{"id":880,"date":"2010-05-31T11:13:09","date_gmt":"2010-05-31T09:13:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=880"},"modified":"2010-05-31T18:17:32","modified_gmt":"2010-05-31T16:17:32","slug":"246-perdoname-por-asterix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=880","title":{"rendered":"246- Perd\u00f3name. Por Ast\u00e9rix"},"content":{"rendered":"<p>\u00abUn a\u00f1o; nada menos que un a\u00f1o juntos\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>Caminaba con paso firme, alegre, mientras o\u00eda c\u00f3mo las hojas amarillentas cruj\u00edan bajo sus pies.<!--more--><\/p>\n<p>La verdad es que el tiempo se le hab\u00eda pasado volando. No se extra\u00f1aba de aquello, pues cada d\u00eda que pasaba con Sof\u00eda parec\u00eda escurrirse entre sus labios y los de ella, como si de un suspiro se tratase.<\/p>\n<p>Agitaba las rosas con nerviosismo. Eran rojas, como a ella le gustaban. Hab\u00eda doce en total; una por cada mes que ella le hab\u00eda hecho sentirse \u00fanico.<\/p>\n<p>Nadie iba a estropear aquel d\u00eda, ni siquiera Phil.<\/p>\n<p>Sof\u00eda siempre hab\u00eda intentado que las cosas fuesen distintas entre ellos dos, pero cada vez que ella insist\u00eda reaccionaba con violencia.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con su padre jam\u00e1s trascender\u00eda del apret\u00f3n de manos, aunque aquello no hab\u00eda sido siempre as\u00ed, al menos hasta que muri\u00f3 su madre. Daniel lo ten\u00eda muy claro: el hecho de que Leire hubiese fallecido no era ninguna excusa\u00a0 para que ahora su padre se acercase tanto a Sof\u00eda.<\/p>\n<p>A la semana de morir Leire, Daniel ya sinti\u00f3 c\u00f3mo su padre se interesaba por Sof\u00eda. \u00c9l no quiso ech\u00e1rselo en cara, pues sab\u00eda que Phil ten\u00eda problemas de coraz\u00f3n y, en medio de la situaci\u00f3n tan delicada que viv\u00edan, cualquier discusi\u00f3n salida de tono pod\u00eda causarle un paro card\u00edaco. Sin embargo, su inter\u00e9s fue cobrando fuerza con el tiempo, y ahora, tres meses m\u00e1s tarde, parec\u00eda haberse vuelto una obsesi\u00f3n, algo que Daniel no estaba dispuesto a tolerar. Ya hac\u00eda mucho tiempo que hab\u00eda decidido tratarlo con frialdad. Pero aquello ya no importaba.<\/p>\n<p>Se aproximaba con rapidez hacia la casa. Quer\u00eda que su abuelo Karl le ayudase a preparar una cena rom\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Karl hab\u00eda sido siempre un fiel amigo para Daniel; nunca le fall\u00f3, y siempre estuvo a su lado cuando lo necesit\u00f3. Tal era su confianza que su abuelo le hab\u00eda revelado algunos secretos que jam\u00e1s hab\u00eda contado a Phil, como pod\u00eda ser una trampilla del tercer piso que llevaba a una habitaci\u00f3n en la que guardaba sus m\u00e1s preciados recuerdos, o el rev\u00f3lver situado en la mesilla de la entrada de su casa.<\/p>\n<p>Record\u00f3 que Sof\u00eda le hab\u00eda preguntado si iba a estar en su casa, por lo que decidi\u00f3 llamarla y asegurarse de que no estaba all\u00ed. Sac\u00f3 con dificultad el tel\u00e9fono m\u00f3vil del bolsillo de su chaqueta y marc\u00f3 su n\u00famero. Pasaron unos segundos, y se oy\u00f3 una voz acalorada.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfS\u00ed?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sof\u00eda, te llamo para recordarte que hoy paso por tu casa a las nueve de la noche; lo digo para que est\u00e9s lista para cuando vaya.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Ah, bueno! Est\u00e1 bien. \u2013 parec\u00eda ocupada \u2013 No te preocupes por eso, cari\u00f1o. Ehhhh, \u00bfy d\u00f3nde est\u00e1s ahora?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues en estos momentos estoy llegando a mi casa \u2013 y a\u00f1adi\u00f3 &#8211; \u00bfy t\u00fa?