{"id":751,"date":"2010-05-28T00:10:42","date_gmt":"2010-05-27T22:10:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=751"},"modified":"2010-05-28T00:10:42","modified_gmt":"2010-05-27T22:10:42","slug":"205-cum-laude-folleto-primero-del-pais-de-la-locura-por-chelenin-marxminh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=751","title":{"rendered":"205- Cum Laude, folleto primero del pa\u00eds de la locura. Por Chelenin Marxminh"},"content":{"rendered":"<p>Querido lector que me lees, estoy por narrarte una historia que aunque te parecer\u00e1 incre\u00edble es enteramente cierta; salvo algunas modificaciones.<!--more-->\u00a0Estaba yo en el aeropuerto esperando, como todos los dem\u00e1s, como el resto del pa\u00eds, a nuestra gran estrella. Est\u00e1bamos all\u00ed desde temprano, pues daba la sensaci\u00f3n de ser un d\u00eda hist\u00f3rico para nuestra gran rep\u00fablica; y es que en los \u00faltimos meses la popularidad de la gran estrella se hab\u00eda disparado con la misma velocidad que nuestra inflaci\u00f3n. Era un d\u00eda ansiado, ella ten\u00eda a\u00f1os sin venir al pa\u00eds, se fue siendo una desconocida, y ahora regresaba en un momento que incluso el Presidente de la Rep\u00fablica deseaba conocerla personalmente y al menos estrechar su mano. Ah\u00ed estaban tambi\u00e9n todos los medios nacionales, que el d\u00eda anterior hab\u00edan anunciado hasta el cansancio su llegada, ahora con la se\u00f1al en vivo, pues el avi\u00f3n que la tra\u00eda hab\u00eda llegado y s\u00f3lo esperaban que pisara la tierra que la hab\u00eda visto nacer. Finalmente, despu\u00e9s de una insufrible espera, se abri\u00f3 la puerta del avi\u00f3n y apareci\u00f3 ella sonriente y rozagante. Ten\u00eda una deslumbrante cabellera rubia; cargaba unos jeans deste\u00f1idos y ajustados, unos lentes gigantes y oscuros que tapaban sus ojos azules grandes\u00a0 y penetrantes, y una franela color carmes\u00ed con la imagen estampada del Ch\u00e9 Guevara que se distorsionaba al nivel de sus lolas perfectas. Los periodistas y camar\u00f3grafos comenzaron a codearse para tener las primeras palabras, a su regreso al pa\u00eds, de la compatriota que era una superestrella en los Estados Unidos. \u201cQu\u00e9 rico estar nuevamente en mi pa\u00eds- dijo por fin, luego de dar algunos pasos en la pista en medio de la multitud-, quiero comer un desayuno bien criollo, ver a mis amistades y sobretodo a mis familiares\u201d.<\/p>\n<p>En el mismo aeropuerto, en un espacio decorado para tal fin, realiz\u00f3 una corta rueda de prensa donde encant\u00f3 con sus atributos y su humildad a los periodistas \u00e1vidos de ella. En las horas finales de la tarde asisti\u00f3 al palacio de gobierno, donde el Presidente del pa\u00eds le hizo entrega de la privilegiada Orden del Palad\u00edn como premio por dejar en alto el nombre de la patria ante el mundo, como tambi\u00e9n lo hab\u00eda hecho un pelotero que hab\u00eda ganado un mont\u00f3n de premios en las Grandes Ligas pero jam\u00e1s hab\u00eda jugado una temporada en el pa\u00eds, y un par de extranjeros socialistas que trabajaron para su pa\u00eds como esp\u00edas en los Estados Unidos y eran considerados \u00edconos en Am\u00e9rica Latina. Ella, por su parte, elogi\u00f3 la labor del Presidente, al que calific\u00f3 como gran revolucionario y antiimperialista, y concluy\u00f3\u00a0 para sorpresa y gusto de todos, con un en\u00e9rgico: \u201cPatria o muerte\u201d.<\/p>\n<p>En EE.UU. la apodaron Cum Laude porque se hac\u00eda un pintoresco juego de palabras, en lat\u00edn e ingl\u00e9s, que reflejaba tanto su rendimiento acad\u00e9mico como sus destrezas en la industria de la pornograf\u00eda. Cuando viv\u00eda en el pa\u00eds y era solamente una ciudadana m\u00e1s de esta rep\u00fablica, sol\u00eda ser una chica que destacaba por sus altas notas y por su petrificante belleza, una joven que aspiraba a graduarse de abogada, casarse y formar una familia. En el segundo a\u00f1o de la carrera, animada por sus amigas, particip\u00f3 en un concurso de belleza regional el cual gan\u00f3 sin discusiones. Un empresario que fung\u00eda como jurado del certamen le aconsej\u00f3 que m\u00e1s har\u00eda como miss que como estudiante de derecho, y que m\u00e1s har\u00eda trabajando en tal cosa que desfilando como miss. Aquello de tal cosa qued\u00f3 claro como el agua pues el empresario en ning\u00fan momento dej\u00f3 de sobarle las piernas. Ella no resisti\u00f3 a sus insinuaciones, as\u00ed que le ofreci\u00f3 bistur\u00ed, silicona y