{"id":170,"date":"2010-04-27T00:05:03","date_gmt":"2010-04-26T22:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=170"},"modified":"2010-04-27T00:08:11","modified_gmt":"2010-04-26T22:08:11","slug":"23-la-memoria-infinita-por-avatar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=170","title":{"rendered":"24- La memoria infinita. Por Avatar"},"content":{"rendered":"<p>Un parque es el lugar perfecto para la lectura. En mi casa me interrumpen con demasiada frecuencia; cualquier ruido me distrae y pierdo el placer de la narraci\u00f3n.<!--more--> Tampoco les aconsejo un caf\u00e9: alg\u00fan conocido se empe\u00f1a en pegar la hebra, o alguien\u00a0 habla demasiado alto en la mesa de al lado, o un televisor vocifera a todo volumen\u2026 Por eso, esta ma\u00f1ana soleada he vuelto al recogimiento del parque. Vengo aqu\u00ed muy a menudo, el despacho donde trabajo est\u00e1 cerca y aprovecho la hora del almuerzo.<\/p>\n<p>A pesar de ser oto\u00f1o, hoy cae un sol plomizo y debo buscar la sombra de un \u00e1rbol. Desech\u00e9 la zona de recreo de los juegos infantiles, demasiado concurrida y ruidosa, y las rotondas donde suelen acudir desocupados con ganas de charlar. Tras\u00a0 rastrear por los senderos m\u00e1s apartados, me adentr\u00e9 en un pasaje solitario y tom\u00e9 asiento en un banco en el que, por fortuna, no hab\u00eda nadie. Acomodado bajo la zona de sol y sombra que filtraba el acogedor ramaje, me detuve un instante a contemplar lo que me rodeaba \u2014me gusta disfrutar del placer del entorno\u2014: montones de hojas ca\u00eddas en el suelo me recordaron el devenir de las estaciones; el oto\u00f1o se cern\u00eda sobre el lugar, tranquilo y obediente a su ciclo biol\u00f3gico. Sent\u00ed que yo formaba parte de alguna manera de la estaci\u00f3n que se anunciaba: recogido en la soledad y el silencio, adapt\u00e1ndome a mi destino.<\/p>\n<p>Por aquellos d\u00edas, estaba leyendo un libro que me manten\u00eda enganchado desde los primeros cap\u00edtulos. A\u00fan dispon\u00eda de una hora antes de volver a mi segunda jornada laboral, as\u00ed que lo abr\u00ed y repas\u00e9 un fragmento del d\u00eda anterior para enlazar con los siguientes. Trataba la obra, de profundo car\u00e1cter filos\u00f3fico, sobre el paso del tiempo en la vida de un hombre, desde su ni\u00f1ez hasta su edad adulta. Su tem\u00e1tica, intemporal. Es lo extraordinario de una buena narrativa, que nunca pasa de moda. Me acercaba a mis a\u00f1os de ni\u00f1ez y juventud, fugaces y ya lejanos. \u00bfD\u00f3nde se fueron? Recordaba a mis padres en la madurez, y ahora, pr\u00f3ximos a la ancianidad \u2014mi madre ya ten\u00eda despistes y olvidos, y mi padre me repet\u00eda una y otra vez las mismas an\u00e9cdotas\u2014; esta ley de la existencia, aunque digan que el tiempo no pasa para nosotros, me incitaba a reflexionar en la manera en que yo aprovechaba mi tiempo presente y c\u00f3mo pod\u00eda prepararme para el futuro.<\/p>\n<p>Me encontraba tan abstra\u00eddo en el hilo de la lectura, que no me di cuenta de que una pareja acababa de penetrar en la senda. No advert\u00ed su presencia hasta que llegaron a mi altura. Se trataba de un hombre y una mujer de edad madura. Con un \u201cbuenos d\u00edas\u201d la se\u00f1ora acomod\u00f3 al se\u00f1or al otro lado del banco; luego se despidi\u00f3 con un \u201chasta luego, Miguel\u201d, se march\u00f3 y dej\u00f3 solo al hombre.