Lineal y muy explícito, lo que le resta chispa. Aun con ello, el suspense resulta muy entretenido. Que hubiera desenlace-sorpresa era de esperar…, pero reconozco que no ése. Enhorabuena.
Una historia muy real. A todos, los miedos nos han atenazado en la niñez; por un lado lo que nos contaban y por otro el estado natural del miedo. Muy bien contada y sobre todo muy creíble, engancha y te atrapa. Si bien es verdad que al principio eres demasiado explícita, a veces el lector necesita espacio para descubrir por sí mismo.
Pero en general es entretenida y me ha gustado. Te felicito.
Muchas gracias a ambas. A parte de por los amables comentarios , porque habéis captado la «veracidad» de la historia. No sé hasta qué punto pudo exagerar, pero así como está contada es como me la contó mi padre cuando aún era una niña. Yo lo único que he hecho ha sido ambientarla y ponerle al pequeño el nombre de mi hijo, o sea, del nieto del protagonista. Ojalé hubiese tenido vuestro talento, compañeras, para ligarlo todo mejor.
Coloque una coma tras la palabra «cercana», coordinará el «porque» anterior con «…no vivía…». «En aquel día a Samuel…». «Llegó A la casa de Samuel…», no teclee como si hablase de su domicilio…Y el relato es bueno, y bien construido en general… No creo que le cueste mucho el escribir otros mejores.
Bien escrito, bien narrado. Una historia sencilla, pero que despierta interés por saber cómo acabará. El final no desmerece.
Cuidado con las tildes de los demostrativos, algunas están de más.
Buena suerte.
Agradezco de todo corazón vuestas palabras, y más si cabe por ser la primera vez en la que me atrevo a meterme en una historia de este tipo: es el mejor incentivo para volver a participar en otro concurso.
«Los niños viven extraordinarias aventuras que no les turban en absoluto. Por ejemplo, una semana despu´es de haber ocurrido, pueden mencionar que se encontraron en el bosque con su padre muerto y que jugaron con ´el.» J.M. Barry, Peter Pan
De cr´ios es m´as dif´icil diferenciar la realidad y la ficci´on, es cuando ocurren cosas como ´esta. Logras transmitir esa sensaci´on, y haces recordar vivencias parecidas, al menos en mi caso lo has conseguido.
Me ha gustado tu relato. He de reconocer que me has mantenido en vilo hasta el final. Describes muy bien la angustia del niño, así es como pensamos cuando tenemos doce años: nada de priorizar en la propia seguridad, no: ante todo, salvar la leche para que la bronca no sea tan monumental…Cómo cambian los puntos de vista: cuando somos adultos, la lechera y las vueltas carecen de importancia frente a la vida.
Enhorabuena, has reflejado bastante bien el punto de vista infantil.
¡Suerte!
Si por curiosidad quieres leerme, soy el número 207.
Muchas gracias, Samuelena. El comentario que dejaste me sube la moral y me motiva para seguir abriéndome paso a punta de lápiz en el mundo de las letras. Espero que tú y tu esposo, Arponero, también continúen y, quién sabe, a lo mejor en un día no muy lejano intercambiamos libros. Por el momento estoy enfocado (cuando tengo tiempo) en escribir una antología de cuento; vamos a ver qué pasa. Y también tengo un par de ideas para novela, pero eso si requiere tiempo completo y mucha disciplina, ademas de preparación (la cual hasta ahora estoy adquiriendo; lo demostré en el relato con el que participo y cuya falla más obvia son los acentos diacríticos).
En fin, que lo importante era enviarte una tonelada de gracias a ti y a Arponero, pero me dio por contar esto, a ver si de tanto decirlo yo mismo me convenzo de que sí se puede.
Un abrazo grande.
P.D: Estoy de 100% de acuerdo con el último comentario de Arponero.
Lineal y muy explícito, lo que le resta chispa. Aun con ello, el suspense resulta muy entretenido. Que hubiera desenlace-sorpresa era de esperar…, pero reconozco que no ése. Enhorabuena.
