{"id":132,"date":"2010-04-22T00:20:54","date_gmt":"2010-04-21T22:20:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=132"},"modified":"2010-04-22T00:20:54","modified_gmt":"2010-04-21T22:20:54","slug":"15-ordalia%e2%80%a6el-juicio-de-dios-por-medusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=132","title":{"rendered":"15- Ordal\u00eda\u2026el Juicio de Dios. Por Medusa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el p\u00f3rtico de la catedral de Canterbury, John I de Inglaterra* tembl\u00f3 de fr\u00edo mientras contemplaba, indiferente, los techos brillantes de las casas que se apretaban frente a la plaza, recibiendo el aguacero.<!--more--> Se arrebuj\u00f3 hasta las orejas en la capa forrada de pieles, y luego dirigi\u00f3 la mirada a los abedules desnudos que escoltaban el cementerio, a su izquierda. Una de las g\u00e1rgolas en forma de monstruoso simio vomitaba lluvia sucia por la boca y le salpicaba con alguna gota, la an\u00e9cdota se le antoj\u00f3 una burla grotesca a su persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No escuchaba, o hizo ver que no o\u00eda, los alaridos de la chusma ni la salmodia del arzobispo, soltando latinajos incomprensibles para aquella gente que se agolpaba, indignada y furiosa, ante ellos, sin importarles mojarse hasta el tu\u00e9tano. Una nube de incienso, suministrada por los can\u00f3nicos, borraba las siluetas y le hac\u00eda cosquillas en la nariz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l pensaba en otros asuntos. Estaba en otra parte:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLa jaqueca por culpa del insumiso Robin*, s\u00f3lo acabar\u00e1 cuando muera y cuando arda el maldito bosque de Sherwood. Ojala que eso ocurra ma\u00f1ana, y les doy un d\u00eda m\u00e1s de vida, a \u00e9l y a los \u00e1rboles.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se mordi\u00f3 la u\u00f1a del me\u00f1ique con insistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Sire\u2026\u2014 La voz aterciopelada del arzobispo le susurraba al o\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su imagen describ\u00eda un s\u00edmbolo siniestro e impresionante: cargado de pedrer\u00edas, vestido de seda p\u00farpura, enguantado, capa forrada de armi\u00f1o, mitra en la cabeza, y agarrando el b\u00e1culo con un gesto obstinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Sire\u2026 \u2014reiter\u00f3 el prelado\u2014 el Todopoderoso se ha pronunciado. Son culpables__ al titularle de Sire, tal como se citaban a los reyes en Francia, el cl\u00e9rigo alud\u00eda ir\u00f3nicamente al origen Anjou de la dinast\u00eda Plantagenet, pero a John no le molestaba lo m\u00e1s m\u00ednimo, al contrario, le confer\u00eda un toque refinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Desde luego \u2014dijo John, pero\u00a0 pens\u00f3: \u00abQu\u00e9 cinismo el tuyo, arzobispo\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mir\u00f3 al viejo que mostraba el brazo derecho en carne viva, le sujetaban entre dos soldados y perd\u00eda el sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caldero hirviendo, instrumento mediante el cual se decid\u00eda el veredicto en la ordal\u00edas, humeaba diseminando burbujas en la superficie del agua mientras otras flotaban cual pompas de jab\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cubri\u00e9ndose con la capa y a la vez de resignaci\u00f3n interna,\u00a0 John se levant\u00f3 para pronunciar sentencia.\u00a0 Rein\u00f3 un raro silencio y \u00fanicamente se escuchaba el canto l\u00edquido de las g\u00e1rgolas sobre el empedrado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Estos siervos no tienen derecho alguno al plantear su demanda. Mienten. Dios Todopoderoso se digna a comunicarnos su voluntad inapelable, que se manifiesta quemando la carne del litigante con el <em>agua de la verdad<\/em>. Si la raz\u00f3n estuviera de su lado, no se hubiera abrasado. Am\u00e9n, loado sea el Creador, que \u00c9l se apiade de las almas de estos pecadores &#8211; dej\u00f3 una\u00a0 pausa estudiada en el aire y juntando las manos en un adem\u00e1n piadoso, agreg\u00f3: \u2014Obispo Stephen Langton, en esta ordal\u00eda Dios os otorga la raz\u00f3n. As\u00ed lo declaro ante todos, yo, John Primero Plantagenet, rey de Inglaterra, Se\u00f1or de Irlanda. Proceded.