{"id":358,"date":"2010-05-08T23:00:53","date_gmt":"2010-05-08T21:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=358"},"modified":"2010-05-08T23:19:35","modified_gmt":"2010-05-08T21:19:35","slug":"74-confuso-por-mcnulty","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=358","title":{"rendered":"74- Confuso. Por Mcnulty"},"content":{"rendered":"<p>Cog\u00ed el diccionario que descansaba sobre la mesa del sal\u00f3n. Con unas tijeras comenc\u00e9 a cambiar el significado de las palabras.<!--more-->\u00a0Recort\u00e9 el t\u00e9rmino <em>azulado<\/em> y con pegamento de barra lo adher\u00ed sobre la definici\u00f3n de <em>enroque<\/em>. Ahora <em>azulado<\/em> pasaba a ser un \u2018movimiento defensivo de ajedrez en el que el rey y la torre cambiaban simult\u00e1neamente su posici\u00f3n\u2019. Mientras <em>enroque<\/em> se trasform\u00f3 en un \u2018abogado sin pleitos que andaba busc\u00e1ndolos\u2019. Y <em>picapleitos<\/em> en un \u2018pescado dif\u00edcil de echar el guante\u2019. Realic\u00e9 una operaci\u00f3n similar con miles de palabras.<\/p>\n<p>Los componentes sem\u00e1nticos de <em>soltero<\/em> dejaron de ser \u2018objeto-f\u00edsico-humano-adulto-var\u00f3n-no casado\u2019 para convertirse en el vocablo \u2018oscuro, carente de luz o claridad y pr\u00f3ximo al negro\u2019. A partir de entonces, por esta regla, si alguien se quedaba para vestir santos\u2019o no pasaba por la vicar\u00eda recib\u00eda el nombre de <em>oscuro<\/em>. En cambio, si una pareja se arriesgaba, daba el paso y se un\u00eda en santo matrimonio, en el estado civil de su DNI ya no figurar\u00eda el de <em>casado<\/em> sino el de <em>jodido<\/em>.<\/p>\n<p>Lo siguiente que cambi\u00e9 fueron los colores. El <em>rojo<\/em> constitu\u00eda el primer matiz del espectro solar. Al ser intenso y vivo, lo denomin\u00e9 <em>los cabellos de Susana<\/em>, una chica del instituto cuyas hebras pelirrojas emit\u00edan calor y sus destellos de luz me cegaban las cuencas oculares en los d\u00edas luminosos. El <em>verde<\/em> lo bautic\u00e9 como esperanza, aunque quiz\u00e1 deb\u00ed llamarlo <em>pera<\/em>. Al <em>gris<\/em> le correspondi\u00f3 el nombre de <em>se\u00f1ora<\/em>, en homenaje a Miguel Delibes, por aquello de su libro <em>Se\u00f1ora de rojo sobre fondo gris<\/em>.<\/p>\n<p>Hice lo mismo con todas las paletas crom\u00e1ticas. En apenas unos minutos el arco iris dej\u00f3 de ser <em>naranja, amarillo, verde, azul, a\u00f1il, violeta<\/em> y <em>rojo<\/em><strong> <\/strong>para mutar a <em>liendre<\/em>, <em>puchero<\/em>, <em>esperanza<\/em>, <em>comadreja<\/em>, <em>flexo, monitor<\/em> y <em>cabellos de Susana<\/em>. Me result\u00f3 dif\u00edcil asimilar todos aquellos t\u00e9rminos tan novedosos.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, extrapol\u00e9 mi juego al mundo del f\u00fatbol. Los jugadores ya no utilizaban un bal\u00f3n. Daban patadas a un radiador que no era de cuero sino de fibra \u00f3ptica. Las faltas se trasformaron en besos. De modo que cuando a un futbolista le agarraban de la camiseta, le tiraban de forma deliberada al suelo o el rival le hac\u00eda una fuerte entrada, el invidente (antiguo \u00e1rbitro) tocaba la gaita (silbato) y pitaba sin dudarlo el beso. Si comet\u00edan penalti, el comentarista retransmit\u00eda a la audiencia que hab\u00edan se\u00f1alado un beso obsceno. Los invidentes no sacaban tarjetas para sancionar los besos, extra\u00edan cupones. Los goles dejaron de entrar en las porter\u00edas. Ahora atravesaban las cajetillas de tabaco. Y perjudicaban seriamente la salud, sobre todo las cuerdas vocales de los aficionados, que se desga\u00f1itaban a pleno pulm\u00f3n en el estadio.