{"id":148,"date":"2010-04-22T17:06:44","date_gmt":"2010-04-22T15:06:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=148"},"modified":"2010-04-22T17:09:41","modified_gmt":"2010-04-22T15:09:41","slug":"19-el-pueblo-por-alexir22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=148","title":{"rendered":"19- El pueblo. Por Alexir22"},"content":{"rendered":"<p>Alex se levant\u00f3 de su cama tan sigilosamente como pudo, se calz\u00f3 las zapatillas, y baj\u00f3 las escaleras. Atraves\u00f3 el sal\u00f3n y el peque\u00f1o pasillo que daba al recibidor. Caminaba de puntillas, evitando as\u00ed el crujir de la madera. No sab\u00eda qu\u00e9 hora era, pero sab\u00eda que si pap\u00e1 o mam\u00e1 se despertaban y se enteraban de que no estaba en su cuarto tendr\u00eda problemas.<!--more--><\/p>\n<p>Abri\u00f3 muy despacio la puerta de entrada y se aventur\u00f3 a una noche fr\u00eda y limpia como\u00a0 no recordaba otra igual.<\/p>\n<p>El d\u00eda hab\u00eda ido mal desde el comienzo, cuando su madre le despert\u00f3 y Alex tuvo la sensaci\u00f3n de que acababa de acostarse. Desperez\u00e1ndose, acert\u00f3 a duras penas a preguntar que hora era.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las siete de la ma\u00f1ana, cielo \u2013 contest\u00f3 su madre con voz susurrante-<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfLas siete de la ma\u00f1ana? \u00bfEst\u00e1s loca? \u00a1Por Dios mam\u00e1, es s\u00e1bado! Por si no te acuerdas los s\u00e1bados no hay clase, as\u00ed que d\u00e9jame dormir.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vamos cari\u00f1o, ya te dije anoche que hoy nos \u00edbamos al pueblo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Yo no quiero ir a ese pueblo! \u00a1S\u00f3lo quiero dormir!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vamos, estoy segura que te va a encantar la nueva casa. Adem\u00e1s, s\u00f3lo es un fin de semana. Y esta conversaci\u00f3n se ha terminado. \u00a1Arriba! Tienes cinco minutos para plantarte en la cocina. Es el tiempo que tardar\u00e9 en preparar el desayuno.<\/p>\n<p>Llegaron al pueblo hacia media ma\u00f1ana, tras cuatro interminables horas de viaje por carreteras que al chico se le antojaron poco menos que impracticables. Cuando su padre por fin par\u00f3\u00a0 el veh\u00edculo en lo que pretend\u00eda ser algo as\u00ed como la plaza del pueblo, Alex ten\u00eda el cuerpo dolorido, estaba cansado y estaba seguro de haber sudado m\u00e1s que en toda su vida. Para colmo de males, lo primero que top\u00f3 su pie al salir del coche, fue una enorme plasta procedente de alg\u00fan animal seguramente bastante mayor que un perro, dejando sus deportivas nuevas hechas un asco.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Te advert\u00ed que te pusieras las viejas &#8211; le reproch\u00f3 su madre &#8211; Si no fueras tan cabezota y me hubieras hecho caso&#8230;<\/p>\n<p>Hac\u00eda cuatro meses que los padres de Alex hab\u00edan comprado la casa, y aunque\u00a0 hab\u00edan ido ya en tres ocasiones para efectuar unos arreglos que la hicieran m\u00ednimamente\u00a0 habitable, \u00e9l siempre se hab\u00eda quedado con sus abuelos, y esa era la primera vez que iba toda la familia.<\/p>\n<p>El pueblo era peque\u00f1o, apenas diez o quince casas que salpicaban aqu\u00ed y all\u00e1 no m\u00e1s de cinco o seis caminos empinados y dif\u00edciles de transitar y Alex pens\u00f3 que coger\u00eda entero dentro de un campo de f\u00fatbol. Se pregunt\u00f3 qu\u00e9 har\u00eda all\u00ed durante casi dos d\u00edas para no aburrirse.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, su madre no le hab\u00eda permitido llevarse ninguna consola.