{"id":507,"date":"2010-05-15T22:37:08","date_gmt":"2010-05-15T20:37:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=507"},"modified":"2010-05-15T22:37:08","modified_gmt":"2010-05-15T20:37:08","slug":"122-la-muneca-de-la-casa-por-lantana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=507","title":{"rendered":"122- La mu\u00f1eca de la casa. Por Lantana"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0 Elena se hab\u00eda transportado a la casa del los Helmer, en Noruega y al a\u00f1o\u00a0 mil ochocientos ochenta . Sent\u00eda los aromas y sonidos\u00a0 de las distintas escenas que iba leyendo, sin percatarse de que hab\u00eda quedado sola en el inmenso sal\u00f3n de esa biblioteca p\u00fablica,<!--more-->\u00a0en el centro de Buenos Aires.\u00a0 No le estaba cayendo bien\u00a0 la protagonista: esa Nora\u00a0 culpable de fraude. Aunque sus motivos hab\u00edan sido loables, como salvar la salud de su marido, no hab\u00eda visto en ella a la hero\u00edna trasgresora, que se supon\u00eda Ibsen hab\u00eda querido retratar en su bien titulada \u201cCasa de Mu\u00f1ecas\u201d.<\/p>\n<p>No, definitivamente no era la hero\u00edna esperada.\u00bfQu\u00e9 sab\u00eda esa Nora de verdaderos sacrificios?\u00a0<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a la \u00faltima p\u00e1gina. Nora le dec\u00eda a su esposo que era asunto terminado, que le dejaba\u00a0 las llaves , que las mucamas estaban al tanto de todo lo que incumb\u00eda a la casa, incluso mejor que ella, que al d\u00eda siguiente Cristina vendr\u00eda a recoger\u00a0 lo que hab\u00eda tra\u00eddo de su casa paterna. -C\u00f3mo?\u00bfVa a dejar a sus hijos? \u00a1Si Nora no le hab\u00eda simpatizado al principio,\u00a0 mucho menos al final!<\/p>\n<p>Cerr\u00f3 el libro y los ojos. El profesor de teatro\u00a0 hab\u00eda pedido que leyeran esa obra, afirmando que era un hito de la revoluci\u00f3n femenina. Hab\u00eda sostenido que\u00a0 cuando Nora le dec\u00eda al marido: \u201dSi\u00e9ntate, tenemos\u00a0 que hablar..\u201d se romp\u00eda el\u00a0 esquema\u00a0 del arquetipo de la mujer de fines del siglo diecinueve.<\/p>\n<p>\u00a1Pero qu\u00e9 decepcionante! \u00a1Hu\u00eda! \u00a1La hero\u00edna hu\u00eda! \u00a1Qu\u00e9 arrogante! La odiaba. S\u00ed, odiaba a esa Nora que pensaba solo en ella, que hab\u00eda aprovechado y mantenido siempre su condici\u00f3n de mu\u00f1equita: \u00a1Que los eduquen otros, yo no s\u00e9! \u00a1Ay, que lo haga otro, yo no s\u00e9!&#8230;\u00a1Se aprende, nena, para eso est\u00e1 la vida! No, esa Nora nunca hab\u00eda amado, ni a Torvaldo, ni a su padre, ni a nadie. Hab\u00eda representado el papel,\u00a0 mientras le hab\u00eda convenido y\u00a0 no porque la \u00e9poca lo requiriera; Cristina Linde, la amiga,\u00a0 no lo hab\u00eda tenido que hacer. \u00a1No, esa Nora era una absoluta in\u00fatil!<\/p>\n<p>Suspir\u00f3. Cuando abri\u00f3 los ojos\u00a0 encontr\u00f3\u00a0 la mirada\u00a0 penetrante de una mujer,\u00a0 sentada enfrente. Se apur\u00f3 a levantarse y a tomar sus cosas para salir. En ese\u00a0 momento se dio cuenta del silencio y vio que en la biblioteca no hab\u00eda nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0La mujer se pon\u00eda de pie. Elena la observ\u00f3 mejor, vio su sombrero extravagante, su rico vestido largo de amplia falda con poliz\u00f3n y la cintura afinada por alg\u00fan tipo de cors\u00e9. No pod\u00eda ser otra. \u00bfQu\u00e9 estoy pensando? Nora es un personaje.