{"id":211,"date":"2011-06-01T12:30:34","date_gmt":"2011-06-01T10:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=211"},"modified":"2011-06-01T12:31:17","modified_gmt":"2011-06-01T10:31:17","slug":"8-en-la-llanura-de-al-hamma-por-jacobinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/8-en-la-llanura-de-al-hamma-por-jacobinos\/","title":{"rendered":"8- En la llanura de Al-Hamma. Por Jacobinos"},"content":{"rendered":"<p>\ufeff-Cada sol tiene su ocaso (\u0644\u0650\u0643\u064f\u0644\u0651 \u0634\u0645\u0652\u0633 \u0645\u063a\u0652\u0631\u0650\u0628)-susurr\u00f3 Muhammad Ibn Mardanish<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn1\">[1]<\/a>, mientras paseaba por los jardines del castillo de Munt.g\u00fcd<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn2\">[2]<\/a>, un vergel desde donde se pod\u00eda abarcar toda la ciudad de <a href=\"http:\/\/www.regmurcia.com\/servlet\/s.Sl?sit=c,373&amp;r=ReP-20971-DETALLE_REPORTAJES&amp;misc=1\" target=\"_blank\">Mursiya<\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn3\">[3]<\/a>, y que hab\u00eda amanecido recubierto por brillantes perlas del roc\u00edo de la ma\u00f1ana, ofreciendo un aspecto tan melanc\u00f3lico como los pensamientos del Rey Lobo, preocupado al conocer que lo que tanto tiempo hab\u00eda temido estaba a punto de producirse.<!--more--><\/p>\n<p>A la espera de una orden suya, a la altura de una fuente ricamente decorada flanqueada por frondosos setos de array\u00e1n, cinco hombres aguardaban la decisi\u00f3n de su emir, el hombre m\u00e1s poderoso de la parte oriental de al-Andalus<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn4\">[4]<\/a>, y sobre cuyo futuro se cern\u00edan negros nubarrones ya que, seg\u00fan la informaci\u00f3n que acababan de proporcionarles sus esp\u00edas, el temido ej\u00e9rcito al-muwahhidun<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn5\">[5]<\/a>, el fiero pueblo venido del Magreb<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn6\">[6]<\/a>, acababa de partir desde Isbiliya<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn7\">[7]<\/a> con destino a Madina Mursiya<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn8\">[8]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 la espalda del Rey Lobo. Envolvi\u00e9ndose en su gruesa<em> durra\u2019ah<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn9\"><strong>[9]<\/strong><\/a> <\/em>de lana, record\u00f3 con estremecimiento el \u00faltimo combate contra los almohades cuando, comandados por el califa Yusuf I<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn10\">[10]<\/a>, los bereberes les infringieron una derrota tan severa en <em>Hisn Garnata<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn11\"><strong>[11]<\/strong><\/a> <\/em>que provoc\u00f3 que aquella victoria alentara el avance almohade hacia la Pen\u00ednsula, amenazando el poder almor\u00e1vide<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn12\">[12]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Una ligera brisa increment\u00f3 la sensaci\u00f3n de fr\u00edo que le estaba acompa\u00f1ando durante toda la ma\u00f1ana. Con un violento movimiento de cabeza Ibn Mardanish se oblig\u00f3 a olvidar aquella derrota, ordenar sus pensamientos y pensar en la propuesta de sus altos mandos de su ej\u00e9rcito para defender la capital de al-Andalus. Los generales, seguros de su capacidad defensiva- los flancos norte y sur se encontraban muy bien protegidos gracias al Al-Kabir edificado en la costa y al impresionante castillo de Darrax, desde donde se dominaba la totalidad del Valle de Ricut <a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn13\">[13]<\/a>&#8211; le hab\u00edan planteado atacar a los almohades antes de que \u00e9stos alcanzaran la capital, sorprendi\u00e9ndolos en el desfiladero de Lurga<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn14\">[14]<\/a>, donde les preparar\u00edan una emboscada aprovechando su ventaja en los cuerpos de caballer\u00eda ligera, efectuando una serie de ataques de hostigamiento sucesivos para ir minando la moral almohade y obtener ventaja antes del enfrentamiento en campo abierto.