{"id":889,"date":"2010-05-31T11:18:23","date_gmt":"2010-05-31T09:18:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=889"},"modified":"2010-07-06T10:45:08","modified_gmt":"2010-07-06T08:45:08","slug":"249-mensajes-por-emily-spencer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=889","title":{"rendered":"249- Mensajes. Por  Emily Spencer"},"content":{"rendered":"<p>\u2500Odio viajar de noche, Marcos.\u00a0<br \/>\n\u2500Ya lo s\u00e9. Me lo dijiste unas quince veces en la \u00faltima hora. \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s? \u00bfParo ac\u00e1?\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bfY que nos haga mierda un cami\u00f3n? No. Segu\u00ed.<!--more-->\u00a0<br \/>\n\u2500Entonces no me hinches m\u00e1s las pelotas.\u00a0<br \/>\n\u2500Est\u00e1 bien. Pero cuando lleguemos al pr\u00f3ximo pueblo, esperamos hasta que amanezca.\u00a0<br \/>\nPaula no dijo una palabra m\u00e1s. Se dedic\u00f3 a observar c\u00f3mo el auto tragaba las l\u00edneas blancas\u00a0 pintadas sobre la ruta. Clav\u00f3 las u\u00f1as en el tapizado de su asiento. No importaba que hubieran recorrido ese camino miles de veces, ni que ambos lo conocieran de memoria: a ella la aterrorizaba viajar de noche.\u00a0<br \/>\nPara el pueblo restaban unos ciento veinte kil\u00f3metros. Lo ver\u00edan aparecer justo detr\u00e1s de la curva, donde funcionaba el tambo \u201cEl Porvenir\u201d. Pero para eso faltaba una hora larga, la puta madre.\u00a0<br \/>\nSe entretuvo mirando la enorme obra\u00a0a la vera del camino: un gasoducto que ven\u00eda desde la Capital. Las enormes monta\u00f1as de tierra, proveniente de las excavaciones, se ve\u00edan bastante t\u00e9tricas en esa tonalidad gris azulada con que la noche ti\u00f1e los objetos.\u00a0<br \/>\nEse paisaje s\u00f3lo aumentaba la intranquilidad de Paula: con tantas obras y tantas m\u00e1quinas, era posible que alg\u00fan alambrado se hubiera roto y se escapara por all\u00ed el ganado. \u00bfY si se encontraban de golpe con alguna vaca sobre el asfalto? Ella sab\u00eda que, a veces, su capacidad de imaginar cat\u00e1strofes se descontrolaba; pero tambi\u00e9n sab\u00eda que la oscuridad y la ruta eran amigas de los accidentes.\u00a0<br \/>\nEn ese momento, al tel\u00e9fono m\u00f3vil de Marcos entr\u00f3 un mensaje. Paula busc\u00f3 el aparato para ver qui\u00e9n era.\u00a0<br \/>\n\u2500Es Jorge, tu hermano. Dice que lo llames urgente.\u00a0<br \/>\n\u2500Cuando lleguemos al pueblo lo llamo.\u00a0<br \/>\nA los dos minutos, otro mensaje.\u00a0<br \/>\n\u2500Tu hermano, otra vez. \u00bfHabr\u00e1 pasado algo?\u00a0<br \/>\n\u2500No s\u00e9. Llamalo a ver qu\u00e9 mierda quiere.\u00a0<br \/>\n\u2500No tengo se\u00f1al.\u00a0<br \/>\nEl auto segu\u00eda corriendo hacia el pueblo. Otro mensaje.\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bfJorge de nuevo?\u00a0<br \/>\n\u2500S\u00ed. Pero sigo sin se\u00f1al. El mensaje debe haber entrado en un segundo en que el tel\u00e9fono la recuper\u00f3.\u00a0<br \/>\n\u2500Paula, segu\u00ed tratando.\u00a0<br \/>\n\u2500\u00a1Pero te digo que no tengo se\u00f1al!\u00a0<br \/>\n\u2500\u00a1Tel\u00e9fonos de mierda!