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo?, \u00bfqu\u00e9\u2026? \u00a1No! \u00a1Phil! \u2013 en ese momento se oy\u00f3 un fuerte ruido, y se cort\u00f3 la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Daniel se par\u00f3 en seco.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfSof\u00eda? \u2013 exclam\u00f3 \u2013 Sof\u00eda, \u00bfest\u00e1s ah\u00ed? \u2013 no se o\u00eda nada &#8211; \u00a1Sof\u00eda!<\/p>\n<p>Estaba aterrorizado; \u00bfqu\u00e9 hab\u00eda pasado? Hab\u00eda escuchado un golpe fuerte, pero nada m\u00e1s. Se acord\u00f3 entonces de lo \u00faltimo que hab\u00eda dicho: \u00ab\u00a1No! \u00a1Phil!\u00bb Un escalofr\u00edo le recorri\u00f3 la espalda. Una idea comenz\u00f3 a tomar forma en su cabeza: Phil.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a correr hacia su casa. Las rosas se tambaleaban con violencia, y a su paso iba dejando una estela de p\u00e9talos rojos. Al momento lleg\u00f3 a su casa.<\/p>\n<p>La puerta principal estaba abierta de par en par. Subi\u00f3 las escaleras y traspas\u00f3 jadeante el umbral.<\/p>\n<p>Karl estaba de espaldas, tieso. Se acerc\u00f3 a \u00e9l. Fue entonces cuando lo vio.<\/p>\n<p>Sof\u00eda estaba echada sobre el suelo, inm\u00f3vil, entre las escaleras y su padre. Phil estaba tambi\u00e9n de espaldas a \u00e9l, de rodillas, con la cabeza gacha. Sus brazos colgaban sin fuerza de sus hombros. De sus manos goteaba sangre.<\/p>\n<p>No daba cr\u00e9dito. Sus peores temores se hab\u00edan confirmado: su padre la hab\u00eda matado, y hab\u00eda esperado a su aniversario para hacerlo.<\/p>\n<p>Un terrible odio comenz\u00f3 a inundarlo. Lade\u00f3 la cabeza; no quer\u00eda verlo.<\/p>\n<p>Su reflejo lo observaba desde el espejo de la pared; su rostro estaba duro como la piedra, y sus ojos, oscuros, destellaban ira. Lo iba a matar. Su mirada se pos\u00f3 sobre la mesilla de caoba, y en ese preciso instante record\u00f3 el secreto de su abuelo.<\/p>\n<p>Como un aut\u00f3mata, se acerc\u00f3 a la mesilla y abri\u00f3 el caj\u00f3n. Ah\u00ed estaba el arma, pulcra y engrasada, con cierto aire expectante, c\u00f3mplice del deseo.<\/p>\n<p>Asi\u00f3 el rev\u00f3lver con fr\u00eda tranquilidad y lo observ\u00f3 por unos segundos, meditando la posibilidad. Alz\u00f3 su mirada; todo segu\u00eda igual, de hecho nadie se hab\u00eda percatado de \u00e9l.<\/p>\n<p>Apunt\u00f3 a la espalda de su padre, en el lugar en el que su coraz\u00f3n dar\u00eda sus \u00faltimos latidos. Apret\u00f3 el gatillo. Se oy\u00f3 un leve chasquido, pero nada m\u00e1s. Lo intent\u00f3 de nuevo, pero obtuvo la misma respuesta.<\/p>\n<p>\u00abMaldita sea; est\u00e1 toda oxidada\u00bb, pens\u00f3 para s\u00ed. Perdi\u00f3 el control, y comenz\u00f3 a apretar el gatillo con insistencia. En ese momento su abuelo lo oy\u00f3 y se volte\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1No, Daniel! \u2013 exclam\u00f3 al verlo.<\/p>\n<p>Al o\u00edrlo, Phil se gir\u00f3 hacia \u00e9l. Su expresi\u00f3n revelaba un dolor desgarrador, pero, al ver a su hijo apunt\u00e1ndolo con el arma, pareci\u00f3 sorprenderse.<\/p>\n<p>Daniel lo odi\u00f3 hasta el extremo. Su cabeza le repet\u00eda una y otra vez la misma palabra: \u00ab\u00a1M\u00e1talo!\u00bb. No obstante, el rev\u00f3lver no parec\u00eda querer obedecerlo. Se figur\u00f3 que Karl le hab\u00eda quitado las balas.<\/p>\n<p>Mir\u00f3 a su abuelo, que lo miraba como si no lo reconociese, y luego a su padre. Record\u00f3 su problema de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin pens\u00e1rselo, se situ\u00f3 la punta del rev\u00f3lver sobre la sien y dispar\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1No! \u2013 hab\u00eda gritado Karl.<\/p>\n<p>Su padre se desplom\u00f3.