El problema del relato es que se ve venir el final tan de lejos que no te sorprende que no te sorprenda. Una cesta tejida con pocos mimbres y, me parece, que también con un poco de desgana, sin llegar a definirse entre la crítica a los castigos bárbaros o la aventura juvenil de un ingenuo de manual.
Lisboa, perfecto escenario para una historia de este estilo. Fados, humo, mujeres… destino.
Mucha suerte.
Una simple aventura, sin más…
Suerte.
Una aventura que pudo o no haber sucedido.
El problema del relato es que se ve venir el final tan de lejos que no te sorprende que no te sorprenda. Una cesta tejida con pocos mimbres y, me parece, que también con un poco de desgana, sin llegar a definirse entre la crítica a los castigos bárbaros o la aventura juvenil de un ingenuo de manual.