{"id":917,"date":"2010-05-31T23:36:47","date_gmt":"2010-05-31T21:36:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=917"},"modified":"2010-05-31T23:36:47","modified_gmt":"2010-05-31T21:36:47","slug":"258-a-la-hora-en-que-se-baten-las-puertas-por-barbara-rojas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=917","title":{"rendered":"258-A la hora en que se baten las puertas. Por B\u00e1rbara Rojas"},"content":{"rendered":"<p>La verdad es que no tengo recuerdo de creer que Monstruo estuviera debajo de la cama. <!--more-->Tengo, s\u00ed, alg\u00fan recuerdo de Monstruo durmiendo boca arriba en el closet, escondi\u00e9ndose debajo del mes\u00f3n de la cocina e incluso conversando con la vecina de tres departamentos m\u00e1s arriba. Pero sobre todo recuerdo la idea de que Monstruo estaba en todas partes; la idea de que Monstruo era Dios.<\/p>\n<p>Pap\u00e1 sosten\u00eda que Dios no exist\u00eda. Pero esa posibilidad, debo decirlo, me pareci\u00f3 siempre m\u00e1s aterradora. As\u00ed que le sol\u00eda insistir: \u00a1\u00bfPero en nadie?! \u00a1\u00bfNi siquiera un santo, una virgen?! Y lo m\u00e1s que consegu\u00ed fue: en la Virgen Naturaleza.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 no negaba a Dios, pero tampoco afirmaba su existencia. No me atrever\u00eda a decir, sin embargo, que le fuera indiferente. M\u00e1s bien me pareci\u00f3 siempre que no estaba muy segura de nada en esos temas, o que prefer\u00eda no tomar partido.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando cumpl\u00ed cuatro a\u00f1os, me bautizaron. Nadie se explica por qu\u00e9, pero me bautizaron. Todos mis abuelos, menos Lal\u00e1, eran ateos y m\u00e1s bien comunistas, y Lal\u00e1, en todo caso, llev\u00f3 siempre su religiosidad con discreci\u00f3n y pudor, as\u00ed que no se puede decir que lo hicieron para complacer a alguien.<\/p>\n<p>\u00bfLo hicieron por la fiesta? \u00bfLo hicieron para evitar decidir por m\u00ed <em>no <\/em>entrar a la Iglesia Cat\u00f3lica? \u00bfEscond\u00edan tras su ate\u00edsmo y agnosticismo un secreto miedo a Dios, un miedo sin fondo ni tregua, como el que me persigue desde la tarde en que se cumpli\u00f3 el tenebroso ritual inici\u00e1tico?<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 con Mam\u00e1 a la iglesia veinte minutos tarde. Y s\u00f3lo cuando vi desde el jeep azul de Mam\u00e1 la puerta pesad\u00edsima y met\u00e1lica, y una cruz gris y opaca arriba, tom\u00e9 dimensi\u00f3n del encuentro que se iba a producir en pocos minutos, seg\u00fan lo que hab\u00eda entendido. Albergaba la esperanza de que estuvi\u00e9ramos lo bastante retrasados como para que el encuentro se pospusiera, pero necesitaba saberlo de inmediato.<\/p>\n<p>\u2013Mam\u00e1, \u00bfDios nos est\u00e1 esperando en la puerta?<\/p>\n<p>Un poco por lo ingenuo de la pregunta, un poco porque est\u00e1bamos atrasados, y un poco porque el miedo a Dios a veces se manifiesta a trav\u00e9s de la carcajada, Mam\u00e1 ri\u00f3 hasta que se le salieron las l\u00e1grimas. Despu\u00e9s me levant\u00f3 y me abraz\u00f3, como si quisiera protegerme de lo que nadie puede proteger.<\/p>\n<p>\u2013No, mi amor \u2013dijo\u2013. Dicen que est\u00e1 en todas partes.<\/p>\n<p>Entonces entramos y vi el techo enorme, esa luz amarillenta sobre los bancos de madera oscura y las figuras de cera de hombres y mujeres sufriendo. Sent\u00ed ese olor como el olor de la biblioteca del abuelo Sim\u00f3n, y escuch\u00e9 esa m\u00fasica hipn\u00f3tica. \u00a0Imagin\u00e9 c\u00f3mo ser\u00eda si yo estuviera ah\u00ed,\u00a0 afuera viendo re\u00edr a Mam\u00e1, y en el jeep azul, todo al mismo tiempo, y conclu\u00ed que eso de ser Dios deb\u00eda ser para volverse loco.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 hab\u00eda dejado de re\u00edr y m\u00e1s bien ten\u00eda el ce\u00f1o fruncido. Busc\u00f3 con la mirada en los bancos de madera, hasta que la madrina le dio una se\u00f1a apurada. Mam\u00e1 sonri\u00f3 y caminamos hasta all\u00e1 agarrados de la mano. Mis zapatos de charol y los tacones de ella hac\u00edan tic-tac con mucho eco, por lo alto del techo. Tambi\u00e9n el tin-tin de las pulseras de plata de la madrina, que mov\u00eda su mano derecha hacia ella y re\u00eda como si esquiara sujeta de los cachetes, hac\u00eda un eco brillante en el aire. Cuando llegamos la madrina me dio un beso incisivo en el cachete y Mam\u00e1 se sent\u00f3 al lado del padrino sin saludar a Pap\u00e1. \u00c9l me sent\u00f3 en sus piernas y me sob\u00f3 el cr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Vi que en el fondo estaba un hombre calvo, vestido de negro, que muy serio susurraba unas palabras y hac\u00eda gestos frente a un recipiente con agua, como si la estuviera embrujando. Luego nos pusimos en fila frente al hombre calvo, la mayor\u00eda de los beb\u00e9s en los brazos de las madrinas y los padrinos, y yo de pie, con las manos de la madrina sobre mis hombros.<\/p>\n<p>Cuando escuch\u00e9 el primer alarido le ped\u00ed al padrino que me alzara. Vi c\u00f3mo el hombre calvo les hac\u00eda algo a los beb\u00e9s con el agua embrujada que los hac\u00eda gritar de ese modo. Y supe que algo ten\u00eda que tener aquella agua, que pod\u00eda ser como el cloro de la piscina, que hac\u00eda picar los ojos, o algo mucho peor. As\u00ed que cuando llegu\u00e9 y me alzaron los padrinos, mientras esperaba a que cayera el agua embrujada sobre mi cabeza y me quemara la cara y el pelo lo \u00fanico que pens\u00e9 fue: no importa lo espantoso que sea esto; como el d\u00eda que me sacaron la sangre, no voy a llorar.<\/p>\n<p>Terminado el ritual, me levantaron y me llevaron cargado hasta donde estaban Mam\u00e1 y Pap\u00e1. Todos me abrazaron y me besaron y me felicitaron por no llorar, y fuimos a casa de Lal\u00e1. Y comieron y bailaron y bebieron mientras yo no dejaba de preguntarme qu\u00e9 se les hab\u00eda olvidado hacerme, porque no me hab\u00eda dolido nada.<\/p>\n<p>Y todav\u00eda me despierto algunas noches, despu\u00e9s de escuchar alguna puerta que se bate o un grito que suena en la calle, seguro de que Monstruo por fin se dio cuenta, y que ahora s\u00ed viene a darme lo que ese d\u00eda le falt\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La verdad es que no tengo recuerdo de creer que Monstruo estuviera debajo de la cama.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/917"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/917\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}