{"id":968,"date":"2010-06-01T10:59:27","date_gmt":"2010-06-01T08:59:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=968"},"modified":"2010-06-01T10:59:27","modified_gmt":"2010-06-01T08:59:27","slug":"274-debe-ser-horrible-morir-sobre-un-asfalto-sin-haber-bebido-cuando-llueve-tanto-por-aranas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/?p=968","title":{"rendered":"274- Debe ser horrible morir sobre un asfalto sin haber bebido cuando llueve tanto.Por Aranas"},"content":{"rendered":"<p>Minutos antes del accidente, Miguel amenazaba a Mar\u00eda Elena con colgar el tel\u00e9fono si no paraba inmediatamente el coche en el arc\u00e9n.<!--more-->\u00a0Hac\u00eda tan s\u00f3lo un cuarto de hora que hab\u00eda llegado a casa y se sent\u00eda fatigado despu\u00e9s de una jornada en el peri\u00f3dico en la que el tel\u00e9fono no hab\u00eda parado de sonar. Adem\u00e1s era viernes y a su cansancio se a\u00f1ad\u00eda la frustraci\u00f3n de no haber adelantado en toda la semana el art\u00edculo sobre el trabajo de investigaci\u00f3n de Lindsay Joyce acerca de la relaci\u00f3n de la obra de un conocido escritor estadounidense con el feminismo. Con seguridad el jefe de redacci\u00f3n le pedir\u00eda cuentas el lunes a primera hora, as\u00ed que, a pesar de todo, al entrar por la puerta de casa estaba decidido a terminar el trabajo esa misma tarde para poder disfrutar as\u00ed de un fin de semana tranquilo. Sin embargo, desde la separaci\u00f3n, las llamadas telef\u00f3nicas de Mar\u00eda Elena estando al volante trastocaban todos sus planes. A pesar de que hac\u00eda ya varias semanas que el doctor Ram\u00edrez le hab\u00eda hecho ver que no deb\u00eda consentir esas llamadas de atenci\u00f3n de su ex-mujer, lo cierto es que hasta ese d\u00eda no hab\u00eda hallado un m\u00ednimo de coraje para intentar cortarlas. Hab\u00eda una especie de rutina esclava en esas llamadas que obligaba a Miguel a escuchar a Mar\u00eda Elena aunque no quisiera. Ella llamaba invariablemente los d\u00edas de lluvia a las seis y cuarto, prefer\u00eda los viernes al resto de d\u00edas de la semana e iniciaba siempre la conversaci\u00f3n como si estuviesen ya dentro de la misma, tal y como acostumbraba a hacer en medio de las noches de insomnio cuando a\u00fan estaban juntos.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cada d\u00eda los ponen m\u00e1s dif\u00edciles, dijo Mar\u00eda Elena cuando Miguel descolg\u00f3 el tel\u00e9fono. Este lo he arrancado de El Pa\u00eds de hoy. \u00bfHas tenido tiempo de verlo esta ma\u00f1ana? Once vertical: embustes, trampas o estafas. Seis letras, termina en \u201cs\u201d\u2026 Bueno, no es gran cosa pero no tenemos m\u00e1s pistas. Todo ese rinc\u00f3n del crucigrama lo tengo bastante vac\u00edo. A ver si mirando alguna de las que cruzan\u2026 \u00a1Vaya! \u00a1Espera un minuto! Se me ha ca\u00eddo el recorte\u2026 A ver\u2026 \u00a1Ahora mejor! No lo ten\u00eda bien pillado sobre el volante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Elena, si no paras el coche de inmediato, colgar\u00e9 ahora mismo, dijo Miguel sin alcanzar a parecer en\u00e9rgico.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfS\u00ed, cari\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 has dicho? No he entendido bien\u2026 O quiz\u00e1 s\u00ed. No s\u00e9, algo de parar el coche\u2026 Pero, \u00bfpor qu\u00e9, mi amor?, pregunt\u00f3 Mar\u00eda Elena ir\u00f3nica. \u00a1Ah, ya s\u00e9!: te da miedo que tu ex-mujer hable por el m\u00f3vil mientras conduce. Vamos, que te acojona un poco, \u00bfno es eso? Vaya, vaya. \u00a1Pero c\u00f3mo se cambian las tornas! \u00a1Ya ves! Yo ya ni me inmuto con estas cosas. Adem\u00e1s, cari\u00f1o, recuerda que soy una mujer capaz de hacer muy eficazmente m\u00e1s de una cosa a la vez\u2026 Embustes, trampas, enga\u00f1os\u2026 \u00a1Ni idea! Uno horizontal: enga\u00f1arle, sorprendi\u00e9ndole en su buena fe y en tres palabras. \u00a1Esta s\u00ed la s\u00e9! D\u00e1rselaconqueso. D-\u00e1-r-s-e-l-a-c-o-n-q-u-e-s-o. \u00a1Eso es! Quince letras para quince huecos. \u00bfQui\u00e9n me ha visto y qui\u00e9n me ve? \u00a1Con el terror que he tenido a los coches de siempre! \u00bfEh? \u00bfTe acuerdas? \u00a1Vaya pregunta! \u00bfC\u00f3mo podr\u00edas haberlo olvidado? Hay cosas\u2026<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Elena, voy a colgar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Elena, voy a colgar, Mar\u00eda Elena voy a colgar\u2026, se burl\u00f3 Mar\u00eda Elena. Siempre lo mismo, cari\u00f1o, dijo recuperando su tono ir\u00f3nico. \u00bfPero cu\u00e1ndo vas a cambiar? \u00bfAcaso no te ense\u00f1a esas cosas elementales el doctor Ram\u00edrez? Si amenazas, Miguelito, debes estar bien decidido a cumplir tu palabra. Y t\u00fa, hasta donde yo s\u00e9, no vas a colgar, amor m\u00edo. \u00bfY sabes por qu\u00e9? Pues por dos razones. La primera, la m\u00e1s mezquina, es que no est\u00e1s dispuesto a perderte el final de esta peque\u00f1a historia telef\u00f3nica. La segunda, la que m\u00e1s te tortura y atrapa, la que te da m\u00e1s guerra, la que te tiene cogido por los huevos, vaya, es que te sientes a\u00fan demasiado culpable. \u00a1Anda, pero si hay una tercera raz\u00f3n, Miguelito! Se me hab\u00eda olvidado: tu falta de coraje para cumplir tus promesas. Porque digo yo que si uno se toma en serio no beber antes de sentarse al volante, pues va y no bebe, sobre todo si\u2026<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1No es justo! Hace m\u00e1s de un a\u00f1o que no pruebo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Tarde!, dijo con sequedad Mar\u00eda Elena. Por cierto, \u00bfsabes por qu\u00e9 carretera circulo?, pregunt\u00f3 volviendo de nuevo a la iron\u00eda. \u00a1Ja! \u00a1Lo has adivinado! E-xac-ta-men-te, silabe\u00f3 Mar\u00eda Elena. \u00a1Nacional 401!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Elena, \u00a1para el coche inmediatamente!, grit\u00f3 Miguel. \u00a1Te lo suplico!, a\u00f1adi\u00f3. Te lo suplico, repiti\u00f3 casi en un susurro. \u00bfQu\u00e9 pretendes con todo esto?, pregunt\u00f3 recuperando el tono normal de voz. Hace semanas que me pregunto una y mil veces qu\u00e9 pretendes conseguir al llamarme. \u00bfQu\u00e9 no olvide? \u00bfEs eso? \u00bfAcaso crees que puedo? \u00bfQu\u00e9 quieres? \u00bfQu\u00e9 me mate? \u00a1Dime!, \u00a1Dime!, grit\u00f3 Miguel por el tel\u00e9fono mientras abr\u00eda la ventana del sal\u00f3n. \u00bfQuieres que me mate? \u00a1D\u00edmelo! \u00a1Adelante! \u00a1D\u00edmelo!<\/p>\n<p>Mar\u00eda Elena imagin\u00f3 que el \u00faltimo berrido de Miguel se abr\u00eda paso entre la monta\u00f1a y atravesaba el t\u00fanel de los Y\u00e9menes ya a la vista. Mientras el t\u00fanel se acercaba, la ira reci\u00e9n descargada por Miguel se perd\u00eda en su negrura. Mar\u00eda Elena baj\u00f3 bruscamente la velocidad hasta hacer rozar la aguja con la marca de treinta kil\u00f3metros por hora. Despu\u00e9s, por fin calmada en el repentino silencio compartido con Miguel, empez\u00f3 a canturrear desde el pasado aquella nana: duerme, duerme negrito, que tu mama est\u00e1 en el campo, negrito\u2026 Mar\u00eda Elena se pregunt\u00f3 si acaso Miguel lloraba. Mientras tarareaba la canci\u00f3n, las ruedas del coche se tragaban con dificultad el asfalto de pronto seco gracias a la protecci\u00f3n del t\u00fanel\u2026 Que tu mama est\u00e1 en el campo, negrito. Negrito. Negrito. Mar\u00eda Elena comenz\u00f3 a acelerar progresivamente al embocar la salida del t\u00fanel.<\/p>\n<p>&#8211; Has abierto la ventana del sal\u00f3n, \u00bfverdad?, pregunt\u00f3 Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, respondi\u00f3 Miguel.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfHas bebido?