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c Quiero que pasemos un fin de semana en contacto con la naturaleza\u201d-\u00a0 hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c Vamos mam\u00e1\u201d- respondi\u00f3 \u00e9l &#8211; \u201c Tengo diez a\u00f1os. Con lo \u00fanico que quiero estar en contacto es con mi mp4 y mis consolas\u201d<\/p>\n<p>Pero no hab\u00eda servido de nada. Una madre es una madre, y casi siempre acaba ganando la partida, de modo que en la maleta no se hab\u00eda incluido nada que funcionase con electricidad&#8230; Excepto el secador de pelo de mam\u00e1, la afeitadora de pap\u00e1, una radio&#8230; Al chico esto le parec\u00eda muy injusto, pero sab\u00eda que no pod\u00eda hacer nada, por lo que decidi\u00f3 que la postura m\u00e1s inteligente ser\u00eda aceptarlo, por mucho que pensase que era una injusticia.<\/p>\n<p>La tarde transcurri\u00f3 con m\u00e1s pena que gloria, entre el sopor provocado por el sol que se colaba por la\u00a0 ventana y la desidia que le produc\u00eda tener que deshacer el escaso equipaje que se hab\u00edan llevado. Apenas sali\u00f3 de su habitaci\u00f3n hasta la hora de la cena, y entonces lo hizo movido s\u00f3lo por el hambre.<\/p>\n<p>Tras saciar su est\u00f3mago, se tumb\u00f3 sobre la cama, pero a pesar del terrible cansancio que sent\u00eda, no fue capaz de dormirse. Pocos minutos despu\u00e9s, harto de dar vueltas, se levant\u00f3 para desentumecer un poco los m\u00fasculos, se acerc\u00f3 a la ventana y apart\u00f3 las cortinas. La visi\u00f3n que apareci\u00f3 detr\u00e1s de los cristales le result\u00f3 fascinante y, de inmediato, decidi\u00f3 salir.<\/p>\n<p>La iluminaci\u00f3n p\u00fablica en las calles del pueblo resultaba pr\u00e1cticamente nula, y a esas horas de la madrugada los escasos vecinos ya hab\u00edan apagado casi todas las luces de sus casas, de manera que el firmamento luc\u00eda pleno de estrellas, sin que nada, salvo la luna, las ocultase a los ojos de Alex, que alz\u00f3 la vista maravillado.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c No ten\u00eda ni idea de que se pudiesen ver tal cantidad de estrellas a la vez\u201d- pens\u00f3 en voz alta.<\/p>\n<p>Baj\u00f3 lentamente su cabeza, a\u00fan hipnotizado por estos pensamientos, pero antes de poder reaccionar, oy\u00f3 una voz tras de s\u00ed.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, hay un mont\u00f3n. Mi padre dice que vemos s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de todas las que existen, pero a m\u00ed me parece exagerado.<\/p>\n<p>Alex se sobresalt\u00f3, y un escalofr\u00edo se sum\u00f3 a los que la temperatura de la noche ya le hab\u00edan provocado.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQui\u00e9n eres? Pregunt\u00f3 asustado, \u00bfC\u00f3mo diablos has conseguido llegar ah\u00ed detr\u00e1s sin que te haya o\u00eddo?<\/p>\n<p>El peque\u00f1o ni\u00f1o que se hab\u00eda situado detr\u00e1s de \u00e9l tambi\u00e9n se sobresalt\u00f3 al o\u00edr la voz inquieta de Alex, y tartamude\u00f3 involuntariamente al responder.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ma&#8230; Manuel. Me llamo Manuel. Vivo en aquella casita peque\u00f1a que est\u00e1 all\u00ed detr\u00e1s. La que tiene un farol encendido sobre la puerta.<\/p>\n<p>Ambos ni\u00f1os se estudiaron en silencio durante unos\u00a0 instantes, con los ojos abiertos como platos. Al final, fue Alex quien volvi\u00f3 a romper con su voz el fr\u00edo silencio de la noche.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tienes? Pareces peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Hab\u00eda pronunciado aquella \u00faltima frase con un toque despectivo en su voz, y Manuel fue consciente de ello al momento, lo que\u00a0 hizo que imprimiese a su respuesta un tono de orgullo que result\u00f3 casi excesivo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1 No soy peque\u00f1o! \u00a1 Ya he cumplido ocho a\u00f1os!