Recia la historia.
A mitad de lectura uno comienza a temerse un desenlace así, pero nos gustan tanto los finales felices desde que leíamos cuentos en el parvulario, que en el fondo siempre esperas ilusamente que la historia acabe alejada de la realidad más cruel.
Vigila las haches, los acentos en los pronombres y todas esas cosas, porque es una pena que le resten presencia a un texto tan compacto.
Enhorabuena.
Le recomiendo que empieze por una gramática básica y no teclee jamás «ADENTROS», es una palabra utilizada hasta la saciedad por Alfonso Estudillo Calderón (escritor) desde hace veinte años…
Recia la historia.
A mitad de lectura uno comienza a temerse un desenlace así, pero nos gustan tanto los finales felices desde que leíamos cuentos en el parvulario, que en el fondo siempre esperas ilusamente que la historia acabe alejada de la realidad más cruel.
Vigila las haches, los acentos en los pronombres y todas esas cosas, porque es una pena que le resten presencia a un texto tan compacto.
Enhorabuena.
bello relato con un final hermoso. felicidades
Hay historias de amor que merecen ser adornadas a diario con flores rojas. Esta es una de ellas.
Mucha suerte
Le recomiendo que empieze por una gramática básica y no teclee jamás «ADENTROS», es una palabra utilizada hasta la saciedad por Alfonso Estudillo Calderón (escritor) desde hace veinte años…
!Preciosa historia de amor! Y hasta el final me ha sorprendido. Mucha suerte.