Decía Ernest Hemingway que una novela es una primera frase por la que darías la vida y doscientas páginas más. Yo no daría mi vida, desde luego (me queda bastante tarea por hacer), pero te garantizo que me sentiría muy feliz si esas trece primeras palabras de tu texto se me hubieran ocurrido alguna vez a mí.
Tú luego no te estiras hasta doscientas páginas, como Hemingway, sino a un mini-relato de diez líneas; con un desenlace ocurrente, eso sí.
Pero, créeme, esto último me parece,con diferencia, lo menos importante. Felicidades.
Pues yo te voy a ser muy sincera, el primer párrafo me parece buenísimo, pero ahí se queda la cosa. Pienso que deberías haber aprovechado mejor ese comienzo creando un relato verdaderamente bueno.
Aunque la imagen metafórica de las esponjas es buena, creo que le falta un desarrollo de mayor sutileza, menos evidente, para sacarle todo el partido.
Si el último párrafo es una autojustificación del personaje, me parece correcto, pero si realmente pretende establecer vasos comunicantes con una dura infancia, me parece desafortunado. Eso no le quita gracia, claro.
Suerte
Pues no sé… yo lo veo demasiado trivial, maniqueo… Creo que en la vida real todos somos a la vez buenos y malos y viceversa. Que todos tenemos diferentes colores y somos a la vez azul cobalto y verde hierbabuena, según nuestro estado de ánimo.
Suerte
Un buen comienzo para destrozar una posible historia tras el primer párrafo. El final simplemente ridículo. Me «suena» a texto rebotado de cualquier certamen de «microrelatos»…
Creo que el microrelato no es la forma más adecuada para este certamen, pero eso a lo mejor es lo de menos.
Personalmente, no me gustan las historias que tratan los tópicos: el chico es malo porque ha tenido una dura infancia, educado sin referentes en una familia rota. Esperaba mucho más de las esponjas del primer párrafo.
A mi parecer, el último párrafo destroza todo lo anterior, un desenlace repentino, forzado, que no aporta nada…
muy bueno tu relato y ya que lo hiciste micro, yo me hubiera quedado con los dos primeros párrafos y hubiera quedado genial. la imagen del niño recibiendo toda la basura es sobrecogedora, ahí hubiera terminado tu historia. felicidades
¨Te garantizo que me sentiría muy feliz si esas trece primeras palabras de tu texto se me hubieran ocurrido alguna vez a mí¨.
Luc
Yo me sentiría feliz si se me hubiera ocurrido toda la metáfora. Absorbí tu texto y lo guardé en mi carpeta de lecturas. Tranquilo, no soy de los que plagian, sólo creí que valdría la pena re-leerte.
Decía Ernest Hemingway que una novela es una primera frase por la que darías la vida y doscientas páginas más. Yo no daría mi vida, desde luego (me queda bastante tarea por hacer), pero te garantizo que me sentiría muy feliz si esas trece primeras palabras de tu texto se me hubieran ocurrido alguna vez a mí.
Tú luego no te estiras hasta doscientas páginas, como Hemingway, sino a un mini-relato de diez líneas; con un desenlace ocurrente, eso sí.
Pero, créeme, esto último me parece,con diferencia, lo menos importante. Felicidades.
Yo sólo digo!uau!
Yo digo lo mismo. Felicidades
Pues yo te voy a ser muy sincera, el primer párrafo me parece buenísimo, pero ahí se queda la cosa. Pienso que deberías haber aprovechado mejor ese comienzo creando un relato verdaderamente bueno.
Aunque la imagen metafórica de las esponjas es buena, creo que le falta un desarrollo de mayor sutileza, menos evidente, para sacarle todo el partido.
Si el último párrafo es una autojustificación del personaje, me parece correcto, pero si realmente pretende establecer vasos comunicantes con una dura infancia, me parece desafortunado. Eso no le quita gracia, claro.
Suerte
¡Chapeau!
Una contundente metáfora de la vida. Sobran las palabras, las que tú no has escrito, porque las que sí has escrito están perfectas.
Suerte.
Mi relato es el 41
Un poco corto, me gustaría saber más de esa esponja violeta, antes del desenlace final.
Suerte.
Pues no sé… yo lo veo demasiado trivial, maniqueo… Creo que en la vida real todos somos a la vez buenos y malos y viceversa. Que todos tenemos diferentes colores y somos a la vez azul cobalto y verde hierbabuena, según nuestro estado de ánimo.
Suerte
Está bien, pero coincido con Roberta B., a mí también me hubiera gustado saber más de esa esponja antes del final. Suerte.
Estoy con Rosa Azul; los dos últimos párrafos no están a la altura de la genialidad del primero. Suerte, Gris Ceniza.
Original y distinto a todo lo que he leido
Un buen comienzo para destrozar una posible historia tras el primer párrafo. El final simplemente ridículo. Me «suena» a texto rebotado de cualquier certamen de «microrelatos»…
Creo que el microrelato no es la forma más adecuada para este certamen, pero eso a lo mejor es lo de menos.
Personalmente, no me gustan las historias que tratan los tópicos: el chico es malo porque ha tenido una dura infancia, educado sin referentes en una familia rota. Esperaba mucho más de las esponjas del primer párrafo.
A mi parecer, el último párrafo destroza todo lo anterior, un desenlace repentino, forzado, que no aporta nada…
Todos somos esponjas. Bueno, casi todos. Algún aprendiz de cínico es más impenetrable que ‘el hombre de negro’. Espléndido.
Mucha suerte.
muy bueno tu relato y ya que lo hiciste micro, yo me hubiera quedado con los dos primeros párrafos y hubiera quedado genial. la imagen del niño recibiendo toda la basura es sobrecogedora, ahí hubiera terminado tu historia. felicidades
Perdónenme, estetas amigos, pero el tercer párrafo es una linda sorpresa, y están todos a tiro.
Estamos, digo.
Y me parece perfecto.
¨Te garantizo que me sentiría muy feliz si esas trece primeras palabras de tu texto se me hubieran ocurrido alguna vez a mí¨.
Luc
Yo me sentiría feliz si se me hubiera ocurrido toda la metáfora. Absorbí tu texto y lo guardé en mi carpeta de lecturas. Tranquilo, no soy de los que plagian, sólo creí que valdría la pena re-leerte.
Gracias por tu voto, Gris Ceniza.