<\/p>\n<p>&#8211; Sabes que no. \u00bfT\u00fa?<\/p>\n<p>&#8211; Sabes que s\u00ed.<\/p>\n<p>&#8211; Joder, Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil resulta decir \u201cjoder, Mar\u00eda Elena\u201d! \u00a1Cierra la ventana, tonto!, dijo Mar\u00eda Elena con cari\u00f1o. Para matarse es mejor haber bebido algo. Debe ser horrible morir sobre un asfalto sin haber bebido cuando llueve tanto.<\/p>\n<p>Resisti\u00e9ndose a colgar el tel\u00e9fono, a Miguel se le fue quebrando el cuerpo en cada golpe, en cada impacto, en cada sacudida. Ca\u00eddo en el suelo del sal\u00f3n, sinti\u00f3 llover sobre su maltratado cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; No te muevas, Amanda. Ver\u00e1s como enseguida llega alguien, dijo Miguel.<\/p>\n<p>Con gran dificultad, Miguel trataba de acercar su mano a la de Amanda, buscando el contacto de sus pieles para no dejarla sola. Sin embargo, el esfuerzo de moverse hacia ella le hac\u00eda estallar el t\u00f3rax impidi\u00e9ndole respirar. Antes de perder la conciencia, logr\u00f3 llevarse el celular a la oreja. Mar\u00eda Elena permanec\u00eda al otro lado, gritando su nombre con angustia:<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Miguel! \u00a1Miguel! \u00a1Miguel, responde! \u00a1Miguel! \u00bfQu\u00e9 ha pasado?<\/p>\n<p>&#8211; Pide ayuda, alcanz\u00f3 a decir Miguel. Estoy atrapado a la salida del t\u00fanel de los Y\u00e9menes. Nacional 401. \u00a1Amanda! Amanda. Que alguien venga a sacarla&#8230;<\/p>\n<p>Con la mente ya llena de blanco, Miguel empez\u00f3 a tararear aquella nana: na-na-na-na, negrito, na-na-na-na-na-na-na-na, negrito\u2026 No te duermas, Amanda, balbuci\u00f3 Miguel antes de perder el conocimiento. No te duermas, pens\u00f3 sin alcanzar ya a repetir la frase.<\/p>\n<p>Miguel se levant\u00f3 bruscamente del suelo del sal\u00f3n. Sin soltar el tel\u00e9fono se acerc\u00f3 al aparador. Abri\u00f3 el primer caj\u00f3n y tom\u00f3 la foto m\u00e1s a mano, una de Mar\u00eda Elena con Amanda a los pocos d\u00edas de nacer en brazos. Miguel la dej\u00f3 a un lado buscando otra donde estuviese Mar\u00eda Elena sola. Al fin dio con una donde se la ve\u00eda en primer plano, con los ojos muy abiertos por encima de las gafas de Miguel sostenidas en la punta de la nariz y la mano en estrella cubriendo la boca, por donde se escapaba una risa verdadera que desdec\u00eda su pretendida expresi\u00f3n de miedo. Era una foto que siempre les hac\u00eda re\u00edr a los tres. Miguel cambi\u00f3 el tel\u00e9fono de mano al tomar la foto y dirigirse al sill\u00f3n frente a la ventana abierta. Dej\u00f3 la foto al lado de El Pa\u00eds sobre la mesa y busc\u00f3 el crucigrama del d\u00eda. En la primera l\u00ednea horizontal escribi\u00f3 \u201cDarselaconqu\u201d, a\u00f1adiendo \u201ceso\u201d en la doce vertical. Se sent\u00f3 y abri\u00f3 su mano en el aire como Mar\u00eda Elena sobre su boca en la foto. Mientras acercaba la palma de su mano abierta al rostro de Mar\u00eda Elena, murmuraba \u201cno te duermas\u201d. Entonces, desde el otro lado del tel\u00e9fono le lleg\u00f3 el ahogado respirar de Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Mar\u00eda Elena, no te duermas! Ya ver\u00e1s como enseguida llega alguien. Dos horizontal: planta umbel\u00edfera de flores peque\u00f1as y blanquecinas. Oreoselino, dijo Miguel memorizando la palabra. Tres horizontal: hombres ladinos que saben gobernarse con astucia. \u00a1Esta no la s\u00e9, Mar\u00eda Elena! Siguiente, tambi\u00e9n en la tres horizontal: peso de metales preciosos que se usa en Filipinas. M\u00e1s. O sea que tu once vertical, embustes, trampas o estafas, empieza por \u201ca\u201d. Veamos la segunda palabra en la cuatro horizontal: madera incorruptible que usaban los egipcios para hacer las cajas de las momias. \u00a1Esta s\u00ed! Es el sicomoro\u2026 Embustes, trampas\u2026 Empieza por \u201car\u201d y acaba en \u201cs\u201d\u2026!La tengo! \u00a1Aranas!