{"id":190,"date":"2010-04-28T22:42:44","date_gmt":"2010-04-28T20:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=190"},"modified":"2010-07-25T10:40:48","modified_gmt":"2010-07-25T08:40:48","slug":"27-el-vecino-del-quinto-por-robertab","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=190","title":{"rendered":"27- El vecino del quinto. Por RobertaB"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las manos no siempre mienten<\/em>, me dijo. Yo lo mir\u00e9, sorprendida. Era la primera vez que me dirig\u00eda la palabra y apenas pude controlar el rubor que subi\u00f3 a mis mejillas. <!--more-->Cerr\u00e9 de un golpe el buz\u00f3n, murmur\u00e9 un adi\u00f3s educado y me march\u00e9 escaleras arriba, tratando de recomponer el mo\u00f1o que hab\u00eda improvisado para bajar a recoger el correo. Tras varios d\u00edas sin salir de casa por culpa de una gripe, me sent\u00eda sin fuerzas para arreglarme. Mir\u00e9 mis manos huesudas, los dedos largos y las u\u00f1as cortas; me pregunt\u00e9 por el significado de aquellas palabras, entonces no pod\u00eda ni imaginar la crueldad que encerraban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 El resto del d\u00eda lo dediqu\u00e9 a lamentarme mientras me miraba en mi espejo m\u00e1gico, el que tengo situado en una posici\u00f3n estrat\u00e9gica para que el sol de la tarde no sea demasiado cruel conmigo. A veces pienso que me iba mejor cuando viv\u00eda con un hombre, que al menos dispon\u00eda de motivos suficientes para sentirme desdichada. Contaba con el pretexto de sus desprecios, de sus enga\u00f1os, de sus desaires para licuarme en un mar de l\u00e1grimas. Ahora lloro por puro vicio, que motivos no tengo para sentirme triste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las manos no siempre mienten, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 querido decir con esta frase el vecino del quinto? Lo vi llegar hace unos meses, solo tra\u00eda una maleta azul el\u00e9ctrico y una mochila colgada al hombro, que por su forma y tama\u00f1o podr\u00eda contener un ordenador port\u00e1til.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 El vecino del quinto tiene las manos grandes. Cuando las veo, imagino que en ellas podr\u00eda dormir con holgura un reci\u00e9n nacido, acunado entre sus dedos de gigante. Siempre que pienso en ni\u00f1os se me encoge la matriz, puedo notar a la perfecci\u00f3n los movimientos de mi \u00fatero y s\u00e9 que se rebela cuando imagino beb\u00e9s, me reprocha que nunca tuviera uno. <em>A\u00fan estoy a tiempo<\/em>, le digo en voz baja para tranquilizarlo y pienso en otra cosa para evitar herir su sensibilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Nunca hab\u00eda intercambiado ninguna palabra con el vecino del quinto hasta la ma\u00f1ana en que baj\u00e9 a recoger las cartas: misivas del banco, folletos publicitarios; ninguna de amor, ninguna redactada a mano. Ya no se escriben cartas de amor, suele decir mi amiga Margarita; luego siempre se quita las gafas para limpiarse la nariz, me mira con sus ojos transparentes y sonr\u00ede, como si todo aquello del amor no fuera con ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Reconozco que no dejo de pensar en el vecino del quinto, me gusta imaginar en qu\u00e9 trabaja, cada d\u00eda busco oficios que empiezan por una letra en concreto, hoy le toca a la f: funcionario, fot\u00f3grafo, fontanero, funambulista\u2026 Lo imagino movi\u00e9ndose con agilidad sobre una cuerda, sin red. Yo lo espero abajo,\u00a0 con los ojos bien abiertos, atenta a una posible ca\u00edda, mi profesi\u00f3n ser\u00eda fisioterapeuta. Aunque despu\u00e9s de escuchar sus palabras sobre las manos que no siempre mienten, me inclino a pensar que es poeta o psic\u00f3logo, quiz\u00e1s se ha dado cuenta de que mis manos son m\u00e1s delgadas que el resto de mi cuerpo, quiz\u00e1s ha advertido que son el reflejo de mi alma escu\u00e1lida. En ese caso, yo podr\u00eda ser pediatra y cuidar\u00eda de la salud de nuestros hijos. Mi \u00fatero se regocija, cree que ha llegado su hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0La fiebre me ha afectado, ser\u00e1 eso, por lo general soy una persona normal y equilibrada y no ando haci\u00e9ndome ilusiones con el primer vecino del quinto que se cruza en mi camino. Quiz\u00e1s deber\u00eda presentarme en su casa con cualquier excusa tonta, as\u00ed hablar\u00edamos de las cosas que hablan todos los vecinos, del tiempo y de lo lento que va el ascensor los lunes, justo cuando m\u00e1s prisa tenemos, y no me dir\u00e1 que las manos no siempre mienten, esas cosas no se las dicen los vecinos normales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Tras dudar un buen rato<strong> <\/strong>si pedirle sal o az\u00facar, llam\u00e9 a su puerta y tard\u00f3 un rato en aparecer; a\u00fan me encontraba indecisa,\u00a0 