<\/p>\n<p>Al ver esto, Daniel sali\u00f3 de la casa, y empez\u00f3 a correr sin rumbo fijo.<\/p>\n<p>Sus ojos comenzaron a desbordar l\u00e1grimas, y su coraz\u00f3n se contra\u00eda dolorosamente. Sent\u00eda una voz interior que gritaba: \u00ab\u00a1Asesino, asesino!\u00bb.<\/p>\n<p>Cre\u00eda sentir c\u00f3mo las personas con las que se cruzaba lo acusaban silenciosamente; empez\u00f3 a correr desviando la mirada hacia el asfalto que pisaban sus pies. De este modo lleg\u00f3 a un puente cercano, donde se par\u00f3. Se aferr\u00f3 fuertemente con sus manos a la barandilla. Le parec\u00eda que la cabeza le iba a estallar.<\/p>\n<p>Bajo el puente el r\u00edo avanzaba con \u00edmpetu. Las intensas lluvias de los \u00faltimos d\u00edas lo hab\u00edan llevado a su nivel m\u00e1ximo. Una idea fugaz cruz\u00f3 su mente: si saltaba todo acabar\u00eda. Era tan f\u00e1cil cortar con todo ese dolor, tan sencillo dejar de sufrir\u2026<\/p>\n<p>Respir\u00f3 hondo. Intent\u00f3 serenarse; no pod\u00eda cometer otra estupidez. Sof\u00eda estaba muerta por culpa de su padre; seguramente tambi\u00e9n \u00e9l lo estar\u00eda en esos momentos. Ya hab\u00eda perdido mucho; no era necesario ni l\u00f3gico acabar del mismo modo con su vida.<\/p>\n<p>Deb\u00eda tranquilizarse. \u00abEst\u00e1 bien: no te precipites\u00bb. Ciertamente, era una tonter\u00eda quitarse la vida; no iba a proclamarse verdugo de su propia existencia.<\/p>\n<p>Su expresi\u00f3n se relaj\u00f3; tambi\u00e9n sus manos, que dejaban entrever la presi\u00f3n de sus venas.<\/p>\n<p>Se ri\u00f3 por lo bajo. \u00abHas estado a punto de cometer la mayor estupidez de tu vida\u00bb. Observ\u00f3 un parque cerca del lugar. Se aproxim\u00f3 y se tumb\u00f3 en uno de sus bancos.<\/p>\n<p>Lo hecho, hecho estaba; ya no hab\u00eda nada que hacer. Lo \u00fanico que le quedaba era esperar; esperar a que todo se arreglara. Cerr\u00f3 sus ojos enrojecidos y, para cuando los latidos de su coraz\u00f3n se sosegaron, cay\u00f3 en un profundo sue\u00f1o.<\/p>\n<p>La luz del sol lo despert\u00f3. Estaba encogido en el banco; hac\u00eda mucho fr\u00edo. Mir\u00f3 la hora: eran las diez de la ma\u00f1ana, del domingo. Se sorprendi\u00f3 de lo r\u00e1pido que hab\u00eda pasado el tiempo. Se irgui\u00f3 en el banco y, frot\u00e1ndose las manos, hizo un repaso de todo lo ocurrido el d\u00eda anterior. Ten\u00eda la esperanza de que todo hubiese sido una pesadilla.<\/p>\n<p>Se puso de pie y se sacudi\u00f3 la ropa y el pelo de hojas secas. Empez\u00f3 a caminar tratando de mantenerse lo m\u00e1s aislado posible del fr\u00edo. En cuesti\u00f3n de minutos lleg\u00f3 a su casa. Abri\u00f3 la puerta; estaba cerrada a doble llave. No se o\u00eda nada ni\u00a0 a nadie. Recorri\u00f3 las habitaciones, pero estaban todas vac\u00edas. Sali\u00f3 de casa y se dirigi\u00f3 a la de los vecinos para averiguar si sab\u00edan algo. Llam\u00f3 al timbre, pero nadie respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Estaba inquieto. Anduvo cabizbajo calle abajo, hasta llegar a la parroquia a la que tanto \u00e9l como su padre sol\u00edan\u00a0 asistir en los d\u00edas de fiesta. Nada m\u00e1s avistarla descubri\u00f3 un coche f\u00fanebre en la entrada.<\/p>\n<p>Penetr\u00f3 caviloso al interior de la iglesia, y observ\u00f3 que los bancos estaban ocupados por personas a las que conoc\u00eda; muchos eran conocidos de su padre. Asimismo reconoci\u00f3 a algunos familiares de Sof\u00eda. Vio tambi\u00e9n dos ata\u00fades, uno negro y otro de color marr\u00f3n, frente al altar. Camin\u00f3 paralelo a una hilera de bancos; todos los asistentes iban vestidos con trajes oscuros, predominando el negro, y el silencio era sepulcral, roto de vez en cuando por un sollozo espont\u00e1neo. Busc\u00f3 con la mirada a algunos de sus conocidos, pero parec\u00edan muy concentrados en la escena. Se sent\u00f3 en un banco desocupado, cerca del amb\u00f3n. Sent\u00eda verg\u00fcenza por no estar en la primera fila, siendo hijo de uno de los difuntos, pero se excus\u00f3 pensando en lo que Phil le hab\u00eda arrebatado. Le pareci\u00f3 absurdo que hiciesen el funeral de Sof\u00eda junto al de su propio asesino.