{"id":121,"date":"2010-04-20T09:31:33","date_gmt":"2010-04-20T07:31:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=121"},"modified":"2010-04-30T01:03:45","modified_gmt":"2010-04-29T23:03:45","slug":"12-la-memoria-de-tatu-por-hilaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=121","title":{"rendered":"12- La memoria de TATU. Por Hilaria"},"content":{"rendered":"<p>Fuera de s\u00ed, barritaba, bufaba y sacud\u00eda la cabeza con violencia hacia todos los lados. Sus patas, gruesas como moles, se mov\u00edan sin control por toda aquella estancia y temblaban como columnas presas de un terremoto. <!--more-->Todos los rincones y lugares aleda\u00f1os a la gran carpa retumbaban prorrumpiendo un sonido parecido a los redobles lejanos de un tambor gigante. Su trompa, larga como una soga, se extend\u00eda y se plegaba y se volv\u00eda a extender, como si fuera un acorde\u00f3n sometido al frenes\u00ed de unas manos vehementes y descontroladas.<\/p>\n<p>Mientras, el p\u00fablico, mayoritariamente menudo, se volv\u00eda impaciente y pateaba el suelo arrojando a la pista todo tipo de objetos para demostrar su enfado. Quer\u00edan ver al legendario elefante y a su equilibrista. Por desgracia, sobre todo para el due\u00f1o de aquel circo, durante el \u00faltimo mes se repet\u00eda en todas las representaciones la misma secuencia de acontecimientos.<\/p>\n<p>En una de las violentas sacudidas de su trompa, arroj\u00f3 al suelo todas las cosas de la mesita cercana al improvisado tocador; entre ellas, se precipit\u00f3 con gran estruendo, junto con un grueso cepillo para el pelo, un espejo de mano, una copa y una botella de vino \u201c<em>Grand Chouvet\u201d,<\/em> un hermoso cenicero blanco que brillaba como una perla en el mar. Un cenicero que ante los desorbitados ojos de su due\u00f1a, de manera sorprendente y milagrosa a\u00fan no se hab\u00eda roto. Ca\u00eda al suelo rebotando y expulsando todas las colillas como fuego por la boca de un drag\u00f3n. Daba unos cuantos tumbos y ya est\u00e1. Marla, la equilibrista del circo, se agach\u00f3 y comenz\u00f3 a recoger todo lo que su compa\u00f1ero Tat\u00fa, un elefante de ochenta y tres a\u00f1os y siete toneladas de peso, se encarg\u00f3 de ir barriendo con una trompa desbocada y agresiva. Marla sab\u00eda \u2014lo conoc\u00eda hace muchos a\u00f1os\u2014, que Tat\u00fa quer\u00eda expresar su desacuerdo hacia algo, pero en concreto\u2026 \u00bfhacia qu\u00e9?\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 se enfadaba tanto Tat\u00fa minutos antes de salir a la pista para realizar su n\u00famero circense?<\/p>\n<p>El Sr. Pika Josso, due\u00f1o y director del circo, hab\u00eda acudido al camerino de Marla alertado otra vez por los ruidos, el retumbar y el desorden imperante. Se percib\u00eda, sutil, su desesperaci\u00f3n; aunque su car\u00e1cter ingl\u00e9s le otorgaba una flema por la que le resultaba muy dif\u00edcil enfadarse sin tapujos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u2500\u00a1Oh, <em>my God<\/em>! , \u00a1oh, <em>my God<\/em>! \u2014exclamaba al tiempo que se llevaba ambas manos a la cabeza\u2014. <em>What\u2019s happening <\/em>con Tat\u00fa, Marla? \u00bfA\u00fan sigues <em>smoking<\/em> tu cigarrillo?<\/p>\n<p>\u2500\u00a1No, se\u00f1or Pika, hoy ni siquiera lo he llegado a encender! Tal y como hab\u00edamos quedado usted y yo, pensando que es el humo de mi cigarro lo que enfada\u00a0 as\u00ed\u00a0 a Tat\u00fa, hoy\u00a0 no\u00a0 me\u00a0 he\u00a0 fumado\u00a0 el\u00a0 de\u00a0 antes\u00a0 de\u00a0 salir\u00a0 a la pista \u2014contest\u00f3 Marla confusa y contrariada por no saber dar una soluci\u00f3n todav\u00eda al comportamiento de su elefante.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero no podemos seguir as\u00ed, <em>my lady<\/em>!, \u00a1el p\u00fablico se est\u00e1 enojando, piden su dinero al final de la funci\u00f3n, no les basta con verla haciendo algunos equilibrismos con Sammy, el caballo, y s\u00f3lo por la mitad de su tiempo!, \u00a1Quieren verla con Tat\u00fa, pagan por verles a ustedes dos juntos, <em>my lady<\/em>! \u2014dijo el Sr. Pika Josso con el semblante encendido y sin dejar de realizar aspavientos con las dos manos\u2014. \u00a1Quiero que controle usted a su elefante, se\u00f1orita Marla, y quiero que lo solucione hoy! De lo contrario, me ver\u00e9 obligado a prescindir de sus servicios y de su elefante, muy a mi pesar,<br \/>\ncr\u00e9ame\u2026 \u2014expres\u00f3 con toda la contundencia de la que fue capaz el iracundo due\u00f1o del circo, al tiempo que se mesaba sus negros y retorcidos bigotes como en un rictus de impaciencia.