{"id":715,"date":"2010-05-25T23:41:01","date_gmt":"2010-05-25T21:41:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=715"},"modified":"2010-05-25T23:41:01","modified_gmt":"2010-05-25T21:41:01","slug":"192-los-escombros-del-tiempo-por-te-recuerdo-amanda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=715","title":{"rendered":"192- Los escombros del tiempo. Por Te recuerdo Amanda"},"content":{"rendered":"<p>-No. No fue as\u00ed, como t\u00fa dices en tu libro. Murieron casi todos, es cierto; pero no como t\u00fa lo cuentas.<!--more--><\/p>\n<p>El ni\u00f1o, de apenas diez a\u00f1os, de blanca tez y cabello muy rubio y largo, con ojos grandes y saltones y negros como la profundidad del mundo, miraba atentamente la portada del libro. De vez en cuando sub\u00eda la vista hasta los imponentes ojos turbios del hombre, lejanos, oteando los \u00e1rboles sin flor y respirando tropezosamente el aire apenas limpio del mediod\u00eda.<\/p>\n<p>-No puedo creerlo, pero te equivocaste \u2013volvi\u00f3 a decirle al hombre, que parec\u00eda inm\u00f3vil, muerto de mucho tiempo atr\u00e1s.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 sabes t\u00fa! \u2013mascull\u00f3, sin mirarlo, aqu\u00e9l.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El ni\u00f1o dej\u00f3 caer el libro sobre la tierra yerta y rizada y h\u00fameda, entorn\u00f3 los ojos y emiti\u00f3 una especie de gemido gutural que hizo al hombre mirarlo de soslayo. El sol era y no era, amarillo y p\u00e1lido, desproporcionado, y se desdibujaba, como jugando a solas, tropez\u00e1ndose con unas nubes descoloridas, nefastas, perceptiblemente rid\u00edculas, que derivaban sobre el horizonte azulado. La naturaleza chocaba m\u00e1s con el ni\u00f1o que con el hombre. La naturaleza muerta desde a\u00f1os atr\u00e1s. Recordaba, no obstante, el ayer que ya hab\u00eda dejado de ser y se rebelaba en favor de las formas y de las deformaciones. No parec\u00eda, sin embargo, de aquel yerto lugar, ni de cualquier otra parte.<\/p>\n<p>-No es as\u00ed, no se\u00f1or&#8230; \u2013musit\u00f3, viendo entre el aire el polvo que se iba, la tierra que se desmoronaba a sus pies en una especie de metamorfosis brutal.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 sabes t\u00fa!<\/p>\n<p>-\u00bfNo te das cuenta? \u00bfQu\u00e9 nos queda ahora de todo aquello? Si hay fuego, hay cenizas. Pero ni cenizas quedan en nuestro derredor, zulla \u00a1Para qu\u00e9! \u00bfCu\u00e1l es la diferencia ahora? Por ello insisto en que tu libro es falso, atentatorio contra la realidad; mientes como todos mienten cuando callan o cuando escriben, como t\u00fa.<\/p>\n<p>-\u00a1No sabes lo que dices! \u00a1C\u00e1llate de una vez! Hasta el sol parece que nos odia hoy, \u00bfte das cuenta?<\/p>\n<p>-\u00bfTe das cuenta t\u00fa, acaso, del gran poder de destrucci\u00f3n que tuvo lo sucedido? S\u00ed, se\u00f1or; ahora somos nosotros, el pa\u00eds altruista por naturaleza impropia, el n\u00famero uno del mercado mundial. \u00bfSabes por qu\u00e9? Porque ya no queda nadie a nuestro alrededor, ni para bien ni para mal, ni para comprar ni para vender. \u00bfEs esa tu realidad, la que has pretendido reflejar en tu libro? No ha cambiado nada con respecto a otras destrucciones, tan s\u00f3lo se han invertido los factores.<\/p>\n<p>-Debiste haber sido engendrado computadora en vez de humano \u2013cort\u00f3 con desprecio el hombre, trag\u00e1ndose un trozo de ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>-Hasta en eso os equivoc\u00e1is los humanos al fabricarnos, al fornicar. Insisto en que tu libro es falso, como falso es cuanto nos rodea \u00bfNo sabes que estas flores y estos prados son artificiales? Acaso ese refulgente sol ya no sea tampoco el de siempre. Y lo entiendo. En tanto s\u00f3lo sepamos comportarnos como bestias podr\u00e9 comprenderlo. T\u00fa dices que la culpa fue de los americanos, y criticas con vehemencia a los rusos. Siempre ha sido de ese modo, para todos. Los salvadores y los arcaicos comunistas. El se\u00f1orito y el pastor. La realidad es que tanto los unos como los otros fueron unos aut\u00e9nticos bastardos. El choque, eso es cierto, era inevitable, tarde o temprano, porque los hombres somos inevitables cuando pensamos en la destrucci\u00f3n. Le\u00ed otros libros, de los unos y de los otros, y el caos estaba amasado desde hace mucho tiempo. Han estado midi\u00e9ndose las fuerzas machacando a otros pa\u00edses, nunca en sus propias casas. \u00a1Por Dios! Tu propia tierra es intocable. \u00a1Pruebas! Dec\u00edan los cretinos: realizamos pruebas de armas y de log\u00edstica y, a veces, causamos da\u00f1os colaterales. Y los incr\u00e9dulos, sonre\u00edan y mor\u00edan. \u00a1Qu\u00e9 importa! Y todos defecaron sobre sus propios excrementos, y todos, al final, dormidos y en calzones acabaron metidos en bolsas de pl\u00e1stico. No es justo, no; aunque t\u00fa te empe\u00f1es en defender a aquel pueblo est\u00fapido que ten\u00eda cincuenta estrellas en la bandera como si fueran cincuenta buenas haza\u00f1as que hicieran a lo largo de su vida. Fueron una plaga, eso es lo que fueron.