{"id":876,"date":"2010-05-31T11:12:04","date_gmt":"2010-05-31T09:12:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=876"},"modified":"2010-05-31T18:18:02","modified_gmt":"2010-05-31T16:18:02","slug":"245-el-gato-de-mi-vecina-por-mr-arkadin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=876","title":{"rendered":"245- El gato de mi vecina. Por Mr. Arkadin"},"content":{"rendered":"<p>Es curioso c\u00f3mo suceden las cosas. Jam\u00e1s he tenido un animal en casa; es m\u00e1s, los odio. Ni siquiera de ni\u00f1o aliment\u00e9 con morera a gusanos de seda que habitaran en una caja de zapatos con ventilaci\u00f3n por agujeros de bol\u00edgrafo. <!--more-->Pero mi vecina, que es guap\u00edsima a la par que rara y se llama Lorena, es due\u00f1a de un gato orondo y peludo que responde al nombre de Mifune, en homenaje al protagonista de muchas de las pel\u00edculas de Akira Kurosawa. Ya he dicho que Lorena es una chica rarita, a ver si no a qui\u00e9n se le ocurre bautizar a un gato con el nombre de un actor japon\u00e9s. Bien, pues cada vez que me lo cruzo en el patio, el felino me mira con desprecio y altaner\u00eda despu\u00e9s de lanzarme una especie de maullido destemplado. Yo, para no ser menos que \u00e9l, le suelto un \u201cfuera bicho\u201d que le obliga a ense\u00f1arme sus dientes afilados y tomar una ruta distinta.<\/p>\n<p>En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n me he planteado un acercamiento a Lorena, toda vez que yo soy un hombre soltero y que ella me vuelve loco con el vaiv\u00e9n de sus caderas al caminar, vive sola y no se le conocen relaciones sentimentales, al menos serias; nunca ha tra\u00eddo a ning\u00fan hombre a su casa. Y no piensen que es porque la esp\u00edo, qu\u00e9 va. Qu\u00e9 me importa a m\u00ed que lunes, martes y jueves se levante a eso de las siete y media porque comienza sus clases de historia en el instituto a primera hora o que mi\u00e9rcoles y viernes se demore en la cama hasta m\u00e1s all\u00e1 de las nueve porque entra pasado el recreo. Ni que le gusten las series de televisi\u00f3n norteamericanas o la m\u00fasica de los Beatles, que suele poner a buen volumen cuando est\u00e1 de buen humor. O que su color preferido para la ropa interior sea el negro. Por no hablar de su vegetarianismo militante ni de su afici\u00f3n al yoga, que practica todas las tardes.<\/p>\n<p>Resulta que por motivos que no vienen al caso recibo una paga del gobierno, escasa aunque suficiente para salir del paso. Como no tengo obligaciones laborales que me encadenen a un horario fijo, paso muchas horas en casa, entretenido en perge\u00f1ar historias del oeste, novelitas rosas, de terror o ciencia-ficci\u00f3n, con las que me gano un suplemento dinerario que me permite hacer frente a esos peque\u00f1os caprichos que nos hacen la vida un poco menos rutinaria. Es l\u00f3gico, por tanto, que conozca algunos detalles de Lorena, cuyas ventanas quedan enfrente de mi fachada y cuya terraza se halla a escasos cinco metros de la m\u00eda. En ese espacio transcurren la mayor\u00eda de nuestras conversaciones. Cuando estamos tendiendo la ropa.<\/p>\n<p>&#8211; El hombre del tiempo ha puesto nubes para ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfCrees que llover\u00e1?<\/p>\n<p>&#8211; Espero que no, eso es lo que nos hac\u00eda falta.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, porque vaya invierno que llevamos. Como siga as\u00ed, el a\u00f1o que viene me compro una secadora.<\/p>\n<p>&#8211; Y yo otra. Que luego se le acumula a uno la ropa sucia y no tiene qu\u00e9 ponerse. Como estamos solos\u2026 \u2013dejo caer como quien no quiere la cosa, con intenci\u00f3n. Pero ella ni caso, oye.<\/p>\n<p>&#8211; Hasta luego, Jos\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0La insinuaci\u00f3n siempre ha sido mi mejor arma para ligar. A la vista de los resultados no me va a quedar m\u00e1s remedio que revisar mis estrategias.<\/p>\n<p>O los d\u00edas de primavera en que ella sale a tomar el sol en biquini.<\/p>\n<p>&#8211; Este a\u00f1o la primavera ha llegado adelantada.<\/p>\n<p>&#8211; Ni que lo digas.<\/p>\n<p>&#8211; Hace ya un calor insoportable.<\/p>\n<p>&#8211; Es verdad. Menos mal que tenemos este rinconcito.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed. Bueno, te dejo, que tengo muchas cosas que hacer.<\/p>\n<p>&#8211; Hasta luego, Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es justo rese\u00f1ar nuestros encuentros en el pasillo, cuando me hago el encontradizo.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d\u00edas, Lorena.