{"id":744,"date":"2010-05-27T00:08:16","date_gmt":"2010-05-26T22:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=744"},"modified":"2010-05-26T21:27:29","modified_gmt":"2010-05-26T19:27:29","slug":"202-el-espia-por-fabella-abruptum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=744","title":{"rendered":"202- El esp\u00eda. Por Fabella Abruptum"},"content":{"rendered":"<p>Mi esposa jadeaba y gem\u00eda pero no era por culpa m\u00eda. Al principio era distante, como si buscara alg\u00fan tipo de represalia al abandono de nuestro matrimonio.<!--more-->\u00a0Yo hab\u00eda sentido lo mismo al principio y tambi\u00e9n hab\u00eda buscado asilo en los brazos ajenos de alguna extra\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cinco de agosto, me acuerdo, fue la tercera vez que la llam\u00e9 para saber d\u00f3nde estaba y me dec\u00eda que estaba en casa. Ella no estaba en casa. Las primeras veces llegaba con rosas u orqu\u00eddeas, en busca de alg\u00fan tipo de reconciliaci\u00f3n ego\u00edsta que nos uniera y sellara ese amor costumbrista y extra\u00f1o que nos conectaba. Ese cinco de agosto, me acuerdo, fue la primera vez que la hab\u00eda llamado desde la esquina de la calle Urrutia, mientras ella caminaba, con tel\u00e9fono en mano, buscando reparo en el umbral rec\u00f3ndito de la casa azul de dicha calle. Con el tel\u00e9fono adquir\u00eda una belleza distinta, un gustito prohibido que convert\u00eda su historia en algo mucho m\u00e1s interesante que la m\u00eda. Me dec\u00eda que la encontraba en el jard\u00edn y por eso el viento, y que quiz\u00e1s ir\u00eda a visitar alguna amiga no mucho despu\u00e9s de entonces, porque se hab\u00eda divorciado de su marido. Mi mujer se mostraba displicente, entonces la salud\u00e9 con apat\u00eda y le dej\u00e9 saber que llegar\u00eda un poco m\u00e1s tarde a casa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al terminar la llamada, puso el m\u00f3vil en el bolso y entr\u00f3 a la casa azul. Yo entr\u00e9 minutos despu\u00e9s que ella intentado mantener mi anonimato. El conserje me pregunt\u00f3 qu\u00e9 n\u00famero de habitaci\u00f3n iba a alquilar el d\u00eda de hoy y le respond\u00ed que ten\u00eda una cita con una mujer y otro hombre, pero no hab\u00edamos acordado el n\u00famero. Le describ\u00ed a mi mujer y me se\u00f1al\u00f3 la habitaci\u00f3n 101. Le ped\u00ed discreci\u00f3n y asinti\u00f3. Sub\u00ed al primer piso y pos\u00e9 el o\u00eddo en la puerta. Del otro lado se escuchaban gemidos desgarrantes, apasionados. Husme\u00e9 por la cerradura y efectivamente era mi mujer. Estaba arriba de un tipo buen mozo, cubri\u00e9ndole las piernas con la misma falda anaranjada que flameaba unos diez minutos antes a causa del viento. Se meneaba sudorosa. El tipo la miraba, la mov\u00eda con \u00edmpetu de la cintura y exhalaba fuerte. Mi mujer callaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me fui al ba\u00f1o y comenc\u00e9 a llorar. Pens\u00e9 en patear la puerta y asesinarlos a los dos, pero no ten\u00eda arma. Entonces fui a casa, intentando que el conserje no me viese as\u00ed no sospechaba nada. En casa esper\u00e9. Esper\u00e9 a que llegara para ver el nivel de cinismo que ten\u00eda. Lleg\u00f3 dos horas despu\u00e9s. Yo no me pod\u00eda sacar la imagen de mi mujer desnuda de torso, de esas escaleras taciturnas de la casa azul, del hombre fornido y c\u00e9libe que la cog\u00eda con furia mientras yo espiaba por la cerradura.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le pregunt\u00e9 c\u00f3mo se encontraba su amiga y me respondi\u00f3 que no se sent\u00eda muy bien y que intentar\u00eda mantener el contacto porque hab\u00eda estado hablando de cometer alguna locura. Yo intentaba, con fuerza voraz, no sonar sarc\u00e1stico o ir\u00f3nico para no despertar ning\u00fan tipo de dudas. Tampoco procur\u00e9 indagar m\u00e1s de lo debido para no sonar m\u00e1s interesado de lo que normalmente era de sus asuntos. Sin embargo, a la noche intent\u00e9 intimar con mi mujer e imitar la pasi\u00f3n con que hab\u00eda congeniado con ese extra\u00f1o. Penetrarla por \u00faltima vez, transgredirla con venganza, asesinarlos a ambos y desaparecer. Ella no quiso hacer el amor conmigo. Hacer el amor con extra\u00f1os le proporcionaba dolor de cabeza por la noche conclu\u00ed. Me hice el desentendido, aunque le ofrec\u00ed una aspirina y ella me respondi\u00f3 durmi\u00e9ndose.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A la semana, ya hab\u00eda conseguido un arma y hab\u00eda sacado todo el dinero del banco. Llam\u00e9 a mi mujer desde el tel\u00e9fono del trabajo y le dije que me esperara en casa porque necesitaba que me firmara unos papeles del abogado con respecto a una propiedad que hab\u00edamos vendido y que \u00edbamos a cobrar ese mismo d\u00eda. Me esper\u00f3 con el almuerzo, firm\u00f3, me dej\u00f3 saber que llegar\u00eda tarde porque pasar\u00eda por la casa de su amiga y volv\u00ed al trabajo.