Cuando un relato es malo, la ciudad, es malo, y hasta ahà no pasa nada. Hay muchos incluso peores que este. Pero decir que un texto tiene «sensibilidad femenina» es una ofensa para los lectores, y sobre todo para los millones de personas que trabajamos por evitar el machismo y la discriminación en cualquier campo de la vida social o cultural. Lo bueno o malo, es discutible; lo de la sensibilidad femenina es una solemne estupidez, y me asombra que usted lo saque a colación.
RogarÃa, de veras, una aclaración al respecto.
Un relato rápido y trepitante. Pasa de un tema a otro con agilidad y oficio. Quizás en algunos momentos algo embrollado. En general me ha gustado y recomiendo sea leido.
Hank:: me pregunto cómo serÃa el mundo si fuera gobernado con los criterios que usted utiliza. En nombre de âsupuestos millonesâ que trabajan para evitar el machismo y la discriminación, pretende negar los sentimientos individuales.manifestados por âla ciudadâ.. De este modo obraron y obran los fascismos, tanto de derecha como de izquierda. La libertad de expresión es un derecho fundamental de la democracia. Y esto Ud. lo ve como estupidez. Por otra parte para decir que algo es malo es necesario dar los fundamentos. y no afirmarlo dogmáticamente como Ud. hace. Todo lo suyo es realmente lamentable.
Estupendo relato con mucho más por abajo que por arriba, con una serie de insinuaciones implÃcitas que funcionan sabiamente aportando una información que va mucho más allá de los cinco párrafos que se nos presentan.
Dicho de otro modo, el cuento funciona como un desplegable en el que el lector adivina detalles y datos que a primera vista parecen no estar, pero que sà están, y que amplÃan y completan el dibujo de los personajes, su presente y su pasado.
Un relato escrito con un oficio poco usual. Y, además, sin una sola repetición, sin errores ni deslices.
Enhorabuena.
El puente que el tiempo dibuja entre el pasado y el presente suele ser imposible de cruzar.
Mucha suerte.
La opción posible es elegir la corriente del tiempo.El cuento es buenÃsimo. mucha suerte.
A mà me pareció un cuento extraño, pero escrito con oficio y con sesibilidad femenina. felicidades liria
Cuando un relato es malo, la ciudad, es malo, y hasta ahà no pasa nada. Hay muchos incluso peores que este. Pero decir que un texto tiene «sensibilidad femenina» es una ofensa para los lectores, y sobre todo para los millones de personas que trabajamos por evitar el machismo y la discriminación en cualquier campo de la vida social o cultural. Lo bueno o malo, es discutible; lo de la sensibilidad femenina es una solemne estupidez, y me asombra que usted lo saque a colación.
RogarÃa, de veras, una aclaración al respecto.
Un relato rápido y trepitante. Pasa de un tema a otro con agilidad y oficio. Quizás en algunos momentos algo embrollado. En general me ha gustado y recomiendo sea leido.
Este texto no llega ni a la categorÃa de «intento» de relato…
Hank:: me pregunto cómo serÃa el mundo si fuera gobernado con los criterios que usted utiliza. En nombre de âsupuestos millonesâ que trabajan para evitar el machismo y la discriminación, pretende negar los sentimientos individuales.manifestados por âla ciudadâ.. De este modo obraron y obran los fascismos, tanto de derecha como de izquierda. La libertad de expresión es un derecho fundamental de la democracia. Y esto Ud. lo ve como estupidez. Por otra parte para decir que algo es malo es necesario dar los fundamentos. y no afirmarlo dogmáticamente como Ud. hace. Todo lo suyo es realmente lamentable.
Me encanta la intertextualidad lograda en este relato con las obras de Borges y Cortazar. Están jugadas con fina ironÃa. No estoy de acuerdo con las opiniones de Antistenes a quien aconsejo estudiar algo de teorÃa literaria. En cuanto a Hank, se mete en una discusión que nada tiene que ver con la literatura. Da miedo su apelación a la mayorÃa que en él parece estar opuestas a los derechos del individuo.
Comienzo haciendo una breve referencia a ciertos comentarios anteriores, creo que hay veces en que, como pasa con Borges, la cultura del escritor supera en mucho a la de algunos lectores, que, sin comprender lo leÃdo, se atreven a tildarlo de malo o bueno. Es lÃcito opinar si gusta o no o expresar lo que se ha sentido al leerlo, pero de ahà a rotularlo por su calidad…creo que deberÃamos ser más cuidadosos.
En cuanto al cuento, mis felicitaciones y mis disculpas, pues mis conocimientos no alcanzan a los de la autora, pero sà alcanzo a vislumbrar en la historia, dos protagonistas: Lili, ex-esposa de Julio Cortázar y Coca, una mujer que hubiera podido tener una historia con Borges en la década del 70, pero que no fue porque no pudo resolver la Opción imposible. Recuérdese donde nos cuenta que por timidez rechazó la invitación a bailar de Julio.
Con la vuelta de su amiga rememora aquella época en la que aún no habia logrado transitar por los laberintos. Felicito a la autora. Me encantó este cuento. Y sà que se le nota el oficio y su cultura que tan bien administrada está aqui. Sé que se me han escapado detalles, seguramente. Hay laberintos que aún no he descifrado. Edith
El determinismo nos dice que lo que fue no pudo haber sido de otra manera y que la libertad es sólo una ilusión. Aunque fuera asÃ, las personas jamás podrÃamos aceptarlo. En la vida pensamos, de vez en cuando, en las alternativas que dejamos en el camino. Después de leer tu relato pensé en alguna que se perdió en mi pasado.
Cuando un relato me entretiene y me hace pensar, en mi opinión, es bueno. Enhorabuena y suerte.
Estupendo relato con mucho más por abajo que por arriba, con una serie de insinuaciones implÃcitas que funcionan sabiamente aportando una información que va mucho más allá de los cinco párrafos que se nos presentan.
Dicho de otro modo, el cuento funciona como un desplegable en el que el lector adivina detalles y datos que a primera vista parecen no estar, pero que sà están, y que amplÃan y completan el dibujo de los personajes, su presente y su pasado.
Un relato escrito con un oficio poco usual. Y, además, sin una sola repetición, sin errores ni deslices.
Enhorabuena.
SÃ. Me ha encantado, precioso.
Las cosas son las mismas pero nunca iguales. La posibilidad de alterar el pasado y la importancia de las elecciones oportunas siempre serán un tema recurrente en la literatura. Los futuribles sólo son eso, opciones perdidas que nunca conoceremos. Según Borges y su visión del tiempo, nosotros tenemos el plano del laberinto, pero hay que saber interpretarlo.
Encuentro también un trasunto importante en esa transformación de Chifú (¡ah, el viejo cascarrabias!). Pero eso es otra historia.
Te dejo mi voto, te deseo suerte en el concurso y te invito a visitar mi relato, el 181. Acaso te guste.
Un saludo.
Que me perdonen, pero no me he enterado de nada. Julio y Jorge aparecen jóvenes y lozanos en un baile de ex alumnos de los años 70… El final tampoco me ayuda, y lo peor de todo es que no sé qué pinta el gato en esta historia.
Un cuento muy interesante. Se destaca el tiempo, como elemento fundamental, como asà también, la intertextualidad. ¡Saludos!