{"id":85,"date":"2010-04-15T00:15:35","date_gmt":"2010-04-14T22:15:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=85"},"modified":"2010-05-07T22:09:28","modified_gmt":"2010-05-07T20:09:28","slug":"4-rumbo-al-protagonico-por-rayuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=85","title":{"rendered":"4- Rumbo al protag\u00f3nico. Por Rayuela"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0Fue hacer, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, mi voluntad, realmente mi voluntad. Aunque ya es dif\u00edcil saber qui\u00e9n soy, lo que pienso, lo que digo por lengua propia. Tal vez por eso mi decisi\u00f3n, por eso el arma, por eso todo esto\u2026<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Son\u00a0 muchos los que escriben lo que tengo que hacer, tantos que ni me acuerdo. Est\u00e1 Jacob, y Person, y un mont\u00f3n de\u00a0 apellidos que me indican cuando debo correr, o recibir una tunda, o morir con la camisa empolvada y un hilo de sangre casi seca en la comisura, y los imperturbables ojos vac\u00edos hacia el sol artificial de los focos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Al venir deb\u00ed sospechar algo de todo esto; me lo hab\u00eda dicho el negro Santana, cubano para m\u00e1s datos: <em>\u201cVu\u00e9lvete a las pampas, chico\u201d<\/em>\u00a0 Las pampas\u2026 el muy chamb\u00f3n cree que en Buenos Aires nos criamos a caballo. Pero me lo dijo, claro que me lo dijo: <em>\u201cComo latino en Hollywood te espera vivir de papeluchos sucios en westerns.\u201d<\/em>\u00a0 Le cre\u00ed\u00a0 y casi le hago caso, pero todav\u00eda no exist\u00eda Katherine, o exist\u00eda pero no era nadie, no se hab\u00eda metido en la industria con su nombre en letras doradas, no se hab\u00eda colado en mi pecho como esas gotitas de agua que pueden m\u00e1s que el burlete de la ventana sellada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En <em>\u201cLadrones sin rumbo\u201d<\/em> fue la primera vez que la vi. Antes de eso yo ten\u00eda el bolso\u00a0 preparado y un manojo arrugado de billetes para tomarme el primer avi\u00f3n barato y volver a casa con la excusa de\u00a0 <em>y qu\u00e9 quer\u00e9s, extra\u00f1aba el f\u00fatbol y el dulce de leche<\/em>, o cualquier otro verso con el que maquillar esa maravillosa carrera trunca en la que, con suerte, hab\u00eda logrado personificar a un empleado telegr\u00e1fico de Nevada que no dec\u00eda ni\u00a0 <em>\u201cgoog morning\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero en esa pel\u00edcula\u00a0 pas\u00e9 a ser el loquito de la banda, \u00e9se que los propios\u00a0 c\u00f3mplices tienen que parar para que no mate a cualquiera y arruine todo. Quiz\u00e1 por la cara, o por mi ingl\u00e9s estrafalario, el papel nunca me abandon\u00f3, fue haciendo un descerebrado por el estilo, en <em>\u201cSin piedad\u201d<\/em>, cuando\u00a0 la tuve cerca a ella, y me toc\u00f3 acallarla con el ca\u00f1o de un revolver en el cuello. Desde aquel perfume cercano, desde aquella hebra amarillenta de pelo como una paloma jugueteando en mi boca, supe que jam\u00e1s me ir\u00eda de aqu\u00ed. Es cierto que en ese momento tuve el primer indicio de lo que soy, de lo que iba a hacer, de lo que\u00a0 el negro Santana, si supiera, si estuviera aqu\u00ed conmigo tomando whisky barato y ojeando la ventana para\u00a0 ver si estos tipos llegan, describir\u00eda como una locura. Porque fue justamente en <em>\u201cSin piedad\u201d<\/em> que, adem\u00e1s de la Katherine omnipresente y clavada en mis p\u00e1rpados cada noche de insomnio, conoc\u00ed\u00a0 a Mc Nillie. Era obvio que el carilindo \u00e9se la salvar\u00eda de mis manos y se la llevar\u00eda cabalgando a la grupa hasta que el cartelito de <em>\u201cThe End\u201d<\/em> y los titulos se\u00a0 mezclaran con las luces de la sala, los <em>fue linda \u00bfno?, \u00bfvamos a comer algo?<\/em>, <em>ponete el abrigo que refresc\u00f3<\/em>. Hollywood\u00a0 es obvia, carajo; <em>la vida a veces tambi\u00e9n es obvia<\/em>, me dir\u00eda Santana intentando convencerme para que huya, insisti\u00e9ndome en\u00a0 que las cosas no se cambian as\u00ed, de esa forma, como yo quise cambiarlas\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fue en <em>\u201cSin testigos\u201d<\/em>, y despu\u00e9s de la abultada taquilla de <em>\u201cSin piedad\u201d<\/em>, que los productores redundaron con el esquema, la trama y los actores. Es cierto que yo ahora hac\u00eda de un chicano\u00a0 y Katherine de la hija de un terrateniente. Al Mc Nillie \u00e9ste siempre le tocaba\u00a0 de huev\u00f3n sonriente (camisa planchada y pelo lacio con raya al costado que no se le desarmaba ni en una trompadera con cuatro borrachos). Dije huev\u00f3n y hasta yo me r\u00edo por como hablo ahora, hasta yo me aguanto\u00a0 las ganas de llorar por haber perdido el <em>\u00bfqu\u00e9 hac\u00e9s, boludo?