{"id":244,"date":"2010-05-03T00:07:23","date_gmt":"2010-05-02T22:07:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=244"},"modified":"2010-05-02T21:12:15","modified_gmt":"2010-05-02T19:12:15","slug":"39-la-herencia-del-honor-por-suero-de-luna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=244","title":{"rendered":"39- La herencia del honor. Por Suero de Luna"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Mira que llevo tiempo esperando este momento! Creo que desde que el caballo de mi padre casi me mata, y pens\u00e9 que alguna vez le matar\u00eda yo a \u00e9l, pero para eso, tendr\u00eda que ser caballero y disponer de la suerte de mi cabalgadura. <!--more-->Ese d\u00eda decid\u00ed que seguir\u00eda los pasos de mi padre, y hacer del valor, la lealtad y la dignidad, mi camino de vida y causa de muerte si era menester.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi padre, guerrero de gallard\u00eda impar, al servicio del rey Enrique, que Dios guarde muchos a\u00f1os; me dio muchas lecciones que jam\u00e1s olvidar\u00e9: \u201c<em>no desees el final al amigo o enemigo, que de males te puede librar<\/em>\u201d, \u201c<em>el caballo es el \u00fanico animal que al caballero puede ayudar<\/em>\u201d, \u201c<em>s\u00e9 justo cuando el poder de tu espada sea la ley que impere<\/em>\u201d\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El c\u00f3digo de conducta de mi padre que me inculc\u00f3 desde ni\u00f1o, no es suyo solo por elecci\u00f3n, sino por convicci\u00f3n hasta convertirlo en credo del honor, y universal para todos los caballeros. As\u00ed pues, la protecci\u00f3n a los d\u00e9biles y a las mujeres, el triunfo ante el mal y de la justicia frente a la injusticia, el amor a la tierra natal y la defensa de la Iglesia, incluso a riesgo de perder la vida; se convierten en verbo defendido por la espada.<\/p>\n<p>Mi padre. Se me llena la boca de mieles y el alma de orgullo al pensar en \u00e9l. El nombre de Beltr\u00e1n de Merlo sobrevivir\u00e1 al paso de los siglos, respetado en la paz y temido en la guerra. Curtido en estos menesteres me hizo jurar que nunca emplear\u00eda mis hierros de matar en empe\u00f1os necios ni desleales, contra mujer, cristiano de bondad o contra mi rey y se\u00f1or, que Dios guarde muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Doy piedra a mi espada, amiga de cinto y herramienta de mi brazo. Siempre empleada con la sabidur\u00eda de los Maestros de Armas y el poder del coraz\u00f3n. \u201c<em>No desnudes el metal si por causa justa no se ha de empe\u00f1ar<\/em>\u201d. Mi padre es sabio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora, por fin, mi primer lance, y despu\u00e9s de la victoria, mi juramento como caballero. El polvo de la liza no enturbiar\u00e1 mis ojos. Miraran tras el yelmo a mi enemigo, y mi lanza golpear\u00e1 certera en la cabeza del palad\u00edn, que cabalgar\u00e1 atolondrado hasta el otro lado de la toile, donde caer\u00e1 a la arena, y all\u00ed, se encontrar\u00e1 con sus muertos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Torneo de la Reina F\u00e9rtil solo se celebra cada vez que la primera dama del reino, nuestra se\u00f1ora; da a luz a un nuevo v\u00e1stago, luego es el m\u00e1s importante de esta parte de la cristiandad, detr\u00e1s del celebrado cuando la victoria entrona a\u00fan m\u00e1s al rey, nuestro se\u00f1or, que Dios guarde muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de tantos entrenamientos agotadores, duros, y tras las reticencias a no ser compa\u00f1ero de armas de aquellos, que su honor pasean por los campos de entuerto; ha llegado el momento. Para no enturbiar mi \u00e1nimo, mi padre no ha querido verme antes de la primera justa. Me ha dicho que as\u00ed, mis nervios no se romper\u00e1n en pedazos. Se lo agradezco de forma infinita, pero quiz\u00e1 me falte su h\u00e1lito veterano en los momentos que preceden al combate. Aunque sospecho, que estar\u00e1 entre la gente que por cientos, claman ya desde las gradas a que salgan los primeros hidalgos que lidiaran por la victoria o la muerte.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay una circunstancia que a\u00fan me llena m\u00e1s de orgullo: lance a muerte con lanza en cabalgadura, espada o maza en tierra.