as\u00ed que llevaba en una mano el salero y en otra el azucarero, los dos vac\u00edos, pruebas irrefutables de mis necesidades. Me mir\u00f3 sin sorpresa y me invit\u00f3 a entrar. Quit\u00f3 de mis manos los recipientes y los dej\u00f3 sobre una mesa de cristal llena de polvo y papeles garabateados a mano. Me reafirm\u00e9 en mi idea de que era poeta, ya que las l\u00edneas mostraban la consistencia et\u00e9rea de los versos. Ambos permanec\u00edamos callados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 El silencio es el alma de las palabras<\/em>, dijo, y yo lo mir\u00e9 sorprendida, iba a ser imposible establecer una conversaci\u00f3n coherente con el vecino del quinto. Opt\u00e9 por responderle en su mismo lenguaje,\u00a0 \u201c<em>que no tienen alma\u201d.<\/em> Me mir\u00f3 con curiosidad mientras ensayaba una sonrisa de seductor. Tuve que reconocer su tremendo atractivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Las hojas del oto\u00f1o nunca son discretas<\/em>, respondi\u00f3; y yo, para tomarme un respiro, mir\u00e9 por la ventana; el atardecer se desplomaba sobre los tejados e incendiaba la chimenea del edificio de enfrente. Sin pensar respond\u00ed a sus palabras <em>\u201cCrujen bajo la m\u00e1s ligera de las pisadas\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por un momento not\u00e9 que me faltaba el aire y me sent\u00e9 en el viejo sof\u00e1 que hab\u00eda junto a la mesa de cristal, cog\u00ed un folio al azar y empec\u00e9 a leer:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>El silencio es el alma de las palabras<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>Que no tienen alma<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>Las hojas del oto\u00f1o nunca son discretas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>Crujen bajo la m\u00e1s ligera de las pisadas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No pude seguir, un mareo persistente se hab\u00eda apoderado de m\u00ed, la l\u00e1mpara que hab\u00eda sobre mi cabeza giraba a una velocidad vertiginosa<strong>.<\/strong> <em>Si yo s\u00f3lo hab\u00eda subido a por sal<\/em>, fue lo \u00faltimo que pens\u00e9 antes de desmayarme. Y lo primero al despertar, y as\u00ed se lo dije. No pareci\u00f3 preocupado por mis palabras, s\u00f3lo un poco molesto porque no pudi\u00e9ramos seguir componiendo poemas que ya estaban escritos. Sent\u00ed ganas de vomitar, de salir corriendo y volver a mi casa, tomarme un calmante y despertar al d\u00eda siguiente para confirmar que todo aquello s\u00f3lo hab\u00eda sido una pesadilla. No pod\u00eda levantarme, ni hablar, le interrogu\u00e9 con los ojos, pero sus palabras de nuevo fueron enigm\u00e1ticas, alejadas de los lugares comunes. <em>No sufre quien ama sus males, <\/em>dijo mientras acariciaba mis mejillas con sus manos de gigante. <em>No ama quien no sufre, <\/em>contest\u00e9 reprimiendo una arcada. No pod\u00eda imaginar lo que me arrepentir\u00eda de haber pronunciado estas palabras. Fue como si hubiera apretado un resorte, un mecanismo secreto que activaba la verdadera personalidad del vecino del quinto. Yo segu\u00eda sin poder moverme, me preocupaba que por la ventana apenas entraba luz y \u00e9l a\u00fan no hab\u00eda encendido las l\u00e1mparas de la casa. Siempre tuve miedo a la oscuridad, desde ni\u00f1a. Me hubiera gustado decirle que encendiera la luz; de repente sent\u00ed un miedo absurdo a molestarlo, ya no era el chico sonriente que me hab\u00eda recibido con silenciosa amabilidad. Sus ojos hab\u00edan adquirido un brillo extra\u00f1o, de fiera enjaulada, la boca contra\u00edda en un rictus amargo, las manos cerradas con los pu\u00f1os crispados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me levant\u00e9 con considerable esfuerzo, como un oso que acabara de salir de su sue\u00f1o invernal. Med\u00ed los pasos que me separaban de la puerta cerrada. El vecino del quinto adivin\u00f3 mis pensamientos, fue m\u00e1s r\u00e1pido que yo e intercept\u00f3 mi camino hacia la salida. Las manos segu\u00edan cerradas, ya no imaginaba beb\u00e9s sonrosados durmiendo sobre ellas, las vi manchadas de sangre, magulladas de propinar golpes y destrozar mand\u00edbulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces empez\u00f3 a hablar y a m\u00ed se me grabaron las palabras a fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cNo ama quien no sufre. Te enamoraste de mis manos, descubr\u00ed tus miradas fugaces de deseo, c\u00f3mo desviabas tus ojos hacia ellas cada vez que nos encontr\u00e1bamos en las escaleras. Pero las manos no siempre mienten. M\u00edralas, son duras, \u00e1speras, grandes, est\u00e1n dise\u00f1adas para golpear\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras hablaba nos mov\u00edamos en c\u00edrculos, \u00e9l siempre cortando mi huida; por fin se cans\u00f3 