{"id":227,"date":"2010-05-01T00:05:02","date_gmt":"2010-04-30T22:05:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=227"},"modified":"2010-04-30T12:30:39","modified_gmt":"2010-04-30T10:30:39","slug":"34-sopas-de-vino-por-majuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=227","title":{"rendered":"34- Sopas de vino. Por Majuelo"},"content":{"rendered":"<p>-\u00bfQui\u00e9n ha llamado? \u2013pregunta la abuela Teodosia desde su alcoba, que est\u00e1 junto a la cocina.<\/p>\n<p>-Ha venido don Alfonso, el m\u00e9dico \u2013le responde su hija Mercedes.<!--more--><\/p>\n<p>-\u00bfEs que no ten\u00e9is otra cosa que hacer que llamar al m\u00e9dico? \u00bfYa hab\u00e9is atendido a las vacas?\u00a0 Y \u00bflos gatos? \u00bfLos hab\u00e9is dado de comer?<\/p>\n<p>Su hija Mercedes y el doctor entran en la alcoba, donde yace la abuela en una cama con las patas y el cabecero de hierro.<\/p>\n<p>-Buenos d\u00edas, se\u00f1ora Teodosia \u00bfQu\u00e9 tal nos encontramos? \u2013le pregunta el m\u00e9dico.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo cree que me voy a encontrar si usted me ha prohibido comer sopas\u00a0 de vino?\u00a0 Y al no poderme valer para hacerlas yo misma, mi hija no me las hace. Ya ve, siendo yo su madre de toda la vida y usted un extra\u00f1o, le hace m\u00e1s caso a usted que a m\u00ed. \u00a1Qu\u00e9 tiempos estos!<\/p>\n<p>-Lo hacemos por su bien, se\u00f1ora Teodosia. \u2013le responde el doctor.<\/p>\n<p>-Llevo a\u00f1os comiendo sopas de vino, que son las que me dan la vida, y viene usted y me las proh\u00edbe. \u00bfEs eso lo que les ense\u00f1an ahora en la universidad, doctor? Don Genaro nunca me las prohibi\u00f3.<\/p>\n<p>-Nos ense\u00f1an a cuidar a los enfermos, a que se recuperen o a que no empeoren.<\/p>\n<p>-O sea que usted cree que yo estoy enferma.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230;<\/p>\n<p>-Si porque a una le d\u00e9 un reuma ya va a estar enferma, aviados estamos.<\/p>\n<p>-Los a\u00f1os tambi\u00e9n van pesando, se\u00f1ora Teodosia.<\/p>\n<p>-Desde hace mucho tiempo tengo muchos a\u00f1os y\u00a0 bien que he atendido la casa, las vacas, los cerdos y las gallinas. A ver si tambi\u00e9n les ense\u00f1an ahora a los j\u00f3venes que ser viejo es una enfermedad.<\/p>\n<p>-Madre, h\u00e1gale caso al doctor, que es por su bien \u2013le dice la hija.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo va a ser por mi bien el quitarme las sopas de vino si siempre me han ca\u00eddo en el est\u00f3mago estupendamente?<\/p>\n<p>-Tiene que comer otros alimentos m\u00e1s suaves y nutritivos \u2013le dice el doctor.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 sabr\u00e1n en la universidad y hospitales de las sopas de vino si no las habr\u00e1n comido en su vida.<\/p>\n<p>-Madre, tiene que respetar al doctor, que para eso ha estudiado muchos a\u00f1os la carrera de medicina.<\/p>\n<p>-Si yo lo respeto, pero no creo que haya estudiado los beneficios de las sopas de vino. Todo no lo pueden saber los m\u00e9dicos, porque lo que a unos les sienta mal a otros les sienta bien; cada uno es cada uno.<\/p>\n<p>-Tiene usted raz\u00f3n, se\u00f1ora Teodosia; todo no lo podemos saber. \u00bfHa tomado las pastillas?<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 remedio.<\/p>\n<p>-\u00bfLe han sentado bien?