\u00a0 Lo mir\u00e9 con disimulo por encima del libro evitando encontrarme con sus ojos, no quer\u00eda dar pie a cualquier clase de confianza que le diera ocasi\u00f3n de entablar di\u00e1logo. Despu\u00e9s, me gir\u00e9 levemente en la direcci\u00f3n contraria e intent\u00e9 seguir leyendo; pero\u2026 \u00a1maldita sea! ya no me pod\u00eda concentrar porque mi mente no dejaba de obsesionarse ante la llegada de aquel extra\u00f1o: \u00a1ahora comenzar\u00e1n las preguntas!, \u00a1y seguro que con cualquier chorrada\u2026 del d\u00eda tan bonito que hace, del mal tiempo que hemos tenido, o de lo que han dicho en la tele, o de\u2026!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00bfLe molesta que me haya sentado en el banco? Es que no me gusta estar solo\u2026<\/p>\n<p>Con un escueto \u00a1no!, cort\u00e9 la conversaci\u00f3n. Me sent\u00eda furioso, aunque me daba apuro levantarme y dejarle con la palabra en la boca, aun a sabiendas de que la ma\u00f1ana se me estaba arruinando. Con el libro a la altura de los ojos, intent\u00e9 proseguir la lectura: <em>El tiempo es un <\/em>[ &#8230;]<em> La eternidad<\/em>\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014Mi\u00a0 mujer\u00a0 vendr\u00e1\u00a0 a\u00a0 por\u00a0 m\u00ed\u00a0 dentro de un rato para acompa\u00f1arme a casa\u2026 \u2014su voz son\u00f3 insegura y d\u00e9bil.<\/p>\n<p>\u00bfQue pod\u00eda decirle?&#8230;, \u00bfque me hab\u00eda quitado el placer de leer?\u00a0 Si tal vez el hombre no hab\u00eda le\u00eddo un libro en su vida\u2026 \u00bfEs que no habr\u00eda otro banco en todo el parque para tener que sentarse en el m\u00edo?&#8230; Me\u00a0 propuse\u00a0 hacerme\u00a0 el\u00a0 desentendido \u2014no quer\u00eda parecer grosero\u2014. Escuchaba de su boca una retah\u00edla de palabras ininteligibles. Resignado, mis ojos fueron del libro a los de mi visitante. En su mirada advert\u00ed un rasgo de viveza que hac\u00eda pensar en una mente inteligente. Sus ojos se cruzaron con los m\u00edos un instante, para perderse luego en un punto indeterminado de sus manos. Me fij\u00e9 en su pelo surcado de canas, y en las huellas del paso del tiempo de su rostro. Vest\u00eda un traje cuidado y limpio, pero su t\u00f3rax, ca\u00eddo sobre el vientre, le arrugaba la chaqueta y le daba un aspecto de mu\u00f1eco de trapo. Deb\u00eda de tener muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Unas palomas aterrizaron cerca del banco. El anciano no se inmut\u00f3. Si al menos se entretuviera en echarles de comer\u2026 como suelen hacer muchos viejecitos, pens\u00e9. Fing\u00ed retomar la lectura con el prop\u00f3sito de levantarme al cabo de un rato y buscar otro banco solitario, a\u00fan dispon\u00eda de tiempo para leer un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00bfLe gusta leer? \u2014otra vez\u00a0 su voz insist\u00eda, inasequible al desaliento\u2014. En mi casa hay muchos libros\u2026 A veces me los leen mi mujer o mis hijos\u2026, se me olvidan enseguida\u2026, adem\u00e1s ya no veo bien. Cada ma\u00f1ana me apunto lo que tengo que hacer,\u00a0 para recordarlo. \u2014Sac\u00f3 una agenda peque\u00f1a del bolsillo y me la mostr\u00f3.<\/p>\n<p>De repente, me sent\u00ed tolerante y comprensivo con aquel hombre que se ausentaba de la vida. Cerr\u00e9 el libro, con el dedo prisionero entre sus p\u00e1ginas, y lo hice descansar sobre mis piernas. El anciano mir\u00f3 la portada y ley\u00f3 el t\u00edtulo que destacaba en grandes letras negras: <strong><em>\u201cLa me mo ria in fi ni ta\u201d<\/em><\/strong>.