{"id":222,"date":"2010-04-30T12:19:52","date_gmt":"2010-04-30T10:19:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=222"},"modified":"2010-04-30T12:19:52","modified_gmt":"2010-04-30T10:19:52","slug":"32-romper-el-hielo-por-hook","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=222","title":{"rendered":"32- Romper el hielo. Por Hook"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La piedra se incrust\u00f3 contra el r\u00edo helado. Quino, encaramado al poyo junto a la baranda del puente, no ocult\u00f3 su decepci\u00f3n. Era el peor d\u00eda de su vida, y eso que ya ten\u00eda siete a\u00f1os. Enfadado con su madre se hab\u00eda marchado sin decir nada.<!--more-->\u00a0El puente romano cruzaba el r\u00edo justo en frente de su colegio. Hab\u00eda acumulado unos cuantos cantos rodados all\u00ed mismo. \u2018Mam\u00e1 imaginar\u00e1 d\u00f3nde estoy\u2019. Se sinti\u00f3 idiota al preocuparse por ella como si no siguiera disgustado despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de enga\u00f1o. Baj\u00f3 para recoger un pedrusco con su manopla de punto azul. Se incorpor\u00f3, sopl\u00f3 el viento y le pareci\u00f3 que las orejas estaban a punto de ca\u00e9rsele segadas por una hoja invisible y muy afilada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Volvi\u00f3 a encaramarse sobre el poyo. Mam\u00e1 le hab\u00eda prohibido hacerlo porque a\u00fan no era tan alto como para poder ver los pilares del puente sin ayuda. Su enojo era tan grande que no le import\u00f3 saltarse esa norma. Adem\u00e1s ya era suficientemente mayor, \u00bfno? Eso hab\u00eda dicho ella. Siempre mayor para unas cosas y no para otras. La tarde acababa, Quino se sent\u00eda apagado, como las luces de Navidad que esperaban la noche para decorar la ciudad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Arroj\u00f3 con todas sus fuerzas la siguiente piedra al hielo. Resbal\u00f3 y a punto estuvo de caer. Logr\u00f3 mantener el equilibrio. Cuando se recuper\u00f3 del susto mir\u00f3 al r\u00edo, no vio ning\u00fan agujero. La piedra segu\u00eda all\u00ed, sobre la superficie congelada, sin ning\u00fan da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2018Debes tener cuidado\u2019 le dijo una voz gruesa. \u2018Puedes resbalarte ah\u00ed arriba. No querr\u00e1s ser t\u00fa quien rompa el hielo, \u00bfverdad?\u2019. Quino baj\u00f3 y observ\u00f3 al anciano que ten\u00eda delante. Sol\u00eda verlo muchas veces yendo al colegio con mam\u00e1. Nunca hab\u00edan hablado, sus ropas negras y ralas le asustaban. Los dem\u00e1s ni\u00f1os se burlaban de \u00e9l por tener miedo de un viejo loco. Para ellos aquel anciano era un espantap\u00e1jaros, Quino en cambio sent\u00eda miedo si se cruzaban. Tal vez fuera la calva, o puede que por la ropa o su olor, o por todo y por nada a la vez. \u2018Las cosas suelen funcionar as\u00ed\u2019, y pens\u00f3 en sus compa\u00f1eros de clase. Mam\u00e1 en cambio sent\u00eda respeto por el viejo, lo que le enfad\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2018Llevas gorra porque eres calvo, si no se te congelar\u00eda la cabeza\u2019 dijo en el mismo tono burl\u00f3n que utilizaban los otros ni\u00f1os. Al contrario de lo que hab\u00eda cre\u00eddo, no se sinti\u00f3 mejor por hacerlo. \u2018En realidad, soy calvo porque llev\u00e9 gorra\u2019. Quino se asust\u00f3 al o\u00edr aquella voz que parec\u00eda brotar de la caverna de un mamut. \u2018Eso es una tonter\u00eda\u2019 replic\u00f3 tratando de mostrarse lo m\u00e1s audaz posible, \u2018los reyes magos tambi\u00e9n llevan gorro y no est\u00e1n calvos\u2019. R\u00e1pidamente la frase le pareci\u00f3 est\u00fapida. \u2018En realidad\u2019, le contest\u00f3 el viejo, \u2018ellos llevan corona. No puedes comparar la corona de un rey mago forrada con suave terciopelo con mi gorrita de tela gastada, \u00bfno te parece?