\u00a0<br \/>\nAhora faltaban unos ochenta kil\u00f3metros para la curva de \u201cEl Porvenir\u201d. Marcos pis\u00f3 el acelerador: hab\u00edan recibido tres mensajes m\u00e1s, y \u00e9l quer\u00eda llegar lo antes posible.\u00a0<br \/>\n\u2500Paula, \u00bfsos boluda? Si los mensajes entran, es que hay se\u00f1al. Haceme el favor de no despegar la vista del tel\u00e9fono.\u00a0<br \/>\nLas barras de se\u00f1al se encendieron, y Paula intent\u00f3 marcar. Desaparecieron demasiado r\u00e1pido como para que ella lograra comunicarse, pero no lo suficiente: lleg\u00f3 otro mensaje.\u00a0<br \/>\n\u2500Llamame urgente \u2500ley\u00f3 Paula\u2500. Esto es una mierda.\u00a0<br \/>\nSesenta kil\u00f3metros para el pueblo, media hora de insoportable incertidumbre. Evidentemente algo terrible hab\u00eda ocurrido. Si no, Jorge no ser\u00eda tan insistente.\u00a0<br \/>\nY de pronto el celular se apag\u00f3.\u00a0<br \/>\n\u2500\u00a1Bater\u00eda del orto! \u2500dijo Marcos golpeando el volante.\u00a0<br \/>\nDurante un rato, ninguno de los dos habl\u00f3. S\u00f3lo se concentraban en llegar.\u00a0<br \/>\nDe pronto, unos cinco kil\u00f3metros\u00a0antes\u00a0de la curva de \u201cEl Porvenir\u201d, las inconfundibles luces de la estaci\u00f3n de servicio aparecieron en el camino. Marcos ni lo pens\u00f3: detuvo el coche, se baj\u00f3 y corri\u00f3 en busca de un tel\u00e9fono.\u00a0<br \/>\n\u2500Cabina uno \u2500le indic\u00f3 la empleada.\u00a0<br \/>\n\u00c9l entr\u00f3 en el diminuto cub\u00edculo, y entonces todo explot\u00f3.\u00a0<\/p>\n<p>\u2500\u00a1Paula!\u00a0<br \/>\nEn cuanto pudo emerger de una pila de maderas y vidrios rotos, Marcos ayud\u00f3 a su mujer que, por la fuerza de la onda expansiva, hab\u00eda sido empujada contra una pared. La empleada qued\u00f3 protegida bajo el mostrador.\u00a0<br \/>\nLos tres resultaron ilesos. El edificio no. Todos los vidrios se redujeron a astillas, la electricidad se desconect\u00f3, y las estanter\u00edas, que hab\u00edan exhibido su colorida mercader\u00eda, yac\u00edan en el suelo con sus estantes de chapa surgiendo del piso como estalagmitas. Lo \u00fanico que se ve\u00eda a trav\u00e9s de los agujeros que\u00a0fueron ventanas, era un resplandor rojizo nacido de las infernales lenguas de fuego hambrientas de gas.\u00a0<br \/>\nUnos minutos despu\u00e9s, el aire se contamin\u00f3 con gritos lejanos que el viento nocturno acercaba. Enseguida aullaron las sirenas.\u00a0<br \/>\n\u2500Tiene que ser el gasoducto \u2500dijo la empleada.\u00a0<br \/>\nEsas suposiciones se confirmaron de inmediato, cuando un patrullero se detuvo en la playa de lo que quedaba de la estaci\u00f3n de servicio.\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bfEst\u00e1n todos bien? \u2500pregunt\u00f3 el oficial que hab\u00eda corrido hasta all\u00ed.\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bf\u00a1Qu\u00e9 carajo pas\u00f3?! \u2500quiso saber Marcos.\u00a0<br \/>\n\u2500Vol\u00f3 el gasoducto, a la altura de \u201cEl Porvenir\u201d.\u00a0<br \/>\nA lo lejos, un nuevo estallido remarc\u00f3 lo dicho.\u00a0<br \/>\n\u2500Est\u00e1n todos muertos \u2500sigui\u00f3 explicando el polic\u00eda, como en un trance\u2500. De los autos que pasaban por la ruta en ese momento, no quedaron ni los pedazos. \u00a1Polvo, los hizo!