<\/p>\n<p>-Ellos no apretaron el bot\u00f3n rojo \u2013respondi\u00f3 con desidia el viejo.<\/p>\n<p>-Ellos provocaron una y otra vez lo que ya se hac\u00eda inevitable. Se metieron con todos y trataron de meterse tambi\u00e9n en todas partes \u00bfPor qu\u00e9 has escrito tanta mierda? No vale la pena recordar s\u00f3lo lo esencial, pues lo esencial, por s\u00ed mismo, es falso. Ahora estamos aqu\u00ed, en el fascinante pa\u00eds de las bofetadas \u2013maravillas, como t\u00fa dices en tu libro-. Nuestra bandera es roja y blanca porque tenemos una sarta de muertos en las manos y un poco de cobard\u00eda en nuestro pecho que apenas llega a ser nuestra verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>-Todo es fruto de la ciencia, del avance tecnol\u00f3gico y social.<\/p>\n<p>-\u00a1Zulla, zulla, zulla! Es el precio por el ansia de poder. \u00bfHas escrito, acaso, por qu\u00e9 cayeron los americanos y los rusos, por qu\u00e9 cayeron millones de seres humanos a tus pies antes de tiempo y sin saber por qu\u00e9 mor\u00edan? Ellos pretend\u00edan ser visionarios, conductores del mundo, como ahora nosotros, y no contaban con que otros pa\u00edses exist\u00edan en su peque\u00f1a y tranquila parcela de mundo, ora entre injusticias, ora con sus min\u00fasculas y temblorosas manos extendidas pidiendo clemencia y pan y paz \u00bfA todo esto es a cuanto llamas t\u00fa libertad en este libro? Cualquier d\u00eda volver\u00e1 la peste y todos creeremos que se ha producido el milagro. He comparado el mapamundi de antes con el de ahora y, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la tierra ausente? \u00bfY los hombres de esa ausente tierra de ayer y los de la que ahora nos ha quedado, rota en mil pedazos? T\u00fa dices que somos casi androides, pero yo pienso que s\u00f3lo somos unos miserables. La diferencia de hoy con ayer s\u00f3lo est\u00e1 en los nombres, viejo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hombre lo mir\u00f3 consternado, con temor. \u201cCualquier d\u00eda esta juventud recelosa nos destruye\u201d, dijo para s\u00ed. Mas sus estrellas brillaban al caer la tarde, y su uniforme azul celeste se decoloraba en mitad del ocaso mancillado. Todav\u00eda en el aire pod\u00eda respirarse un olor acre que golpeaba como una n\u00e1usea.<\/p>\n<p>-Todav\u00eda no han muerto todos los que ten\u00edan que morir en esta guerra -el chico miraba hacia la lejan\u00eda, ausente-. Vosotros os pas\u00e1is la vida inventando artima\u00f1as para destruir el mundo -para protegerlo, explic\u00e1is- en lugar de ampliar los hospitales y crear escuelas y dejar de fabricar bombas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mor\u00eda la tarde con el mismo miedo que se apoderaba del chiquillo, que hac\u00eda c\u00edrculos conc\u00e9ntricos, con el dedo \u00edndice, sobre el suelo.<\/p>\n<p>-Por eso tu libro es falso; porque lo has escrito como coronel de un nuevo imperio y no como hombre.<\/p>\n<p>-\u00bfAcaso los coroneles no son hombres?<\/p>\n<p>-\u00a1Y cu\u00e1ndo lo fueron! Observa el mapamundi y sabr\u00e1s para qu\u00e9 sirven esas estrellas que llevas en las hombreras. Soy un hijo bastardo nacido al amparo de la bandera de una potencia creada solamente despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de dos grandes potencias entre s\u00ed. Soy un poco hijo de nadie. A\u00fan espero que me digas qu\u00e9 cambi\u00f3 desde entonces, adem\u00e1s del mundo que ya no es mundo. Ahora nosotros somos el poder, el \u00fanico poder, hasta que otra nube de polvo y de neutrones nos borre la culpabilidad que llevamos pegada a la frente, como un lastre, y crezca otra nueva fortaleza infranqueable en cualquier rinconcito de nuestro malogrado mapamundi.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hombre, con gesto ingr\u00e1vido, desenfund\u00f3 su pistola y apunt\u00f3 hacia el ni\u00f1o. Carraspe\u00f3 dos veces antes de hablar.<\/p>\n<p>-La juventud pudre la vida. El mal debe extirparse de ra\u00edz, como hemos hecho siempre con todo y con todos los imperios prepotentes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y dispar\u00f3 dos veces al cr\u00e1neo del ni\u00f1o, que todav\u00eda hac\u00eda c\u00edrculos conc\u00e9ntricos en la tierra \u00e1rida. Cay\u00f3 de espaldas sobre el suelo que nunca hab\u00eda sido suyo, con los ojos abiertos.<\/p>\n<p>-Te has equivocado, pap\u00e1. En tu libro no s\u00f3lo te has mentido a ti mismo sino tambi\u00e9n al mundo que dices representar. Puedes hacerle una cruz al mapa, y colgarte, tal vez, otra estrella sobre las hombreras. Pronto no ver\u00e1s sino cruces rojas en el cielo, y en tu suelo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-No. No fue as\u00ed, como t\u00fa dices en tu libro. 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