\u00a0<\/p>\n<p>-La caravana avanza-dijo de improviso el Rey Lobo, volvi\u00e9ndose a sus generales-, por eso los perros ladran (\u0627\u0644\u0642\u0627\u0641\u0650\u0644\u0629 \u062a\u0633\u064a\u0631 \u0648\u0627\u0644\u0643\u0650\u0644\u0627\u0628 \u062a\u0646\u0652\u0628\u062d). Sea pues, en una semana partiremos a Lurga.\u00a0<\/p>\n<p>Tras recibir las \u00f3rdenes los generales se retiraron, dejando al emir inmerso en sus meditaciones. Una vez solo, Ibn Mardanish se arrodill\u00f3 y comenz\u00f3 a orar para que la decisi\u00f3n que acababa de tomar fuera la m\u00e1s aceptada.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes fueron de preparativos militares. Aprovechando el respeto que se hab\u00eda forjado entre los reyes cristianos, Ibn Mardanish mand\u00f3 a distintos emisarios a solicitar la ayuda de la Corona de Castilla, argumentando que era preciso detener el avance de aquellos que, si consegu\u00edan entrar en Madina Mursiya, no parar\u00edan hasta conquistar todo lo que estuviera a su alcance. La respuesta fue inmediata, en tan solo cinco d\u00edas el llamamiento del poderoso Rey Lobo congreg\u00f3 a trece mil cristianos en Munt.g\u00fcd, form\u00e1ndose un ej\u00e9rcito de m\u00e1s de veinte mil hombres dispuestos a hacer frente a los almohades.\u00a0<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s se inici\u00f3 la marcha, en una ma\u00f1ana en que el sol reluc\u00eda en lo alto del cielo sin ninguna nube en el horizonte, lo que se consider\u00f3 entre los almor\u00e1vides como un buen augurio para la batalla. Aclamado por el pueblo, Ibn Mardanish y su ej\u00e9rcito parti\u00f3 de la ciudad de Mursiya con la decidida convicci\u00f3n de vencer a Yusuf I, quien, seg\u00fan sus informaciones, en tres d\u00edas llegar\u00eda a Lurga.\u00a0<\/p>\n<p>Durante dos largas jornadas las tropas cristiano-almor\u00e1vides avanzaron sin apenas descanso, llegando al lugar donde un emir se dispon\u00eda a jugarse su honor y su reino, el desfiladero desde donde se divisaba la poblaci\u00f3n de Lurga. Inmediatamente se eligi\u00f3 un sitio para acampar, montaron las tiendas, cenaron frugalmente-nueces, pi\u00f1ones, almendras y uvas pasas- y, con la aparici\u00f3n de la luna, descansaron unas horas antes de preparar la emboscada a los invasores, a quienes se les esperaba al alba.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ataviado con su equipaci\u00f3n de guerra- un casco de hierro en forma de huevo llamado <em>baydah<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn15\"><strong>[15]<\/strong><\/a> , <\/em>el turbante denominado <em>imamah<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn16\"><strong>[16]<\/strong><\/a> <\/em>,y un broquel ovalado con formas curvas de origen subsahariano-, Ibn Mardanish descansaba sin poder dormir echado sobre el suelo, mirando fijamente las estrellas. Ante una pr\u00edstina b\u00f3veda celeste, el Rey Lobo pod\u00eda distinguir diminutos puntos de luz que cortejaban a una luna llena tan enigm\u00e1tica y poderosa que resquebrajaba la oscuridad del desfiladero, ofreciendo un juego de luces y sombras que llamaron la atenci\u00f3n del emir, concretamente en la cima, donde le pareci\u00f3 distinguir el paso fugaz de dos figuras que parec\u00edan moverse al ritmo de un extra\u00f1o haz de luz que sub\u00eda y bajaba a modo de se\u00f1al luminosa. Sin duda, se dijo, era una antorcha movi\u00e9ndose.