much\u00edsimos billetes verdes a cambio de permitirle ser su cliente unas cuantas veces. En el pa\u00eds se hizo popular porque aparec\u00eda repetidas veces en varias p\u00e1ginas de Internet, y su imagen en manos de vendedores ambulantes que promov\u00edan sus pel\u00edculas pirateadas ora con un hombre blanco, ora con una mujer, ora con dos mujeres, ora con tres\u00a0 hombres negros, ora con cinco hombres negros, ora meti\u00e9ndose esto, ora meti\u00e9ndose aquello. Se paraban en los sem\u00e1foro, met\u00edan la cabeza por la ventana de los autom\u00f3viles manejados por hombres solos, y le dec\u00edan con voz discreta: \u201cLa cum laude, la cum laude; ll\u00e9vate el nuevo CD de la cum laude. Cien por ciento criollita; el orgullo del pa\u00eds\u201d. Debo confesar que al principio estuve renuente a ver esas pel\u00edculas; ella no me resultaba muy atractiva. Pero a medida que se me hac\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil acceder a sus videos la fui conociendo poco y a poco, y lleg\u00f3 a fascinarme; ver la bandera de mi pa\u00eds a lo largo de la pantalla del televisor ondeando vigorosamente en una de sus nalga por varios minutos encendi\u00f3 en m\u00ed inevitablemente un profundo sentimiento nacionalista y una evidente admiraci\u00f3n a nuestra estrella internacional. En sus pel\u00edculas, a pesar de ser filmadas en los Estados Unidos, hablaba en espa\u00f1ol con su buen acento de estas tierras; se presentaba y dec\u00eda: \u201cHola, soy Cum Laude y vengo de tal pa\u00eds\u201d; y eso, sin duda, era una raz\u00f3n de orgullo para todos nosotros. Vest\u00eda trajes de ba\u00f1os y ropa \u00edntima con los colores de la bandera del pa\u00eds, y eso era tambi\u00e9n una raz\u00f3n de orgullo para nosotros. Adem\u00e1s particip\u00f3 brevemente en algunas pel\u00edculas de Hollywood insinu\u00e1ndosele a luminarias famosas, y se present\u00f3 en programas cl\u00e1sicos de alta sinton\u00eda donde enfatiz\u00f3 que las mujeres del pa\u00eds eran bellas, atrevidas, picaras y divertidas; y esta generalizaci\u00f3n, lejos de escandalizar a las mujeres compatriotas, impuls\u00f3 un fuerte sentimiento de identificaci\u00f3n e idiosincrasia, de suerte tal que cada compatriota nuestra se define de tal manera. En un par de a\u00f1os se hizo celebridad en los Estados Unidos y, por ende, tambi\u00e9n aqu\u00ed en el pa\u00eds. Y un d\u00eda, en un programa de far\u00e1ndula nacional, uno de tantos, anunci\u00f3 por v\u00eda telef\u00f3nica que vendr\u00eda al pa\u00eds, y al o\u00edr esto, todos parecimos perder la cordura.<\/p>\n<p>Al siguiente d\u00eda, desde temprano, firm\u00f3 decenas de aut\u00f3grafos y se tom\u00f3 decenas de fotos con sus enloquecidos admiradores en el gigantesco lobby de un reconocido centro comercial. Estaba acompa\u00f1ada de las chicas del m\u00e1s importante concurso de belleza del pa\u00eds, todas muy retocadas y emperifolladas, orgullosas de estar al lado de Cum Laude. Una de ellas coment\u00f3 a un periodista que Cum Laude era todo un ejemplo a seguir. Y era verdad, cada vez m\u00e1s mujeres se hinchaban las lolas y las nalgas para imitar a la s\u00faper estrella; aquellas que no quer\u00edan lucir como ella simplemente eran mujeres anacr\u00f3nicas totalmente ignorante del buen gusto y de la moda; unas pobres diablas que prefer\u00edan lucir como peroles en lugar de verse bellas y glamorosas. Las ni\u00f1as preadolescentes y adolescentes, por su parte, se desesperaban por llegar a la adultez para \u201ccumlaudizarse\u201d. Las muchachas de diecinueve y veinte a\u00f1os se colocaban silicona en el rabo y en los senos, se te\u00f1\u00edan el cabello de amarillo y se colocaban lentes de contactos color azul para lucir como Cum Laude; y tambi\u00e9n se vest\u00edan con la franela del Ch\u00e9 y pregonaban el socialismo y el antiimperialismo, porque era la moda. Una ni\u00f1a fue digna de sonoros aplausos cuando confes\u00f3, a un canal de televisi\u00f3n que cubr\u00eda la jornada de la s\u00faper estrella, que quer\u00eda renunciar a los estudios y meterse de lleno a la industria del modelaje y luego ser como Cum Laude. Finalmente, para cerrar la actividad, anunci\u00f3 que estaba pensando en la creaci\u00f3n de su propia fragancia y una l\u00ednea de ropas tanto para mujeres como para hombres con una foto de ella muy al estilo de la foto del Ch\u00e9 de Korda, la misma que llevara estampada en el pecho el d\u00eda anterior. Horas m\u00e1s tarde, en el Aula Magna de la Universidad donde curs\u00f3 sus