del juego y me orden\u00f3 que me sentara. En menos de cinco minutos me vi atada a una silla,\u00a0 no pod\u00eda gritar porque en la boca me meti\u00f3 el pa\u00f1uelo de seda que llevaba en el cuello, el m\u00e1s bonito que poseo, el que eleg\u00ed para impresionarlo. Trat\u00e9 de retomar el tono desenfadado que nos hab\u00eda acompa\u00f1ado hasta media hora antes, los destellos acerados que emit\u00edan sus ojos me frenaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cTe conozco mejor que t\u00fa misma, s\u00e9 lo que piensas, lo que anhelas, s\u00f3lo hay que mirar en tus pupilas, son libros abiertos&#8230;; y en tu ordenador, claro. Es all\u00ed de donde saco mi inspiraci\u00f3n, de ese est\u00fapido diario de quincea\u00f1era. No me cost\u00f3 mucho entrar en tu equipo, ni siquiera tienes una clave, ning\u00fan programa de seguridad, \u00bfno cre\u00edas que alguien podr\u00eda interesarte por ti? Eres tan idiota que ni tan siquiera recuerdas que el poema que recitamos antes lo hab\u00edas escrito t\u00fa. Mis manos han sido fuente de inspiraci\u00f3n para ti, acunaron beb\u00e9s en tu imaginaci\u00f3n, rozaron tus muslos, apretaron tus pechos, rodearon tu cintura\u2026 Mis manos, que no siempre mienten\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya era noche cerrada, s\u00f3lo hab\u00eda encendido una peque\u00f1a l\u00e1mpara de mesa, que apenas nos iluminaba a nosotros, dejando a oscuras la habitaci\u00f3n. No comprend\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda tenido acceso a mi ordenador, yo hab\u00eda o\u00eddo hablar de los <em>hackers<\/em> en las pel\u00edculas y poco m\u00e1s. Mientras pensaba en esto, vino el primer golpe; me dio cerca del ojo izquierdo e hizo que se me nublara la visi\u00f3n, un dolor insoportable cruz\u00f3 mi mejilla, algo caliente resbalaba por mi cara hasta gotear en mi escote, desprotegido sin el pa\u00f1uelo de seda que ahora ten\u00eda otra misi\u00f3n, impedir que gritara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c<em>No ama quien no sufre<\/em>, escribiste un d\u00eda, y yo quiero que me ames a trav\u00e9s del sufrimiento, que te vayas desprendiendo de todos los reparos, que te liberes de ti misma y resurjas del dolor, renovada para m\u00ed. Crujir\u00e1s bajo la presi\u00f3n de mis pu\u00f1os, sufrir\u00e1s, me amar\u00e1s y, \u00a0cuando comprendas que todo lo hago por ti, me perdonar\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No recuerdo d\u00f3nde me fue propinando los golpes, al menos no recuerdo el orden, quiz\u00e1s el siguiente fue en el abdomen, o en la oreja, quiz\u00e1s fue el que me machac\u00f3 la mano contra la silla. No puedo recordarlo.\u00a0 Sin embargo, sus palabras no se me olvidan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c<em>El silencio es el alma de las palabras<\/em>. No puedo permitir que hables, romper\u00edas el alma de todas las palabras pronunciadas hasta ahora, as\u00ed que no trates de librarte de la mordaza, no la escupas o tendr\u00e9 que machacarte tus preciosos dientes o arrancar tu lengua blanda. \u00bfQuieres saber qui\u00e9n soy? Te lo preguntas a menudo en tus diarios, has acertado; soy un poeta, un poeta de los sentidos, mi materia prima es el miedo, lo voy recolectando en ojos verdes como los tuyos, fue por eso que te eleg\u00ed, por el color de tus pupilas. En el verde radican las verdades de la vida, mi inspiraci\u00f3n surgir\u00e1 del brillo de tus ojos, del miedo de tus ojos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras estas palabras vino el golpe final, seco, sobre mi nuca, como el que se propina\u00a0 a los conejos para aturdirlos antes de hincarles el cuchillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando despert\u00e9 me encontraba en la habitaci\u00f3n de un hospital, mi madre hac\u00eda ganchillo sentada en un viejo sill\u00f3n de piel sint\u00e9tica. Me explicaron que una vecina me hab\u00eda encontrado tirada en mitad del pasillo de la quinta planta, justo frente a la puerta de un piso que llevaba varios meses vac\u00edo. Por m\u00e1s que describ\u00ed al vecino del quinto, nadie parec\u00eda recordarlo, ni siquiera el portero, como si nunca hubiera existido, como si sus manos se hubieran volatilizado. De esto hace unos meses, a\u00fan sigo ingresada en un sanatorio mental; por si acaso, me fijo en las manos de mis cuidadores, ya s\u00e9 que nunca mienten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las manos no siempre mienten, me dijo. Yo lo mir\u00e9, sorprendida. Era la primera vez que me dirig\u00eda la palabra y apenas pude controlar el rubor que subi\u00f3 a mis mejillas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,4,3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/190"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/190\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}