{"id":554,"date":"2010-05-18T00:49:07","date_gmt":"2010-05-17T22:49:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=554"},"modified":"2010-05-18T00:49:07","modified_gmt":"2010-05-17T22:49:07","slug":"137-una-habitacion-con-musica-por-golondrina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=554","title":{"rendered":"137- Una habitaci\u00f3n con m\u00fasica. Por Golondrina"},"content":{"rendered":"<p>La M\u00fasica tiene ingentes maneras de manifestarse en el mundo, en una casa, en un teatro, en el campo, en un barco, en una calle, en un avi\u00f3n, en una playa, en un caballo, en el aire, en un coraz\u00f3n, en una habitaci\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p>La m\u00fasica que a mi me gustaba era la que sal\u00eda de aquella habitaci\u00f3n, una m\u00fasica con ritmo acompasado, ilustre, potente, lleno de nobleza.<\/p>\n<p>Se trataba de una habitaci\u00f3n, en la ciudad italiana de Cremona, de un albergue cualquiera en donde yo tambi\u00e9n viv\u00eda arregl\u00e1ndomelas de mala manera con una peque\u00f1a pensi\u00f3n, desde que me qued\u00e9 paral\u00edtica y sola.<\/p>\n<p>Su habitaci\u00f3n parec\u00eda ordenada pero no lo estaba, estanter\u00edas llenas de libros, una mesa llena de plumas estilogr\u00e1ficas, libretos de m\u00fasica y hojas y hojas llenas de Notas, llenas de m\u00fasica, de corcheas, de pentagramas, fusas y semifusas. Una alfombra apolillada, una silla con el asiento de mimbre, un armario de madera oscura y un precioso viol\u00edn encima de una peque\u00f1a cama. Aparentemente era un cuarto limpio, cuidado, pero, tiempo despu\u00e9s, descubr\u00ed un desorden escondido en los agujeros de las paredes, manchas amarillentas, sombras de cuadros descolgados. Fue la habitaci\u00f3n de un m\u00fasico, el mejor m\u00fasico de mi mundo. Su m\u00fasica me tranquilizaba, me serenaba, me transmutaba. Aquella m\u00fasica que se introduc\u00eda en mi o\u00eddo, en mi mente, en mi alma me hac\u00eda olvidar todo lo triste, todo lo malo de mi vida, calmando esa inquietud que me reconcom\u00eda por dentro.<\/p>\n<p>Esas notas acompasadas que sal\u00edan de aquel precioso cuerpo ovalado de madera noble con on\u00edricas cuerdas me trasladaban al cielo, a la luna y me hac\u00edan mover mis inmovilizadas piernas y si cerraba los ojos y solo escuchaba, so\u00f1aba que bailaba con las estrellas. Desde el primer momento en que lo escuch\u00e9, el violinista se convirti\u00f3 en el due\u00f1o absoluto de mi vida. Conoc\u00ed primero las notas arm\u00f3nicas y sublimes provenientes de su querido viol\u00edn que lo tocaba, como si se tratase de la mujer m\u00e1s bella y dulce del mundo, de rasgos delicados a la que acariciaba con amor y ternura, como si fuese la joya m\u00e1s preciosa y fr\u00e1gil de la tierra.<\/p>\n<p>Quise ver c\u00f3mo posaba aquellas manos largas, blancas y delgadas en aquel instrumento. Llam\u00e9 a su puerta, \u00e9l me abri\u00f3 y yo le salud\u00e9 con unos \u201cBuenos d\u00edas me llamo Giovanna, yo tambi\u00e9n vivo aqu\u00ed, en el cuarto de al lado\u201d. Era alto y bien hecho, bajo el denso cabello oscuro y rizado los ojos negros brillantes me miraban y me sonre\u00edan de tal modo que me transform\u00e9 en la timidez en persona y baj\u00e9 la mirada.<\/p>\n<p>Yo le ped\u00ed vergonzosa y admiradora que me dejase estar all\u00ed mientras tocaba. El asinti\u00f3 con la cabeza a la vez que sonre\u00eda pero sin decir ni una sola palabra. Despu\u00e9s del accidente y de quedarme paral\u00edtica fue su m\u00fasica la que se introdujo en mi coraz\u00f3n y la que me hizo sentir viva de nuevo. Esa m\u00fasica que llegaba hasta mis entra\u00f1as, que llegaba hasta el infinito de mi ser.<\/p>\n<p>Quise explorar su reino y descubr\u00ed el contraste entre su m\u00fasica melodiosa y su desordenado cuarto. Quise disfrutar de su expresi\u00f3n feliz y angelical cuando tocaba. Los sonidos que sal\u00edan de aquella preciosa caja de madera eran agradables, muy agradables. Eran una perfecta combinaci\u00f3n de armon\u00eda, melod\u00eda y ritmo.<\/p>\n<p>Hac\u00eda dos a\u00f1os que \u00e9l viv\u00eda all\u00ed, y hac\u00eda dos a\u00f1os que yo volv\u00ed a la vida. Hac\u00eda tambi\u00e9n dos a\u00f1os que mi violinista solamente sal\u00eda de aquella habitaci\u00f3n para comer y cenar en el bar que estaba enfrente del edificio en el que viv\u00edamos. Nunca hablaba, \u00fanicamente compon\u00eda y tocaba y cuando tocaba sonre\u00eda.