Me contaron quienes saben que solamente en literatura puede pervivir el misterio, pero siempre con su fondo de sombra y su chispazo de verdad.
En el relato existe ese fondo, revelado con una narración en tiempo presente por parte de un niño (ya que, aunque escrito en tercera persona, el narrador se constituye en traductor de los pensamientos y deseos del infante), lo que lo convierte en bastante enigmática e inaccesible, puesto que quienes leemos no somos bebés. Es una apuesta arriesgada, puesto que se bordea el perder esa segunda condición de mostrar el chispazo de rigor o verosimilitud.
Tremendo. Esperemos que, al menos, el padre decidiera utilizar una única bala.
Mucha suerte
Tremendo sí, pero confuso y absurdo.
Una historia truculenta y bastante inverosimil, sobre todo por la forma en que está contada…
Me contaron quienes saben que solamente en literatura puede pervivir el misterio, pero siempre con su fondo de sombra y su chispazo de verdad.
En el relato existe ese fondo, revelado con una narración en tiempo presente por parte de un niño (ya que, aunque escrito en tercera persona, el narrador se constituye en traductor de los pensamientos y deseos del infante), lo que lo convierte en bastante enigmática e inaccesible, puesto que quienes leemos no somos bebés. Es una apuesta arriesgada, puesto que se bordea el perder esa segunda condición de mostrar el chispazo de rigor o verosimilitud.