{"id":207,"date":"2011-05-31T00:00:15","date_gmt":"2011-05-30T22:00:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=207"},"modified":"2011-05-30T20:57:36","modified_gmt":"2011-05-30T18:57:36","slug":"7-y-en-el-medio-la-plaza-por-lumpen-erratico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/7-y-en-el-medio-la-plaza-por-lumpen-erratico\/","title":{"rendered":"7- Y en el medio la plaza. Por Lumpen Err\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">\u00abY la suerte que se vuela todas<br \/>\n[las ma\u00f1anas<br \/>\nSobre las nubes con los ojos llenos<br \/>\n[de l\u00e1grimas<br \/>\nSangra la herida de las \u00faltimas<br \/>\n[creencias<br \/>\nCuando el fusil desconsolado<br \/>\n[del humano refugio<br \/>\nDescuelga los p\u00e1jaros del cielo\u00bb.<br \/>\nVicente Huidobro \u00abAltazor\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Son de aqu\u00ed estas palomas dispuestas a acercarse, a aceptar la migaja a cent\u00edmetros de tu generosidad \u2013nunca se llega del todo-, a no espantarse del estruendo de tus zapatos; son de aqu\u00ed y lo proclaman con la osad\u00eda. <!--more-->Est\u00e1n enteras y de poder, te llevar\u00edan de viaje hacia su reino. He visto a m\u00e1s de una hacer corregir la caminata humana, incluso desafiando a su prisa. Ridiculizan a las de otros sitios, con su inveros\u00edmil conducta, en esa falsa virtud de la prudencia eterna, ya venida a cobard\u00eda, de aquellas lejanas primas. En remolinos surcan el cielo cuando impacientes se entregan al hambre y con voracidad planean robando raudamente el bocado que en principio era humano de la mano desatenta que al final no conseguir\u00e1 eludir la cuenta. Son tantas que en estas ocasiones el cielo se vuelve de su color y la lluvia de plumas justifica tanta sombrilla en zona de sombra de tanto restaurante resignado. Los ni\u00f1os procedentes de otras geograf\u00edas menos, en este peculiar sentido, originales, pretenden correrlas para asustarlas y se llevan tales picotazos en pies y manos que no reinciden en el asombro. Se las conoce mucho y ya a las m\u00e1s viejas se las ha bautizado. Colomb\u00f3filos del mundo niegan una alteraci\u00f3n gen\u00e9tica; otros aseguran que no es perjudicial. Lo cierto es que han llamado la atenci\u00f3n de incr\u00e9dulos de todo el globo. La misma liturgia de muerte realizan a diario con alguna, a saber: forman un corro, la agonizante en el medio, y a golpes de pico le abrevian tiempo que es malestar. La matan? Digamos que aceleran lo previsto. Es espantoso el aleteo aquel: el ruido de ala fren\u00e9ticamente agitada como para causar la sugesti\u00f3n necesaria en la poco agraciada del medio, multiplicado por varios cientos, es estremecedor. Recuerdo la intervenci\u00f3n humana en ese rito y procuro olvidarla r\u00e1pidamente. S\u00f3lo el agua expulsada con manguera logr\u00f3 separa a las aves de su nuevo cometido de muerte. Se promete con la pompa pertinente, imprescindible, en discursos pol\u00edticos su eliminaci\u00f3n, su definitivo exterminio, pero los lugare\u00f1os, que luego llamaremos vecinos, experimentan la contradicci\u00f3n cuando desean la fe de su cumplimiento. Se los oye en bares hablar de proezas realizadas por estos animales de genuina conducta (\u201ca Matilde a fuerza de picarle las piernas le han sacado la inflamaci\u00f3n\u201d. Matilde ten\u00eda 86 a\u00f1os y por lo visto una mala irrigaci\u00f3n sangu\u00ednea. Muerta ya, de vieja o de cansancio card\u00edaco, normal. \u201cgracias a ellas, en esta plaza a nadie se le ocurre hacer botell\u00f3n\u201d). Los alimentos que van a la basura son meticulosamente separados. Los que la recogen las alimentan por la madrugada generando un caos registrado por varios fot\u00f3grafos de arte y peri\u00f3dico. A los 15 minutos la plaza vuelve a estar impecable. En este lapso ning\u00fan vecino abre ventanas, no s\u00f3lo por propia precauci\u00f3n sino que tambi\u00e9n porque el consorcio expl\u00edcitamente as\u00ed lo proh\u00edbe en folios que viajan permanentemente en ascensor pegados con celo en el espejo de todos. Activistas de la ecolog\u00eda han pintado una enorme paloma de la paz en medio de la plaza con una inscripci\u00f3n que reza: \u201cSI LAS NOTAIS OFENDIDAS, DADLES LA RAZ\u00d3N, LA TIENEN POR A\u00d1OS Y A\u00d1OS\u201d. Estimulante riesgo es darle de comer de la mano. Se nota que no hay intenci\u00f3n en el da\u00f1o que producen, o s\u00ed y a dem\u00e1s son disimuladas, aunque impresione la sangre ti\u00f1endo los contornos. Un investigador ha conseguido no sin dificultades llevarse una consigo para el riguroso estudio de sus cualidades. Observ\u00f3 