Por comentar el conflicto, creo que los temas teológicos badean con bastante dificultad las aguas de la ficción (el recurso a la narración en primera persona agrava todavÃa más esa travesÃa).
Por lo demás, no hay errores gramaticales, y sólo alguna repetición. Bien.
Y en cuanto al planteamiento, cinco párrafos de preliminares son muchos. Y encima tan cortos. Tal vez empezando por la llegada a la iglesia y contando, aprovechando la mÃnima rendija, las nebulosas espirituales de la familia, la lectura hubiera resultado más fresca y animosa, sobre todo tratando de lo que trata.
Inteligente relato llevado con buen pulso. DifÃcil ponerse en la piel de una niña de cuatro años.
Mucha suerte.
Buen relato, bien contado.
Cuidado con los artÃculos… Hay momentos en que la voz de la narradora adulta se hace demasiado presente en su faceta infantil. No soy capaz de creerme que una niña de cuatro años, aunque sea espabilada (muchÃsimo, al parecer), distinga la forma en que su abuela manifiesta su religiosidad, por ejemplo, sobre todo porque yo también tengo una hija que alguna vez tuvo la edad referida…
Suerte.
Por comentar el conflicto, creo que los temas teológicos badean con bastante dificultad las aguas de la ficción (el recurso a la narración en primera persona agrava todavÃa más esa travesÃa).
Por lo demás, no hay errores gramaticales, y sólo alguna repetición. Bien.
Y en cuanto al planteamiento, cinco párrafos de preliminares son muchos. Y encima tan cortos. Tal vez empezando por la llegada a la iglesia y contando, aprovechando la mÃnima rendija, las nebulosas espirituales de la familia, la lectura hubiera resultado más fresca y animosa, sobre todo tratando de lo que trata.