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El monarca bostez\u00f3, volvi\u00e9ndose luego a sentar. Pensaba: \u201c<em>Hablar yo en nombre de Dios, no est\u00e1 mal, da categor\u00eda ante la plebe, que falta me hace<\/em>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sub\u00edan al cadalso empleando la fuerza viva. La gente gritaba. Conven\u00eda abreviar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Con suma rapidez \u2014orden\u00f3 el rey al oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El coro de monaguillos subi\u00f3 el tono de los rezos en lat\u00edn, a la vez dispensaban nubes grises y densas, propulsando los incensarios con \u00edmpetus juveniles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, estas argucias no sirvieron de nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos vieron como el m\u00e1s joven, un muchacho de apenas quince a\u00f1os, tuvo su \u00faltima erecci\u00f3n colgando de la soga. A nadie se le escap\u00f3 que a la mujer se le ve\u00edan las nalgas, balance\u00e1ndose en la cuerda. La vieja parec\u00eda re\u00edrse imitando a un trapo sucio que alguien se ha olvidado en la cuerda, y se le seccion\u00f3 la cabeza porque ten\u00eda el cuello muy fino. Los otros tres varones tardaron en morir, dado que sus gargantas eran de campesino recio. La ni\u00f1a no pudo ni chillar; muri\u00f3 en el acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John recapacit\u00f3 que los antiguos romanos, acatando la prohibici\u00f3n legal de ejecutar v\u00edrgenes, ten\u00edan la delicadeza de desflorarlas antes de proceder. Hoy, esta ni\u00f1a mor\u00eda sin probar var\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 tiempos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mueren como animales, raza de gusanos \u2014sentenci\u00f3 sin levantar la voz, arrugando el entrecejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Sire, no es una cuesti\u00f3n de razas. Se trata, m\u00e1s que de dinero, de hacer respetar el orden establecido. \u2014El arzobispo lo dijo mostrando sus blancos dientes entre los labios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Verdad incuestionable. Los reyes coronados nunca os llegaremos a superar, Ilustr\u00edsima. Llev\u00e1is siglos de pr\u00e1ctica y, adem\u00e1s, os apoya Aquel\u2026 \u2014Se\u00f1al\u00f3 al cielo con el ment\u00f3n\u2014 que a nosotros, aunque reyes, nos sanciona y critica. Excelencia, jug\u00e1is con ventaja. Y en cuanto a derramar sangre, no ten\u00e9is rivales. Me basta con citar cuatro cruzadas y algunos procesos sobre determinadas herej\u00edas que llev\u00e1is acabo, personalmente, con un celo que titular\u00eda de encomiable y extremadamente rotundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arzobispo cerr\u00f3 los ojos sin querer replicarle al soberano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Entre t\u00fa y yo, dime Langton__ el monarca se inclin\u00f3 levemente hacia el cl\u00e9rigo__ \u00bfNos sale a cuenta montar este espect\u00e1culo lamentable que puede costarnos caro, para confiscar un patrimonio de cinco cerdos, un campo de nabos, dos vacas y una choza? Se han negado a pagar el diezmo de tres a\u00f1os aduciendo malas cosechas. Con darles una tregua, \u00bfqu\u00e9 perd\u00edamos? Nada, y gan\u00e1bamos fama de misericordiosos. Siempre resulta. Te advierto que ser\u00e9 yo el encargado de sofocar la revuelta de esta chusma apoyada por Robin y los suyos, porque, Excelencia, tus can\u00f3nicos declinan el varonil honor de empu\u00f1ar una espada\u2014Langton desplazando ligeramente sus pesados y crujientes ropajes le respondi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014John Plantagenet, monarca de los ingleses, te conozco y me conoces. Tuvimos nuestras diferencias, pero hablar\u00e9 con franqueza. Tu hermano lo supo y otros antes que \u00e9l. Desde los C\u00e9sares de Roma la cuesti\u00f3n pecuniaria no importa tanto, lo vital es mantener la disciplina; y si falla, dar ejemplo. Ahora esta gente sabe lo que acarrea negarse a satisfacer el diezmo, el tributo, la leva o cualquier cosa que les mandemos. Ah\u00ed tienen la muestra, penoso, y nos disponemos a rezar por sus almas; pero es imprescindible. Sire, si nos vieran d\u00e9biles, indecisos, blandos, se juntar\u00edan todos contra nosotros. Imag\u00ednatelo; son mayor\u00eda absoluta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Am\u00e9n. Siempre ten\u00e9is raz\u00f3n. Por algo fuisteis doctor te\u00f3logo en la prestigiosa Universidad de Par\u00eds. All\u00ed se aprende algo m\u00e1s que lat\u00edn y derecho can\u00f3nico, en los anaqueles ocultos guard\u00e1is el secreto de la sapiencia, aquella antigua, vedada, pero al alcance de vuestras mentes discretas y templadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Asqueado de dar coba, aunque fuera la justa y protocolaria, a ese gusano engre\u00eddo con mitra, John se levant\u00f3 para ponerse a cubierto. La lluvia arreciaba y en el n\u00e1rtex que preced\u00eda a la entrada del templo, se ahorraba mojarse sin perder de vista los acontecimientos en la plaza. Apoyado en una de las finas columnillas, como de pasada, le advirti\u00f3 al arzobispo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Arzobispo, jam\u00e1s olvides que llevas el b\u00e1culo que yo te permit\u00ed empu\u00f1ar aceptando los t\u00e9rminos