{"id":1173,"date":"2011-07-15T21:16:16","date_gmt":"2011-07-15T19:16:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=1173"},"modified":"2011-07-15T21:16:16","modified_gmt":"2011-07-15T19:16:16","slug":"177-la-bailarina-que-se-queria-ir-de-la-caja-de-musica-por-pepita-pulgarcita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/177-la-bailarina-que-se-queria-ir-de-la-caja-de-musica-por-pepita-pulgarcita\/","title":{"rendered":"177- La bailarina que se quer\u00eda ir de la caja de m\u00fasica. Por Pepita Pulgarcita"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9rase una vez, una bailarina que viv\u00eda en una caja de m\u00fasica. Era un lugar realmente hermoso para vivir. Las paredes, que eran de color rosa, estaban acolchadas y desprend\u00edan un delicioso aroma de fresa.<!--more-->\u00a0Tambi\u00e9n hab\u00eda un gran espejo donde la bailar\u00eda pod\u00eda mirarse todo el d\u00eda, sobre todo mientras bailaba al son de una preciosa melod\u00eda. Adem\u00e1s, su due\u00f1a era una ni\u00f1a cuidadosa que trataba a la caja de m\u00fasica con mucho mimo, y guardaba en ella los tesoros m\u00e1s fascinantes que se pudieran imaginar. Flores secas, pulseras, anillos, pendientes, cristales de colores\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La bailarina no estaba sola en su palacio musical. La ni\u00f1a tambi\u00e9n hab\u00eda guardado all\u00ed un broche con forma de arlequ\u00edn, un colgante que era un hada, una goma de borrar que era un simp\u00e1tico osito, y las llaves del candado de su bicicleta, que ten\u00edan un llavero en forma de oveja.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Todos ellos eran muy felices en la caja de m\u00fasica. All\u00ed estaban calentitos, c\u00f3modos, y se sent\u00edan protegidos. Todos eran felices menos la bailarina, cuyo gesto siempre era triste.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s triste?-le preguntaban sus amigos-. Eres la mu\u00f1eca m\u00e1s bonita que hemos visto nunca; tu ropa es de tul, y tus zapatillas parecen de oro. \u00bfPor qu\u00e9 no eres feliz?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En ese momento, la caja se llen\u00f3 de luz, empez\u00f3 a sonar la melod\u00eda, y la bailarina comenz\u00f3 a dar vueltas frente al espejo. La ni\u00f1a se asom\u00f3, cogi\u00f3 las llaves, acarici\u00f3 el tut\u00fa de la bailarina, y volvi\u00f3 a cerrar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-Por eso-dijo la bailarina-. Todos entr\u00e1is y sal\u00eds, pero yo me quedo aqu\u00ed siempre, condenada a dar vueltas sobre m\u00ed misma el resto de mi vida.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-\u00a1No! \u00a1No digas eso!- dijo el arlequ\u00edn-. Me gusta estar con la ni\u00f1a, pero cada vez que me pone en su chaqueta para ir a la calle corro el peligro de romperme y perderme. Prefiero estar aqu\u00ed, a gustito en la cajo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0-S\u00ed, tiene raz\u00f3n- dijo el hada-. Si te pierdes, ya nunca podr\u00edas volver aqu\u00ed, a tu casa, con nosotros.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Una noche, cuando todos dorm\u00edan, y aprovechando que la ni\u00f1a hab\u00eda dejado la caja abierta para escuchar la m\u00fasica mientras se dorm\u00eda, la bailarina rompi\u00f3 el muelle que la sujetaba y salt\u00f3 fuera de la caja.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0No pod\u00eda dejar de recordar las palabras de sus amigos, pero tampoco pod\u00eda soportar la idea de quedarse para siempre en la caja.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Esper\u00f3 junto a la puerta de la casa hasta la ma\u00f1ana, cuando el padre de la ni\u00f1a sali\u00f3 a pasear con su perro. A penas hab\u00eda alcanzado el umbral, cuando el perro se la comi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Pepe, que as\u00ed se llamaba el animal, se puso enfermo y tuvieron que llevarlo al veterinario. All\u00ed les dijeron que no se preocuparan, que el problema era que ten\u00eda algo en la garganta, pero que saldr\u00eda si consegu\u00eda toser.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Cuando volv\u00edan a la casa de la ni\u00f1a, el perro por fin tosi\u00f3, y la bailarina sali\u00f3 disparada hacia la acera, con la mala suerte de que nadie la vio, y se qued\u00f3 tirada junto al portal de la casa, esperando poder volver cuanto antes; ya hab\u00eda tenido suficientes aventuras.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Empez\u00f3 a oscurecer y a hacer fr\u00edo, y la bailarina estaba cada vez m\u00e1s asustada; si nadie abr\u00eda la puerta, no podr\u00eda regresar a su caja de m\u00fasica. Se arrepent\u00eda profundamente de no haber hecho caso a sus amigos, que eran mayores que ella y m\u00e1s sabios, y empez\u00f3 a llorar. Tanto lloraba, que no se dio cuenta de que alguien sal\u00eda del edificio. Era una vecina de la ni\u00f1a, una anciana que siempre llevaba un bast\u00f3n. Como la bailarina estaba llorando, no pudo ver el bast\u00f3n que iba directamente hacia ella\u2026 y que la pis\u00f3, rompi\u00e9ndole una pierna.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Y all\u00ed se qued\u00f3 la bailarina, llorando y llorando, y pensando en lo tonta que hab\u00eda sido. Para colmo, adem\u00e1s del fr\u00edo, empez\u00f3 a llover con fuerza. Y cuanto m\u00e1s llov\u00eda, m\u00e1s lloraba la bailarina. \u00bfC\u00f3mo le pod\u00eda salir todo tan mal? \u00a1Ella s\u00f3lo quer\u00eda ver el mundo! \u00a1Ojal\u00e1 nunca hubiera salido de su caja!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Mientras pensaba todo esto, par\u00f3 de llover, y las nubes dejaron tras de s\u00ed un hermoso cielo cuajado de estrellas. Y entonces la bailarina, que no hab\u00eda visto algo tan grandioso en toda su vida, comprendi\u00f3 que no se hab\u00eda equivocado; si no se hubiera escapado, se la hubiera comido un perro, le hubieran roto una pierna, y hubiera habido una gran tormenta, nunca habr\u00eda visto ese cielo estrellado. La bailarina se sinti\u00f3 feliz. A la ma\u00f1ana siguiente, la ni\u00f1a, que iba al colegio, la encontr\u00f3, la arregl\u00f3 y la volvi\u00f3 a colocar en la caja de m\u00fasica. Y la bailarina fue feliz para siempre, sabiendo que a pesar de haber sufrido, hab\u00eda descubierto algo precioso por ella misma: por muy negras que sean las nubes, siempre hay un cielo de estrellas debajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9rase una vez, una bailarina que viv\u00eda en una caja de m\u00fasica. Era un lugar realmente hermoso para vivir. 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