{"id":710,"date":"2010-05-25T23:29:47","date_gmt":"2010-05-25T21:29:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=710"},"modified":"2010-05-25T23:30:34","modified_gmt":"2010-05-25T21:30:34","slug":"190-la-ventana-por-penelope","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=710","title":{"rendered":"190- La ventana. Por Pen\u00e9lope"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Empec\u00e9 a trabajar siendo muy joven, en una empresa situada a las afueras del pueblo. El edificio estaba solitario, rodeado de bancales, un par de casetas de campo, un cobertizo agr\u00edcola y la carretera que conduc\u00eda directamente al pueblo.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una de esas casetas, la m\u00e1s grande, estaba justo frente a la ventana de la f\u00e1brica d\u00f3nde yo ten\u00eda mi puesto de trabajo, nos separaba un peque\u00f1o patio y la carretera desnuda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todav\u00eda andaba yo por esa edad de quedarme pensativa\u2026 sin motivo aparente; de quedarme transpuesta mirando un objeto sin verlo; quedarme pensando en las musara\u00f1as\u2026 o vaya usted a saber, pues todo era susceptible de ser pensado, fantaseado y minuciosamente detallado en mi mente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A veces miraba desde mi ventana, y ve\u00eda la casa de enfrente; me gustaba, la encontraba acogedora. Ten\u00eda dos plantas, un porche y un jard\u00edn bastante bien cuidado, que contrastaba con la casa que aunque no estaba en ruinas, llevaba camino de estarlo. No viv\u00eda nadie, s\u00f3lo era aquello que en mi pueblo dec\u00edamos \u201cuna caseta de campo\u201d, es decir, para ir a pasar los domingos de verano, para tener un mont\u00f3n de plantas y flores y algo de huerta de verano: tomates, calabacines, y\u00a0 lechugas para el consumo familiar y un entretenimiento para la persona que con tanto esmero lo cuidaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ten\u00eda una puerta de entrada y una ventana a cada lado, que desde d\u00f3nde yo me encontraba no pod\u00eda visualizar perfectamente, por encontrarse justo debajo del peque\u00f1o porche. En un lateral del edificio hab\u00eda una escalera externa que llevaba a la segunda planta, la cual acababa en una peque\u00f1a terraza que era posible que le diera la vuelta a la casa, pero que yo tampoco alcanzaba a ver porqu\u00e9 desde mi puesto solamente se ve\u00eda la parte frontal. Esa peque\u00f1a terraza ten\u00eda una ventana, perfectamente visible desde mi atalaya y con toda claridad, pues estaba situada al poniente (mi ventana al este) y a partir de mediod\u00eda los rayos del sol inundaban de luz esa fachada encalada de blanco y esa ventana desnuda, sin rejas ni persianas, s\u00f3lo los postigos cerrados y que nada le hac\u00eda sombra. As\u00ed, conforme avanzaba la tarde, el blanco reluciente iba torn\u00e1ndose amarillento\u2026dorado\u2026ocre y finalmente, s\u00f3lo yo, que la miraba durante todo el d\u00eda, pod\u00eda distinguir bajo la luz de la luna y la oscuridad de la noche, el blanco de la pared y el hueco m\u00e1s oscuro d\u00f3nde estaba ubicada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La casa pertenec\u00eda a una familia del pueblo. A veces ve\u00eda a un matrimonio que regaban las plantas y la peque\u00f1a huerta, otras veces les acompa\u00f1aba un nietecillo que jugaba con su triciclo, y sobre todo, ve\u00eda al se\u00f1or propietario que antes de que anocheciera recog\u00eda en un capazo de esparto algunos frutos de la huerta, cerraba la cancela y emprend\u00eda el regreso hac\u00eda el pueblo, caminando despacio por la carretera.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pas\u00e9 muchos a\u00f1os mirando desde mi ventana, la otra ventana. A veces fantaseaba y pensaba que me gustar\u00eda asomarme para, desde all\u00ed ver c\u00f3mo se ve\u00eda la ventana de la f\u00e1brica d\u00f3nde yo me encontraba. Era un juego. Tambi\u00e9n pensaba c\u00f3mo ser\u00eda la habitaci\u00f3n que quedaba parapetada por la pared y el cristal. Pero sobre todo, me apetec\u00eda much\u00edsimo asomarme a aquella ventana.