{"id":493,"date":"2010-05-14T12:28:11","date_gmt":"2010-05-14T10:28:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=493"},"modified":"2010-05-14T12:30:25","modified_gmt":"2010-05-14T10:30:25","slug":"118-la-dama-y-el-bosque-por-ollantay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=493","title":{"rendered":"118- La dama y el bosque. Por Ollantay"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese d\u00eda hab\u00eda recorrido m\u00e1s de doscientos kil\u00f3metros para volver a la ciudad de sus lamentos. Lo atosigaba pensar que el lunes siguiente le esperar\u00edan agotadoras reuniones de trabajo.<!--more-->\u00a0Por ello, quiso aprovechar hasta el \u00faltimo momento que le quedaba de sus cortas vacaciones, permaneciendo en alg\u00fan lugar en medio de esas monta\u00f1as.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A\u00fan recordaba la \u00faltima noche que pas\u00f3 bajo los cielos cargados de millones de luceros, luci\u00e9rnagas fant\u00e1sticas congeladas en la eternidad del Universo. En una completa neutralidad entre lo que era y lo que pod\u00eda ser, hab\u00eda meditado sobre el futuro y la soledad. Pens\u00f3 que, el sentido equivocado de vivir para el trabajo y las maneras de encarar su timidez, eran importantes escollos para encontrar al ser amado y la felicidad. Al final, le vinieron a la mente s\u00f3lo ideas fantasiosas, como creer ilusoriamente en la magia de hacer realidad lo que se quiere intensamente, con la sola voluntad de la mente. Sonri\u00f3 sobre su ingenuidad.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces, una estrella fugaz cruz\u00f3 el cintur\u00f3n de Ori\u00f3n y su coraz\u00f3n se estremeci\u00f3. Inconcientemente pidi\u00f3 un deseo. Un solo pensamiento le cruzaba constantemente la cabeza aquella misteriosa noche. Encontrar al amor de su vida. Fue casi una invocaci\u00f3n desesperada. Luego se durmi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquel atardecer iba demasiado r\u00e1pido por una ruta poco f\u00e1cil para un hombre de ciudad como \u00e9l, y el apuro le hizo equivocar el camino. Estaba algo desorientado, a lo que se le agreg\u00f3 la preocupaci\u00f3n de que lo alcanzara la noche en ese inh\u00f3spito lugar. Cruz\u00f3 un bosque que le indujo una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de bienestar, hasta que en una curva crey\u00f3 escuchar la voz de una dama que lo llamaba. Era suave, in\u00e9dita y sensual.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se distrajo lo suficiente como para no percatarse que a unos cientos de metros, iba un viejo pastor trashumante con sus ovejas. Fren\u00f3 impulsivamente bloqueando las ruedas del autom\u00f3vil, gir\u00f3 el volante, derrap\u00f3 y sinti\u00f3 un fuerte golpe en toda su humanidad. Una vez quieto, la polvareda invadi\u00f3 toda la cabina. Inmerso en su propia oscuridad, con un terrible dolor en la cabeza, s\u00f3lo pod\u00eda sentir un lejano balido de ovejas.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una figura humana apareci\u00f3 en medio de esa nube de tierra en suspensi\u00f3n. \u00bfEra un hombre o un \u00e1ngel? Intentaba liberarlo de la opresi\u00f3n que sent\u00eda en todo su cuerpo. Quiso hablarle, pero sus fuerzas lo abandonaron. Fue lo \u00faltimo que record\u00f3 hasta que crey\u00f3 despertar en medio de aquel bosque. Hab\u00eda perdido la noci\u00f3n del tiempo. Con esfuerzo resisti\u00f3 el entumecimiento y se puso de pie. Sin se\u00f1ales del autom\u00f3vil, ni del pastor y las ovejas, inici\u00f3 una larga marcha sin rumbo, aturdido y lejos de comprender su situaci\u00f3n. Estaba perdido en aquella extra\u00f1a foresta. Camin\u00f3 y camin\u00f3 hasta escuchar que alguien tarareaba una dulce canci\u00f3n. Su sobresalto fue agradable cuando se top\u00f3 con aquella dama misteriosa. Despreocupada, con la vista perdida en el piso, \u00e9l se pregunt\u00f3 qu\u00e9 har\u00eda all\u00ed, sola.