&#8230; Lo que ocurre es que soy bajito,\u00a0 \u00a1Pero mi madre dice que en cualquier momento pegar\u00e9 un buen estir\u00f3n!<\/p>\n<p>Alex mir\u00f3 divertido el cuerpo menudo que ten\u00eda ante s\u00ed, pensando que en cualquier momento podr\u00edan saltar chispas de aquella cara enfurecida.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me caes bien. Mi nombre es Alejandro, aunque todo el mundo me llama Alex. Tengo diez a\u00f1os, y\u00a0 vivo en la ciudad \u2013 dijo.<\/p>\n<p>Tendi\u00f3 su mano al otro chico, que la estrech\u00f3, dando as\u00ed por zanjado cualquier asomo de pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, ya s\u00e9 que vienes de la ciudad. Y tambi\u00e9n que te llaman Alex. Esta ma\u00f1ana, cuando hab\u00e9is llegado, o\u00ed como te llamaba tu madre.<\/p>\n<p>El silencio hab\u00eda vuelto a llenar la oscuridad cuando Alex observ\u00f3 que una luz iluminaba una ventana varios metros por detr\u00e1s de Manuel.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No quiero alarmarte- dijo Alex-, pero si vives all\u00ed, acaba de encenderse una luz.<\/p>\n<p>S\u00fabitamente, Manuel se dio la vuelta y corri\u00f3 en direcci\u00f3n a su casa como alma que lleva el diablo, desapareciendo de inmediato en la oscuridad. Alex, perplejo y sin saber muy bien que hacer, se dio media vuelta, entr\u00f3 en su nueva casa y, varios tramos de escaleras despu\u00e9s, ca\u00eda rendido en la cama.<\/p>\n<p>Durmi\u00f3 toda la noche del tir\u00f3n, y cuando su madre le despert\u00f3, hac\u00eda ya varios minutos que el reloj de cuco que adornaba el recibidor hab\u00eda anunciado las once de la ma\u00f1ana. Baj\u00f3 corriendo al sal\u00f3n y se plant\u00f3 ante un desayuno que se le antoj\u00f3 descomunal, compuesto por embutidos, pan reci\u00e9n hecho y un gran taz\u00f3n de leche. Al probar el blanco l\u00edquido, pens\u00f3 que nunca hab\u00eda bebido una leche de sabor\u00a0 parecido, y dej\u00f3 vac\u00edo el bol en un par de tragos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es que esta leche es de vaca &#8211; le explicar\u00eda su madre m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Claro mam\u00e1, ya s\u00e9 que es leche de vaca, no soy est\u00fapido.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Por supuesto que no, cielo! &#8211; dijo riendo su madre &#8211; s\u00f3lo te digo que esta leche viene \u201cdirectamente\u201d de la vaca, sin pasar por el tetra brik. \u00a1La vaca es el \u00fanico envase!<\/p>\n<p>Los ojos de Alex se abrieron hasta casi salirse de sus \u00f3rbitas. \u00bfLa vaca era el envase? Pens\u00f3 que su madre estaba un poco loca. A veces no entend\u00eda demasiado bien lo que ella le dec\u00eda.<\/p>\n<p>Devor\u00f3 el chorizo, el jam\u00f3n y algo de salchich\u00f3n en poco m\u00e1s de diez minutos y se visti\u00f3 deprisa.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 fuese por haber conocido a Manuel, o por la\u00a0 sensaci\u00f3n que la noche anterior le hab\u00eda hecho sentirse peque\u00f1o y extra\u00f1o,\u00a0 pero que de alguna manera, cuando contempl\u00f3 la inmensidad del firmamento, lo hab\u00eda llenado de paz. Fuera como fuese, lo cierto era que esa ma\u00f1ana hab\u00edan desaparecido el cansancio y los prejuicios acerca del pueblo.<\/p>\n<p>Ten\u00eda ganas de salir a la calle. El d\u00eda era espl\u00e9ndido y sent\u00eda la necesidad de poner a prueba los j\u00f3venes m\u00fasculos de sus piernas por aquellas callejuelas empinadas.<\/p>\n<p>Camin\u00f3 cinco o seis metros y se par\u00f3, cerrando los ojos y aspirando profundamente\u00a0 aquel aire que ol\u00eda a\u00a0 hierba y eucaliptos. Cuando abri\u00f3 nuevamente los ojos, Lo primero que vio fue el cuerpecillo enjuto de Manuel, que se hab\u00eda plantado delante de \u00e9l con una amplia sonrisa dibujada en sus labios.