, y él, que está más ancho que Pancho. ¿Tienes hijos adolescentes? ¿No te ha ocurrido que, si se retrasan al volver a casa, tú imaginas posibles desgracias, y las adornas con detalles hasta que parecen reales y se te pone un cuerpo malÃsimo? Y luego llegan ellos, que se lo estaban pasando pipa mientras tú estabas al borde de la taquicardia, y ante tus reproches por la tardanza te acusan de histeria. Imagino que estos hijos se quedarÃan de una pieza si despareciéramos ante sus ojos como la protagonista del relato. Una desaparición de una semana no más. SerÃa un buen escarmiento para ellos y un respiro para nuestros nervios.
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La inquietud de la espera retratada de forma magistral.
Mucha suerte.
Francamente, el desenlace me ha pillado con el paso cambiado.
Y la última parte casi, porque veo una ruptura abrupta del ritmo del cuento. Eso de que él entre en un bar, pida un sol y sombra y se ponga a contemplar un partido de la selección española…, en fin, yo creo que se desliga sin contemplaciones del ambiente de drama marino que arrastra desde el comienzo.
Pero bien, sÃ, muy bien.
Un final metafórico para un relato demasiado melodramático. Acórtelo, utilice frases más cortas, no busque el detalle melodramático en la descripción y… Tal vez no se lo «rebotarán» del certamen «Santoña, la mar…».
Suerte.
Interesante en su primera parte, aunque con frases muy sobadas como aquellas de «gaviota petroleada» o «el viento francotirador!. suerte
Luc, a mi juicio, ése es uno de los aciertos del relato, el cambio de enfoque o de ritmo entre el estado de ánimo de la mujer, cuando sale a buscar al marido, y él, que está más ancho que Pancho.
¿Tienes hijos adolescentes? ¿No te ha ocurrido que, si se retrasan al volver a casa, tú imaginas posibles desgracias, y las adornas con detalles hasta que parecen reales y se te pone un cuerpo malÃsimo? Y luego llegan ellos, que se lo estaban pasando pipa mientras tú estabas al borde de la taquicardia, y ante tus reproches por la tardanza te acusan de histeria.
Imagino que estos hijos se quedarÃan de una pieza si despareciéramos ante sus ojos como la protagonista del relato. Una desaparición de una semana no más. SerÃa un buen escarmiento para ellos y un respiro para nuestros nervios.