{"id":355,"date":"2010-05-08T01:09:15","date_gmt":"2010-05-07T23:09:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=355"},"modified":"2010-05-08T14:48:15","modified_gmt":"2010-05-08T12:48:15","slug":"73-bajo-la-piel-quiza-por-las-trece-rosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=355","title":{"rendered":"73- Bajo la piel (Quiz\u00e1). Por Las trece rosas"},"content":{"rendered":"<p>El paisaje se extend\u00eda como una enorme fotograf\u00eda en blanco y negro que yo hubiese tomado en alguno de mis momentos\u00a0 de penumbras, que eran muchos y habituales.<!--more-->\u00a0Ten\u00eda muchas dudas y me inquietaba la resignaci\u00f3n con la que parec\u00eda tomarme lo que pudiera suceder.\u00a0 Me dec\u00eda a mi misma retomando viejas lecturas de Virgilio; lo que tenga que ser ocurrir\u00e1, y nadie podr\u00e1 evitarlo. Porque si de algo estaba segura\u00a0 es,\u00a0 que todos tenemos un destino y contra eso no se puede luchar, las decisiones que puedas tomar ya est\u00e1n previstas de antemano. Yo cerraba los ojos, ten\u00eda la brisa d\u00e1ndome en la cara,\u00a0 el coche prosegu\u00eda su veloz marcha cruzando la llanura desierta, sin apenas circulaci\u00f3n, y yo\u00a0 casi dormida, o mejor dicho escondida, plegada sobre mis pensamientos, escudri\u00f1aba con mi nariz el aire buscando los olores y encontraba los lejanos cipreses que parec\u00edan\u00a0 figuras extra\u00f1as, solitarias sobre el horizonte, ol\u00eda la hierba seca condenada en enormes bolos de pl\u00e1stico brillante a los lados de la carretera, aspiraba\u00a0 el olor de mi pelo limpio indomable que se empe\u00f1aba en cubrirme con sus caricias de vuelos fallidos y me dejaba mecer por toda aquella combinaci\u00f3n de sensaciones. Porque yo soy as\u00ed,\u00a0 y nunca he sabido ser s\u00f3lo lo que los dem\u00e1s ven de m\u00ed, lo que no se ve est\u00e1 ah\u00ed, bajo la piel.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMe encuentro bien cuando regreso. Quiz\u00e1 este sea el mejor lugar del mundo para mi\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>La casa est\u00e1 como la dej\u00e9, hace ya siete meses. Hay polvo sobre los muebles, alguna telara\u00f1a colgada de los techos y esquinas, nada que no tenga arreglo en una ma\u00f1ana soleada de este verano que se anuncia c\u00e1lido y un tanto indiferente para m\u00ed, ahora que \u00e9l ya no est\u00e1. Busco mi cartera en el bolso lleno de papeles, notas escritas con complicada caligraf\u00eda que me recuerdan las cosas que debo hacer, y pago al taxista que me sonr\u00ede un tanto aburrido de su agradable pasajera que apenas ha hablado durante la hora y media que ha durado el viaje y que ha deso\u00eddo su consejo de poner el aire condicionado y ha preferido abrir la ventanilla. Le veo alejarse y me siento en uno de los pelda\u00f1os de la escalera de piedra. Seguramente me observar\u00e1 curioso a trav\u00e9s de su espejo retrovisor, ver\u00e1 como yo tambi\u00e9n empiezo a alejarme, a menguar, a reducirme, a desvanecerme hasta ser un punto indefinido sobre un fondo de colores vivos y luminosos en el lienzo inacabado\u00a0 de un mes de agosto, que para \u00e9l no tiene m\u00e1s significado que el de los horarios de trabajo. Lo cierto es que no me apetece hacer nada, salvo quedarme all\u00ed y encender un cigarrillo, pero\u00a0 de repente recuerdo que he dejado de fumar hace a\u00f1os, cuando los dos decidimos que lo har\u00edamos juntos, y s\u00ed as\u00ed lo hicimos, no fumamos m\u00e1s y poco a poco dejamos de hablarnos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>La tarde es perfecta para pasear, si tuviera fuerzas bajar\u00eda hasta el pueblo y comprar\u00eda algo para cenar, pero no, no las tengo, a\u00fan no. Me pongo en p\u00ede lentamente y doy media vuelta para ver mi casa, ella me saluda con su estructura sobria, sencilla y bella, con sus requerimientos de atenci\u00f3n, con la esperanza de que la habite y la cuide. Quiero a esta casa, la casa de los abuelos, la casa de mis padres y desde siempre la m\u00eda. Aqu\u00ed estoy de nuevo, esta vez me quedar\u00e9 m\u00e1s tiempo (se lo prometo con una mirada de aprobaci\u00f3n), podr\u00e9 pensar tranquila sin las rutinas del trabajo, de la monoton\u00eda urbana, lejos de la vida que un d\u00eda compart\u00ed\u00a0 y podr\u00e9 dormir, quiero dormir.