«…como ORGULLOSO AL MOSTRAR que estaba ALLÍ porque no le le quedaba otra…». Y no le comento de las comas que le faltan en las oraciones anteriores. Un relato que debería repasar y no porque lo teclee en cursiva ha de significar que sea bueno.
Suerte en todo caso.
Menuda historia… Nunca he imaginado que hubiera putas que se pudieran reír tanto, ni que rasguen las ropas de sus clientes salvajemente porque necesiten que un macho les haga gozar más que el anterior. Y yo que pensaba que las putas sólo tenían sexo por dinero…
Respecto a la forma, el texto está lleno de repetición de palabras, y destaca el adjetivo «bien» para calificar todo tipo de situaciones: «bien ajustados», «bien apretado», «bien afeitado», «bien marcado», «bien en claro»…
La vida vale la pena vivirla, y la muerte, morirla.
Se repite el adjetivo «bien», como apunta Pirata, sólo que esta narración no está nada «bien», Un relato más de los muchos relatos misóginos que abundan en esta antología, pero bueno, hasta las compañeras cuentistas los alaban…
Mujer, «la ciudad», también hemos visto un montón de relatos con el tema del hombre maltratador, que ellas los descuartizan y todo, y también se aplauden y no los vamos a calificar de… a ver, ¿existe el equivalente de la misoginia aplicado al macho? Porque como «misantropía» es genérico…
Lo que quiero decir es que no se puede ser tan sexsusceptible. Aunque ahora lo hipócritamente correcto sea dorarle la píldora a la mujer y poner al hombre a parir, generalización tan irritante como la contraria, quien se pica, ajos come.
Historia de personajes sórdidos (o no tanto) resuelta con oficio.
Mucha suerte
«…como ORGULLOSO AL MOSTRAR que estaba ALLÍ porque no le le quedaba otra…». Y no le comento de las comas que le faltan en las oraciones anteriores. Un relato que debería repasar y no porque lo teclee en cursiva ha de significar que sea bueno.
Suerte en todo caso.
Menuda historia… Nunca he imaginado que hubiera putas que se pudieran reír tanto, ni que rasguen las ropas de sus clientes salvajemente porque necesiten que un macho les haga gozar más que el anterior. Y yo que pensaba que las putas sólo tenían sexo por dinero…
Respecto a la forma, el texto está lleno de repetición de palabras, y destaca el adjetivo «bien» para calificar todo tipo de situaciones: «bien ajustados», «bien apretado», «bien afeitado», «bien marcado», «bien en claro»…
La vida vale la pena vivirla, y la muerte, morirla.
Se repite el adjetivo «bien», como apunta Pirata, sólo que esta narración no está nada «bien», Un relato más de los muchos relatos misóginos que abundan en esta antología, pero bueno, hasta las compañeras cuentistas los alaban…
Mujer, «la ciudad», también hemos visto un montón de relatos con el tema del hombre maltratador, que ellas los descuartizan y todo, y también se aplauden y no los vamos a calificar de… a ver, ¿existe el equivalente de la misoginia aplicado al macho? Porque como «misantropía» es genérico…
Lo que quiero decir es que no se puede ser tan sexsusceptible. Aunque ahora lo hipócritamente correcto sea dorarle la píldora a la mujer y poner al hombre a parir, generalización tan irritante como la contraria, quien se pica, ajos come.