del Papa Inocencio. Cost\u00f3 grandes y mundanales esfuerzos, sangre aut\u00e9ntica y mil libras anuales que os pagamos religiosamente, nunca mejor dicho, en nombre de Inglaterra e Irlanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Jam\u00e1s lo olvido, sire. Al final la voluntad del que ocupa el trono de Pedro se impuso, ocurri\u00f3 en Dover hace medio a\u00f1o y ante el legado papal y los caballeros del Temple. Gracias a la Bula \u00c1urea volviste al redil de la Iglesia como uno de sus hijos predilectos, y as\u00ed la excomuni\u00f3n de tu persona real qued\u00f3 abolida. Inglaterra se encuentra de nuevo acogida bajo la tutela de la verdadera fe y los testarudos barones tendr\u00e1n que rendirte armas o verse arrojados a las tinieblas. Rey John, la Santa Sede es una aliada misericordiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arzobispo sonri\u00f3 sin ense\u00f1ar los dientes, frunciendo sus finos labios en algo similar a una mueca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John le abofetear\u00eda, citar la misericordia ante el espect\u00e1culo de aquellos ajusticiados por voluntad de la Iglesia, le parec\u00eda el colmo de la impudicia. Sin embargo, ante los conflictos b\u00e9licos que se avecinaban con los barones, contar con el apoyo \u201cdivino\u201d le ir\u00eda de primera. Lleno de rabia se dijo: \u201c<em>Alg\u00fan d\u00eda el rey de Inglaterra ser\u00e1 la cabeza de la Iglesia en este pa\u00eds y los obispos, sus vasallos.<\/em>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Sacad los despojos de mi vista, imb\u00e9ciles! \u2014orden\u00f3 al capit\u00e1n de la guardia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquello pod\u00eda degenerar en un altercado. John suspir\u00f3 resignado. Ten\u00eda que estar en todas porque le rodeaba un atajo de in\u00fatiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De reojo vio que los cuerpos de los ajusticiados eran llevados hasta un carro para quemarlos discretamente en un lugar igualmente discreto. El vocer\u00edo del populacho sub\u00eda de intensidad y su jaqueca tambi\u00e9n. Dando por terminada la dichosa ordal\u00eda, penetr\u00f3 en la catedral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Al entrar en la nave escuch\u00f3 el retumbar de los c\u00e1nticos gregorianos entonando el <em>Dies irae <\/em>de la Misa de Difuntos para salvar las almas de los pecadores que acababan de ejecutar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ambiente era pesado, turbio, apestando a cera. Las cabezas de los nobles y sus esposas se volvieron, inclin\u00e1ndose ceremoniosamente ante el rey de Inglaterra, las sedas restallaron, tintinearon las cadenas de oro, uno tosi\u00f3 llev\u00e1ndose el pu\u00f1o a los labios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stephen Langton ocupaba el trono reliquia del San Agust\u00edn y John se content\u00f3 con otro a su derecha, situado en el transepto, dos pelda\u00f1os por debajo. Evadi\u00e9ndose de esa molesta y p\u00fablica humillaci\u00f3n, el rey meditaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<em>Thomas Becket. Cuando mi padre Enrique te hizo asesinar en el atrio de esta catedral se perdi\u00f3 la decencia, sin embargo aquello supuso una lecci\u00f3n para el clero. Si yo hubiera nacido con el valor de mi padre, a Langton le aplicar\u00eda el mismo tratamiento<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John estornud\u00f3. El fri\u00f3 reinaba entre los pesados capiteles esquem\u00e1ticamente corintios y la humedad, convertida en serpiente sinuosa, chocaba contra los arcos de medio punto, las pilastras, el pavimento de piedra y envolv\u00eda los esp\u00edritus de los soldados y santos aqu\u00ed enterrados en posturas yacientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su sepulcro de m\u00e1rmol, tendido como durmiendo, Thomas Becket era la \u00fanica alma pura bajo los techos de la catedral. Francamente, eso admit\u00eda el rey John.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">__________________________________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John I, rey de Inglaterra, Se\u00f1or de Irlanda (1116-1216) llamado <em>Juan sin tierra. <\/em>Hijo de Enrique II Plantagenet y Leonor de Aquitania, hermano y sucesor de Richard, Coraz\u00f3n de Le\u00f3n. *Robin- Referente a la leyenda de Robin Hood y su banda en el bosque de Sherwood, enfrent\u00e1ndose a los abusos del poder feudal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bajo el p\u00f3rtico de la catedral de Canterbury, John I de Inglaterra* tembl\u00f3 de fr\u00edo mientras contemplaba, indiferente, los techos brillantes de las casas que se apretaban frente a la plaza, recibiendo el aguacero.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/132"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}