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mil veces escuch\u00e9 a mi padre decir que \u201c<em>no hay mayor orgullo para un caballero que morir de la mano de otro<\/em>\u201d. Por eso ahora, que \u00e9l esta enfermo de muerte y su cuenta escasea de d\u00edas, sufre enormemente por no haber ca\u00eddo en manos armadas de honor. En combate contra caballero de igual gallard\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fanfarrias y timbales; saltimbanquis y bufones; damas y caballeros, el heraldo, los jueces, el cirujano y el cura. El torneo y las justas van a comenzar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El rey y la reina, ocupan sus tronos. Lleg\u00f3 la hora. Mi ayudante, que tambi\u00e9n lo fue de mi padre, me mira con envidia. Llevamos toda la vida juntos. Compa\u00f1ero de juegos, pero hijo y nieto de escuderos, por eso, escudero. Si no fuera as\u00ed, mi mejor amigo, casi hermano.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sol aploma el aire y hace hervir la sangre, ni el agua de rosas ni las cotas que sombrean mi armadura bajan los ardores. Pero eso no har\u00e1 que pierda la concentraci\u00f3n en el combate que me ha de tocar. El primero ha sido a suertes. El Fiel de Lides me ha informado que mi contrincante tiene Real Despacho de Nobleza, bien, me llena de honra. Acabado con el pimpollo, mi segunda justa ser\u00e1 contra caballero sin cimera en el yelmo, ni escudo de armas, y a petici\u00f3n suya \u00a1Vaya! empieza mi fama sin haberlo echo mi gallard\u00eda. Ese pobre desgraciado morir\u00e1 en el anonimato, no me importa, tras \u00e9l vendr\u00e1n muchos m\u00e1s, durante a\u00f1os de gloria. Pero lo que importa es el primer paso. Hoy la Reina de la Hermosura me impondr\u00e1 la banda, el joyel brillar\u00e1 por encima de las alhajas de todas las damas, y todo el mundo aclamar\u00e1 mi nombre por haber vencido con valent\u00eda, gallard\u00eda y esfuerzo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Delirios de grandeza, ansias de honores, sed de vanidades. Pedro de Merlo estuvo a la altura. El hijo del noble hidalgo, consigui\u00f3 su sue\u00f1o y se convirti\u00f3 en caballero tras el primer lance, ya que venci\u00f3 con facilidad al noble, pero en el segundo combate, tuvo que poner en pr\u00e1ctica todos los recursos aprendidos y templar sus m\u00fasculos hasta el borde de la resistencia humana. Combatieron con montura y rompieron las seis lanzas que se permit\u00edan. Despu\u00e9s, descabalgados, continuaron en aquella lucha sin cuartel, verdadero Juicio de Dios. Sus herramientas no eran Armas Corteses, sino verdaderas Armas de Muerte. Los golpes y heridas eran severos castigos que ambos aguantaban con dolor.<\/p>\n<p>El final lleg\u00f3 como un rayo. Un mal gesto, un fallo de coordinaci\u00f3n; hizo tropezar al luchador y cay\u00f3 de espaldas. El otro, como impulsado por un resorte, no dej\u00f3 pasar la oportunidad y le golpe\u00f3 con su Lucero del Alba en la cabeza antes que tocara el suelo, as\u00ed, atolondrado por la brutal sacudida y agotado por el combate, el vencido dej\u00f3 escapar un lastimero quejido.<\/p>\n<p>Pisando la mano armada, y apuntando con su espada a la rendija que dejaba el yelmo con el peto, el hombre que vivir\u00eda la gloria, jadeando, le dijo al vencido \u2015Has defendido tu honor con valor, por eso Dios te acoger\u00e1 en su seno. Tu familia no ha de odiarme si mi pulso no tiembla al darte muerte honrosa. Encomi\u00e9ndate al Todopoderoso e inicia tu \u00faltimo viaje.<\/p>\n<p>La espada penetr\u00f3 lentamente, mientras que el cuerpo vibraba en fren\u00e9ticos estertores, pero eso no impidi\u00f3 que el moribundo dijera una \u00faltima frase \u201cGracias, Se\u00f1or\u201d, pudo escuchar el verdugo. En el momento no se dio cuenta, pero un segundo despu\u00e9s, se le volte\u00f3 el coraz\u00f3n. \u00bfEsa voz\u2026? Se arrodill\u00f3 junto al cuerpo inerte y sin sacar el hierro, le quit\u00f3 el yelmo. Sus ojos se clavaron en los de su victima, que a\u00fan abiertos, se hab\u00edan quedado con la mirada congelada en un punto muy lejano, all\u00ed donde los hombres orgullosos tienen su reino, donde los que mueren de manos de un caballero obtienen la gloria eterna.<\/p>\n<p>El joven arranc\u00f3 la espada del cuerpo y se abraz\u00f3 con fuerza. Solo pudo articular un grito desesperado: \u00a1PADRE!<strong><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Mira que llevo tiempo esperando este momento! 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