<\/p>\n<p>-Ni bien ni mal. Mejor me habr\u00edan sentado las sopas de vino.<\/p>\n<p>La hija le hace un gesto al doctor como pidi\u00e9ndole disculpas por la terquedad de su madre.<\/p>\n<p>El doctor le responde con un asentimiento de cabeza.<\/p>\n<p>Tras terminar la visita, la hija acompa\u00f1a al doctor a la salida.<\/p>\n<p>-Perdone por las molestias. Es la primera vez que cae enferma en sus ochenta a\u00f1os de vida y siempre le ha gustado mucho mandar y no ser mandada. Tiene un car\u00e1cter muy fuerte.<\/p>\n<p>-No se preocupe. Estoy acostumbrado a lidiar con personas m\u00e1s dif\u00edciles \u2013le dice el doctor.\u00a0<\/p>\n<p>Cuando la hija regresa a la cocina, la abuela le pregunta desde la alcoba:<\/p>\n<p>-\u00bfYa se fue ese joven matasanos?<\/p>\n<p>-S\u00ed, madre, ya se fue el doctor.<\/p>\n<p>-Mira que un jovenzuelo le tenga que decir a una anciana lo que tiene o no tiene que hacer y que le proh\u00edba comer lo que siempre le ha ido bien. Habrase visto&#8230;<\/p>\n<p>Ella, que tanto ha trabajado durante toda su vida (y m\u00e1s,\u00a0 desde que su Secundino falleci\u00f3), ahora tiene que estar amarrada a la cama por un peque\u00f1o mal; con la de cosas que hay que hacer en una casa, ya es fastidio. Ochenta a\u00f1os son a\u00f1os, pero ah\u00ed est\u00e1 la Agripina con noventa tan campante. Lo que m\u00e1s le va a doler el d\u00eda que Dios la llame (ojal\u00e1 se olvide de llamarla otros veinte a\u00f1os) es dejar a Lorenzo y a\u00a0 Anselmo solos. No sabe c\u00f3mo se las van a arreglar sin ella. Las otras tres hijas tienen sus maridos e hijos, pero ellos&#8230; Su marido fue un bruto cuando Anselmo le dijo que estaba cortejando a Luisa y le respondi\u00f3:<\/p>\n<p><em>-Pero \u00bfno hay otra en el pueblo que al menos tenga un carro de vacas?<\/em><\/p>\n<p>Luisa era hija de Marcelino, el vaquero y no ten\u00edan tierras, pero era buena mujer y trabajadora. Su marido Secundino no debi\u00f3 haberle dicho eso a Anselmo, que sinti\u00f3 las palabras de su padre, dej\u00f3 de cortejar a Luisa y nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a cortejar a mujer alguna. Y ahora, aunque quisiera ya es tarde, y ni mujeres quedan. Luego, se volvi\u00f3 taciturno. Lorenzo sufre menos. No ha conocido otra cosa en su vida que ser pastor de ovejas. \u00bfQui\u00e9n los va a atender si ella falta? Pero \u00bfpor qu\u00e9 va a faltar por un simple re\u00fama? Sin embargo, alg\u00fan d\u00eda&#8230; Si alguna mujer de esas que llaman emigrantes quisiera encerrarse en ese pueblo abandonado de la mano de Dios y se prestara a atenderlos cuando ella faltara&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno, madre, le he ordenado la casa \u2013le dice la hija entrando en la alcoba-. El puchero ya ha cocido. Me tengo que ir a atender la m\u00eda. Cuando a mediod\u00eda salga Mar\u00eda de la escuela se la env\u00edo para que le d\u00e9 de comer \u00bfDesea algo m\u00e1s?