<\/em>, y mi cafecito en la Calle Corrientes, y el <em>Per\u00f3n s\u00ed Per\u00f3n no <\/em>que all\u00e1 te acompa\u00f1a hasta que te mor\u00eds.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c<em>Sin testigos\u201d<\/em>, s\u00ed; en ese bodrio que hice por dos mangos me gan\u00e9 un nombre y la posibilidad de unos d\u00f3lares futuros. La escena se iba a repetir\u00a0 como en diez pel\u00edculas m\u00e1s. El fulano\u00a0 rubio, Mc Nillie, s\u00ed, el que nombr\u00e9 reci\u00e9n, me iba asesinar en un duelo a solas, en una calle empolvada de un pueblo abandonado, ajustando cuentas, convirti\u00e9ndome en el muerto m\u00e1s famoso del cine actual, el que siempre ca\u00eda de la misma manera, entre dos casitas de cart\u00f3n y unas monta\u00f1as pintadas a lo lejos, para que \u00e9se se llevara a Katherine, mi Katherine,\u00a0 que a veces se llamaba Grace, o Louise, o Mary, y para que yo me comprara una mansi\u00f3n envidiable y mis amigos en Buenos Aries me mandaran cartas diciendo <em>te vi morir en \u201cValle de Sangre\u201d<\/em> o en \u201c<em>Enemigos eternos\u201d <\/em>o en no s\u00e9 qu\u00e9 mierda con el mismo libreto, mismos actores y mismo director\u2026 S\u00ed, Hollywood es obvia, y la vida es obvia y blablabla blablabl\u00e1; pero Katherine\u2026, estaba Katherine y por ella c\u00f3mo no iba a intentar cambiar la vida, el mundo, y hasta las recetas infalibles de la Paramount.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rodando <em>\u201cCita al crep\u00fasculo\u201d<\/em>, se me ocurri\u00f3 hacerlo. La escena \u2013la ya insoportable escena con el rubio- iba a repetirse otra vez y, de tan simple, se filmar\u00eda en dos patadas, y lo mejor de todo es que Katherine no estar\u00eda delante, porque para ella ser\u00eda dif\u00edcil el asunto&#8230; Ella me ama. A pesar de que Santana dice que no me da bolilla, ella me ama. Lo disimula, claro, no es cuesti\u00f3n de que una estrella ventile su vida as\u00ed porque s\u00ed. Por eso, en las no s\u00e9 cu\u00e1ntas pel\u00edculas que compartimos, apenas nos hablamos fuera del set, y se hace la seca, la distante cada vez que me le acerco a charlarle\u00a0 en el trailer, y no me quiere confirmar lo que yo s\u00e9: que odia a Mc Nillie, que detesta irse en sus brazos en todos los finales.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya dije que se me ocurri\u00f3 hacerlo en <em>\u201cCita al crep\u00fasculo<\/em>\u201d, por eso aprovech\u00e9 todo ese rodaje para controlar a los t\u00e9cnicos, la utiler\u00eda, medir movimientos, no levantar sospechas. Si el p\u00fablico respond\u00eda habr\u00eda otra oportunidad; y la hubo\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Parad\u00f3jicamente, para <em>\u201cCara a cara\u201d<\/em> los productores decidieron invertir m\u00e1s plata que antes. Hay m\u00e1s despliegue, m\u00e1s extras. Tambi\u00e9n se corrigi\u00f3 fue la famosa escena\u2026 Bah, la cambi\u00e9 yo. La hicimos hace un rato. Fue f\u00e1cil. Para las modificaciones me serv\u00ed de lo aprendido en \u201cCita\u2026\u201d El resto, una tontera: llevar un arma que no fuera de utiler\u00eda, y desenfundar antes que Mc Nillie\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No s\u00e9 qu\u00e9 reacciones habr\u00e1 habido. Yo me vine a casa mientras los t\u00e9cnicos no sal\u00edan del estupor viendo el cad\u00e1ver rubiecito que no se iba a levantar por m\u00e1s que gritaran <em>\u00a1Corte!<\/em><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, me vine a casa porque me van a tener que mandar un libreto nuevo, con el cambio que hice no se puede seguir como estaba estipulado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, a pesar de lo que me dir\u00eda el negro Santana, yo s\u00e9 que es f\u00e1cil. Es variar el final y listo. Es cuesti\u00f3n de esperar que vengan las hojas corregidas por Jacobs, por Person, por los otros que ni me acuerdo c\u00f3mo se llaman, y terminar la pel\u00edcula con Katherine montada a mi espalda. Todo cambia, claro, ya lo dije. A fuerza de sangre Hollywood deber\u00e1 aprender que la chica linda tambi\u00e9n se puede ir con el malo de la pel\u00edcula.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Fue hacer, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, mi voluntad, realmente mi voluntad. Aunque ya es dif\u00edcil saber qui\u00e9n soy, lo que pienso, lo que digo por lengua propia. Tal vez por eso mi decisi\u00f3n, por eso el arma, por eso todo esto\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=85"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=85"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}