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s dif\u00edcil fue tratar los temas tab\u00fa como el sexo. Tard\u00e9 casi media hora en localizar vocablos que sustituyesen a <em>pene<\/em>, <em>vagina<\/em> o <em>coito<\/em>. Al aparato reproductor masculino le correspondi\u00f3 la palabra <em>pintalabios<\/em>. El pene se encargaba de pintar los labios del s\u00f3tano femenino, aunque tambi\u00e9n coloreaba bocas y nalgas de diversa \u00edndole. Descart\u00e9 <em>ballesta<\/em> por considerarlo demasiado soez. La vagina mut\u00f3 a una flor y perdi\u00f3 la acepci\u00f3n de <em>conejo<\/em>. La gente ya no hac\u00eda el amor; hac\u00eda espiritismo. Tambi\u00e9n acab\u00e9 con las formas onomatop\u00e9yicas. El <em>\u00f1aca-\u00f1aca<\/em> fue remplazado por <em>Hummmm<\/em>. Y con los anglicismos castellanizados ocurri\u00f3 lo mismo. El echar un quiqui (procedente de quickly, r\u00e1pido en ingl\u00e9s) mut\u00f3 a la expresi\u00f3n regar las flores. Los gays pasaron a ser guays. Los bisexuales a <em>les gusta todo<\/em>. Los onanistas <em>yo me lo guiso, yo me lo como<\/em>. Las org\u00edas a <em>m\u00f3ntatelo como quieras<\/em> o <em>hacerse el sueco<\/em>. Y los voyeur a <em>microscopios<\/em>.<\/p>\n<p>En mi lenguaje exist\u00edan los c\u00edrculos cuadrados, los burros volaban, las televisiones giraban alrededor del sol, los \u00e1rboles fumaban, los libros extend\u00edan recetas en su consulta a las personas aquejadas de alg\u00fan mal o las democracias florec\u00edan en hermosas macetas junto a los crisantemos y los geranios. La correlaci\u00f3n entre el plano de la expresi\u00f3n y el contenido hab\u00eda variado sustancialmente. Los signos sociales establecidos de manera arbitraria por los seres humanos perdieron su car\u00e1cter convencional. Para m\u00ed, una silla ya no pose\u00eda cuatro patas ni serv\u00eda para sentarse. Tampoco se utilizaba para montar a caballo. En Tejas los presos agradecer\u00edan no colocar sus posaderas en la silla el\u00e9ctrica. Asimismo, los padres no podr\u00edan transportar a sus v\u00e1stagos reci\u00e9n nacidos en una silla de ni\u00f1o.<\/p>\n<p>La lengua era algo libre, abierto a interpretaciones y nuevos significados. Que yo hiciera aquello simbolizaba que el lenguaje estaba vivo, las palabras pose\u00edan entidad propia y algunos t\u00e9rminos se hallaban obsoletos, estancados durante siglos y no les vendr\u00eda mal un uso diferente al establecido. S\u00ed, pod\u00edan tomarme por un loco, un demente con su propio sistema de signos. Pero \u00bfa los poetas no les faltaba un hervor cuando hilvanaban aquellas met\u00e1foras imposibles? \u00bfExist\u00eda una mirada azul? O \u00bfno ser\u00eda una convenci\u00f3n seg\u00fan la cual la mirada se califica seg\u00fan el color de los ojos con que se mira? \u00bfY un hombre a una nariz pegada? Yo nunca encontr\u00e9 a un individuo as\u00ed. Aunque hoy en d\u00eda, con los adelantos que existen, no me extra\u00f1a que una empresa comercialice un pegamento que se adhiera sin ning\u00fan problema a todo tipo de superficies.