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Finalmente lo vio y todo sigui\u00f3 maravillosamente igual, como en un universo placentero e inamovible. Muchas preguntas juntas brotaron de su boca, pero el silencio fue la \u00fanica respuesta. Quiso ahondar sobre lo sucedido, la invit\u00f3 a volar sobre su historia reciente, quer\u00eda saber si su voz era la que hab\u00eda escuchado. Ella s\u00f3lo sonri\u00f3 con sutileza. Se sinti\u00f3 extra\u00f1o, pero feliz, dudando y buscando un rumbo que no conoc\u00eda. Sus manos se acercaron y not\u00f3 que su cuerpo no parec\u00eda pisar el suelo. Cada piedra le pertenec\u00eda arm\u00f3nicamente a sus pies. Envuelta entre el viento y sus ropas, parec\u00eda danzar. \u00c9l se entreg\u00f3 a su suave e imperturbable ritmo natural.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Misterioso ambiente. Sinti\u00f3 el sonido de aguas que golpeaban el lecho pedregoso de alg\u00fan t\u00edmido arroyo. Extra\u00f1os perfumes inundaron el paraje. \u00bfA d\u00f3nde lo llevaba esta dama? Finalmente, al pasar por un claro del bosque, los \u00faltimos rayos de aqu\u00e9l atardecer, todos juntos, se concentraron en un rostro terso. Sus ojos color almendra resplandecieron como dos flores de oro. Percib\u00eda el pulso acelerado que recorr\u00eda sus venas. Estaban all\u00ed, solos, frente a frente, impactando directamente en todos sus sentidos. Jam\u00e1s hab\u00eda percibido ese fuego interior como cuando sus rostros se rozaron. No esper\u00f3 a que reaccionara, busc\u00f3 su boca y bes\u00f3 lentamente esos labios h\u00famedos y tiernos. Ella pudo haberlo rechazado abruptamente, pero no. Se sinti\u00f3 enternecido y por su cuerpo recorri\u00f3 una sensaci\u00f3n de placer tan delicado, que tuvo el sentimiento de temer destruir la perfecci\u00f3n. Quer\u00eda eternizar ese momento, a pesar de sus deseos instintivos por querer poseerla. Todo estaba all\u00ed. Presente, pasado y futuro. Todo en un instante. Su cuerpo irradiaba una luz especial. No era fuego, pero algo parecido sinti\u00f3 que brotaba de \u00e9l, y buscaba su espalda. Por un instante crey\u00f3 que le crec\u00edan alas como a los \u00e1ngeles y que podr\u00eda salir volando de all\u00ed.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como en los viajes hacia la perfecci\u00f3n del esp\u00edritu, en donde las almas se encuentran en un largo peregrinar, todo estaba preparado y en armon\u00eda con esa naturaleza que lat\u00eda eternamente. Una gran fiesta estaba por iniciarse en el cielo. Se cuestion\u00f3 si eso era realidad o si era un sue\u00f1o. Quiz\u00e1s el mundo de donde ven\u00eda era un sue\u00f1o en el cual hab\u00eda perdido la posibilidad de despertarse. Y en ese momento, esa era su nueva realidad, su nuevo destino. Un destino que ya cre\u00eda dibujado para \u00e9l junto a ella, en el silencio que gritaba su despertar en un nuevo d\u00eda. La envolvi\u00f3 con sus brazos, tal vez, protegi\u00e9ndola de los pasos mundanos. Descubri\u00f3 que ya no viv\u00eda como antes lo hab\u00eda experimentado. Estaba en un nuevo mundo, inscribiendo la historia del amor para el hombre gris que una vez fue. Hab\u00eda encontrado el destino de las palabras antes invocadas, el de las realidades antes so\u00f1adas. Lo sab\u00eda, sus cuerpos alcanzaron el \u00e9xtasis imperturbable, que sacude la naturaleza y la deja actuar sin l\u00edmites. Acaso compartiendo un sue\u00f1o, el amor expresado en sus propios sentimientos, sin la acci\u00f3n externa de lo cotidiano.