\u2019. Un diente podrido apareci\u00f3 en la sonrisa mellada del hombre. Quino trag\u00f3 saliva helada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u2018\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed solo? Tu mam\u00e1 estar\u00e1 preocupada, ya casi es de noche\u2019, el hombre puso una rodilla en el suelo para ponerse a la altura de Quino. El ni\u00f1o no se hab\u00eda fijado hasta entonces lo encorvado que caminaba el anciano. Pens\u00f3 tambi\u00e9n que muchos a\u00f1os antes aquel se\u00f1or tuvo que ser muy alto, tanto como a \u00e9l le gustar\u00eda llegar a ser. \u2018Mam\u00e1 dice que no hable con desconocidos\u2019, se excus\u00f3 para irse lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. \u2018\u00bfY por qu\u00e9 hablas conmigo?\u2019 pregunt\u00f3 el hombre. Quino pens\u00f3 un instante, con la siguiente salida del vaho de su respiraci\u00f3n cambi\u00f3 de tema: \u2018Los reyes magos no existen. Da igual qu\u00e9 sombrero se pongan\u2019. El viejo rasc\u00f3 su incipiente barba cana y aguz\u00f3 la mirada de la misma forma que lo hac\u00eda el abuelo de Quino delante de la chimenea del pueblo contando las historias que tanto le fascinaban. \u2018Ojal\u00e1 hubiera podido tener una de \u00e9sas para poder conservar mi vieja melena\u2019, el anciano se retir\u00f3 la gorra como un ilusionista se quita la chistera cuando va a sacar un conejo. Luego se palme\u00f3 la calva. Quino no pudo evitar soltar una risita.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u2018\u00bfY por qu\u00e9 dices que los reyes magos no existen?\u2019 le pregunt\u00f3 el viejo haraposo volviendo a colocarse la gorra. \u2018Mam\u00e1 me lo ha contado. Dice que esas cosas s\u00f3lo se las deben creer los ni\u00f1os peque\u00f1os, y que yo ya soy mayor\u2019. \u2018Casi un hombrecito\u2019 respondi\u00f3 el anciano sin querer. \u2018Eso dice, s\u00ed\u2019, sigui\u00f3 el ni\u00f1o con un tono tan fr\u00edo como el moco que sub\u00eda y bajaba en su nariz.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2018No hay nada de malo en conocer la verdad\u2019, le coment\u00f3 en voz baja el viejo. \u2018Hay que aprender a mirarla bien\u2019. Quino sorbi\u00f3 la vela que casi le llegaba a la boca. La saliva ya no le da\u00f1\u00f3 la garganta. \u2018\u00bfMe ayudas a romper el r\u00edo?\u2019 le pregunt\u00f3 al hombre. A\u00fan de rodillas el viejo cogi\u00f3 dos cantos del mont\u00f3n. Se incorpor\u00f3 y ayud\u00f3 a Quino a subir otra vez al poyete, entreg\u00f3 una piedra al ni\u00f1o y las lanzaron contra el hielo. El anciano logr\u00f3 atravesar todo el hielo, el agua man\u00f3 con empuje al principio y despu\u00e9s se extendi\u00f3 lentamente. La piedra de Quino rebot\u00f3 hasta que se detuvo. Las luces de Navidad parecieron tiritar, como si por el fr\u00edo les diera pereza alumbrarles. \u2018Otra vez, venga\u2019, insisti\u00f3 decidido el ni\u00f1o al notar la mano del viejo en su hombro d\u00e1ndole confianza. Las bombillas\u00a0 acabaron por encenderse y el puente se llen\u00f3 de colores.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u2018Deber\u00edas probar con \u00e9sta\u2019, el anciano escogi\u00f3 una piedra gris, con una arista muy cortante. Quino la lanz\u00f3 con toda su fuerza y, sorpresa, el hielo se quebr\u00f3. La piedra se hundi\u00f3 hasta el fondo. El agua dio un peque\u00f1o salto a trav\u00e9s del agujero y se esparci\u00f3 sobre el r\u00edo congelado hasta unirse con la del boquete del anciano. \u2018Ya es hora de que vuelvas a casa\u2019, concluy\u00f3 el viejo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La piedra se incrust\u00f3 contra el r\u00edo helado. Quino, encaramado al poyo junto a la baranda del puente, no ocult\u00f3 su decepci\u00f3n. Era el peor d\u00eda de su vida, y eso que ya ten\u00eda siete a\u00f1os. Enfadado con su madre se hab\u00eda marchado sin decir nada.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/222"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}