<\/p>\n<p>La mujer daba cortos pasos, bordeando la mesa hac\u00eda ella\u00a0 y se\u00f1al\u00e1ndola con su mano enguantada.<\/p>\n<p>-\u00bfAs\u00ed que se siente con autoridad moral para juzgarme?<\/p>\n<p>Elena sacudi\u00f3 la cabeza, esperanzada en que la\u00a0 visi\u00f3n desapareciera.<\/p>\n<p>-\u00bfNo me quiere\u00a0 contestar?- insist\u00eda, elevando su ment\u00f3n a modo de desaf\u00edo.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es esto?\u00bfAlguna&#8230; broma?-\u00a0 Elena retrocedi\u00f3.<\/p>\n<p>-No. No es broma.<\/p>\n<p>-Oiga. \u00bfQui\u00e9n la mand\u00f3? \u2013Ten\u00eda que ser una broma y los \u00fanicos candidatos eran sus compa\u00f1eros del instituto -S\u00ed, la mandaron Julio y Claudia \u00bfNo? \u00bfDonde est\u00e1n? \u00bfEscondidos ri\u00e9ndose de m\u00ed? \u00a1Vamos, salgan!- la biblioteca segu\u00eda desierta y silenciosa-\u00bfQui\u00e9n eres?\u00bfUna actriz?\u00a1Mira el vestuario que te prepararon!<\/p>\n<p>-Soy Nora. Y usted no me contest\u00f3. Me siento agraviada y necesito que aclare\u00a0 sus malos pensamientos hacia m\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfNora, eh? Pienso que no eres\u00a0 hero\u00edna alguna. \u00bfEso?- Elena se ruboriz\u00f3.\u00bfQu\u00e9 estoy haciendo? \u00bfSiguiendo el juego?- Bueno, ya est\u00e1,&#8230;termin\u00f3 la broma \u00bfJulio? S\u00ed, seguro que son Julio y Claudia&#8230;Salgan, ya est\u00e1&#8230;\u00a1Pero qu\u00e9 locura!<\/p>\n<p>-\u00bfA qui\u00e9nes habla? \u2013dijo la mujer y mir\u00f3 a su alrededor.<\/p>\n<p>-Bueno, digo, ya est\u00e1 bien- y otra vez recorri\u00f3 el sal\u00f3n a los gritos-\u00bfYa se rieron a costa m\u00eda? \u00a1Salgan, no me voy a vengar!<\/p>\n<p>&#8211; No hay nadie m\u00e1s que usted y yo.<\/p>\n<p>&#8211; Te contrataron mis compa\u00f1eros \u00bfNo?&#8230;D\u00edmelo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfSer\u00e1 posible que nadie me toma en serio? \u2013sac\u00f3 el pa\u00f1uelo de una manga y\u00a0 enjug\u00f3 dos l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Eu!, \u00bfQu\u00e9 te pasa?-Elena se le acerc\u00f3 con desconfianza.<\/p>\n<p>&#8211; Soy Nora. \u00bfNo ve usted que soy Nora, acaso?<\/p>\n<p>-Nora es un personaje de Ibsen&#8230;la protagonista, la hero\u00edna\u00a0 y qu\u00e9\u00a0 quieres que te diga, no me pareci\u00f3 nada\u00a0 valiente; al contrario, ella huye, usa\u00a0 la f\u00e1cil&#8230;\u00a1Se va! \u00a1Te das cuenta!\u00a1Deja a los hijos!.\u00a1A los tres hijos!..<\/p>\n<p>-\u00a1Claro!- Los rasgos de la mujer se endurecieron-\u00a1Para usted, se\u00f1orita, es usar &#8230;\u00bfc\u00f3mo la llam\u00f3?..\u00bfla f\u00e1cil?. No, mi\u00a0 querida, usted no tiene idea de lo que era ser mujer en mi \u00e9poca.\u00a0 Usted no se da cuenta en la libertad\u00a0 que vive. Es m\u00e1s, no es\u00a0 conciente de todo lo que tuvo que pasar, para que usted\u00a0 la\u00a0 disfrute\u00a0\u00a0 alegremente, juzgando a diestra y siniestra..<\/p>\n<p>-\u00a1Ja!