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Hola! \u00bfQu\u00e9 haces? &#8211; pregunt\u00f3 el m\u00e1s peque\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ol\u00eda &#8211; respondi\u00f3 Alex &#8211; Aqu\u00ed el aire huele muy diferente a la ciudad \u00bfsabes?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Claro que lo s\u00e9. En invierno voy a la ciudad todos los d\u00edas. Aqu\u00ed no tenemos colegio.<\/p>\n<p>Alex mir\u00f3 a su alrededor, y sinti\u00f3 unas terribles ganas de explorar todo aquello.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfMe llevas a dar una vuelta por tu pueblo?<\/p>\n<p>Hab\u00eda hecho la pregunta, pero no hab\u00eda esperado la respuesta, y ya se hab\u00eda puesto en marcha cuando Manuel abri\u00f3 la boca para intentar responder. Caminaron y rieron por espacio de casi tres horas, que Alex aprovech\u00f3 para descubrir los alrededores del peque\u00f1o pueblecito y conversar animadamente con algunos de sus habitantes. Cuando\u00a0 el est\u00f3mago de los chicos les anunci\u00f3 que era ya la hora de comer, decidieron regresar, no sin antes planear volver a verse tras el almuerzo.<\/p>\n<p>Ayudado por el tremendo apetito que la caminata le hab\u00eda provocado , se sorprendi\u00f3 a s\u00ed mismo dando buena cuenta de un enorme plato de las mismas lentejas que en su casa\u00a0 de la ciudad le parec\u00edan \u201cun asco\u201d y que sin embargo en aquellos momentos resultaban un aut\u00e9ntico manjar.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 de la casa sin terminar siquiera el postre y recorri\u00f3 con la mirada el estrecho camino que conduc\u00eda a la vivienda de su nuevo amigo, que ya corr\u00eda a su encuentro. Tal como hab\u00eda prometido, tra\u00eda en las manos una pelota, y pasaron la tarde jugando al f\u00fatbol, so\u00f1ando que alg\u00fan d\u00eda ser\u00edan grandes jugadores, fichar\u00edan por un equipo de primera divisi\u00f3n y ganar\u00edan un mont\u00f3n de competiciones.<\/p>\n<p>De pronto una voz reson\u00f3 en el aire, alta y clara.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Alex! \u00a1Debemos irnos cari\u00f1o! A pap\u00e1 no le gusta que se le haga de noche en la carretera.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Pero&#8230;! &#8211; intent\u00f3 protestar &#8211; \u00a1Apenas hemos podido jugar!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cielo, sabes que tenemos un largo trecho por delante &#8211; le dijo poni\u00e9ndose en cuclillas delante de \u00e9l &#8211; Debemos irnos.<\/p>\n<p>El tono dulce y aterciopelado con que su madre intent\u00f3 impregnar aquellas palabras no le rest\u00f3 un \u00e1pice de tristeza al chico. Ahora que empezaba a gustarle el pueblo, ahora que se encontraba a gusto, deb\u00eda irse.<\/p>\n<p>Se despidi\u00f3 de Manuel rumiando todav\u00eda la nueva injusticia que lo devolv\u00eda a la ciudad al menos hasta el mes siguiente y se meti\u00f3 en el coche a esperar que su padre acabase de cargar el maletero.<\/p>\n<p>El viaje de vuelta fue silencioso. S\u00f3lo su madre le record\u00f3 que Manuel a\u00fan estar\u00eda ah\u00ed cuando volviesen, y que un amigo, como tantas veces le hab\u00eda recordado ella, es mucho m\u00e1s divertido que cualquier consola.<\/p>\n<p>Cuando Alex divis\u00f3 los primeros edificios, el horizonte hab\u00eda comenzado a engullir el sol.<\/p>\n<p>Su ciudad le pareci\u00f3 m\u00e1s gris que de costumbre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alex se levant\u00f3 de su cama tan sigilosamente como pudo, se calz\u00f3 las zapatillas, y baj\u00f3 las escaleras. Atraves\u00f3 el sal\u00f3n y el peque\u00f1o pasillo que daba al recibidor. Caminaba de puntillas, evitando as\u00ed el crujir de la madera. 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