dos a\u00f1os de carrera de derecho, dejando un excelente registro acad\u00e9mico, el rector, tr\u00e9mulo de la emoci\u00f3n que lo embargaba, frente a una atiborrada audiencia, le hizo entrega de una medalla y del t\u00edtulo Doctor Honoris Causa. La ministra de la cultura le entreg\u00f3 un premio inherente a su cartera que constaba de una medalla de oro y unos cuantos miles de la moneda de circulaci\u00f3n en el pa\u00eds; tambi\u00e9n le ofert\u00f3 trabajar en pel\u00edculas nacionales para impulsar la cultura end\u00f3gena, pero ella declin\u00f3 la oferta diciendo: \u201cLo siento mucho; yo soy muy socialista y antiimperialista, pero cobro en d\u00f3lares\u201d. Algunos representantes del partido de gobierno tambi\u00e9n aprovecharon la presencia de Cum Laude para homenajearla. La vicepresidenta del partido, antigua guerrillera, conservaba inmaculada su gorra verde olivo con una estrella de rojo ardiente estampada en el centro del lado frontal. Palabras m\u00e1s, palabras menos, dijo que Cum Laude era una digna representante de la mujer antiimperialista que resist\u00eda a la transculturizaci\u00f3n norteamericana a la vez que reafirmaba su identidad nacional y hasta impon\u00eda la cultura y los valores patrios de este noble pa\u00eds. Pero todos esperaban el pronunciamiento de la Iglesia, que se hab\u00eda mantenido al margen del boom medi\u00e1tico alrededor de nuestra estrella internacional y ten\u00eda una tendencia consabidamente conservadora. Fue el arzobispo quien tom\u00f3 la palabra y, tras un breve silencio, comenz\u00f3 por elogiar a Cum Laude pues era una compatriota que se hab\u00eda esforzado por devolverle la fe a nuestra naci\u00f3n; si estaba en esos menesteres hab\u00eda sido Dios quien la hab\u00eda colocado all\u00ed, llev\u00e1ndola a aquellas tierras extranjeras, y no era que ella pecaba sino que libraba de pecado a los hombres con su labor. \u201cEn Dios confiamos, dicen los gringos- se\u00f1al\u00f3 el arzobispo finalizando-, y Dios conf\u00eda en nuestra querid\u00edsima Cum Laude. Dios te bendiga Cum Laude\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, todo tiene su final. Por compromisos y obligaciones impostergables se hizo la hora de regresar a los Estados Unidos. La despedida fue una org\u00eda de pesares; el aeropuerto se atiborr\u00f3 de gente nuevamente, pero esta vez para verla partir. Se\u00f1al\u00f3 a los medios que nosotros, los de este pa\u00eds, ten\u00edamos suerte por tener al Presidente, pues era obvio que el pa\u00eds ha mejorado y ha progresado en sus manos, porque antes no hab\u00edan centros comerciales y ahora pr\u00e1cticamente hay uno en cada avenida y en cada calle; y ello, sin dudas, era se\u00f1al de desarrollo. Dijo tambi\u00e9n que es cierto que hab\u00eda mucha inflaci\u00f3n, pero que era culpa de la guerra del capitalismo contra el pa\u00eds, y que sin dudas estar\u00edamos peor si estuvi\u00e9ramos nuevamente en manos de los cipayos y lacayos del imperio; finalmente coment\u00f3 que esperaba regresar pronto al pa\u00eds para estar con nosotros y poder inaugurar todas las cosas que hab\u00eda prometido hacer. Entonces camin\u00f3 por la pista, subi\u00f3 las escaleras y abord\u00f3 el avi\u00f3n rumbo a los Estados Unidos. Permanec\u00ed varios minutos en el aeropuerto, incluso despu\u00e9s de haber visto despegar el avi\u00f3n y perderse en el horizonte, sintiendo ese inmenso vac\u00edo que compart\u00eda con mis miles de compatriotas.\u00a0<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda pero en horas de la noche, el Presidente de la Rep\u00fablica, embargado por esa mezcla de tristeza y emoci\u00f3n que hab\u00eda dejado Cum Laude no s\u00f3lo a \u00e9l, sino a todos nosotros, anunci\u00f3 la creaci\u00f3n de la Misi\u00f3n Cum Laude para que las f\u00e9minas de escasos recursos tuvieran acceso a las cirug\u00edas est\u00e9ticas y as\u00ed lucir como la adorada estrella. Sin duda, otra manera de elogiar a nuestra querid\u00edsima diva y otra gran decisi\u00f3n por parte de nuestro visionario Presidente. Y hasta aqu\u00ed llega esta historia, querido lector que me lees, dese\u00e1ndote suerte a ti, y mucha suerte a Cum Laude para que siga cosechando \u00e9xitos en USA y siga dejando en alto nuestra bella rep\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Querido lector que me lees, estoy por narrarte una historia que aunque te parecer\u00e1 incre\u00edble es enteramente cierta; salvo algunas modificaciones.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}