Describes bien la sensación de angustia del niño, hasta dónde puede llevarle su imaginación. Buen final.
Suerte en el certamen.
Una historia muy real. A todos, los miedos nos han atenazado en la niñez; por un lado lo que nos contaban y por otro el estado natural del miedo. Muy bien contada y sobre todo muy creíble, engancha y te atrapa. Si bien es verdad que al principio eres demasiado explícita, a veces el lector necesita espacio para descubrir por sí mismo.
Pero en general es entretenida y me ha gustado. Te felicito.
Suerte.
Muchas gracias a ambas. A parte de por los amables comentarios , porque habéis captado la «veracidad» de la historia. No sé hasta qué punto pudo exagerar, pero así como está contada es como me la contó mi padre cuando aún era una niña. Yo lo único que he hecho ha sido ambientarla y ponerle al pequeño el nombre de mi hijo, o sea, del nieto del protagonista. Ojalé hubiese tenido vuestro talento, compañeras, para ligarlo todo mejor.
Coloque una coma tras la palabra «cercana», coordinará el «porque» anterior con «…no vivía…». «En aquel día a Samuel…». «Llegó A la casa de Samuel…», no teclee como si hablase de su domicilio…Y el relato es bueno, y bien construido en general… No creo que le cueste mucho el escribir otros mejores.
Bien escrito, bien narrado. Una historia sencilla, pero que despierta interés por saber cómo acabará. El final no desmerece.
Cuidado con las tildes de los demostrativos, algunas están de más.
Buena suerte.
buen relato, escrito con sencillez y con un suspenso muy bien trabajado, suerte
Agradezco de todo corazón vuestas palabras, y más si cabe por ser la primera vez en la que me atrevo a meterme en una historia de este tipo: es el mejor incentivo para volver a participar en otro concurso.
Suspense mantenido hasta el final. La imaginación de los niños será una fuente inagotable de relatos.
Mucha suerte.
«Los niños viven extraordinarias aventuras que no les turban en absoluto. Por ejemplo, una semana despu´es de haber ocurrido, pueden mencionar que se encontraron en el bosque con su padre muerto y que jugaron con ´el.» J.M. Barry, Peter Pan
De cr´ios es m´as dif´icil diferenciar la realidad y la ficci´on, es cuando ocurren cosas como ´esta. Logras transmitir esa sensaci´on, y haces recordar vivencias parecidas, al menos en mi caso lo has conseguido.
Enhorabuena.
Me ha gustado tu relato. He de reconocer que me has mantenido en vilo hasta el final. Describes muy bien la angustia del niño, así es como pensamos cuando tenemos doce años: nada de priorizar en la propia seguridad, no: ante todo, salvar la leche para que la bronca no sea tan monumental…Cómo cambian los puntos de vista: cuando somos adultos, la lechera y las vueltas carecen de importancia frente a la vida.
Enhorabuena, has reflejado bastante bien el punto de vista infantil.
¡Suerte!
Si por curiosidad quieres leerme, soy el número 207.
Muchas gracias, Samuelena. El comentario que dejaste me sube la moral y me motiva para seguir abriéndome paso a punta de lápiz en el mundo de las letras. Espero que tú y tu esposo, Arponero, también continúen y, quién sabe, a lo mejor en un día no muy lejano intercambiamos libros. Por el momento estoy enfocado (cuando tengo tiempo) en escribir una antología de cuento; vamos a ver qué pasa. Y también tengo un par de ideas para novela, pero eso si requiere tiempo completo y mucha disciplina, ademas de preparación (la cual hasta ahora estoy adquiriendo; lo demostré en el relato con el que participo y cuya falla más obvia son los acentos diacríticos).
En fin, que lo importante era enviarte una tonelada de gracias a ti y a Arponero, pero me dio por contar esto, a ver si de tanto decirlo yo mismo me convenzo de que sí se puede.
Un abrazo grande.
P.D: Estoy de 100% de acuerdo con el último comentario de Arponero.