<\/p>\n<p>-Ya sabes lo que me gustar\u00eda comer, pero como haces m\u00e1s caso al m\u00e9dico que a tu madre&#8230;<\/p>\n<p>-Madre, no empecemos&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>La abuela se queda sola rememorando su vida, de ni\u00f1a y de joven cuando en el pueblo hab\u00eda tantos mozos y mozas y bailaban en las eras&#8230;, pero un d\u00eda, de pronto, se puso de moda ir a trabajar a la capital, y el pueblo se fue vaciando de personas e incluso de animales. Ella junto a otras pocas familias se qued\u00f3, se hizo mujer y vieja, no le gusta nada eso de la tercera edad. Ella tiene la edad que tiene, una edad de vieja. El ser vieja no le va a impedir volver a los quehaceres cuando el re\u00fama la deje de apretar&#8230; Cuando le toque irse de este mundo se ir\u00e1 satisfecha. Se ha ganado el pan con el trabajo de sus brazos, ha bregado bien para sacar a sus hijos adelante&#8230;<\/p>\n<p>Se va quedando dormida.\u00a0<\/p>\n<p>La despierta una voz alegre, una voz de ni\u00f1a.<\/p>\n<p>-Hola, Abuela.<\/p>\n<p>La abuela abre los ojos y ve a su nieta, que le pregunta:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tal est\u00e1s?<\/p>\n<p>-Ya ves, Mar\u00eda, aqu\u00ed, amarrada. T\u00fa nunca llegues a vieja que a las viejas nadie nos hace caso.<\/p>\n<p>-No digas eso abuela. Yo s\u00ed te hago caso.<\/p>\n<p>Es verdad su nieta Mar\u00eda le hace mucho caso. Puede ser su oportunidad.<\/p>\n<p>-Oye, Mar\u00eda, \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os tienes?<\/p>\n<p>-Voy a hacer diez el mes que viene.<\/p>\n<p>-Ya eres casi una moza. Sabes hacer sopas, \u00bfno?<\/p>\n<p>-S\u00ed, s\u00ed s\u00e9.<\/p>\n<p>-Mira, en el puchero hay cocido para que cuando venga Anselmo y, m\u00e1s tarde, Lorenzo lo coman. A m\u00ed me apetecer\u00edan unas sopas. En la alacena hay una cazuelita de barro y en el armario de abajo est\u00e1 un cuartillo de vino. El hogaza est\u00e1 en el serillo que cuelga detr\u00e1s de la puerta. Coge la tr\u00e9bede que est\u00e1 en la hornacha con las tenazas. Ya me has visto hacer sopas de vino otras veces \u00bfQu\u00e9 tal si hoy me haces t\u00fa unas a ver c\u00f3mo te salen?<\/p>\n<p>-Pero \u00bflas sopas de vino no son malas para el c\u00e1ncer avanzado?<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9 c\u00e1ncer avanzado ni de qu\u00e9 ocho cuartos me est\u00e1s hablando?<\/p>\n<p>-He o\u00eddo a mam\u00e1 decir a pap\u00e1 que tienes un c\u00e1ncer avanzado.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00e1ncer avanzado? Nunca te hagas mayor, Mar\u00eda, que los mayores emplean unas palabras muy feas: c\u00e1ncer avanzado&#8230; Escucha, Mar\u00eda, si tengo un c\u00e1ncer avanzado mejor para comer sopas de vino. Las sopas de vino son estupendas para los c\u00e1nceres avanzados.<\/p>\n<p>-\u00bfEst\u00e1s segura, abuela?<\/p>\n<p>-Segura, segur\u00edsima. T\u00fa sabes que las abuelas sabemos muchas cosas, o \u00bfno?<\/p>\n<p>-S\u00ed abuela. Yo he aprendido muchas cosas de ti.<\/p>\n<p>-Pues entonces hazme unas sopitas de vino, que me van a sentar como un reloj.<\/p>\n<p>Cuando Mar\u00eda va a la cocina, a la abuela se le cae una l\u00e1grima. Esta gente mayor que ni es vieja ni joven son unos enga\u00f1abobos. Menos mal que existe la verdad de los ni\u00f1os y viejos, si no, no sabe lo que ser\u00eda de este mundo. Vaya sea por Dios, un c\u00e1ncer avanzado. Y \u00bfc\u00f3mo se les ocurre prohibir las sopas de vino a una pobre vieja con un c\u00e1ncer avanzado?\u00a0<\/p>\n<p>La abuela come las sopas con cara de satisfacci\u00f3n delante de su nieta.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 ricas est\u00e1n, gracias, Mar\u00eda&#8230; T\u00fa sabes que los que venimos a este mundo alg\u00fan d\u00eda nos tenemos que ir, \u00bfno? Es una cosa natural de la vida misma.