<\/p>\n<p>Los d\u00edas transcurr\u00edan llenos de colores hasta que un d\u00eda llamaron a la puerta dos polic\u00edas. Se lo llevaron esposado. Aquel fat\u00eddico d\u00eda los peri\u00f3dicos anunciaron que finalmente hab\u00edan encontrado al ladr\u00f3n de dos de los mejores violines del mundo, uno de ellos nada m\u00e1s y nada menos que un stradivarius del siglo XVII construido por Stradivari. El art\u00edculo dec\u00eda que lo hab\u00edan descubierto gracias a los comentarios de una mujer paral\u00edtica que hab\u00eda contado en el Ambulatorio que se sent\u00eda muy feliz porque, desde hac\u00eda un tiempo, ten\u00eda la suerte de levantarse cada ma\u00f1ana con el sonido de una m\u00fasica celestial y de dormirse serena como un beb\u00e9 mecida por esos sonidos melodiosos que sal\u00edan de un viol\u00edn que parec\u00eda estar encantado. Fue en aquella consulta, en la que coincid\u00ed, sin saberlo, con uno de los polic\u00edas que estaban investigando el robo de dos violines del museo de la ciudad. Aquel pobre hombre no hac\u00eda da\u00f1o a nadie, s\u00f3lo tocaba el viol\u00edn.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 en su cuarto aparentemente ordenado con las paredes amarillentas, llenas de agujeros y de sombras de espejos o cuadros descolgados, hojas y hojas escritas, compuestas por \u00e9l encima de la mesa. Recog\u00ed como pude aquellas Notas plasmadas en los pentagramas dibujados a mano y\u00a0 me lo llev\u00e9 a mi cuarto. Empec\u00e9 a pensar en mi violinista, y en c\u00f3mo podr\u00eda sacarlo de la c\u00e1rcel. No sab\u00eda si podr\u00eda salir bajo fianza y yo no ten\u00eda dinero, pero yo ten\u00eda que ayudarle de alguna manera. El, al comp\u00e1s de su m\u00fasica hab\u00eda hecho que yo amase de nuevo la vida y no pod\u00eda dejarle solo, ten\u00eda que hacer algo. No sab\u00eda como se llamaba, ten\u00eda que saber cu\u00e1l era su nombre. Empec\u00e9 a hojear sus paginas musicadas y vi que en la parte derecha inferior hab\u00eda una firma : Jaime de la Pe\u00f1a del R\u00edo. Un nombre espa\u00f1ol\u2026 Quiz\u00e1s era por eso por lo que no hablaba. Hice averiguaciones y me fui a la Comisar\u00eda a decirles que el se\u00f1or al que hab\u00edan arrestado era un afamado violinista espa\u00f1ol. Los Carabinieri me dijeron que ya lo sab\u00edan y que se trataba de un m\u00fasico muy importante que hab\u00eda desaparecido de su domicilio hac\u00eda dos a\u00f1os y que lo estaban buscando. Que un doctor le hab\u00eda estado examinando y que padec\u00eda amnesia. La mujer del m\u00fasico se hab\u00eda puesto ya en camino hacia Italia, para recobrar a su querido esposo.<\/p>\n<p>Yo sent\u00eda curiosidad\u00a0 por saber qu\u00e9 hab\u00eda pasado con el otro viol\u00edn, un viol\u00edn del siglo XVI construido por Niccol\u00f3 Amati. Jaime de la Pe\u00f1a ten\u00eda amnesia pero no hab\u00eda perdido su inteligencia y sab\u00eda que le pod\u00edan dar mucho dinero por aquel instrumento. Se las arregl\u00f3 no se sabe c\u00f3mo para vend\u00e9rselo a un coleccionista y con ese dinero poder campear.<\/p>\n<p>Una vez aclarados los hechos, la polic\u00eda detuvo al coleccionista y solt\u00f3 a mi querido vecino, el hombre de aquella habitaci\u00f3n aparentemente ordenada de la que sal\u00edan esos sonidos m\u00e1gicos producidos por las caricias a su viol\u00edn, aquellos sonidos que me hab\u00edan hecho tantas veces vibrar.<\/p>\n<p>Me quise pasar a su habitaci\u00f3n y observar todos los detalles que hab\u00eda observado d\u00eda tras d\u00eda durante dos a\u00f1os, mientras lo escuchaba tocar. Han pasado otros dos a\u00f1os y yo contin\u00fao escuchando su m\u00fasica\u00a0 que se qued\u00f3 en aquellas cuatro paredes que me despiertan al alba serena y me duermen meci\u00e9ndome como un beb\u00e9.<strong><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La M\u00fasica tiene ingentes maneras de manifestarse en el mundo, en una casa, en un teatro, en el campo, en un barco, en una calle, en un avi\u00f3n, en una playa, en un caballo, en el aire, en un coraz\u00f3n, en una habitaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/554"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}