{"id":873,"date":"2010-05-31T11:07:17","date_gmt":"2010-05-31T09:07:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=873"},"modified":"2010-05-31T11:07:17","modified_gmt":"2010-05-31T09:07:17","slug":"244-la-amenaza-quemada-por-f-beyle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=873","title":{"rendered":"244- La amenaza quemada. Por F. Beyle"},"content":{"rendered":"<p>Despert\u00f3: y se sumi\u00f3 al instante en una oscuridad \u00e1spera y pajiza. Los labios se le fruncieron contra un pedazo de cinta adhe\u00adsiva; alguien anud\u00f3 un lazo en la abertura, por donde entraba la luz.<!--more-->\u00a0Oli\u00f3 el esparto sobre su nariz: estaba encerrado en un saco, como un conejo . Lo empujaron, y cay\u00f3 al suelo con las manos crispadas, embutido: rotundo como un at\u00fan sobre la borda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Olores robustos: algunos brazos lo levantaron y transportaron; temblaba bajo el pijama caro. Un fr\u00edo mordaz le permiti\u00f3 intuir la no\u00adche, mientras eescuchaba la herrumbre, el chirriar de un maletero abri\u00e9ndose, su gemido al caer all\u00ed dentro. Un portazo cerr\u00f3 su redu\u00adcida ilusi\u00f3n de cielo: qued\u00f3 todo en herm\u00e9tico silencio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Buj\u00eda, chispa y gasolina: el ronroneo del motor inund\u00f3 el ha\u00adbit\u00e1culo. El coche inici\u00f3 un movimiento oscuro, leve como un cuerpo en la vigilia del sue\u00f1o. Pretendi\u00f3 silenciarse, tranquilizarse; el asfal\u00adto parec\u00eda tiritar, prudente, bajo las ruedas.<\/p>\n<p>Se busc\u00f3: sus manos se anudaban en la espalda, y la tela \u00e1s\u00adpera que le apretaba el cuerpo se cerraba en la cabeza como un triste colof\u00f3n. Intent\u00f3 aflojar el cordaje empujando hacia arriba, con fuerza, pero abandon\u00f3 la idea cuando un calambre se asom\u00f3 al cuello. Rozaba la tela al pesta\u00f1ear. <em>Intentar\u00e9 rasgarla<\/em>, pens\u00f3; y trat\u00f3 de ara\u00f1ar mientras estiraba las piernas para tensar el saco. Pero sinti\u00f3 como una u\u00f1a se le destapaba, lenta y esponjosa: un dolor estridente y con voz propia grit\u00f3 desde su dedo, ahora carne des\u00adnuda y sin coraza; un dolor que le llen\u00f3 la boca como un trapo h\u00fa\u00admed\u00ado.<\/p>\n<p>Aspir\u00f3 con ansia, como en su primera detenci\u00f3n, y el polvo de arena adherido a las paredes del saco entr\u00f3 por su nariz y se instal\u00f3 en el paladar. Record\u00f3 aquel sabor marr\u00f3n en su boca: era algo que no sent\u00eda desde su juventud, cuando todav\u00eda peleaba con\u00adtra los gitanos del pol\u00edgono.<\/p>\n<p>Calma: la busc\u00f3 con respiraci\u00f3n acompasada. El coche entraba en un camino; o\u00eda piedras crepitando bajo las ruedas.<\/p>\n<p>Pero las piedras callan cuando el coche se detiene. Y un fr\u00edo h\u00famedo y sano, de niebla, entra cuando se abre la portezuela. Hab\u00eda mantenido la esperanza de que todo hubiera sido un sue\u00f1o, pero el presente es real: el dedo descarnado palpita como un animal moribundo.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013P\u00e1same la pala \u2013se escucha: es una voz quemada.<\/p>\n<p>Alguien le levanta los hombros, y retira el objeto largo que antes abultaba contra su espalda. Se mueve conmocionado.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Mmmmm&#8230;! \u2013su boca no recuerda estar pegada \u2013\u00a1Mmmmm&#8230;!<\/p>\n<p>Algo inmisericorde y met\u00e1lico le impacta en las piernas; su ro\u00addilla se desagua mientras el objeto redobla como un augurio. El dolor trepa a dentelladas; oye risas: dos, distintas, salvajes.<\/p>\n<p>\u2013Imb\u00e9cil, otro golpe as\u00ed y doblar\u00e1s la pala \u2013m\u00e1s risas, se dis\u00adtingue la risa quemada.<\/p>\n<p>Los grillos; el coche; la niebla. La pala; el olor a campo y a tie\u00adrra mojada. Un vapor fluido empalaga sus piernas, se extiende ca\u00adliente, ocre.<\/p>\n<p>\u2013Mierda, el cabr\u00f3n se ha meado. \u00a1A ver qui\u00e9n limpia esto!<\/p>\n<p>Pero la voz quemada no est\u00e1 escuchando, tan s\u00f3lo murmura; un hilo enredado y creciente que va tomando forma hasta desanu\u00addarse en palabras:<\/p>\n<p>\u2013&#8230;es un hijo de puta&#8230; ya no puedo esperar m\u00e1s&#8230; \u00a1hijo de puta!<\/p>\n<p>Y en la noche se escucha la presencia, como en un poema, de un filo plateado. Y siente como el aguij\u00f3n fr\u00edo, de hoja estrecha, entra en su costado. En su costado, y en su est\u00f3mago, y en su ve\u00adjiga:;; la herida hurga hacia arriba como una rata hambrienta.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Espera, m\u00e1talo fuera, lo vas a manchar todo!<\/p>\n<p>\u2013Ya no puedo esperar m\u00e1s&#8230; \u00a1Llevo tanto tiempo esperando!<\/p>\n<p>Y de pronto recuerda el momento exacto de aquella amenaza, sil\u00e1bica y contundente, pronunciada por aquel rostro rugoso, de piel morena y ojos hundidos: pronunciada tiempo atr\u00e1s, en el pol\u00edgono, por aquella voz lacerada, justo antes de morir. <em>No puede ser \u00e9l&#8230;<\/em>, piensa, <em>&#8230;es imposible&#8230;\u00a1orden\u00e9 que lo mataran!&#8230; \u00a1deber\u00eda estar muerto!<\/em><\/p>\n<p>Como una triste r\u00e9plica, la voz chilla pose\u00edda, abri\u00e9ndole con sus rel\u00e1mpagos h\u00famedos y filosos, una y otra vez, corte tras corte. Arquea el cuerpo hacia adentro, pero su estomago ya derrama; entonces chilla, chilla tan fuerte que la cinta de su boca se despega en una erupci\u00f3n de voz. Sus ojos al vivo; intenta respirar: burbujea; y boquea de costado con las manos crispadas tras la espalda; y siente en el pecho, embutido, un miedo rotundo como un at\u00fan so\u00adbre la borda:<\/p>\n<p>con las agallas desgajadas<\/p>\n<p>(boquea)<\/p>\n<p>los redondos ojos cristalinos<\/p>\n<p>(boquea)<\/p>\n<p>negros ojos at\u00f3nitos.<\/p>\n<p>boquea.<\/p>\n<p>boquea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despert\u00f3: y se sumi\u00f3 al instante en una oscuridad \u00e1spera y pajiza. 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