La verdad es que utiliza usted un estilo metafórico difícil de asimilar, Libertad, y aunque he tratado de entender el significado último de la historia, no he sido capaz. Lo siento.
Pero tampoco me haga mucho caso; solo soy un principiante en estos asuntos. Quizá dentro de unos años, cuando me haya presentado cinco veces al concurso y haya logrado un par de finalistas, seré capaz de ofrecerle un razonamiento tan inteligente como el anterior.
Mientras, solo puedo desearle suerte y recomendarle más naturalidad.
Es mi primer relato, la próxima vez intentaré no ser tan metafórica, así es el aprendizaje que es necesario cometer errores y así mejorar, gracias por vuestros comentarios y suerte.
Con la sensación, en todo momento, de escuchar una charla de reafirmación espiritual, no sé si lo he entendido todo o no he entendido nada. Y eso es lo peor que puede ocurrirme.
Al final, me quedo con haber leido un voluntarioso y bien redactado ejercicio de escritura, con sus virtudes y defectos, como los de cualquiera.
Ojo con los diálogos; me parece que no van dirigidos al otro personaje sino al lector.
Complicado tema para tratar en un relato breve. Muy complicado
Mucha suerte.
La verdad es que utiliza usted un estilo metafórico difícil de asimilar, Libertad, y aunque he tratado de entender el significado último de la historia, no he sido capaz. Lo siento.
Pero tampoco me haga mucho caso; solo soy un principiante en estos asuntos. Quizá dentro de unos años, cuando me haya presentado cinco veces al concurso y haya logrado un par de finalistas, seré capaz de ofrecerle un razonamiento tan inteligente como el anterior.
Mientras, solo puedo desearle suerte y recomendarle más naturalidad.
Libertad, tu relato se me hizo un tanto pretencioso, pero no hagas mucho caso de mi opinión, también yo estoy en el camino del aprendizaje. suerte
Es mi primer relato, la próxima vez intentaré no ser tan metafórica, así es el aprendizaje que es necesario cometer errores y así mejorar, gracias por vuestros comentarios y suerte.
Más parece un «resumen» de ideas posibles a trabajar en forma de relato que otra cosa…
Va a necesitar mucha suerte.
Con la sensación, en todo momento, de escuchar una charla de reafirmación espiritual, no sé si lo he entendido todo o no he entendido nada. Y eso es lo peor que puede ocurrirme.
Al final, me quedo con haber leido un voluntarioso y bien redactado ejercicio de escritura, con sus virtudes y defectos, como los de cualquiera.
Ojo con los diálogos; me parece que no van dirigidos al otro personaje sino al lector.