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d\u00edas.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy hace un d\u00eda precioso.<\/p>\n<p>&#8211; Eso parece.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, un d\u00eda de esos para pasarlo con alguien en la calle, de terracitas.<\/p>\n<p>&#8211; Qui\u00e9n pudiera.<\/p>\n<p>&#8211; Hombre, siempre hay alguien dispuesto, imagino.<\/p>\n<p>&#8211; Puede que s\u00ed. Hasta luego, Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Y as\u00ed vamos afianzando nuestra hermosa amistad de vecinos.<\/p>\n<p>La otra ma\u00f1ana sin ir m\u00e1s lejos, aqu\u00ed est\u00e1 el punto de arranque de esta historia que se ha desviado por voluntad propia, Lorena, un tanto agitada por motivos que no alcanc\u00e9 a conocer y que ella no tuvo a bien explicarme, llam\u00f3 al timbre de mi casa. La deformidad de la mirilla anunci\u00f3 su presencia al otro lado de la puerta. Llevaba a Mifune en su regazo, supuse que enfermo o algo as\u00ed. Mi imaginaci\u00f3n se desbord\u00f3 en un segundo. El dichoso gatito se hab\u00eda dado un atrac\u00f3n de pienso o hab\u00eda sufrido una intoxicaci\u00f3n por ingesta de alg\u00fan producto de limpieza y Lorena no ten\u00eda a qui\u00e9n acudir. Me vi venciendo la repulsa gatuna y practic\u00e1ndole al animal el boca a boca para devolverlo de nuevo a la vida. Obten\u00eda como recompensa el amor incondicional de Lorena, que renunciaba al yoga en favor de experiencias sexuales igual de relajantes aunque mucho m\u00e1s placenteras, d\u00f3nde va a parar. Como andaba por la casa en calzoncillos me demor\u00e9 un ratito antes de abrir.<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento Jos\u00e9, pero me tienes que hacer un favor muy grande. Cuida de Mifune mientras estoy fuera. Tengo un asunto muy urgente que resolver.-Y me hizo entrega del gato, al tiempo que le acariciaba la cabeza y desaparec\u00eda de mi vista.<\/p>\n<p>No dispuse de tiempo ni para negarme. El bicho, una vez que su due\u00f1a se hubo marchado, me regal\u00f3 un ara\u00f1azo en plena mejilla que me dej\u00f3 tres surcos rojos de sangre fresca. Luego salt\u00f3 de mis brazos al suelo y se perdi\u00f3 escaleras arriba. Sobra decir que lo maldije repetidas veces y que me acord\u00e9 de varias generaciones de sus antepasados. Y no para bien. Ya me ve\u00eda metido en la piel de un personaje de mis westerns literarios, desenfundando el colt en un duelo a muerte con el forajido interpretado por Mifune. O mejor a\u00fan: embarcado en una aventura fantacient\u00edfica en la que el gato de Lorena no fuera sino un extraterrestre con forma de cucaracha gigante que viviera en su interior y a la que le encantara el heavy metal, los ferraris rojos y fastidiarme, como el alien\u00edgena de <em>Hidden<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cTranquilo, Jos\u00e9, tranquilo\u201d, me repet\u00ed. \u201cHazlo por Lorena. \u00c9sta puede ser la ocasi\u00f3n que esperabas.\u201d As\u00ed que desinfect\u00e9 la herida del rostro con agua oxigenada y me dispuse a buscar al animal por la casa con un cuenco de leche, que se me antoj\u00f3 el mejor cebo para cualquier gato, por rencoroso que fuera. No obstante, albergaba dudas, pues Mifune m\u00e1s parec\u00eda demonio que gato.<\/p>\n<p>&#8211; Gatito. Gatito, bonito. Mifune, guapo, ven con el tito Jos\u00e9 que te va a cuidar muy bien. Te prometo que no habr\u00e1 represalias. El pasado, pasado est\u00e1. Olvidemos nuestras diferencias y hagamos las paces. Anda, no seas tonto, ven.<\/p>\n<p>Lo busqu\u00e9 por cielo y tierra, es decir, por la primera y la segunda planta, y no apareci\u00f3. Como la ventana de mi dormitorio estaba abierta, supuse que se habr\u00eda ido a dar una vuelta. El coraz\u00f3n me dio un vuelco y un triple salto mortal desde el trampol\u00edn del pecho. \u00bfY si se perd\u00eda y cuando volviera Lorena se encontraba con que su mascota viv\u00eda en paradero desconocido desde el mismo momento en que me lo confi\u00f3?<\/p>\n<p>Sal\u00ed a la calle, pregunt\u00e9 a vecinos si lo hab\u00edan visto, rebusqu\u00e9 en callejones malolientes y en las proximidades de los contenedores de basura. Incluso baj\u00e9 a la ribera del r\u00edo donde se acumula la porquer\u00eda y ratas m\u00e1s grandes que conejos campan a sus anchas. Nada, ni rastro de Mifune. Con las orejas gachas del fracaso, regres\u00e9 a casa y me sent\u00e9 ante el ordenador. La hoja en blanco de la pantalla tambi\u00e9n me acusaba. Mi \u00fanico consuelo en ratos as\u00ed era escribir, escribir y escribir, contar lo primero que se me ocurriera, sin importarme si el resultado ten\u00eda alg\u00fan sentido o simplemente era un disparate. Siempre podr\u00eda darle forma despu\u00e9s. Y lo que me sali\u00f3, por raro que parezca, fue una historia de amor entre un hombre y una mujer por culpa de un gato.