{"id":635,"date":"2010-05-22T00:46:54","date_gmt":"2010-05-21T22:46:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=635"},"modified":"2010-05-22T00:46:54","modified_gmt":"2010-05-21T22:46:54","slug":"167-miika-y-ruben-dario-por-la-sini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=635","title":{"rendered":"167- Miika y Rub\u00e9n Dar\u00edo. Por La Sini"},"content":{"rendered":"<p>Estoy empe\u00f1ado en ser mec\u00e1nico y \u201cgigol\u00f3\u201d y ning\u00fan profesor engre\u00eddo ser\u00e1 capaz de quitarme la idea. S\u00f3lo tengo trece a\u00f1os, pero soy rubio y dicen mis amigas que bastante guapo. <!--more-->Es cierto que no mido demasiado, de hecho, alg\u00fan gracioso de los que me encuentro en las discotecas ha llegado a llamarme \u201cpiojo molesto\u201d, a la vez que me apartaba de su camino con una insolencia de la que alg\u00fan d\u00eda me vengar\u00e9. Estoy seguro de que a\u00fan me quedan dos palmos por crecer, los necesarios para comenzar mi carrera de explotador femenino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acabo de empezar el curso y ya me est\u00e1n taladrando con sermones inaguantables. La psic\u00f3loga me enciende, me pone de los nervios. \u00bfC\u00f3mo se puede ser tan vieja y tan necia? Cada vez que viene a recriminarme alg\u00fan acto de los muchos que a ellos les molestan, yo pongo cara de mosquita muerta, agacho la cabeza y si es necesario me echo a llorar t\u00edmidamente. De inmediato, muestro mi arrepentimiento (a veces ni siquiera s\u00e9 de qu\u00e9 me estoy arrepintiendo). Cuando salgo de su despacho, no puedo contener la risa. Alguna vez el Jefe de Estudios me ha descubierto el gesto, pero es todav\u00eda m\u00e1s inocente que la psic\u00f3loga. Bueno, \u00e9ste es todav\u00eda mejor: tiene menos genio que el peluche de mi hermana peque\u00f1a. Al verme salir con esa sonrisa maliciosa, se me ha acercado alguna vez para decirme lo bien que me sentaban las charlas con la psic\u00f3loga, que se me ve\u00eda m\u00e1s alegre. El nuevo tutor ya ha empezado con los sermones de siempre: primero me los lanza en clase, luego me saca al pasillo y me fatiga la oreja con las mismas palabras que llevo oyendo desde 5\u00ba de Primaria. Y lo mejor es la soberbia de todos ellos, \u00bfqui\u00e9nes se creer\u00e1n que son? A veces los oigo hablar en el patio, por los pasillos, en la biblioteca donde me a\u00edslan para que no contamine a mis compa\u00f1eros, y es curioso comprobar c\u00f3mo ninguno de ellos escucha al otro. A todos les gusta o\u00edrse tanto a s\u00ed mismos, est\u00e1n tan hinchados de viento podrido, que no prestan ninguna atenci\u00f3n a lo que ha dicho su contertulio. Justo lo que nos recriminan una y otra vez en clase (que no atendemos a los tostones que nos endilgan), lo hacen ellos de manera sistem\u00e1tica en sus conversaciones. \u00a1Vaya personajes insoportables! Pues bien, como os dec\u00eda, este nuevo tutor, encima, se intenta hacer el gracioso y resulta pat\u00e9tico. Es de \u00e9sos que nos abordan como si ellos hubieran sido alguna vez como nosotros, de \u00e9sos que te comprenden perfectamente, que tambi\u00e9n han tenido trece a\u00f1os, que tambi\u00e9n comet\u00edan fechor\u00edas de las que luego se han arrepentido\u2026,\u00a1 vaya pelmazos sin sustancia! Casi prefer\u00eda al borde de don Cosme, jubilado o medio muerto, no s\u00e9. De vez en cuando se le escapaba alg\u00fan cachete. Eso s\u00ed, siempre cuando est\u00e1bamos a solas. Pero, por lo menos, no ten\u00eda que aguantar las blandas memeces y las mentiras piadosas del nuevo. En uno de esos sermones interminables, el otro d\u00eda se me escap\u00f3 y le dije a mi tutor que se dejara de preocupar por mi futuro, que yo ya lo ten\u00eda claro: \u201cquiero ser mec\u00e1nico y gigol\u00f3\u201d. Se le escap\u00f3 una sonrisa al muy necio, y me dijo que ten\u00eda la cabeza llena de p\u00e1jaros. \u00bfY \u00e9l?, \u00bfqu\u00e9 lleva en esa caldera que aguantan sus hombros? Buitres, porque est\u00e1 ya medio podrido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy no pienso ir a clase, adem\u00e1s, son las doce de la ma\u00f1ana y me acabo de levantar. Mi madre se ha olvidado de llamarme o quiz\u00e1 duerme todav\u00eda la mona que cogi\u00f3 anoche. En el estanque se respira mucho mejor que en esos cuartos hediondos donde reptan mis idiotizados compa\u00f1eros entre las perneras de los profesores. \u00a1Qu\u00e9 pena de muchachos! No me explico c\u00f3mo pueden aguantar amarrados a las sillas de tortura durante seis horas mientras esos tipos que no se escuchan entre ellos vienen a levantarnos la tapa de los sesos con sus monsergas. Es una delicia tumbarse aqu\u00ed, sobre la hierba. O\u00edr el agua de la cascada caer sobre el rumor de los patos que el Ayuntamiento compr\u00f3 la semana pasada para darle m\u00e1s vida a este rinc\u00f3n. En el fondo soy un tipo tranquilo, s\u00f3lo me altero cuando no me dejan en paz, cuando pretenden que haga cosas que no deseo, cuando me obligan a pasar por el aro. En esos momentos me pasa como a estos patos que tengo a la vista cuando se pelean por una corteza de pan: me levanto contra todos y espero mi ocasi\u00f3n para vengarme.