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo explicar aquella sensaci\u00f3n? Su entrega era completa, como la de aquella mujer. Crey\u00f3 que era su amor elegido antes de la creaci\u00f3n. Desataron tempestades en los cielos, sus cuerpos comenzaron a buscar integrarse desde sus m\u00e1s rec\u00f3nditos parajes. Investigando sus manos, casi sin percibirlo, se hallaron dentro de las ropas, en la piel tr\u00e9mula de dos seres que por siempre sellar\u00edan en sus cuerpos, el ciclo eterno de la posesi\u00f3n mutua. La vida misma se abr\u00eda al sortilegio de un destino ya trazado por aquellas estrellas, luceros de dos almas que encontraron el placer y la pasi\u00f3n en un s\u00f3lo instante. No parec\u00eda una ilusi\u00f3n, \u00bfser\u00eda el amor imperturbable e incontenible que se abr\u00eda camino?<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Repentinamente, percibi\u00f3 estar a punto de traspasar la barrera mortal que lo condicionaba como humano. Vivir y volver a lo anterior o, hacerla suya negando su propia existencia profanando los l\u00edmites de la muerte. Lo segundo era entregarse completamente a una fusi\u00f3n donde ya no volver\u00eda a ser el mismo. Fue como una revelaci\u00f3n a tiempo y los miedos intentaron prevenirlo. \u00bfY si de eso se trataba su finitud? Pudo m\u00e1s la luna, que majestuosamente iluminaba su fuego, su deseo, besos ardientes envueltos en el sortilegio de sus pulsos. Las manos de aquella dama se deslizaron como modelando cada m\u00fasculo de su varonil rostro. Sutilmente, iban descubriendo sus formas. No pudo resistir m\u00e1s, y un brote de su tronco la transform\u00f3 en peregrina trajinante de su cuerpo.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Cu\u00e1nta pasi\u00f3n sent\u00eda en aquel momento, en que se detuvo la naturaleza toda, contempl\u00e1ndolos at\u00f3nita en ese escenario entre la vida y la muerte! \u00a1Cu\u00e1nto placer incontenible! \u00c9l estall\u00f3 en mil pedazos dentro de ella, en el mismo instante en que su boca comenzaba a dibujar el gemido del \u00e9xtasis final. Los besos embriagados todav\u00eda, intentaban convencerlo de que ten\u00edan que dejarse llevar por ese amor incomprendido. La b\u00fasqueda parec\u00eda haber llegado a su fin y sin embargo, reci\u00e9n comenzaba la construcci\u00f3n de un camino que promet\u00eda llevarlo muy lejos. Si segu\u00eda, ya no volver\u00eda de aquel sue\u00f1o. Ese amor era el alimento que alguna vez busc\u00f3 su alma, confusi\u00f3n perfecta de quien sobrevive de los mundos sutiles de la destrucci\u00f3n. Naturaleza y esp\u00edritu infinito, conjugados en el mar de los sue\u00f1os realizados. Esa noche, el placer y el encanto se fundieron con el cansancio, en un rinc\u00f3n bajo las estrellas. Y mientras las observaba inmerso en el \u00e9xtasis, temi\u00f3 que lo perfecto se desvanecer\u00eda apenas la vida se hiciese a un lado. El miedo crec\u00eda en su coraz\u00f3n a medida que dejaba percibir sus m\u00e1s recientes descubrimientos. \u00bfEs que acaso ese amor podr\u00eda durar tan poco? Comenz\u00f3 una cuenta regresiva que pretend\u00eda cobrar una v\u00edctima, apenas su alma se despejaba del destino de su creaci\u00f3n. Toda la belleza entre aquellos mundos profundos, todo ese espect\u00e1culo, donde el tiempo armonizaba completamente con cada latido del infinito, se desdibujaba en el angosto camino que hab\u00eda elegido.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una sutil sombra avanzaba hacia \u00e9l. Pensaba que las realidades, muchas veces, no deben preocupar. Dentro de la propia naturaleza, se pueden dar batallas destructoras, demoledoras. La muerte siempre nos viene a anunciar que hemos vivido. Si la aceptaba, equivocar\u00eda lo eterno mezcl\u00e1ndolo con los propios l\u00edmites y perder\u00eda la oportunidad de, al menos, haber intentado tener ese amor en vida.