Era un día de finales de Febrero, y la primavera parecía entrar en mi habitación de Badajoz por momentos. Decidí salir a pasear para aprovechar que la tarde era hermosa y la temperatura más que ideal. Salí de mi piso con la llave en un bolsillo y un par de […]
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julio 15th, 2011
183- Irito. Por Nota.Ría
Mi nombre es Irito y esta es una historia cualquiera. Todo comenzó el día en que soñé con un terremoto y recibí un llamado nocturno preguntando por un tal Juan quien, según el desconocido interlocutor, debía una gran suma de dinero.
182- Encontrar un destino. Por Zelda Moon
En el escaparate hay absolutamente de todo. Arena de playa, palmeras de pórex, barcos hechos con piezas de lego, sombrillitas de papel, hamacas de cáñamo. En el imaginario común el paraíso siempre está representado con los mismos elementos, siempre.
181- Tres cartas al fracaso. Por Antorail
Él Han sido tantos años juntos que no se ni siquiera como comenzar este escrito.
180- La florista. Por María Amenedo
Aquella tarde de domingo, el cielo estaba plomizo y el aire enrarecido por el sofocante calor, como casi siempre. Mis amigos y yo jugábamos al fútbol en la plaza del pueblo, si es que a aquella superficie arenosa y tosca podía llamarse plaza y si es que a aquellas […]
179- Danza Contemporánea. Por Noski
Siempre digo que a veces conviene imaginar calamidades. Cavilar desgracias para que no te ocurran. Es una teoría novedosa de la neuropsiquiatría. Algo que funciona a nivel del córtex cerebral. Algún puñado de neuronas interactiva con el recuerdo, incluso con el más lejano. Quizá la ilusión para los enfermos de […]
178- Una señora de compañía. Por Mar Blanca
La despertó la calidez de la mano de su marido que suavemente la acariciaba la espalda y en un tono bajo, como quien teme molestar, le decía que era la hora de levantarse, de empezar la jornada. Necesitó un poco de tiempo para encontrarse más despejada y cuando lo estuvo […]
177- La bailarina que se quería ir de la caja de música. Por Pepita Pulgarcita
Érase una vez, una bailarina que vivía en una caja de música. Era un lugar realmente hermoso para vivir. Las paredes, que eran de color rosa, estaban acolchadas y desprendían un delicioso aroma de fresa.
176- El zepelín. Por Flanelle
Cuando tenía nueve años me enamoré de Patricio Gutiérrez y dejé de comer. Fue, más o menos, en ese orden. Al igual que la ley de vasos comunicantes, a medida que el amor de Patricio me llenaba de peces de colores que nadaban en el mar, me vaciaba de comida.
175- El Secreto de Mademoiselle. Por Ambrose Bierce
‘rucke di guck, rucke di guck, kein Blut im Schuck: der Schuck ist nicht zu klein, die rechte Braut die führt er heim.’.[1] Aschenputtel, J. & W. Grimm ACTO SEGUNDO. Lo único que asomaba en la superficie del parterre era la boca deformada en una horrible […]