<strong> <\/strong>Lo repiti\u00f3<strong> <\/strong>por segunda vez\u2026, sus ojos se animaron al escuchar su propia voz.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00bfSer\u00eda usted tan amable de decirme de qu\u00e9 trata el libro?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014La historia no es de ahora, sino de a\u00f1os atr\u00e1s, y al parecer es autobiogr\u00e1fica. El protagonista es un hombre que cuenta el paso del tiempo a lo largo de su vida, desde la ni\u00f1ez hasta la ancianidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00bfMe leer\u00eda usted una p\u00e1gina?\u00a0 A lo mejor lo he le\u00eddo y no lo recuerdo.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 por el principio. Cuando llevaba unos p\u00e1rrafos le\u00eddos, la voz del anciano se sobrepuso a la m\u00eda recitando la \u00faltima frase del texto. Entonces\u00a0 enmudeci\u00f3. Yo dej\u00e9 de leer en voz alta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014Me parece que usted lo ha le\u00eddo, porque ha continuado el texto al pie de la letra\u2014 coment\u00e9 con amabilidad.<\/p>\n<p>El anciano no me contest\u00f3 y vi como sus manos se posaban, inquietas, en su cabeza, alisando los ralos cabellos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00bfQui\u00e9n es el autor? \u2013prosigui\u00f3, una vez que se hab\u00eda tranquilizado.<\/p>\n<p>Es un escritor que no tuvo mucho \u00e9xito con sus anteriores novelas; y ya ve, ahora es famoso, ha ganado los mejores premios con este libro que ha sido traducido a varios idiomas\u2026 Incluso tengo entendido que se va a hacer una pel\u00edcula\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014Yo tampoco voy al cine, es que no me entero del argumento, y adem\u00e1s se me olvida enseguida.<\/p>\n<p>Comprend\u00ed que el hombre no pod\u00eda mantener en su mente una idea durante mucho tiempo. Un hombre viejo y acabado; por el que sent\u00ed pena y tristeza. \u00bfPor \u00e9l o por m\u00ed? Un escalofr\u00edo me recorri\u00f3 la espalda. De golpe, me embarg\u00f3 la certeza de que en el futuro yo podr\u00eda ser el viejo que estaba sentado al otro lado del banco; mi otro yo, desconocido, pero semejante a \u00e9l, si la muerte no llegaba antes. Nunca pensaba en la vejez y su deterioro; la ve\u00eda muy lejana, como asunto de mis abuelos y de mis padres;\u00a0 a m\u00ed me quedaban muchos a\u00f1os hasta llegar hasta los casi ochenta que pod\u00eda tener aquel otro\u2026 Sin embargo, la desaz\u00f3n segu\u00eda oprimi\u00e9ndome: los a\u00f1os pasan tan deprisa\u2026 Mis hijos se marchar\u00edan de casa para vivir su propia vida, nos quedar\u00edamos solos mi esposa y yo\u2026; con la jubilaci\u00f3n tendr\u00eda m\u00e1s tiempo libre: Podr\u00eda viajar, cortar\u00eda el c\u00e9sped del jard\u00edn, leer\u00eda todos los libros que se amontonaban en mi despacho, y, despu\u00e9s\u2026 \u00a1Tendr\u00eda mucho, mucho tiempo libre\u2026! Aunque \u00bfen qu\u00e9 condiciones? \u00bfY si perd\u00eda mi identidad, como ese otro ser? Apart\u00e9 de mi mente estas divagaciones y presagios. Todos los recelos anteriores se disiparon y en mi coraz\u00f3n surgi\u00f3 una tremenda empat\u00eda por aquel hombre y una mezcla de pena y de desasosiego por la monoton\u00eda repetitiva a la que nos conduce el hecho de vivir.