<\/p>\n<p>Todav\u00eda lo estaba pensando cuando vio a su abuelo Karl en uno de los bancos de la primera fila; estaba destrozado. Daniel sinti\u00f3 remordimiento; se imaginada que su abuelo se sentir\u00eda responsable de la muerte de su hijo, por el rev\u00f3lver. Pens\u00f3 en hablar con \u00e9l una vez finalizase la misa.<\/p>\n<p>El sacerdote se situ\u00f3 frente al amb\u00f3n y comenz\u00f3 la homil\u00eda. Entonces Daniel dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n a los ata\u00fades. A su padre no lo pod\u00eda ver, pues el amb\u00f3n ocultaba el ata\u00fad desde donde \u00e9l estaba. Pudo, no obstante, ver a Sof\u00eda. Estaba p\u00e1lida e inm\u00f3vil, como petrificada. Sus labios, normalmente rosados, estaban blancos, y sus mejillas, a menudo enrojecidas, hab\u00edan perdido su calidez.<\/p>\n<p>Se le desgarr\u00f3 el alma, y gruesas l\u00e1grimas asomaron por sus ojos. Definitivamente, odiaba a su padre. Se alegraba al menos de que no estuviese vivo para relatar su particular haza\u00f1a.<\/p>\n<p>El sacerdote termin\u00f3 la homil\u00eda, en la que hablaba de la misericordia de Dios y del perd\u00f3n de los pecados. Entonces hizo una se\u00f1al hacia el banco en que estaba\u00a0 su abuelo. Daniel se imagin\u00f3 que estaba invitando a Karl a acercarse, pero su abuelo segu\u00eda replegado sobre s\u00ed mismo, al margen de todo. Vio que alguien se levantaba y caminaba hacia el amb\u00f3n, pero las cabezas de los que estaban en las filas de delante le imped\u00edan verlo con claridad. Subi\u00f3 las escalinatas, avanz\u00f3 hasta el amb\u00f3n y se situ\u00f3 de cara a la concurrencia. Era Phil.<\/p>\n<p>Daniel no pudo dar cr\u00e9dito a sus ojos; estaba at\u00f3nito. \u00a1Su padre estaba muerto! Un horrible pensamiento cruz\u00f3 su mente.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 del asiento. Su coraz\u00f3n golpeaba descontrolado contra su pecho. Corri\u00f3 hasta el amb\u00f3n y lo sorte\u00f3 hasta que estuvo delante del ata\u00fad negro. Ah\u00ed estaba \u00e9l, Daniel, blanco como la cera, con un disparo sobre la sien. Todo el mundo se le cay\u00f3 a los pies. Oy\u00f3 a su padre c\u00f3mo hablaba entre sollozos.<\/p>\n<p>\u00abSiento que todo haya acabado as\u00ed, que t\u00fa, hijo m\u00edo, est\u00e9s ah\u00ed, en el lugar en el que deber\u00eda estar yo. Siento no haber podido evitar la muerte de Sof\u00eda cuando se precipit\u00f3 por las escaleras. Est\u00e1bamos prepar\u00e1ndote una fiesta sorpresa por tu aniversario, y algo le dijo quien hablaba con ella por el tel\u00e9fono, que la alter\u00f3 y le hizo perder el equilibrio. Desde que muri\u00f3 Leire tuve miedo de que le ocurriese lo mismo a Sof\u00eda, y trat\u00e9 siempre de protegerla, de evitar que sufrieses lo mismo que yo\u00a0 sufr\u00eda. Siento haberte fallado. Te quiero, hijo m\u00edo, y lo seguir\u00e9 haciendo hasta el final de mis d\u00edas. Perd\u00f3name.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abUn a\u00f1o; nada menos que un a\u00f1o juntos\u00bb.\u00a0 Caminaba con paso firme, alegre, mientras o\u00eda c\u00f3mo las hojas amarillentas cruj\u00edan bajo sus pies.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/880"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=880"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/880\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}