<br \/>\n\u2014 \u00a1Gigantes parecemos, pero no lo somos! \u2014dijo desencantado.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sus dudas eran las merecedoras de tal desaliento. Ellas s\u00ed que sab\u00edan d\u00f3nde y cu\u00e1ndo instalarse. Incentivaban sus angustias y lo hac\u00edan pensar m\u00e1s de lo debido. Pero cuando terminaron de dar cuenta de \u00e9l, huyeron y desaparecieron entre la mara\u00f1a impenetrable de su bosque mental. Sus manos se tomaban el rostro, percibi\u00f3 su presencia observ\u00e1ndolo con esos grandes ojos dorados. Ella no estaba para echar culpas, pero estaba frente a \u00e9l, como espejo del azote de su impotencia. Sinti\u00f3 esa mirada penetrante, sab\u00eda que lo seguir\u00eda como el destino. Esperaba una decisi\u00f3n.<br \/>\n\u2014 Temo confundir esta pasi\u00f3n con un amor verdadero \u2014se excus\u00f3.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ten\u00eda que optar por dos universos, el que hab\u00eda habitado con sus sue\u00f1os o, el comprendido por el espect\u00e1culo m\u00e1s hermoso que acababa de experimentar. Como alumbraban las estrellas esa noche, as\u00ed alumbrar\u00edan sus amores idolatrados. Hasta que supo por un instante, que el eco de los muertos era sagrado, pero era s\u00f3lo un eco que induc\u00eda a esa experiencia interna atemporal. Su raciocinio le dec\u00eda que esa pasi\u00f3n era un mensaje ef\u00edmero, y que en lugar de ello, tendr\u00eda que ser \u00e9l mismo, pero desde un verdadero mensaje de transformaci\u00f3n, camino que deb\u00eda conducir al interior trascendente al idear proyectos de vida. Comprendi\u00f3 que el amor no es s\u00f3lo pasi\u00f3n, es querer tambi\u00e9n compartir buenos y malos momentos con el ser amado, es cumplir etapas y experimentarlas en compa\u00f1\u00eda, es comprender y ser comprendido, contenido y continente. Danzar ambos la vida, como las hojas que bailan con el esp\u00edritu del viento, lejos de tocar el piso de la muerte. Decidi\u00f3 que prefer\u00eda seguir busc\u00e1ndola hasta identificarla con su destino, sin la intenci\u00f3n de pretender unir lo humano y lo divino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un viento fr\u00edo sopl\u00f3 sobre su frente, el dolor de cabeza era insoportable, abri\u00f3 los ojos y se encontr\u00f3 rodeado de un bosque de cables y tubos de pl\u00e1stico. El ruido de un respirador artificial acompasaba los sonidos de un coraz\u00f3n el\u00e9ctrico que no parec\u00eda ser el suyo. A su costado, a su costado estaba aquella dama enfundada en un uniforme blanco que no era el de un \u00e1ngel, aunque lo pareciera. Ella sonri\u00f3 amablemente despu\u00e9s de ajustarle el suero. Al verlo ya completamente despierto, su rostro denot\u00f3 el alivio de los que ven volver a un desaparecido. Despu\u00e9s de todo ese tiempo, el cari\u00f1o que le hab\u00eda tomado la indujo a acariciarle la p\u00e1lida mejilla con ternura. Sus ojos se iluminaron cuando \u00e9l expres\u00f3 su infinita felicidad, balbuceando esforzadamente un:<br \/>\n\u2014Gracias por traerme de vuelta.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese d\u00eda, la vida abri\u00f3 un nuevo camino. Fue en un bosque distante, pero distinto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese d\u00eda hab\u00eda recorrido m\u00e1s de doscientos kil\u00f3metros para volver a la ciudad de sus lamentos. Lo atosigaba pensar que el lunes siguiente le esperar\u00edan agotadoras reuniones de trabajo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/493"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=493"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/493\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=493"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}