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pas\u00f3 el tiempo, los a\u00f1os, la vida y todo lo que a lo largo de ella ocurre: desdoblamiento de la carretera y desv\u00edo en otra direcci\u00f3n, declaraci\u00f3n de zona industrial d\u00f3nde estaba la f\u00e1brica y en poco tiempo, llenarse de naves industriales, La expropiaci\u00f3n de los terrenos del \u201cotro lado de la carretera\u201d para declararlos zona residencial, la p\u00e9rdida de la propiedad de la casa de la ventana y adquisici\u00f3n de la misma por parte de otras personas, mi boda con un chico de una poblaci\u00f3n lejana y mi cambio de domicilio. El crecimiento de la poblaci\u00f3n que guardaba mi infancia y juventud, los hijos, y sobre todo mi otra profesi\u00f3n me hab\u00edan alejado y casi me hab\u00eda hecho olvidar ese peque\u00f1o mundo que a los diecis\u00e9is a\u00f1os contemplaba desde mi ventana de la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me cas\u00e9 a los veintitr\u00e9s a\u00f1os, con un chico del pleno coraz\u00f3n de Castilla que ven\u00eda a veranear al pueblo, distante mil quinientos kil\u00f3metros. Me march\u00e9 con \u00e9l, y viv\u00edamos de su trabajo en un negocio familiar de cr\u00eda de pollos. \u00c9l se ocupaba de la parte administrativa, y el negocio era pr\u00f3spero y fruct\u00edfero. Le ped\u00ed que me empleara en cualquier ocupaci\u00f3n, ya que yo hab\u00eda trabajado desde los catorce a\u00f1os y ahora la casa se me ca\u00eda encima y no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. \u00c9l me propuso que me interesara por algo que me sirviera de entretenimiento, o que acudiera a cursillo, o una academia o cualquier cosa que me apeteciera. Despu\u00e9s de muchos meses de pensar qu\u00e9 era lo que me gustar\u00eda hacer, por fin encontr\u00e9 una ocupaci\u00f3n que me satisfac\u00eda. Le\u00ed que en el Hospital Universitario se impart\u00edan clases de fisioterapia. Acud\u00ed, me matricul\u00e9 y comenc\u00e9 a estudiar, y hacer pr\u00e1cticas con el fisio que impart\u00eda las clases. Hice tres cursos lectivos, que eran los necesarios para obtener la titulaci\u00f3n m\u00ednima exigida para poder ejercer la profesi\u00f3n por tu cuenta. Aunque yo segu\u00ed trabajando con el profesor, y as\u00ed visit\u00e1bamos enfermos y les hac\u00edamos rehabilitaci\u00f3n, tambi\u00e9n acud\u00edamos a un asilo y les provoc\u00e1bamos un poco de movilidad a las personas que all\u00ed se encontraban. Luego llegaron los hijos, primero Pedro, despu\u00e9s Lucia y casi en el l\u00edmite de mi vida f\u00e9rtil naci\u00f3 Ignacio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Otra vuelta de tuerca de la vida y otro cambio. Esta vez producido por una cat\u00e1strofe natural: tres meses de lluvias torrenciales rematado por una riada, aneg\u00f3 todas las propiedades de la granja y acab\u00f3 con todos los pollos. Y si ello no fuera poco, intentando salvar la documentaci\u00f3n administrativa del negocio, el techo se vino abajo, estando all\u00ed mi suegro, mi marido y mi hijo Ignacio y dos empleados m\u00e1s. La desgracia fue completa. Con el dinero que nos dio la aseguradora, pagamos a las familias de los trabajadores que se quedaban en la calle e indemnizamos a las familias de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hijo mayor viv\u00eda en Barcelona desde que acab\u00f3 sus estudios de interiorismo y decoraci\u00f3n, y no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de volver. Lucia estaba en v\u00edsperas de casarse y ten\u00edan montada su casa a quince kil\u00f3metros de la residencia familiar. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda hacer yo? Me qued\u00e9 mirando las musara\u00f1as y pensando durante muchos meses, hasta que por fin me liber\u00e9 de mi duelo y decid\u00ed volver a mi pueblo y vivir con mis padres, que por aquel entonces eran ya bastante mayores.