\u00a0<br \/>\nMarcos y Paula se miraron y percibieron lo cerca que estuvieron de correr la misma suerte si no se hubieran detenido para llamar a Jorge.\u00a0<br \/>\nComo ley\u00e9ndoles el pensamiento el hombre agreg\u00f3:\u00a0<br \/>\n\u2500Menos mal que se les ocurri\u00f3 parar ac\u00e1.\u00a0<br \/>\nEntonces Marcos se acord\u00f3: ten\u00eda que llamar a Jorge. La empleada le prest\u00f3 su m\u00f3vil, porque la l\u00ednea de la estaci\u00f3n hab\u00eda volado junto con todo lo dem\u00e1s.\u00a0<br \/>\n\u2500Hola.\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bfJorge? Soy Marcos. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bfQu\u00e9 paso con qu\u00e9?\u00a0<br \/>\n\u2500\u00bfSos pelotudo? Me mandaste ciento cincuenta mensajes para que te llamara urgente.\u00a0<br \/>\n\u2500Marcos. Si manej\u00e1s, no chupes: yo no te mand\u00e9 ning\u00fan mensaje.\u00a0<br \/>\n\u2500Yo no chup\u00e9. Tengo un mont\u00f3n de mensajes tuyos.\u00a0<br \/>\n\u2500Ser\u00e1 otro Jorge.\u00a0<br \/>\n\u2500No conozco a ning\u00fan otro Jorge.\u00a0<br \/>\n\u2500No s\u00e9. Yo no te llam\u00e9.\u00a0<\/p>\n<p>El amanecer se alz\u00f3 de golpe, y la tragedia qued\u00f3 a la vista: todo destruido, incendiado, muerto.\u00a0<br \/>\nLos medios ya trabajaban en la zona. No hab\u00edan podido llegar a la curva de \u201cEl Porvenir\u201d, impedidos por el vallado policial, pero los fot\u00f3grafos y sus teleobjetivos, parapetados estrat\u00e9gicamente en los lugares altos que se salvaron de la destrucci\u00f3n, se encargaron de llevar las im\u00e1genes de lo ocurrido, a todos los rincones del planeta.\u00a0<br \/>\nPero Marcos y Paula s\u00f3lo quer\u00edan irse: se escondieron en su auto y salieron disparando de vuelta por donde hab\u00edan venido.\u00a0<br \/>\nPaula se ovill\u00f3 en el asiento del acompa\u00f1ante, con su cara hacia la ventanilla, mirando sin ver.\u00a0<br \/>\nMarcos conduc\u00eda como un aut\u00f3mata y se restregaba los ojos intentando borrar las im\u00e1genes de la noche. Por el retrovisor, vio las densas columnas de humo negro elev\u00e1ndose en espiral.\u00a0<\/p>\n<p>Con el tiempo, \u201cEl Porvenir\u201d fue reconstruido, pero el gasoducto nunca se termin\u00f3. Naci\u00f3 Ezequiel, creci\u00f3. Un d\u00eda, decidi\u00f3 irse de vacaciones con sus amigos.\u00a0<br \/>\nMarcos y Paula acompa\u00f1aron a su hijo y lo despidieron en la terminal de Retiro llen\u00e1ndolo de recomendaciones que \u00e9l no quer\u00eda o\u00edr.\u00a0<br \/>\nEl micro arranc\u00f3. Justo cuando sali\u00f3 de la terminal, en el preciso instante en que se perdi\u00f3 entre el tr\u00e1fico, al tel\u00e9fono de Marcos entr\u00f3 un mensaje.\u00a0<br \/>\n\u2500Es\u2026\u00a0<em>Jorge<\/em>\u00a0\u2500Marcos no logr\u00f3 ocultar su desesperaci\u00f3n\u2500. Me pide que Eze lo llame urgente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2500Odio viajar de noche, Marcos.\u00a0 \u2500Ya lo s\u00e9. Me lo dijiste unas quince veces en la \u00faltima hora. \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s? \u00bfParo ac\u00e1?\u00a0 \u2500\u00bfY que nos haga mierda un cami\u00f3n? 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