\u00a1 Ay , s\u00ed, cu\u00e1nto que padec\u00edas! \u2013 A Elena le hab\u00eda irritado la postura de victima de la sociedad y desenvainaba su iron\u00eda-Llena de sirvientes, pensando en fiestas y\u00a0 m\u00e1scaras&#8230; \u00a1Mu\u00f1equita cabeza hueca! \u00a1Con raz\u00f3n tu marido te llama con nombres de\u00a0 animalitos &#8230; alondra&#8230;ardilla&#8230;.!\u00a1Me gustar\u00eda verte, ac\u00e1 en Buenos Aires y ahora, trabajando nueve horas, viajando en subte en las horas pico y batallando para mantener limpio el departamento y la ropa y tratando de\u00a0\u00a0 cumplir los sue\u00f1os, aunque le quites horas al\u00a0 descanso para aprender! \u00a1Ah, y\u00a0\u00a0 adem\u00e1s mantenerte flaca y firme! \u00a1Ya te\u00a0 quisiera ver! \u00a1No duras ni un d\u00eda! \u00a1Ac\u00e1 y ahora,\u00a0 las mujeres\u00a0 son heroicas, &#8230;pero jam\u00e1s dejar\u00edan sus hijos!\u00a0 &#8230;\u00a1Ay, claro,\u00a0 ella se ofende y se va! \u00a1Que se encargue otro! ..Yo no tengo hijos todav\u00eda, pero cuando los tenga, no los voy a abandonar\u00a0 aunque se\u00a0 me caiga el mundo\u00a0\u00a0 encima. Tu no tienes ni el m\u00ednimo instinto de madre.<\/p>\n<p>-No es as\u00ed&#8230; \u2013gimote\u00f3 .<\/p>\n<p>-S\u00ed, que es. \u2013estoque\u00f3 Elena<\/p>\n<p>-Usted no comprende- La mujer se desparram\u00f3 en la silla, llorando- En mi \u00e9poca, en Noruega&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1Excusas! \u00a1Hasta los peores\u00a0 asesinos dicen ser victimas de la sociedad! \u00a1A m\u00ed\u00a0 no me vengas con eso! \u00a1Vamos, mantequita! \u00bfHasta tuviste que pedirle a\u00a0\u00a0 Cristina que te cosa el ruedo del\u00a0 disfraz? \u00bfQu\u00e9, vos no ten\u00edas manos?&#8230;\u00a1Un\u00a0\u00a0 momento! \u00bfQu\u00e9 estoy\u00a0 haciendo?\u00bfOtra vez le estoy hablando a una comediante como real?\u00a0 -Y volvi\u00f3 a recorrer la biblioteca gritando-\u00a1Ca\u00ed, eh! \u00a1C\u00f3mo la estar\u00e1n gozando! &#8230;\u00a1Salgan, vamos, ya es demasiado! Deben estar tirados en el suelo de la risa&#8230;<\/p>\n<p>-Ya le dije que estamos solas. \u2013 la mujer retom\u00f3 la\u00a0 compostura- Usted est\u00e1 acostumbrada a ser tratada como un\u00a0 igual. \u00a1Hasta puede elegir gobierno, estudiar lo que quiera ,heredar como un var\u00f3n, tener bienes a su nombre, hacer planes!&#8230;Nosotras no. Todo lo ten\u00edamos vedado&#8230;\u00bfEntiende? No, no puede siquiera imaginar lo que es\u00a0 vivir en la sombra, sumidas en la ignorancia&#8230;como eternas ni\u00f1as&#8230;o peor, como\u00a0 infradotadas. Por eso hice lo que hice. Venciendo todos mis temores falsifiqu\u00e9 la firma de mi padre, en ese pr\u00e9stamo que una mujer no pod\u00eda pedir&#8230;Y le rob\u00e9, s\u00ed, le rob\u00e9, haci\u00e9ndome\u00a0 pasar por caprichosa y\u00a0 derrochadora, para pagarlo mes a mes&#8230;\u00a1Qu\u00e9 sabe usted el infierno que viv\u00ed!<\/p>\n<p>-\u00a1Por cobarde!- Elena volvi\u00f3 a la contienda- Por no enfrentar los hechos. Por no plantarte frente a Torvaldo\u00a0 y que \u00e9l se diera cuenta que pod\u00edas pensar y actuar. Te conven\u00eda que\u00a0 \u00e9l\u00a0 siguiera creyendo que ten\u00eda una mu\u00f1equita descerebrada&#8230;as\u00ed pod\u00edas evadir\u00a0\u00a0 todas las responsabilidades \u00bfno?