<\/p>\n<p>Al modificar algunos vocablos comprend\u00ed que deb\u00eda cambiar otros. Tuve especial cuidado con los polis\u00e9micos. El hecho de que una misma palabra en distintos contextos poseyera diferentes significados constitu\u00eda un problema. A m\u00ed aquella excusa de que la econom\u00eda ling\u00fc\u00edstica facilitaba el aprendizaje y la retenci\u00f3n de los t\u00e9rminos permitiendo la multiplicidad de significados con un n\u00famero limitado de significantes me result\u00f3 cuanto menos absurda. La lengua era lo suficiente\u00a0 prol\u00edfica como para triplicar, quintuplicar o generar miles de vocablos nuevos. No hab\u00eda excusas cuando el significado de una palabra ca\u00eda en desuso y se empleaba el mismo t\u00e9rmino para denominar un nuevo significado. Antiguamente, <em>pedante<\/em> se refer\u00eda a <em>pedagogo<\/em> y hac\u00eda alusi\u00f3n al \u2018profesor que iba a las casas de los ni\u00f1os y les ense\u00f1aba gram\u00e1tica\u2019. Con el paso de los a\u00f1os, el t\u00e9rmino cambi\u00f3 y se refiri\u00f3 a una persona engre\u00edda que hac\u00eda vano alarde de erudici\u00f3n. Para m\u00ed, <em>pedante<\/em> se transform\u00f3 en <em>supercalifragilisticoespialidoso<\/em>. La raz\u00f3n, la palabreja se las tra\u00eda.<\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n similar se dio con las palabras sin\u00f3nimas. <em>Tonto, necio, simple, bobo, mentecato<\/em> o <em>zopenco<\/em> dejaron de tener relaci\u00f3n. A partir de ese instante, para denominar a alguien falto o escaso de entendimiento se empleaban significantes como <em>inteligente<\/em> y sin\u00f3nimos como <em>Einstein<\/em>, <em>lumbreras<\/em> o <em>achispado<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0En apenas unas horas, el mundo de significantes y significados que conoc\u00eda cambi\u00f3 por completo. Ya no pon\u00eda la televisi\u00f3n, encend\u00eda el tobillo de 42 pulgadas con 3HDI y 2 euroconectores. La puerta pas\u00f3 a denominarse la <em>luna<\/em>. As\u00ed que cuando mi padre, que ya no era mi <em>padre<\/em>, sino mi <em>colega<\/em>, abri\u00f3 la luna y se person\u00f3 en mi habitaci\u00f3n, que por obra y gracia de mi fantas\u00eda, mut\u00f3 su definici\u00f3n a mi <em>choza<\/em>, me pregunt\u00f3 qu\u00e9 tal. Yo respond\u00ed que <em>prostituta<\/em>, o sea bien, que sirvi\u00f3 para que me llevase un <em>bu\u00f1uelo<\/em> (un tortazo, para que lo entend\u00e1is)\u00a0 con el que pas\u00e9 dos d\u00edas castigado sin la <em>cabra<\/em> (la consola) y sin <em>papeo<\/em> (esa palabra apenas vari\u00f3). Cabreado, extrapol\u00e9 mi juego a los n\u00fameros. Dos m\u00e1s dos dejaron de ser cuatro para transformarse en diecisiete. Poco a poco, los chicos del colegio y los profesores me observaban como si fuese un ser de otro planeta. A m\u00ed las convenciones establecidas y las reglas sociales me parec\u00edan una forma de someter al individuo al sistema. As\u00ed que, cuando aquellos dos hombres me pusieron la camisa de fuerza, lo primero que pens\u00e9 fue que irremisiblemente me llevaban al <em>cielo<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cog\u00ed el diccionario que descansaba sobre la mesa del sal\u00f3n. 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