<\/p>\n<p>\u2014Voy a\u00a0 intentar solucionar esto hoy mismo, se\u00f1or Pika, se lo prometo\u2026 Por favor, \u00bfpodr\u00eda dejarme sola un momento con Tat\u00fa? \u2014pregunt\u00f3 Marla al tiempo que agarraba con delicadeza al Sr. Pika por un hombro y con un suave moh\u00edn le invitaba a salir de la estancia. \u00c9ste se fue con el rostro a\u00fan del color de las cerezas y farfullando entre dientes, con toda seguridad, alg\u00fan reniego ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Cuando Marla se qued\u00f3 sola se acerc\u00f3 a Tat\u00fa; aunque ya no estaba fuera de s\u00ed, todav\u00eda segu\u00eda dando pisotones con sus enormes patazas, extend\u00eda y plegaba la trompa y bufaba con un poco menos de estruendo. Le acarici\u00f3 su enorme y arrugada frente y se abraz\u00f3 por unos instantes a su gran cabezota, a la que propin\u00f3 un sutil y entra\u00f1able beso. Aprovechando que Tat\u00fa parec\u00eda ahora mucho m\u00e1s tranquilo, fue al otro extremo de la estancia y se prendi\u00f3 un cigarrillo; aspir\u00f3 el humo de su primera calada con vehemencia y fruici\u00f3n. Todav\u00eda nerviosa por el eco de las \u00faltimas palabras del se\u00f1or Pika, y las suyas, prometi\u00e9ndole una soluci\u00f3n que a\u00fan ignoraba. Mir\u00f3 a Tat\u00fa, que a pesar del humo permanec\u00eda tranquilo. Observ\u00f3 la majestuosidad y la prestancia de su porte y se fij\u00f3 en sus colmillos, esas curiosas protuberancias que se abr\u00edan paso a cada lado de su <em>trompa-nariz <\/em>de un bello y resplandeciente marfil, \u00a0y que hoy brillaban de una manera especial. De repente, y cuando se dispon\u00eda a sacudir la ceniza, el refulgir de su inmaculado cenicero ilumin\u00f3 su perspicacia y sus recuerdos le trajeron los ecos de una posible y repentina soluci\u00f3n. Cogi\u00f3 el cenicero y se dirigi\u00f3 hacia su elefante con \u00e9l entre sus manos como si de un trofeo se tratase. En ese momento, Tat\u00fa volvi\u00f3 a mover sus patas con violencia; cuando comenzaba a barritar de nuevo, sin ning\u00fan control, Marla apag\u00f3 r\u00e1pidamente su cigarrillo, dej\u00f3 el cenicero de marfil encima de la mesita cercana al tocador, se acerc\u00f3 a \u00e9l y comenz\u00f3 a acariciar su frente con gran ternura al tiempo que siseaba y entonaba una especie de improvisada nana.<\/p>\n<p>Con un Tat\u00fa ahora m\u00e1s calmado, Marla se arrim\u00f3 al lavabo para poner el cenicero debajo del grifo y limpiar los restos de tabaco acumulados. Con cuidado lo fue secando mientras recordaba el rostro emocionado y feliz de su madre el d\u00eda que le relat\u00f3 su rom\u00e1ntica y c\u00e1lida luna de miel en Kenia, su visita a aquella enorme manufactura de marfil donde realizaban\u00a0 todo tipo de objetos decorativos que uno pudiera imaginar y c\u00f3mo su padre le regal\u00f3 a su madre aquel cenicero de marfil.<\/p>\n<p>Una vez que el cenicero estuvo seco e impoluto, Marla hizo un gesto a su elefante para que la siguiera y juntos salieron fuera de la estancia. Tat\u00fa con su caminar ceremonioso y elegante, y Marla con los ojos humedecidos y el \u00e1nimo anegado por la nostalgia de hechos pret\u00e9ritos que cre\u00eda olvidados, pero que ahora acababa de rememorar. Cogi\u00f3 una bonita rosa roja del enorme rosal que crec\u00eda muy cerca de la valla que delimitaba el circo. Y all\u00ed mismo cav\u00f3 un peque\u00f1o y profundo hoyo, deposit\u00f3 el cenicero en su interior, volvi\u00f3 a echar toda la tierra dentro y lo allan\u00f3 antes de poner la rosa y de rezar una peque\u00f1a oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, Tat\u00fa hizo la mejor actuaci\u00f3n de su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuera de s\u00ed, barritaba, bufaba y sacud\u00eda la cabeza con violencia hacia todos los lados. 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