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sab\u00eda que eras t\u00fa, cuando vi el taxi ah\u00ed detenido- reconozco la voz. Es In\u00e9s amiga de la infancia, siempre alegre, siempre reconfortante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hola In\u00e9s- me acerco a ella y la abrazo, ella hace lo mismo conmigo y ese abrazo es de verdad.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me gustar\u00eda saber por qu\u00e9 no me has avisado que ven\u00edas hoy, habr\u00eda abierto la casa para que se airease y te habr\u00eda hecho la compra y preparado la cena y\u2026.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 In\u00e9s- coloco mi dedo sobre la boca, en se\u00f1al de silencio-. Calla- le digo suavemente.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Est\u00e1 bien, pero debes saber que no me parece la forma de hacer las cosas.\u00a0<\/p>\n<p>Yo la miro cari\u00f1osamente, con ganas de llorar sobre su hombro, pero consigo hablar y decirle que me invite a cenar.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u201cLas horas que me llevan\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Dejo todas las contraventanas abiertas, la luz de la noche clara ilumina las habitaciones y las\u00a0 viejas farolas\u00a0 me parecen se\u00f1ales que parpadean, pero no lo hacen, soy yo que mezclo los recuerdos y ahora me asomo a la ventana del quinto piso, donde he vivido veinte a\u00f1os, all\u00ed en la ciudad con las horas m\u00e1s largas del planeta, horas carentes de risas\u00a0 infantiles, horas que se convirtieron en soledad. Yo se lo dije, una ma\u00f1ana que el intento convencerme de nuevo de lo mucho que significaba para \u00e9l, lo malo es que yo ya no le cre\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No te pido explicaciones, pero creo que es mejor dejar lo nuestro, ya est\u00e1 bien de perder el tiempo, nada cambiara, y obcecarse en lo que no puede ser es est\u00fapido. \u00bfNo crees? Siento que cada d\u00eda me alejo m\u00e1s de ti y creo que t\u00fa te sientes lejos de m\u00ed. S\u00e9 que me entiendes.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Te entiendo, y yo tambi\u00e9n s\u00e9 cu\u00e1nto cuesta decir lo que has dicho\u2026<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No, te equivocas, no me cuesta nada decirlo, es como calmar el dolor por fin.\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00e9l bajo la mirada, quiz\u00e1 se sent\u00eda mal o quiz\u00e1 sorprendido de mi claridad, de la fuerza de mis palabras. \u201cHe pecado de dejadez\u201d, me dijo. \u00bfDejadez? Cuando no amas, no hay dejadez, lo que no hay es amor. Qu\u00e9 simple era\u00a0 para m\u00ed. Qu\u00e9 complicado era para \u00e9l.<\/p>\n<p>Aquel silencio entre ambos ca\u00eda sobre nosotros como un gran peso carente de materia f\u00edsica, compuesto s\u00f3lo de los desperdicios de los sentimientos m\u00e1s \u00edntimos que hab\u00edan ido sec\u00e1ndose sin remedio, cuando no se riegan cada d\u00eda con ternura y besos, que hab\u00edan descompuesto las im\u00e1genes felices de los primeros a\u00f1os y hab\u00edan dado paso a la indiferencia, a la perdida de la pasi\u00f3n, a la caricias mutiladas. As\u00ed sin darnos cuenta no vimos que se acercaba y cuando comprendimos no pudimos o no quisimos salvar nada. Y el golpe nos oblig\u00f3\u00a0 a hablar y a decir las cosas desde otra perspectiva, en cierta manera nos liber\u00f3 del amargo ser en el que\u00a0 nos est\u00e1bamos convirtiendo, esperpento de dos cabezas que no se miran.<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana yo fui una mujer inmensa, cuando dije que era yo qui\u00e9n me iba y cerr\u00e9 la puerta tras de mi, con la maleta azul agarrada fuertemente, no sent\u00ed nada.\u00a0<\/p>\n<p>Sinceramente he deseado mil veces que le vaya bien, no puede ser de otra manera, porque he empezado a encontrarme a gusto conmigo misma, he empezado a vivir para mi. No guardo ning\u00fan tipo de rencor, he decidido quedarme con las cosas que un d\u00eda me hicieron re\u00edr y despreciar lo dem\u00e1s y s\u00ed es verdad, me cuesta todav\u00eda pero pasar\u00e1, como lo hace el tiempo sin remedio. Desde esa ma\u00f1ana, final de una vida en com\u00fan, hemos hablado varias veces.