{"id":518,"date":"2010-05-15T22:52:24","date_gmt":"2010-05-15T20:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=518"},"modified":"2010-05-17T00:37:23","modified_gmt":"2010-05-16T22:37:23","slug":"126-desapariciones-por-nadiecita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=518","title":{"rendered":"126- Azul Prusia. Por Paulova"},"content":{"rendered":"<p>Cuando el ron a\u00f1ejo de Barbados lleg\u00f3 hasta la mitad del vaso el hielo cruji\u00f3 con estr\u00e9pito.  Roque apretaba el vaso de cristal tallado con la mano fr\u00eda. <!--more-->Beb\u00eda a sorbos largos y pausados sentado en su mullido sill\u00f3n de piel. Termin\u00f3 de soltarse el nudo de la corbata y la lanz\u00f3 al suelo. La mirada permanec\u00eda fija en un punto de la pared donde colgaba un paisaje al \u00f3leo. Entre los visillos de encaje se filtraban los primeros claros del d\u00eda. El tel\u00e9fono sonaba  por en\u00e9sima vez desde  la noche anterior, no lo coger\u00eda a\u00fan.  Ya lo ten\u00eda todo pensado. Acabar\u00eda la copa y solo entonces contestar\u00eda.<br \/>\n \u2014 Roque, te he llamado muchas veces.<br \/>\n \u2014 Perdona, anoche me acost\u00e9 pronto. Me dol\u00eda la cabeza.<br \/>\n \u2014 \u00bfPuedo hablar con mi hermana?<br \/>\n \u2014 No est\u00e1.<br \/>\n \u2014 \u00bfPuedes decirme donde est\u00e1, por favor?<br \/>\n \u2014 Se march\u00f3 a casa de tus padres.<br \/>\n \u2014\u00bf Est\u00e1s seguro?<br \/>\n \u2014 Eso fue lo que me dijo.<br \/>\nHubo un silencio. Roque agit\u00f3 los trozos de hielo que quedaban en el vaso y se moj\u00f3 los labios, despu\u00e9s de mordisquear un trocito.<br \/>\n \u2014 No est\u00e1 all\u00ed  \u2014 contest\u00f3 Marta, intentando que los malos pensamientos no se reflejaran en su tono de voz. \u201cTengo que tener calma\u201d, pensaba.<br \/>\n \u2014 Me habr\u00e1 mentido.<br \/>\nMarta cerr\u00f3 los ojos y respir\u00f3 hondo.<br \/>\n \u2014 Mi hermana nunca te ha mentido.<br \/>\n \u2014\u00bfQu\u00e9 sabr\u00e1s t\u00fa?<br \/>\n \u2014 Mucho, s\u00e9 mucho. M\u00e1s de lo que imaginas.<br \/>\n \u2014 \u00bfQu\u00e9 quieres decir?<br \/>\n \u2014 \u00bfLe ha sucedido algo a mi hermana? Me extra\u00f1a que la dejaras ir sola.<br \/>\n \u2014 \u00bfPor qu\u00e9 dices eso? \u00bfQu\u00e9 insin\u00faas?<br \/>\n \u2014 No me contesta al tel\u00e9fono, y la he llamado muchas veces. Siempre sale el buz\u00f3n de voz. No es normal. Estoy preocupada. Creo que le ha ocurrido algo \u2014 dijo Marta sin querer responder directamente a su cu\u00f1ado.<br \/>\nMarta estaba intranquila. Esperaba impaciente en la estaci\u00f3n mirando las agujas del reloj colgado sobre la ventanilla donde se exped\u00edan los billetes. Con cinco minutos de retraso, el tren al que Lola deb\u00eda haber subido horas antes huyendo de su marido entraba en la estaci\u00f3n, sin embargo,  Lola no baj\u00f3 de \u00e9l. Entonces  empez\u00f3 a llamarla al m\u00f3vil muy nerviosa, pero no lo descolgaba, estuvo insistiendo hasta que recibi\u00f3 el mensaje de su hermana: \u201cCambio de planes, todo bien. Hablamos. Besos\u201d. Desde entonces el tel\u00e9fono estaba apagado.   Por la ma\u00f1ana lo hab\u00eda intentado otra vez pero sin resultado.<br \/>\n \u2014 \u00bfQu\u00e9 le podr\u00eda ocurrir? \u2014 dijo Roque con voz tranquila.<br \/>\nMarta ya no pudo ni quiso soportar m\u00e1s la farsa que su cu\u00f1ado se empe\u00f1aba en continuar, desde que contest\u00f3 la llamada.  Ni un atisbo de duda asom\u00f3 a su conversaci\u00f3n.  Ni un resquicio de titubeo en sus respuestas, y eso era, precisamente, lo que la indign\u00f3.<br \/>\n \u2014 Lo sabes todo y act\u00faas como un c\u00ednico. D\u00e9jate de farsas. Est\u00e1s enfermo. Pobre Lola.<br \/>\n \u2014 Cuidadito con lo que dices, zorra. Sois todas iguales. No sois de fiar ninguna.<br \/>\n \u2014 S\u00e9 que le has hecho algo a mi hermana \u2014 dijo Marta entre sollozos \u2014. Ella estaba amargada. Solo quer\u00eda ser feliz&#8230;<br \/>\nHoras antes el tel\u00e9fono de su mujer no hab\u00eda dejado de sonar en el piso de arriba una y otra vez. Era Marta que llamaba insistentemente. Al final consigui\u00f3 que parara durante unas horas enviando un mensaje con \u00e9l, como si fuera Lola. Despu\u00e9s lo apag\u00f3.