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Volv\u00ed, me establec\u00ed y me ganaba la vida en lo mismo que hab\u00eda hecho los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os de mi vida: ayudando a otras personas en la rehabilitaci\u00f3n de sus miembros entumecidos, dormidos o ajados por los a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, un d\u00eda me llamaron para que le diera unos masajes a un chico, bueno yo le calificaba como \u201cchico\u201d porqu\u00e9 era como yo, cincuent\u00f3n, pero como que le hab\u00eda conocido cuando \u00e9ramos peque\u00f1os en la escuela del pueblo, lo segu\u00eda calificando de \u201cchico\u201d. Se llamaba Paco, y ten\u00eda una enfermedad degenerativa que estaba haciendo estragos en sus m\u00fasculos. Yo acud\u00eda cada d\u00eda a su casa, le daba masajes, hablaba con \u00e9l, le llevaba libros, \u00e9l me contaba sus sue\u00f1os, me ense\u00f1aba algunas palabras de japon\u00e9s, que hab\u00eda aprendido en un curso, hac\u00eda mucho tiempo. Pon\u00edamos m\u00fasica, y resulta que ten\u00edamos los mismos gustos. Y hasta hicimos un puzle de 5000 piezas entre los dos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era una gran persona. Muy agradable y amable y con un gran coraz\u00f3n. Su madre cuidaba de \u00e9l, y las horas que yo estaba en su casa, ella aprovechaba para ir a la peluquer\u00eda, o a la compra, o simplemente era una excusa para salir un poco.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Llegamos a contarnos muchas cosas. Esas cosas que uno lleva dentro y jam\u00e1s dice. A veces son sue\u00f1os, otras veces son anhelos, y otras sencillamente se piensan por evadirse de la realidad. Un d\u00eda le cont\u00e9 mi pasado. Le habl\u00e9 de mi ventana de la f\u00e1brica y de c\u00f3mo deseaba asomarme a la ventana de la casa de enfrente. He hice una reflexi\u00f3n en voz alta: qu\u00e9 habr\u00eda sido de mi vida si no me hubiera casado con Pedro y hubiera continuado en el pueblo, y trabajando en la f\u00e1brica. Y Paco se uni\u00f3 a mi reflexi\u00f3n y me dijo: \u201csi te hubieras quedado en el pueblo, incluso podr\u00edamos haber coincidido, y podr\u00edamos haber acabado cas\u00e1ndonos\u2026 y qui\u00e9n sabe, igual podr\u00edamos habernos asomado a tu ventana los dos juntos.\u201d Nos re\u00edmos con su ocurrencia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una semana despu\u00e9s de este episodio, acud\u00ed a su casa como lo hac\u00eda todos los d\u00edas, y estaba su hermano aguard\u00e1ndome para llevarnos a Paco y a m\u00ed a dar un paseo en coche. Hac\u00eda buen tiempo, y no era la primera vez que sal\u00edamos a tomar el sol, o un helado, o a pasear. A mitad del trayecto me pidi\u00f3 que me tapara los ojos y no mirara hasta que \u00e9l me avisara. As\u00ed lo hice, no sin quedar tremendamente extra\u00f1ada y confusa por la petici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras varias idas y venidas, subir un tramo de escaleras y finalmente girar una esquina, siempre guiada por el hermano, abr\u00ed los ojos y nos encontr\u00e1bamos asomados al \u201cotro lado de la ventana\u201d de la casa que yo hab\u00eda estado espiando durante nueve a\u00f1os de mi vida hasta que dej\u00e9 el trabajo en la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La casa, por una de esas casualidades de la vida, tras las expropiaciones de terrenos y dem\u00e1s historias especulativas, hab\u00eda sido adquirida por su familia en una subasta por un entidad financiera, d\u00f3nde trabajaba su hermano. La compraron para que Paco pudiera con su silla de ruedas, pasear por todo el campo que la rodeaba, pero a Paco se le complicaron las cosas y depend\u00eda demasiado de los dem\u00e1s para poder llegar hasta all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me propuso contratarme como enfermera durante todo el tiempo que a \u00e9l le restaba, que me quedara cuid\u00e1ndolo en esa casa, y as\u00ed poderme quedar en la habitaci\u00f3n de la ventana, y poderme asomar siempre que quisiera, ya que \u00e9l no lo pod\u00eda hacer. Ya ves, al final iba a tener la ventana para mi.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Empec\u00e9 a trabajar siendo muy joven, en una empresa situada a las afueras del pueblo. El edificio estaba solitario, rodeado de bancales, un par de casetas de campo, un cobertizo agr\u00edcola y la carretera que conduc\u00eda directamente al pueblo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/710"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=710"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/710\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}