<\/p>\n<p>Por si acaso, abr\u00ed todas las ventanas de la casa y en cada una de ellas coloqu\u00e9 un platito de leche y un coj\u00edn, por si Mifune volv\u00eda a casa de Lorena y al encontr\u00e1rsela cerrada decid\u00eda entrar en la m\u00eda. Para mi sorpresa, cuando no llevaba ni tres p\u00e1ginas de aquel cuentecito de escritura autom\u00e1tica, sent\u00ed los pasos livianos del gato por el pasillo. Se asom\u00f3 t\u00edmido a mi cuarto de trabajo y se restreg\u00f3 por mis piernas con el rabo tieso. Me qued\u00e9 de piedra, ni a teclear una palabra me atrev\u00ed. \u00bfEra en realidad aquel gato Mifune o lo hab\u00edan abducido en el exterior? \u00bfD\u00f3nde hab\u00edan quedado su odio y su mala leche? \u00bfSer\u00eda una estrategia para ganarse mi confianza y cuando menos me lo esperara propinarme el zarpazo definitivo? Como no encontraba respuestas, lo dej\u00e9 hacer. Cuando se cans\u00f3 de rozarse, salt\u00f3 a la mesa y se sent\u00f3 junto a los libros y papeles que me ayudan en el trabajo. Y entonces fue que sent\u00ed la llamada. Mir\u00e9 al animal a los ojos y comenz\u00f3 a susurrarme mil y una historias. Remotas unas, que hund\u00edan sus ra\u00edces en los lejanos tiempos de los faraones; cercanas otras, que me confiaban los gustos de Lorena y aquello que no pod\u00eda soportar.<\/p>\n<p>Entre los dos escribimos m\u00e1s de veinte cuentos. Se sent\u00f3 en mi regazo cuantas veces quiso, me lami\u00f3 la cara y juntos, sentados en el sof\u00e1, vimos aquellas series de televisi\u00f3n norteamericanas que tanto gustaban a Lorena. Escuchamos a los Beatles y a los Rolling, que no tienen por qu\u00e9 estar en las ant\u00edpodas de los gustos musicales de una misma persona y fuimos m\u00e1s que felices durante dos semanas.<\/p>\n<p>Para cuando regres\u00f3 Lorena, Mifune era para m\u00ed mucho m\u00e1s que un gato, un amigo, un hijo incluso. Por mi mente cruzaron pensamientos turbios en los que ment\u00eda acerca de su paradero, como que se hab\u00eda largado con una gata lagartona a la que conoci\u00f3 en una de sus muchas correr\u00edas nocturnas, o que se hab\u00eda tirado ocho veces desde el balc\u00f3n (pues sabido es que estos animales son poseedores de siete vidas), o que hab\u00eda muerto atropellado por una motocicleta al perseguir a un ratoncito junto a la rejilla del alcantarillado de la esquina. Una crueldad, vale, pero qu\u00e9 quieren que les diga, yo no pod\u00eda separarme ya de Mifune, porque mis novelitas hab\u00edan dejado de ser eso: unas novelitas, para convertirse en unas narraciones con mucho mayor empaque. Y todo gracias a \u00e9l. Incluso pens\u00e9, f\u00edjense lo que son las cosas, en llevarlo a una cl\u00ednica para que le hicieran la cirug\u00eda est\u00e9tica y as\u00ed Lorena no lo reconociera.<\/p>\n<p>Pero todo este mundo de fantas\u00eda se derrumb\u00f3 como castillo de arena edificado en la espuma del mar cuando Lorena llam\u00f3 a mi puerta y al abrirla se arroj\u00f3 a mis brazos sin que mediara palabra alguna.<\/p>\n<p>&#8211; No es necesario que digas nada, Jos\u00e9, lo s\u00e9 todo: lo bien que te has portado con Mifune y lo bien que os llev\u00e1is ahora. Ya est\u00e1s preparado. \u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Preparado, \u00bfpara qu\u00e9? \u2013pregunt\u00e9 intrigado.<\/p>\n<p>&#8211; Preparado para ser mi nuevo amante.<\/p>\n<p>Y dicho esto, atrapado en una fumarola de encantamiento, qued\u00e9 transformado en un orondo y peludo gato de angora que salt\u00f3 a sus brazos y lami\u00f3 amoroso sus orejas.<\/p>\n<p>Un tipo ufano de tez oscura, con un pu\u00f1ado de manuscritos bajo el brazo, abandon\u00f3 mi casa y se perdi\u00f3 en la estrechez del pasillo con un maullido sospechoso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es curioso c\u00f3mo suceden las cosas. Jam\u00e1s he tenido un animal en casa; es m\u00e1s, los odio. Ni siquiera de ni\u00f1o aliment\u00e9 con morera a gusanos de seda que habitaran en una caja de zapatos con ventilaci\u00f3n por agujeros de bol\u00edgrafo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/876"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=876"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/876\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}