<br \/>\n \u2014 \u00a1 Mi hermana ha vivido un infierno a tu lado!<br \/>\n \u2014 No sabes ni lo que dices. Ella es muy feliz.<br \/>\n \u2014 No te creo. \u00a1Eres un maldito monstruo!<br \/>\nConsciente de lo que acababa de hacer, Roque entr\u00f3 en el sal\u00f3n y se dej\u00f3 caer en el sill\u00f3n,  abatido y sereno. No hab\u00eda tenido elecci\u00f3n.  Entonces volvi\u00f3 a leer la carta estrujada que a\u00fan apretaba en su mano.<br \/>\n\u201cTe dejo. Junto a ti he pasado los peores a\u00f1os de mi vida, ahora tengo fuerzas para dec\u00edrtelo aunque sea por carta, y valor para marcharme.  No me llevo nada, solo mis lienzos, no quiero nada tuyo. No me busques, ni me llames. Ya no puedo m\u00e1s con tus celos, con tus persecuciones, con tu desconfianza, eres un enfermo y no te das cuenta de que eso ha acabado con nuestra felicidad. S\u00f3lo quiero que me olvides para siempre, yo har\u00e9 el mayor esfuerzo de mi vida por desterrar estos \u00faltimos cinco a\u00f1os de tormento. Voy a empezar a vivir olvidando que alguna vez estuve casada contigo y despu\u00e9s ser\u00e9 feliz\u201d<br \/>\nRoque hab\u00eda salido del trabajo dos horas antes para ver la final europea de su equipo de f\u00fatbol y al llegar a casa se dirigi\u00f3 directamente al sal\u00f3n para encender la tele. Mientras con una mano se aflojaba el nudo de la corbata con la otra dejaba el porta documentos.  Bajo el mando, junto a la foto de boda estaba el sobre. Lo abri\u00f3. Oy\u00f3 un ruido de tacones apresurados. Subi\u00f3 por las escaleras loco de rabia y se encontr\u00f3 de frente con el rostro asustado y p\u00e1lido de su mujer, que sobresaltada dio un grito de terror y retrocedi\u00f3. Tropez\u00f3 con la maleta azul, azul Prusia, cargada de esperanzas y de ilusiones. Cuando la vio en la tienda reconoci\u00f3 de inmediato el color que hab\u00eda utilizado para pintar el cielo en una de sus pinturas. Hab\u00eda pasado mucho tiempo de aquello, fueron tiempos felices. Era un bonito color para su nueva vida.<br \/>\n \u2014 \u00bfPuedo saber qu\u00e9 co\u00f1o haces? \u00bfD\u00f3nde crees que vas? \u2014 grit\u00f3 Roque amenaz\u00e1ndola con el pu\u00f1o.<br \/>\n \u2014 No te pongas nervioso, cari\u00f1o. Voy a casa de mis padres. Mi madre ha llamado para decirme que mi padre est\u00e1 peor y salgo r\u00e1pidamente. Te lo iba a decir ahora \u2014 se excus\u00f3 Lola, encogi\u00e9ndose como un ovillo junto a la maleta.<br \/>\n \u2014 \u00bfIbas a abandonarme? \u00bfQui\u00e9n crees que eres? \u00a1No eres nadie sin m\u00ed! \u00a1No eres nada! \u00a1Solo escoria! \u00a1Nadie te querr\u00e1 como yo! \u00a1Maldita zorra!<br \/>\nLola reconoci\u00f3 en la mano que Roque alzaba, la carta que hac\u00eda dos minutos hab\u00eda dejado junto a la tele, pensando que cuando horas m\u00e1s tarde regresara del trabajo y  la leyera, ella estar\u00eda a muchos kil\u00f3metros de distancia.<br \/>\n \u2014 No, por favor, d\u00e9jame que te explique&#8230; \u2014suplic\u00f3 Lola.<br \/>\nUn golpe seco la derrib\u00f3.  El coraz\u00f3n parec\u00eda desbocado. Un sudor helado la estremeci\u00f3. Oy\u00f3 como se part\u00eda su cr\u00e1neo contra el suelo. Su mirada extraviada no reconoci\u00f3 la maleta. Y de pronto todo era azul, de un azul intenso y por un instante fugaz  crey\u00f3 que volaba libre, feliz,  por un cielo pintado al \u00f3leo con azul Prusia.  Cruz\u00f3 el riachuelo que hay detr\u00e1s de la caba\u00f1a, dejando a un lado los cinco sauces que bordeaban el sendero de tierra, para fundirse con las nubes m\u00e1s all\u00e1 de las monta\u00f1as. Pero sin saber de donde, apareci\u00f3 una niebla espesa y triste y  el azul del fondo se volvi\u00f3 m\u00e1s oscuro, tan oscuro que parec\u00eda negro y  entonces tuvo un \u00faltimo segundo de lucidez para entender que aquel era el final y que nunca volver\u00eda a ser feliz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el ron a\u00f1ejo de Barbados lleg\u00f3 hasta la mitad del vaso el hielo cruji\u00f3 con estr\u00e9pito. 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