Asà es la vida Saraiba, aunque quizás confÃamos todavÃa en el amor eterno, creo que lo hacemos desde lejos, muy lejos. Me he quedado con ganas de leer más, jeje. ¡Suerte en el concurso compañer@!
Me hubiera gustado más la historia contada desde el punto de vista de Iván, al hacerlo una tercera persona se pierden matices. Por lo demás es un texto bien escrito.
En lo del amor eterno, no entro.
Mucha suerte en el certamen.
Cada quien tiene su punto de vista, en esta bonita historia, es una tercera persona quien lo dá. Me gustó de todas maneras la forma en que esta persona cuenta las cosas, sin rencores, sin amargura. Suerte
Gracias, Violeta y la ciudad, por leerlo.
Es cierto que el punto de vista de un tercero ayuda a contar las cosas con más objetividad, has dado en el clavo la ciudad, y gracias otra vez por esos 5 puntos.
Saraiba, relatas encuentros sesgados con otra persona, nos sucede mucho, perdemos de vista y recuperamos. Se lees de un tirón, sin complicaciones y detrás se ve los sentimientos que nos despiertan esas personas. Una llega a legrarse por Iván y por Martina, cosas de la vida en las que te fijas con aguda y personal observación.
Suerte.
Se dice que las relaciones de pareja son demasiado pesadas para soportarlas entre dos; el número ideal es tres.
Aquà ese impar es la buena de la narradora, una herramienta perfecta para meter el periscopio en los personajes sin daños colaterales ni salpicaduras. Creo que desde esa elección literaria proviene la facilidad con que se lee tu cuento, escrito, además, con un lenguaje sencillo y cercano y una ortografÃa sin mancha.
Una historia, por otro lado, de atascos y desatascos amorosos absolutamente reconocible. Porque en la vida real episodios semejantes se entrecruzan mediante incontrolables escalofrÃos (calientes y helados al tiempo), en cualquier calle del planeta sin que, y ahà está su perfidia, casi nadie se de cuenta más que los angustiosos amantes.
Enhorabuena.
Asà es la vida Saraiba, aunque quizás confÃamos todavÃa en el amor eterno, creo que lo hacemos desde lejos, muy lejos. Me he quedado con ganas de leer más, jeje. ¡Suerte en el concurso compañer@!
Una historia de amor y desamor muy bien contada, sencilla y original. Muy bonita y agradable de leer.
¿El amor eterno no es ese que dura dos o tres años? Algunos amores que traspasan fronteras llegan incluos a los cuatro.
Mucha suerte.
Gracias, compañeros, por vuestros comentarios. Hóskar, veo que tú eres de los incrédulos, a ver si tienes suerte y un dÃa rectificas esa opinión.
Me hubiera gustado más la historia contada desde el punto de vista de Iván, al hacerlo una tercera persona se pierden matices. Por lo demás es un texto bien escrito.
En lo del amor eterno, no entro.
Mucha suerte en el certamen.
Gracias, Roberta.
El recurso de la tercera persona ajena, «casi» imparcial, y que no puede intervenir en la historia, es, como ya sabes, muy antiguo en la literatura, y a mà me gusta de vez en cuando recuperarlo.
Desde luego, contado en primera persona por el protagonista, sin duda hubiera sido una historia bastante distinta.
Suerte para ti también.
Los «parasiempre» nos encadenan, más cuando los dejamos plasmados en papel..
Suerte!
Cada quien tiene su punto de vista, en esta bonita historia, es una tercera persona quien lo dá. Me gustó de todas maneras la forma en que esta persona cuenta las cosas, sin rencores, sin amargura. Suerte
Gracias, Violeta y la ciudad, por leerlo.
Es cierto que el punto de vista de un tercero ayuda a contar las cosas con más objetividad, has dado en el clavo la ciudad, y gracias otra vez por esos 5 puntos.
Un relato simple y de fácil lectura. Quizás en su sencillez esté el mérito. Sin grandes pretenciones, espero. Suerte
Una historia sencilla, amable, pero muy bien contada.
Suerte.
Gracias, Ruiz y AntÃstenes, por vuestros amables comentarios.
Saraiba, relatas encuentros sesgados con otra persona, nos sucede mucho, perdemos de vista y recuperamos. Se lees de un tirón, sin complicaciones y detrás se ve los sentimientos que nos despiertan esas personas. Una llega a legrarse por Iván y por Martina, cosas de la vida en las que te fijas con aguda y personal observación.
Suerte.
Se dice que las relaciones de pareja son demasiado pesadas para soportarlas entre dos; el número ideal es tres.
Aquà ese impar es la buena de la narradora, una herramienta perfecta para meter el periscopio en los personajes sin daños colaterales ni salpicaduras. Creo que desde esa elección literaria proviene la facilidad con que se lee tu cuento, escrito, además, con un lenguaje sencillo y cercano y una ortografÃa sin mancha.
Una historia, por otro lado, de atascos y desatascos amorosos absolutamente reconocible. Porque en la vida real episodios semejantes se entrecruzan mediante incontrolables escalofrÃos (calientes y helados al tiempo), en cualquier calle del planeta sin que, y ahà está su perfidia, casi nadie se de cuenta más que los angustiosos amantes.
Enhorabuena.
Tu facilidad para contar una historia es pasmosa.
Gracias Luc, por tus bonitas palabras y buen análisis.
Gracias también, Jerry, es todo un cumplido.
Estimad@ Saraiba:
Muchas gracias por el comentario que dejaste en mi relato. Yo también creo en el des-amor eterno. Toda la suerte para tà en el Certamen.