\u00a0 Los dos hemos sido respetuosos, razonables y hemos evitado los reproches que a fin de cuentas de poco o nada servir\u00edan. No se trata ni de juzgar ni de culpabilizar a nadie, lo afirm\u00e9 desde la tranquilidad que da el no tener nada que perder y s\u00ed\u00a0 mucho que ganar, a familiares, y amistades por las que a\u00fan guardamos lazos de uni\u00f3n especial, porque necesitamos\u00a0 vivir y eso es lo m\u00e1s importante.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cBajo mi piel y la suya\u201d\u00a0<\/p>\n<p>Ahora estoy aqu\u00ed habl\u00e1ndome y escuch\u00e1ndome, mejor an\u00edmicamente de lo que podr\u00eda pensar, con ganas de seguir. A lo lejos el murmullo del r\u00edo, en mis recuerdos los decorados que siendo ni\u00f1a formaron mi mundo. El robledal verde y majestuoso donde jugar al escondite, la\u00a0 peque\u00f1a plaza junto a la iglesia de Santa Mar\u00eda con su artesonado mud\u00e9jar, los caminos hacia las caba\u00f1as. Casi me parece reconocer el griter\u00edo del vendedor ambulante que se acerca. Mi abuela en la cocina amasando, el abuelo pegado a la radio atento, mi madre en el banco del patio con un libro entre sus manos, mi padre mirando al cielo intentando descifrar las se\u00f1ales de la naturaleza que nos condicionen las acciones.<\/p>\n<p>Recuerdo alg\u00fan verano c\u00e1lido como este, pero rebosante de susurros y escapadas furtivas a la buhardilla donde nos promet\u00edamos\u00a0 deliciosos momentos nocturnos cuando todos estuvieran dormidos. Recuerdo largas noches de charla con los amigos, invitados de fin de semana. Recuerdo las l\u00e1grimas ante las fotos de los que se fueron y nos dejaron con la palabra en la boca.<\/p>\n<p>Toda una vida, s\u00ed, pero a\u00fan queda m\u00e1s. Quiz\u00e1 \u00e9l tambi\u00e9n en este momento recuerde y sin quererlo vuelva a las mismas im\u00e1genes que ahora me desbordan, quiz\u00e1 bajo su piel sienta el cosquilleo de la felicidad que tuvimos y encuentre algo con lo que quedarse, quiz\u00e1 dude y quiera encender un cigarrillo.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u201c\u00a1C\u00f3mo te pareces al agua, alma del hombre! \u00a1C\u00f3mo te pareces al viento, destino del hombre!\u201d<\/p>\n<p><strong>Goethe<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>Las se\u00f1ales han detenido su parpadeo, se acercan despacio, tengo en la cabeza unos versos que\u00a0 quieren salir, que quieren ser pronunciados mil veces y me martillean las sienes. Creo que los memoric\u00e9 siendo una ni\u00f1a que dibujaba hojas de oto\u00f1o de todos los tama\u00f1os en bellos tonos ocres, despu\u00e9s de hacer sus deberes. Los le\u00ed en alg\u00fan libro, el t\u00edtulo lo olvid\u00e9, como lo hacen los ni\u00f1os de imaginaci\u00f3n desbordante cuando no consiguen diferenciar entre sus sue\u00f1os y la realidad. Me los qued\u00e9 para regalarlos, pero nunca lo hice. \u00bfC\u00f3mo empezaban? S\u00ed, ya s\u00e9, dec\u00edan\u2026\u00a0<\/p>\n<p>Y seremos el instante recuperado,<br \/>\nel momento invisible que se hace eterno<br \/>\ncomo tu mirada cuando se pierde<br \/>\nbuscando la m\u00eda que duerme<br \/>\nentre los futuros sue\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>Siento la fresca brisa en mi cara, el olor sin filtros que lo inunda todo de la vida que me observa, que me ve adormilada viajando hacia mi destino.\u00a0 Abro despacio los ojos,\u00a0\u00a0 deslumbrados por la intensidad del d\u00eda. Un paisaje extremado de tonalidades me recibe, sorprendida instant\u00e1neamente pienso en\u00a0 el fr\u00e1gil Alonso Quijano recobrando la raz\u00f3n en su lecho de muerte. S\u00f3lo puedo ver el enorme cami\u00f3n que se aproxima, y\u00a0 entonces como\u00a0 un cruel latigazo sobre mi cuello, el inquietante estallido de la frenada y la endemoniada danza de gritos, palabras sin sentido del conductor que fuera de si se agita y vocifera, creyendo quiz\u00e1, que con\u00a0 ello nos salvar\u00e1 ante el desenlace inevitable que nos espera, en el \u00faltimo segundo de un \u00faltimo pensamiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paisaje se extend\u00eda como una enorme fotograf\u00eda en blanco y negro que yo hubiese tomado en alguno de mis momentos\u00a0 de penumbras, que eran muchos y habituales.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/355"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}