\u00a0 A los del trabajo les dije que me sent\u00eda mal y me fui r\u00e1pidamente al banco a cobrar la hipoteca del inmueble. Despu\u00e9s me apresur\u00e9 a ir a casa y esper\u00e9 a que mi esposa saliera. Hice tiempo en el coche, en la esquina opuesta del camino que tomar\u00eda ella para ir a la casa azul de la calle Urrutia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vi que sal\u00eda y encend\u00ed el autom\u00f3vil apresurado para llegar antes que ella a la casa azul. Llegu\u00e9 r\u00e1pidamente. Saqu\u00e9 el revolver del compartimento, me fij\u00e9 que no estuviese cargado y me puse dos balas en el bolsillo. Entr\u00e9 y le dije al conserje que me abriera la habitaci\u00f3n de siempre, pero que no les dijera a los otros que estaba all\u00ed porque quer\u00eda que fuera una sorpresa de cumplea\u00f1os, y una vez m\u00e1s le ped\u00ed discreci\u00f3n. \u00c9l asinti\u00f3. Me abri\u00f3 la habitaci\u00f3n y se larg\u00f3. Me escond\u00ed en el armario y dej\u00e9 la puerta corrediza brevemente abierta para poder ver a mi mujer y al otro, tomar coraje y dispararles a ambos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Parecieron ser dos eternidades hasta que al fin llegaron. Entraron r\u00e1pido y jocosos. Se tiraron en la cama y empezaron a sacarse la ropa. Mi mujer estaba hermosa, ahora ten\u00eda bucles, pero la falda era la misma que la \u00faltima vez. Intent\u00e9 tomar valor, abrir la puerta y dispararles, pero no pude. Empec\u00e9 a excitarme y comenc\u00e9 a masturbarme. No entend\u00eda c\u00f3mo era que mi cobard\u00eda y ver a mi mujer hacer el amor con ese otro tipo me produc\u00eda placer. No quer\u00eda interrumpirlos, quer\u00eda ver todo lo que hac\u00edan. El tipo le besaba los pezones y eso me excitaba m\u00e1s. Por fin me vine y tuve que esperar unos minutos para que el extra\u00f1o hiciera lo suyo. Se abrazaron por un momento y mi mujer le dijo que se ten\u00eda que ir r\u00e1pidamente porque ten\u00eda que visitar a una amiga en problemas. Se vistieron y salieron.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sal\u00ed del cuarto consternado. Baj\u00e9 las escaleras taciturnas, salud\u00e9 al conserje con un gui\u00f1o y consegu\u00ed dar con la calle. El cielo y mi cabeza estaban nublados. Encend\u00ed un cigarro para poder recapitular lo que acaba de acontecer. Tom\u00e9 el coche, guard\u00e9 el arma en su funda dentro de la gaveta y me fui a caminar por ah\u00ed. Dej\u00e9 que me pegara la lluvia tan fuerte como cayera y me qued\u00e9 parado un rato mirando al cielo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Volv\u00ed al coche y conduje a casa. Ella me esperaba con una cena especial, pero le extra\u00f1aba que estuviera todo mojado. Le dije que hab\u00eda mucha cola en el banco y que me hab\u00eda tenido que mojar. Me pregunt\u00f3 si hab\u00eda cobrado el dinero y afirm\u00e9. No sent\u00eda odio por ella. Nos sentamos y comimos. Se ve\u00eda hermosa. Los bucles ca\u00edan dispersos sobre su torso. Terminamos de comer y nos acostamos. Me baj\u00f3 los pantalones y empez\u00f3 a tragarme. Me la imaginaba sobre el hombre extra\u00f1o y me calentaba mucho m\u00e1s. Despu\u00e9s me mont\u00f3 y comenz\u00f3 a balancearse en un vaiv\u00e9n suave. Bes\u00e9 sus pechos como lo hab\u00eda hecho ese tipo, y de repente me imagin\u00e9 verme en el closet.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cerr\u00e9 los ojos por un momento y me vi en la casa azul de la calle Urrutia. De repente me vine y mi mujer conmigo. El hombre extra\u00f1o sali\u00f3 del closet con un arma. Un disparo me ensordeci\u00f3, pero me sent\u00ed vivo justo despu\u00e9s y me di cuenta que no hab\u00eda sido yo la v\u00edctima. Abr\u00ed los ojos. Vi al hombre apunt\u00e1ndome y cerr\u00e9 los ojos. El hombre me bes\u00f3 en la frente y se larg\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me desesper\u00e9 y pens\u00e9 haberme vuelto loco. Pesta\u00f1e\u00e9 r\u00e1pidamente y mi mujer me llamaba por el nombre. La d\u00ed vuelta, la penetr\u00e9 contra su voluntad y me puse muy violento. Empec\u00e9 a violarla y a golpearla. Se asust\u00f3 mucho, pero la culpa la enmudec\u00eda. Entonces acab\u00e9 una vez m\u00e1s, le dije que la amaba y me largu\u00e9 de su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi esposa jadeaba y gem\u00eda pero no era por culpa m\u00eda. 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