<\/p>\n<p>En el momento en que Miguel pronunci\u00f3 la palabra, un lejano ruido de sirenas le lleg\u00f3 por el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfVes, Mar\u00eda Elena? Esta vez llegan a tiempo, dijo Miguel apretando a\u00fan m\u00e1s su mano abierta sobre el rostro de Mar\u00eda Elena en la foto. \u00bfQuieres que te cante?\u2026<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2026 que tu mama est\u00e1 en el campo, negrito&#8230; No hay leche y me gustar\u00eda preparar croquetas el fin de semana; luego, durante la semana, no hay manera, dijo Mar\u00eda Elena cuando Miguel descolg\u00f3 el tel\u00e9fono. \u00bfD\u00f3nde and\u00e1is con la que est\u00e1 cayendo? Son m\u00e1s de las seis, llego a casa con cuerpo de viernes y no est\u00e1is.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de comer me llam\u00f3 G\u00f3mez y me pidi\u00f3 que le cubriese una entrevista en Burguillos, as\u00ed que recog\u00ed a la ni\u00f1a de la guarde y me vine\u2026<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Burguillos! \u00bfPero d\u00f3nde narices est\u00e1 eso?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Toledo\u2026, da igual, cari\u00f1o. Ya estoy de vuelta.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1\u00bfEst\u00e1s conduciendo?!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2026<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Joder, Miguel! Te he dicho cien mil veces que no cojas el tel\u00e9fono mientras conduces. Y menos cuando vas con la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Pero si no hay ni un alma en esta carretera! Anda, ve preparando las copas que la entrevista me ha dado sed.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Seguro! Ya habr\u00e1s dado t\u00fa con la manera de \u201crefrescarte\u201d en ese pueblo. \u00bfC\u00f3mo dices que se llama?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s da! \u00a1Vamos, cuelga! Que antes de que te des cuenta estaremos en casa.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1No olvides la leche!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ni t\u00fa las copas. \u00a1Mira Amanda! \u00a1Un t\u00fanel! \u00a1Con lo que te gustan! \u00bfVamos adentro? Cuenta conmigo\u2026 Uno\u2026 Doooos yyyyy \u00a1Tres!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora te dejo, Mar\u00eda Elena, dijo Miguel cuando el ruido de las sirenas se hizo m\u00e1s n\u00edtido al otro lado del tel\u00e9fono. Ya est\u00e1s en buenas manos. Se ocupar\u00e1n de ti. No abandones.<\/p>\n<p>Miguel colg\u00f3 el tel\u00e9fono y permaneci\u00f3 a\u00fan un rato con su mano abierta sobre el rostro de Mar\u00eda Elena. Luego, haciendo gala de su mejor graf\u00eda de periodista, escribi\u00f3 en el crucigrama las cuatro palabras que hab\u00eda encontrado mientras hablaba con Mar\u00eda Elena: Oreoselino, m\u00e1s, sicomoro y aranas. Se levant\u00f3 y desconect\u00f3 el cable del tel\u00e9fono de la toma de la pared. Con calma, se dirigi\u00f3 a la ventana. Hab\u00eda cesado de llover pero no la sensaci\u00f3n de lluvia. Miguel pens\u00f3 en lo que iba a hacer. Cerr\u00f3 la ventana y dirigi\u00e9ndose a su mesa de trabajo hizo c\u00e1balas con el t\u00edtulo del art\u00edculo que terminar\u00eda antes de acostarse sobre el trabajo de investigaci\u00f3n de Lindsay Joyce acerca de la relaci\u00f3n de Raymond Carver con el feminismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Minutos antes del accidente, Miguel amenazaba a Mar\u00eda Elena con colgar el tel\u00e9fono si no paraba inmediatamente el coche en el arc\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/968"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/968\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/7certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}