Juan, esta novela corta tiene su punto de ironía perversa, pero creo que un poco más resumida hubiera funcionado igual de bien.
Con ese argumento como eje de un guión, hace treinta años Berlanga hubiera disfrutado como un indio rodándolo en cualquier pueblo castellano invisible en los mapas, y con Alfredo Landa de mosén.
Los cuentos bien cosidos edifican un simulacro de realidad que resultan más sólidos y comprensibles que la realidad misma.
Felicidades.
Un relato mal trabajado. Mezcla reacciones y formas de pensar en épocas distintas en sus personajes. En definitiva, un alargamiento insustancial de un chiste que se contaba ya hace treinta años…
Suerte.
Tiene su punto irónico y cómico. Tal vez el ritmo es excesivamente lento al principio y el final precipitado, como si al empezar a escribirlo hubiera necesidad de llenar líneas para alargar el relato y, al final, se cerrara rápido para no rebasar la longitud deseada.
Buena suerte.
Juan, esta novela corta tiene su punto de ironía perversa, pero creo que un poco más resumida hubiera funcionado igual de bien.
Con ese argumento como eje de un guión, hace treinta años Berlanga hubiera disfrutado como un indio rodándolo en cualquier pueblo castellano invisible en los mapas, y con Alfredo Landa de mosén.
Los cuentos bien cosidos edifican un simulacro de realidad que resultan más sólidos y comprensibles que la realidad misma.
Felicidades.
Lo imagino como una escena dibujada en los áridos campos de Castilla, sin color, con ese grupillo de personajes entrañables.
Mucha suerte.
Un relato mal trabajado. Mezcla reacciones y formas de pensar en épocas distintas en sus personajes. En definitiva, un alargamiento insustancial de un chiste que se contaba ya hace treinta años…
Suerte.
Tiene su punto irónico y cómico. Tal vez el ritmo es excesivamente lento al principio y el final precipitado, como si al empezar a escribirlo hubiera necesidad de llenar líneas para alargar el relato y, al final, se cerrara rápido para no rebasar la longitud deseada.
Buena suerte.
A mi me gustó este relato, pero más bien me parece el capítulo de una novela costumbrista. felicidades