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00bfLe est\u00e1 gustando el libro? \u2014su voz me sac\u00f3 de mis desvar\u00edos filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014El libro\u2026 S\u00ed, es interesante \u2014le dije con la intenci\u00f3n de que terminara el interrogatorio; ya no me importaba mucho su lectura ni el hecho de que me interrumpiera, ni la preciosa hora libre antes de volver al trabajo. En aquel momento, el parque se hizo presente para reencontrarme con otra realidad nunca habitada, sentado en ambos lados de un banco.<\/p>\n<p>La mujer apareci\u00f3 y se detuvo al llegar a nuestro banco. <em>Miguel, ya es hora de que nos vayamos a casa. Es la hora de tus medicinas&#8230;<\/em> <em>Veo\u00a0 que\u00a0 has\u00a0 hecho\u00a0 amistad\u00a0 con este se\u00f1or<\/em> \u2014sus ojos se volvieron hacia m\u00ed, con amabilidad\u2014. Perdone si mi marido le puede haber molestado, \u00e9l disfruta con la gente a la que le gusta la lectura.\u00a0 En casa tenemos muchos libros. Por desgracia, \u00e9l est\u00e1 perdiendo la memoria. Yo lo traigo cada d\u00eda al parque para que se distraiga,\u00a0 vivimos\u00a0 en\u00a0 aquel\u00a0 bloque\u00a0 de\u00a0 pisos \u2014se\u00f1al\u00f3 al frente\u2014 y luego lo recojo\u2026; a veces es como un ni\u00f1o desvalido, aunque a\u00fan se maneja bastante bien y en ocasiones tiene momentos de lucidez. Es lo terrible de esta enfermedad\u2026\u00a0 Le estoy agradecida por su consideraci\u00f3n hacia \u00e9l.<\/p>\n<p>Ya se marchaban, cuando la se\u00f1ora se qued\u00f3 mirando la portada del libro que yo apretaba a la altura de mi pecho.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00a1Que casualidad! Ese libro que est\u00e1 usted leyendo lo ha escrito mi marido. <em>La memoria infinita<strong> <\/strong><\/em>es su gran \u00e9xito. \u00a1Te das cuenta, Miguel, otra persona que nos<strong> <\/strong>encontramos que lo lee!<\/p>\n<p>El aludido apenas esboz\u00f3 una afirmaci\u00f3n,\u00a0 continu\u00f3 ajeno a la emoci\u00f3n y \u00e9nfasis de su esposa, como si aquel acontecimiento no fuese con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u2014\u00a1Y f\u00edjese!\u2026 \u2014prosigui\u00f3 ella\u2014 ahora ni siquiera sabe que es su autor ni puede disfrutar de su fama. Cuando le detectaron la enfermedad lo empez\u00f3 a escribir; \u00e9l opinaba que este libro servir\u00eda para que sus vivencias perduraran en la memoria de las gentes; y que cuando los a\u00f1os le borraran los recuerdos los lectores retomar\u00edan el saber de lo que en \u00e9l esta escrito, y luego los siguientes, y as\u00ed hasta el infinito&#8230; Fue el \u00faltimo libro que escribi\u00f3. El Miguel escritor muri\u00f3 hace ya algunos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Segu\u00ed anclado al banco cuando la pareja ya hab\u00eda desaparecido. Un brote de rebeld\u00eda quiere sobreponerse a mi sensaci\u00f3n de impotencia, ante el inevitable deterioro del paso del tiempo. \u00bfC\u00f3mo escapar a este repetitivo y cruel destino? Quiero olvidarme por un momento de que es posible un cambio, de que yo puedo dar un giro, siquiera sea moment\u00e1neo, a mi previsible vida.<\/p>\n<p>Desde el otro lado del parque me llegan ahora ruidos y voces; risas de ni\u00f1os que juegan y sue\u00f1an\u2026\u00a0 Me levanto del banco con un gesto decidido; el libro que reposaba en mis rodillas cae al suelo, decido no cogerlo y salgo de aquel rinc\u00f3n rec\u00f3ndito para incorporarme al torrente de vida que alborota en el parque.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un parque es el lugar perfecto para la lectura. 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