Lástima de historia. No está mal contada, es ligera y divertida, pero… Su final es decepcionante. Me recuerda un relato policiaco en el que su autor, no sabiendo cómo salvar al protagonista, se «sacó de la manga» a un ángel (literal, de esos con alas), que recogía al investigador cuando caía por el acantilado para depositarlo nuevamente junto a su automóvil…
Suerte.
Bueno, bueno…también hemos leído casos de muertas cuya melena crece y crece sin cesar, ocasionando una inundación capilar en el pueblo al exhumarlas. Y primas sensuales que en sus arrebatos de deseo levitaban entre vaharadas de aroma a nardo borriquero…
Mr. Arkadin, su relato es ágil y desenfadado, no le he encontrado ni una coma mal puesta y me ha sorprendido el final. Suerte.
Imaginación de bastantes caballos de potencia y con escape libre.
Para pasar un rato de lo más divertido sin complicaciones ni quebraderos de cabeza.
Lo mejor de estas historias es que te alimentan la afición a leer más historias.
Perfecta de factura.
Felicidades.
Una historia desesnfadada y con un toque mágico al final que he disfrutado. Sobre gatos, algo sé, y me apasionan. Desde luego tienen muchas historias dentro ¡ojala las pudieran contar como Mifune! ¿o tal vez, es mejor que se las guarden para siempre?. Seguramente.
Te dejo mi voto y te invito a visitar mi relato, el 181 y a que dejes allí tu opinión si quieres.
Pues a mí no me parece mal final. No me lo esperaba y pienso que el factor sorpresa es un punto a favor del autor. Me ha gustado el detalle de lanzar al gato ocho veces por la ventana.
Efectivamente ágil, desenfadado y magnificamente escrito, pero el gato podría haber seguido siendo gato… son inquietantes, independientes y especiales, al igual que el escritor/a…
¿Dónde vive esa vecinita? Hay que tener cuidado porque los gatos los carga el diablo.
Mucha suerte.
Simpático relato lindando con lo fantastico. A veces necesitamos de un gato para que nos ayude a escribir.
Lástima de historia. No está mal contada, es ligera y divertida, pero… Su final es decepcionante. Me recuerda un relato policiaco en el que su autor, no sabiendo cómo salvar al protagonista, se «sacó de la manga» a un ángel (literal, de esos con alas), que recogía al investigador cuando caía por el acantilado para depositarlo nuevamente junto a su automóvil…
Suerte.
Bueno, bueno…también hemos leído casos de muertas cuya melena crece y crece sin cesar, ocasionando una inundación capilar en el pueblo al exhumarlas. Y primas sensuales que en sus arrebatos de deseo levitaban entre vaharadas de aroma a nardo borriquero…
Mr. Arkadin, su relato es ágil y desenfadado, no le he encontrado ni una coma mal puesta y me ha sorprendido el final. Suerte.
Imaginación de bastantes caballos de potencia y con escape libre.
Para pasar un rato de lo más divertido sin complicaciones ni quebraderos de cabeza.
Lo mejor de estas historias es que te alimentan la afición a leer más historias.
Perfecta de factura.
Felicidades.
Una historia desesnfadada y con un toque mágico al final que he disfrutado. Sobre gatos, algo sé, y me apasionan. Desde luego tienen muchas historias dentro ¡ojala las pudieran contar como Mifune! ¿o tal vez, es mejor que se las guarden para siempre?. Seguramente.
Te dejo mi voto y te invito a visitar mi relato, el 181 y a que dejes allí tu opinión si quieres.
Suerte.
Pues a mí no me parece mal final. No me lo esperaba y pienso que el factor sorpresa es un punto a favor del autor. Me ha gustado el detalle de lanzar al gato ocho veces por la ventana.
Tienes mi voto. Mucha suerte
Un relato divertido y coloquial, bien escrito, que me ha hecho reir imaginandome las situaciones.
Saludos y suerte.
Efectivamente ágil, desenfadado y magnificamente escrito, pero el gato podría haber seguido siendo gato… son inquietantes, independientes y especiales, al igual que el escritor/a…