<\/p>\n<p>\u00a0De vuelta a casa, antes de comer, aprovecho para revisar mi taller de bicicletas. Lo tengo instalado en plena calle, no dispongo todav\u00eda de un lugar adecuado para montar y desmontar las piezas que voy recogiendo de los desguaces. Me contento con tener en la puerta de casa un mont\u00f3n de chatarra que me sirve para ir practicando lo que ser\u00e1 mi profesi\u00f3n diurna: mec\u00e1nico especializado. Seguro que esos torpes profesores que tanto hablan y hablan, perdidos en una palabrer\u00eda imposible, no saben\u00a0 ni siquiera lo que es una dinamo, ni ser\u00edan capaces de arreglarse por s\u00ed mismos un pinchazo. Eso s\u00ed, son especialistas en lo in\u00fatil y peritos de la tonter\u00eda.<\/p>\n<p>No pod\u00eda creer lo que estaba viendo: en la puerta de casa no hab\u00eda nada. La zona del arc\u00e9n de la carretera nacional que ocupaban las piezas de mi improvisado taller hab\u00eda sido limpiada por completo. No quedaba ni rastro de todos aquellos miembros met\u00e1licos que con tanta dedicaci\u00f3n hab\u00eda ido recolectando por los alrededores. Me hab\u00edan dinamitado mi verdadera escuela.<\/p>\n<p>Mi madre no sab\u00eda qui\u00e9n hab\u00eda asolado mi taller pero tampoco le import\u00f3 mucho. Precisamente ayer, en la biblioteca del instituto, o\u00ed hablar a varios profesores sobre lo buenos estudiantes que eran ellos, el respeto que mostraban hacia sus maestros y c\u00f3mo aprend\u00edan mucho m\u00e1s que ahora. Esta conversaci\u00f3n no es la primera vez que la oigo y es posible que tengan raz\u00f3n, no hay m\u00e1s que ver el producto de tan esmerada educaci\u00f3n: mi madre, sus vecinas, los viejos del bar y ellos mismos. Si todos ellos son el producto de esa fant\u00e1stica escuela que nada tiene que ver con la actual, prefiero no ir a ninguna.<\/p>\n<p>Me acababan de quitar lo \u00fanico que me importaba: mi futuro, y no iba a parar hasta enterarme de qui\u00e9n hab\u00eda sido el causante. Una vecina de mi escalera me inform\u00f3 maliciosamente de que el cami\u00f3n del ayuntamiento hab\u00eda cargado toda la chatarra que hab\u00eda en la puerta porque estaba invadiendo una v\u00eda p\u00fablica y porque la del segundo se hab\u00eda quejado de que aquello pareciera una planta cutre de la Volvo. El Ayuntamiento, el puto ayuntamiento. No pod\u00edan ser otros. Si no ten\u00eda bastante con el martirio diario de la escuela, ahora la otra instituci\u00f3n p\u00fablica terminaba de hundirme en la miseria.<\/p>\n<p>Esa noche dorm\u00ed en la ribera del estanque. Me despert\u00f3 el fresco de la ma\u00f1ana y el fragor ma\u00f1anero de los patos. Los observ\u00e9 durante un buen rato, se deslizaban pl\u00e1cidamente y miraban con estupidez a uno y otro lado. La furia hab\u00eda dado paso a una sensaci\u00f3n agria de desapego. Curiosamente, una frase que hab\u00edamos le\u00eddo en clase una semana antes vino a mi cabeza (con seguridad, es la primera vez que recuerdo algo de ese lugar infecto): \u201ctu\u00e9rcele el cuello al cisne\u201d. Arroj\u00e9 unas cortezas de pan que llevaba en los bolsillos cerca de la orilla. De inmediato, los tres patos colocados all\u00ed por el ayuntamiento, llegaron hasta m\u00ed. Agarr\u00e9 a uno de ellos por el estilizado cuello, con fuerza. Fue f\u00e1cil: se lo retorc\u00ed con rapidez y fiereza. Cruji\u00f3 como una ca\u00f1a seca. El ga\u00f1ido del pato se silenci\u00f3 de inmediato. Repet\u00ed la acci\u00f3n con los otros dos. Una sorda satisfacci\u00f3n iba adue\u00f1\u00e1ndose de m\u00ed, pero todav\u00eda no hab\u00eda llenado el hueco de mi venganza. Arranqu\u00e9 del suelo tres estacas afiladas de una empalizada que circundaba el estanque y empal\u00e9 a los tres patos para disponerlos en fila bajo el cartel tur\u00edstico del ayuntamiento.<\/p>\n<p>Quiero ser mec\u00e1nico y \u201cgigol\u00f3\u201d. No paro de repet\u00edrselo a los miembros del concejo que me han acorralado en su despacho de lujo. Mec\u00e1nico y \u201cgigol\u00f3\u201d, s\u00f3lo me faltan las bicicletas que me robasteis y dos palmos m\u00e1s de altura. Ellos vociferan y amenazan, pero los oigo lejos y una frase viene a mi cabeza: \u201ctu\u00e9rcele el cuello al cisne\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy empe\u00f1ado en ser mec\u00e1nico y \u201cgigol\u00f3\u201d y ning\u00fan profesor engre\u00eddo ser\u00e1 capaz de quitarme la idea. 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