<\/p>\n<p>-Claro que lo s\u00e9, abuela.<\/p>\n<p>-Muy bien, Mar\u00eda. El caso es que, cuando yo me vaya, Anselmo y Lorenzo se van a quedar solos, y los hombres solos como ellos valen poca cosa. Siempre han estado ense\u00f1ados a que les hagan las tareas de la casa. Tendr\u00e1n que aprender a val\u00e9rselas por s\u00ed mismos, pero si de vez en cuando alguien les echara una mano para que tuvieran la casa un poco decente, una mano de mujer, digo, porque las mujeres valemos m\u00e1s; aunque nos quedemos solas, nos las arreglamos mucho mejor que los hombres.<\/p>\n<p>-\u00bfLo dices por el c\u00e1ncer avanzado?<\/p>\n<p>-Lo digo porque con c\u00e1ncer avanzado o sin \u00e9l un d\u00eda tocar\u00e1 marcharse aunque sea de mala gana.<\/p>\n<p>-Yo no quiero que te vayas, abuela.<\/p>\n<p>-Ya lo s\u00e9, Mar\u00eda, pero la vida es as\u00ed.<\/p>\n<p>A Mar\u00eda se le cae una l\u00e1grima. La abuela lo ve.<\/p>\n<p>-Eres una gran chica, Mar\u00eda.<\/p>\n<p>-Mam\u00e1 y yo les podemos ayudar, pero tendr\u00e1n que aprender a cocinar y a limpiar, que en clase nos ense\u00f1an que los hombres tienen que ayudar en las tareas de casa, si no, es machismo.<\/p>\n<p>-Ya veo que eres muy lista, Mar\u00eda, lo que pasa es que antes no se conoc\u00eda esa palabreja de machismo, y no les ense\u00f1amos a los hombres a hacer camas, barrer, fregar, lavar y cocinar. Las mujeres hemos sido como burras de carga. Me parece bien que si un d\u00eda te casas no cargues con todo como ha hecho tu abuela, pero el caso de Anselmo y Lorenzo es diferente. Nacieron en otra \u00e9poca.<\/p>\n<p>-Tendr\u00e1n que aprender, abuela, que el t\u00edo de Minerva ha aprendido a cocinar y a limpiar.<\/p>\n<p>-De acuerdo, Mar\u00eda, tendr\u00e1n que aprender, pero un poco de cuidado para que no se abandonen, para que sientan que siguen teniendo una familia aunque yo falte no les vendr\u00eda mal.<\/p>\n<p>-De acuerdo, abuela, tendremos un poco de cuidado mam\u00e1 y yo para que no se abandonen y les visitaremos e invitaremos a casa para que sientan que tienen una familia.<\/p>\n<p>-Gracias, Mar\u00eda, ser\u00e1s una gran mujer.<\/p>\n<p>-Todav\u00eda me queda mucho para ser mujer, abuela.<\/p>\n<p>-Claro, Mar\u00eda, eres una ni\u00f1a, pero una ni\u00f1a muy despierta.\u00a0<\/p>\n<p>La abuela Teodosia al cabo de un mes siente que vuela y que un par de \u00e1ngeles vienen a su encuentro y la transportan lejos. Qu\u00e9 curioso, un \u00e1ngel tiene la cara de su nieta Mar\u00eda y el otro la de su hija Mercedes. La llevan a un lugar donde la recibe un portero que tiene la cara del m\u00e9dico que le prohib\u00eda comer sopas de vino. Lo raro es que la recibe con una sonrisa y un cuenco de sopas de vino.<\/p>\n<p>Arrepentidos quiere Dios, piensa la abuela, a la vez que se disuelve en un estado de paz, felicidad y armon\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-\u00bfQui\u00e9n ha llamado? \u2013pregunta la abuela Teodosia desde su alcoba, que est\u00e1 junto a la cocina. -Ha venido don Alfonso, el m\u00e9dico \u2013le responde su hija Mercedes.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/227"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=227"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/227\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}