<\/p>\n<p>&#8211; No. S\u00ed&#8230; Fue por miedo, s\u00ed,\u00a0 pero no a lo que usted dice. Fue por miedo a la reacci\u00f3n que revelara&#8230;\u00bfQuien se atreve a poner a prueba un amor con\u00a0 un riesgo semejante? Fue miedo a\u00a0 que\u00a0 no me\u00a0 apoyara, a que no me amara lo suficiente&#8230;\u00a0 Como finalmente\u00a0 pas\u00f3&#8230;Ya lo sab\u00eda. T\u00edpico de Torvaldo. T\u00edpico\u00a0 de los hombres de su posici\u00f3n&#8230;Finalmente ocurri\u00f3 como en mis pesadillas .Demostr\u00f3 que no era capaz de arriesgarse&#8230;por m\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay ,que cosa!- Elena volvi\u00f3 a la iron\u00eda- \u00a1C\u00f3mo me ofendo! \u00bfQu\u00e9 quer\u00edas que hiciera el tipo,\u00a0 si se da cuenta que la mu\u00f1equita es un fraude?&#8230;<\/p>\n<p>-\u00bfAh, si?- La mujer se puso de pie-\u00bfY Usted que hubiera hecho?<\/p>\n<p>Elena recibi\u00f3 la provocaci\u00f3n con satisfacci\u00f3n. Ten\u00eda la respuesta:<\/p>\n<p>\u00a0-Dar batalla. Si \u00e9l es un energ\u00fameno, porque as\u00ed lo criaron, habr\u00eda que ense\u00f1arle\u00a0 c\u00f3mo son las cosas. Cuando pas\u00f3 el chubasco&#8230;cuando el prestamista te\u00a0 perdon\u00f3 la deuda con el recibo y Torbald te perdon\u00f3, ah\u00ed es cuando\u00a0 necesitabas estar l\u00facida, no ofendida ni cerrada. Ah\u00ed era la oportunidad, en el\u00a0\u00a0 momento en que lo hiciste sentar frente a vos, ten\u00edas el futuro en el pu\u00f1o&#8230;Ah\u00ed\u00a0 deb\u00edas poner las nuevas reglas&#8230; \u00a1Vamos nena, c\u00f3mo pensaste en\u00a0 huir!&#8230;\u00a1Si las batallas se pelean desde las trincheras antes de avanzar!&#8230;<\/p>\n<p>-Me deja usted at\u00f3nita&#8230; Es muy importante lo que acaba de decir&#8230; Luchar en la trinchera, desde adentro&#8230;y\u00a0 despu\u00e9s\u00a0 avanzar&#8230; \u2013 La mujer hizo silencio. Un silencio lleno de voces interiores agitadas y se calm\u00f3 &#8211; \u00a1Caramba!<\/p>\n<p>-\u00a1Caramba no, carajo!- A Elena le pareci\u00f3 poca sacudida, ten\u00eda que completar su afirmaci\u00f3n.-\u00a1Eso! Con todo el alma. Y le dec\u00eds: voy a estar al lado\u00a0 tuyo, viejo.\u00a0 \u00a1Pero al lado, no abajo, no atr\u00e1s, <span style=\"text-decoration: underline;\">al lado<\/span>, a tu altura, qu\u00e9 joder! \u00a1Eso esperaba yo de la protagonista de Casa de mu\u00f1ecas&#8230;! \u2013se sobresalt\u00f3.\u00bfEstaba discutiendo con un personaje de ficci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 le pasaba? -\u00bfQui\u00e9n eres? \u00bfQui\u00e9n eres\u00a0 realmente? Una actriz.\u00bfno? Muy buena. Te felicito. Me hiciste\u00a0 entrar \u00bfeh?\u00a0 -comenz\u00f3 a aplaudir\u00a0 mientras buscaba a los art\u00edfices de la broma &#8211; \u00a1Termin\u00f3 la funci\u00f3n! Ya pueden\u00a0 salir &#8230; \u00a1Claudia!\u00a0 \u00a1Julio!<\/p>\n<p>Nadie contest\u00f3. Cuando volvi\u00f3 a la mesa donde estaban sus cosas, la mujer la enfrentaba con los brazos en jarra y una extra\u00f1a mirada.<\/p>\n<p>-\u00a1Ya la querr\u00eda ver a usted!- Levant\u00f3 los brazos en un r\u00e1pido y preciso\u00a0 movimiento.<\/p>\n<p>El trueno hizo temblar los estantes y las luminarias de cristal que pend\u00edan del techo.<\/p>\n<p>Elena\u00a0 sinti\u00f3 apretada su cintura\u00a0 y vio guantes en sus manos. Estaba en el cuerpo de Nora ,con el vestido largo y Nora\u00a0 en el suyo.