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin avisar a la guardia para no alertar a los inesperados visitantes, el Rey Lobo se incorpor\u00f3 lentamente y, alfanje en mano, fue en direcci\u00f3n a los que seguro eran esp\u00edas almohades. Agazapado entre las sombras, fue escalando en completo silencio hasta el punto m\u00e1s alto del desfiladero, donde pudo divisar claramente a dos hombres que mov\u00edan las antorchas en direcci\u00f3n norte, mandando se\u00f1ales.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El primer golpe que asest\u00f3 Ibn Mardanish fue mortal. Sin saber qu\u00e9 es lo que le hab\u00eda golpeado, el almohade cay\u00f3 fulminado al reventarle el Rey Lobo la cabeza con el broquel, derramando a borbotones una mezcla sanguinolenta de sangre y sesos. El segundo esp\u00eda, tras recuperarse de la sorpresa inicial, se abalanz\u00f3 con su cimitarra sobre el almor\u00e1vide, haci\u00e9ndole perder el equilibrio y tir\u00e1ndole al suelo, momento que aprovech\u00f3 el berebere para huir.\u00a0<\/p>\n<p>Tante\u00e1ndose la nuca con la mano en busca de sangre Ibn Mardanish se qued\u00f3 en el suelo, maldiciendo su suerte al saber que acababa de perder toda la ventaja. En pocas horas el caudillo de los almohades, el sayyid<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn17\">[17]<\/a> Abu Hafs<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn18\">[18]<\/a>, con tan solo el coste de una vida, iba a conocer sus planes de ataque, evitando de esa manera la emboscada en el desfiladero. Con toda seguridad las tropas enemigas, pens\u00f3 el emir, se desviar\u00edan hacia el llano de al-Fundun<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn19\">[19]<\/a>, un camino m\u00e1s ancho y seguro, llegando a Lurga por el oeste y aventaj\u00e1ndoles en su camino a la capital de reino. R\u00e1pidamente se incorpor\u00f3 y comenz\u00f3 a bajar apresuradamente para ordenar a su ej\u00e9rcito levantar el campo a toda prisa. Hab\u00eda que regresar a una indefensa Mursiya.<\/p>\n<p>\u00a0Con el alba dos ej\u00e9rcitos marchaban en la misma direcci\u00f3n pero por dos caminos distintos, tan solo separados por una monta\u00f1a. Por un lado, los almohades cabalgaban por la parte derecha, mientras que las tropas del Rey Lobo avanzaban por la izquierda. Conscientes tanto Abu Hafs como Ibn Mardanish de la importancia de llegar primero a Mursiya, ambos ej\u00e9rcitos cabalgaron a toda velocidad hasta que, al llegar a la llanura conocida como Hamat bi l quad<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn20\">[20]<\/a>, situado a tan solo diez millas de la capital, los contendientes se encontraron frente a frente.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese a los malos presentimientos que le invad\u00edan- el enfrentamiento se iba a producir en el peor lugar estrat\u00e9gico para los almor\u00e1vides al tener que luchar en pleno campo abierto-, Ibn Mardanish orden\u00f3 ondear sus banderas y formar tres l\u00edneas, conforme se hab\u00eda previsto. Mientras, al otro extremo de la llanura, el sayyid Abu Hafs, vestido \u00edntegramente de verde, color del Cor\u00e1n, despleg\u00f3 sus fuerzas: en primera fila almohade se situ\u00f3 una exigua l\u00ednea de <a title=\"Infanter\u00eda\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Infanter%C3%ADa\" target=\"_blank\">infanter\u00eda<\/a> ligera,. Apostados detr\u00e1s se encontraban los Agzaz<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn21\">[21]<\/a>, situ\u00e1ndose a continuaci\u00f3n, al final de la formaci\u00f3n y en apretada l\u00ednea en torno al sayyid Abu Hafs, la temible <em>Guardia Negra<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn22\"><strong>[22]<\/strong><\/a> <\/em>.