Vaya historia, me ha encantado, he estado en tensión hasta el final e imaginándome como sería todo si eso sucediese y se me pone la piel de gallina. Enhorabuena y suerte.
Creo que la intención es buena, pero ten cuidado con los acentos, y de cerrar siempre los signos de interrogación y de exclamación. Por lo demás, a seguir escribiendo. Suerte.
Antístenes, quizás hay que mirar más allá del «apocalipsis en series televisivas» para buscar la metáfora. Gracias por el consejo y por el comentario 🙂
Uno de esos relatos en los que se convierte la realidad en sentido, aunque ese sentido sea una ilusión, y en los que aquello que no se cuenta resulta más relevante que lo que se cuenta.
La cotidianeidad de los telediarios es tan espantosa que considero una hazaña interpretarla en formato de ficción cuando lo que le sale a uno es echar a correr.
Al margen de ello el ritmo del desarrollo aporta tanta presión cronometrada, que a cada poco te empuja a mirar el reloj y asomarte a la ventana a ver si sigue ahí el sol o se la ha cargado un aerolito errante.
La redacción, salvo unas cuantas faltillas, de primera.
Enhorabuena.
Vaya historia, me ha encantado, he estado en tensión hasta el final e imaginándome como sería todo si eso sucediese y se me pone la piel de gallina. Enhorabuena y suerte.
Me alegro de que te haya gustado. Muchas gracias Paulena 🙂
Creo que la intención es buena, pero ten cuidado con los acentos, y de cerrar siempre los signos de interrogación y de exclamación. Por lo demás, a seguir escribiendo. Suerte.
Gracias por los consejos Rosa azul 🙂
Demasiada influencia de los «apocalipsis en series televisivas». Procure revisar la ortografía siempre.
Suerte.
Aocalipsis now.
Pobre hombre ese al que se le va a colgar al cuello una mujer, para no dejarlo jamás.
Antístenes, quizás hay que mirar más allá del «apocalipsis en series televisivas» para buscar la metáfora. Gracias por el consejo y por el comentario 🙂
La ciudad, ¿quién ha dicho que sea un hombre? =P
Lo que realmente debería preocuparnos es que caminamos hacia ese destino a velocidad de crucero.
Mucha suerte.
Carámba Arya, no lo había leído y me ha encantado. Es angustioso y precioso a la vez.
Hoskar Wild, gracias por haber leido la historia y por tu comentario. Ojalá todo cambie y no lleguemos a ese destino como tú bien dices.
Adafina, me alegro de que te haya gustado, muchas gracias por el comentario:)
Uno de esos relatos en los que se convierte la realidad en sentido, aunque ese sentido sea una ilusión, y en los que aquello que no se cuenta resulta más relevante que lo que se cuenta.
La cotidianeidad de los telediarios es tan espantosa que considero una hazaña interpretarla en formato de ficción cuando lo que le sale a uno es echar a correr.
Al margen de ello el ritmo del desarrollo aporta tanta presión cronometrada, que a cada poco te empuja a mirar el reloj y asomarte a la ventana a ver si sigue ahí el sol o se la ha cargado un aerolito errante.
La redacción, salvo unas cuantas faltillas, de primera.
Enhorabuena.
Fantástico, te engancha desde el principio y te deja una buena cicatriz que perdurará.
Luc, muchísimas gracias por tu comentario, haces que tenga más y más ganas de escribir con tu entusiasmo 🙂
Overseas, me alegro mucho de que te haya gustado la historia, ¡muchas gracias por tu comentario!