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 hiciste?<\/p>\n<p>-Va a entender. Usted va a ir a mi casa y yo a la suya. \u00a1Claro que me va a entender!- La mujer ri\u00f3\u00a0 y\u00a0 elev\u00f3 nuevamente sus brazos. Otro trueno ensordecedor puso a Elena en el centro de una sala antigua, en el momento en que Torvaldo entraba desde el estudio.<\/p>\n<p>-\u00a1Nora! \u00a1Mi peque\u00f1a alondra ha recapacitado!\u00a0 No dejar\u00e1s nuestro nido \u00bfVerdad?- Y corri\u00f3 a abrazarla.<\/p>\n<p>Elena se dijo que lo importante era saber de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00c9l, embelesado, la segu\u00eda llamando con distintos nombres de peque\u00f1os animales y finalmente le contest\u00f3 que estaban en el parque, con la criada.<\/p>\n<p>Ella no iba a utilizar los ardides de la mu\u00f1equita de la casa. No, iba a ser frontal y a poner todas las cartas sobre la mesa, como deb\u00eda ser. Logr\u00f3 separarse unos pasos y enfrent\u00e1ndolo, le confes\u00f3 todo lo ocurrido: la biblioteca, la obra de Ibsen, la aparici\u00f3n de Nora y el intercambio de cuerpos.<\/p>\n<p>Torvaldo la mir\u00f3 aterrado y retrocedi\u00f3 hasta\u00a0 la puerta. Desde all\u00ed llam\u00f3 a alguien. La obligaron a subir hasta un dormitorio apartado, donde fue encerrada con doble cerrojo.<\/p>\n<p>Ella no paraba de gritarle que se equivocaba, que era Elena, que no era Nora. Solo las paredes la o\u00edan. Extenuada, se tendi\u00f3 en la cama a llorar.<\/p>\n<p>Se estremeci\u00f3: \u00bfQu\u00e9 estar\u00eda haciendo\u00a0 la verdadera Nora, con su cuerpo, con su esposo, con su vida? Otro, m\u00e1s negro la sacudi\u00f3 de lleno. \u00a1Ella sab\u00eda! \u00a1S\u00ed,\u00a0 Nora sab\u00eda que no hab\u00eda oportunidad alguna para cambiar esa casa de mu\u00f1ecas! La historia estaba escrita y\u00a0 ten\u00eda un final.\u00a0 Helmer segu\u00eda esperando que recapacitara la mu\u00f1equita y Nora&#8230; \u00a1Traicionera! \u00a1Con qu\u00e9 maestr\u00eda la hab\u00eda enredado! \u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00eda en ese encierro?\u00bfHasta que Enrico Ibsen resucitara compadecido y escribiera la continuaci\u00f3n? No\u00a0 era dramaturgia, le estaba pasando a ella.<\/p>\n<p>Hab\u00edan llamado al m\u00e9dico, con seguridad la declarar\u00edan insana. Era urgente cambiar de t\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Iba a tener que dejar de lado su dignidad y mentir. Tendr\u00eda que confesar que estaba confundida, que el shock hab\u00eda sido muy fuerte, que ya hab\u00eda recapacitado y hab\u00eda comprendido todo. S\u00ed, tendr\u00eda que fingir ser en verdad Nora.\u00a0 Nora, la mu\u00f1eca de la casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Elena se hab\u00eda transportado a la casa del los Helmer, en Noruega y al a\u00f1o\u00a0 mil ochocientos ochenta . Sent\u00eda los aromas y sonidos\u00a0 de las distintas escenas que iba leyendo, sin percatarse de que hab\u00eda quedado sola en el inmenso sal\u00f3n de esa biblioteca p\u00fablica,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/507"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/507\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}