en su met\u00f3dico libro (\u201cYa no salen volando\u201d) que las de aqu\u00ed poseen el pico m\u00e1s filoso y los ojos milim\u00e9tricamente m\u00e1s frontales (cualidad sospechosamente carn\u00edvora). Repite que su proliferaci\u00f3n convierte en quimeras las pol\u00edticas promesas de pol\u00edticos for\u00e1neos. Ser\u00eda descuido imperdonable no haber notado que con los perros, por citar, su comportamiento es semejante a la de otros lugares. Vuelan con el orgullo de un poder. Se teme, y es temor generalizado, \u201cque se contagien otras especies en las formas amenazantes a la hora de la interacci\u00f3n con el ser humano. Imaginemos que nuestro perrito al amagarle con una pelota simulando tirarla lejos, ofendido por el inocente enga\u00f1o nos muerda un tal\u00f3n. Lo imaginan? Es necesaria la precauci\u00f3n. Evite la plaza X si tiene perros y gatos que pasean con Ud.\u201d Reacciones dis\u00edmiles ha encontrado dicho manifiesto (desde la indiferencia al pedido de firmas para solicitar la creaci\u00f3n de una ley). Nos asusta, pregon\u00f3 un fil\u00f3sofo de renombre barrial, que se acerquen, aunque no sea m\u00e1s que un poco, a nuestro per\u00edmetro de especie hegem\u00f3nica. El desaf\u00edo de una triste, solamente para nosotros, experiencia premonitoria. Quiz\u00e1s la culpa explique todo esto un poco\u201d. No hubo desidia, y esto lo firmo, en todo caso errores (cualidad esta, la de equivocarse, com\u00fan entre todas las especies del planeta aunque, extra\u00f1amente nosotros nos vanagloriemos de ser la \u00fanica que reincide sistem\u00e1ticamente en el mismo error dos, tres e infinitas veces) en el accionar para hallar la tan pretendida soluci\u00f3n. Se ha pensado con metros y metros de alambre enjaular toda la plaza haciendo convexo su techo y de esta manera trazar coto y lograr la visita ordenada de curiosos turistas que a\u00fan con zapatos inc\u00f3modos para correr se podr\u00edan acercar sin esas fastidiosas advertencias expresadas con mala pronunciaci\u00f3n de las lenguas de fuera por vecinos fil\u00e1ntropos. Hacer la jaula con dise\u00f1o art\u00edstico para convertir el problema en asunto de genuina atracci\u00f3n, soluci\u00f3n est\u00e9tica. Fracas\u00f3 como fracasan los proyectos que son elucubrados por la emergencia. La jaula se levant\u00f3 y todas las palomas mirando a los hombres dentro, desde el techo en comba. Produc\u00eda escalofr\u00edos de claustrofobia estar ah\u00ed metido con cientos y cientos de aves oteando con mirada entre burlona e interrogativa que no dejaban de cagar obstinadas en producir el milagro de una lluvia espesa. Por meses se permiti\u00f3 la caza. Se justific\u00f3 el arma cargada de perdigones con hip\u00f3tesis de vago conocimiento, ej: \u201cselecci\u00f3n natural\u201d o \u201cla ley de la selva, la del m\u00e1s fuerte\u201d. Hubo que prohibirlas terminantemente por accidentes cometidos por impericia, imprudencia y, lo que es m\u00e1s llamativo y deja de ser accidental, \u201cmala leche\u201d. Ni\u00f1os hospitalizados con perdigones incrustados en piernas y brazos. Abuelas y abuelos con fracturas de cadera por pisar balines en el suelo y caerse sobre el empedrado sin la amortiguaci\u00f3n de los reflejos. Se envenen\u00f3 de forma consiente el alimento y luego de la muerte de unja decena de palomas y un vagabundo, lograron aprender a digerirlo con el talento de las cucarachas. Los pisos circundantes a la tan mencionada plaza bajaron de precio, los vecinos impacientes por mudarse, a pesar de cargar con toda una vida de recuerdos en la zona, buscaron pillar a un comprador demasiado distra\u00eddo, inexistente, que los salve del miedo. Ya con el barrio vac\u00edo, (el \u00e9xodo lo cuenta detalladamente \u201cLa historia de la Ciudad Reducida\u201d), y con los alrededores en pleno proceso de alarma, las palomas mueren de a una y empiezan una migraci\u00f3n convencida con el objetivo entre los ojos (mas juntos). A la plaza se la come la hierba y a la placa de m\u00e1rmol con su nombre s\u00f3lo se la ve si se sab\u00eda donde estaba colocada. Ahora&#8230; s\u00f3lo dos especies van a morir all\u00ed: una, para rememorar con el fervor de una despedida la pasada conquista; la otra, apenas para depositar tanta memoria en ese asidero extraviado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abY la suerte que se vuela todas [las ma\u00f1anas Sobre las nubes con los ojos llenos [de l\u00e1grimas Sangra la herida de las \u00faltimas [creencias Cuando el fusil desconsolado [del humano refugio Descuelga los p\u00e1jaros del cielo\u00bb. 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