Me has transportado a mis 17 años, no consigo recordar si lo que soy ahora es con lo que soñaba entonces. Pero ciertamente dentro de unos años seguiré estos pasos para volver al camino que algún día dejé sin andar. Por cierto la casa de mi imaginación era una casita victoriana.
Suerte.
Un relato lineal y franco, en el que predomina el esmero por dejar todos los cabos atados. Seguro que no te pierdes al recorrerlo.
Eché de menos que se dejara algo más de espacio a la fantasía del lector pero, por otro lado, posee una corrección de escritura poco habitual.
Yo creo que es siempre mejor dejar volar la fantasía para imaginar lo que hay al otro lado de las ventanas.
Mucha suerte.
Me has transportado a mis 17 años, no consigo recordar si lo que soy ahora es con lo que soñaba entonces. Pero ciertamente dentro de unos años seguiré estos pasos para volver al camino que algún día dejé sin andar. Por cierto la casa de mi imaginación era una casita victoriana.
Suerte.
Bonito relato escrito con fina sensibilidad. felicidades
Siento decirle que me parece simplemente una redacción sobre su pasado.
Suerte.
Creo que todo el mundo tiene «su» ventana, y sueña con ver desde el otro lado. Suerte. Me ha gustado
Un relato lineal y franco, en el que predomina el esmero por dejar todos los cabos atados. Seguro que no te pierdes al recorrerlo.
Eché de menos que se dejara algo más de espacio a la fantasía del lector pero, por otro lado, posee una corrección de escritura poco habitual.