\u00a0<\/p>\n<p>Con el inicio de la puesta de sol Ibn Mardanish, tratando de ganar la iniciativa, mand\u00f3 atacar en tres acometidas. Las dos primeras divisiones, formada en su mayor\u00eda por la caballer\u00eda ligera musulmana-caballos peque\u00f1os pero de gran resistencia, con jinetes h\u00e1biles en el manejo tanto de la espada como de la lanza o el arco-, embestir\u00edan por los laterales. Mientras tanto, el tercer cuerpo-cristianos y caballer\u00eda pesada-, arremeter\u00eda al centro de la fuerza berebere con la orden de matar y romper el n\u00facleo central que giraba alrededor del sayyid.\u00a0<\/p>\n<p>A una orden del emir la primera l\u00ednea almor\u00e1vide inici\u00f3 el ataque directo contra los arqueros de la vanguardia almohade pero, para su sorpresa, los arqueros, al ver marchar la primera carga, comenzaron a retirarse sin apenas presentar batalla, desertando masivamente. Ante aquella huida el br\u00edo de los altos mandos almor\u00e1vides aument\u00f3, recomendando al Rey Lobo que sin perder un momento mandara a la segunda bater\u00eda para dar alcance a aquellos cobardes.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-\u00a1Soldados-dijo el emir-, degollad hasta que su sangre desborde la llanura!\u00a0<\/p>\n<p>Pese a sus dudas iniciales Ibn Mardanish orden\u00f3 el ataque, encomendando a la caballer\u00eda ligera dar caza a los arqueros que desordenadamente trataban de alcanzar, ya ca\u00edda la noche, la zona monta\u00f1osa pr\u00f3xima a al-Hamma<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftn23\">[23]<\/a> donde, oculta tras un risco, aguardaba la potente <a title=\"Caballer\u00eda\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Caballer%C3%ADa\" target=\"_blank\">caballer\u00eda<\/a> berebere africana que, armadas con lanzas y espadas, estaban preparadas para envolver y atacar a la carga almor\u00e1vide cuyos oficiales no se hab\u00edan percatado del ardid urdido por Abu Hafs, quedando arrinconados entre los almohades y la monta\u00f1a.\u00a0<\/p>\n<p>La masacre fue absoluta. En pocos segundos las flechas almohades arreciaron sobre las primeras filas de soldados y caballos, creando un gran caos entre los sorprendidos almor\u00e1vides. Inmediatamente despu\u00e9s se inici\u00f3 una carga berebere que mat\u00f3 y degoll\u00f3 a todo aquel que se encontraba a su paso, en una carnicer\u00eda tan salvaje que, al huir, los animales tropezaban con los cad\u00e1veres que asolaban el lugar de la batalla.\u00a0<\/p>\n<p>Una vez destruida la caballer\u00eda los almohades cargaron contra las banderas de Ibn Mardanish que, incapaces de reaccionar, no organizaron su defensa a tiempo, produci\u00e9ndose una desbandada general que aument\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la confusi\u00f3n, luchando cada soldado almor\u00e1vide por su cuenta, abandonando a sus generales y a su emir. Sin m\u00e1s defensa que sus propias armas Ibn Mardanish, herido de flecha en un brazo, no tuvo m\u00e1s remedio que huir a u\u00f1a de caballo por la llanura en direcci\u00f3n a unas acequias pr\u00f3ximas para poder salvar la vida, perdiendo de esta manera la batalla, el honor y, posiblemente, un reino.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un d\u00eda despu\u00e9s de la derrota un ej\u00e9rcito vencido y roto-las bajas hab\u00edan sido tan cuantiosas que el n\u00famero de cad\u00e1veres apilados era superior a los soldados que a\u00fan permanec\u00edan a caballo- parti\u00f3 hacia Mursiya para tratar de defender la capital del \u00faltimo asalto almohade sobre el reino de un Ibn Mardanish totalmente abatido. El emir, que sali\u00f3 de su tierra como un salvador, ahora ten\u00eda que volver con la deshonra de haber sufrido la humillaci\u00f3n de no poder defender a su pueblo, dejando atr\u00e1s cientos de muertos y decenas de heridos que, durante la marcha, no pudieron soportar la dureza de las dos jornadas de vuelta a Munt.g\u00fcd.\u00a0<\/p>\n<p>Durante los siguientes d\u00edas los esfuerzos de las mesnadas del Rey Lobo se dirigieron al apuntalamiento de las murallas defensivas del castillo, donde se hab\u00eda dado cobijo a todos los habitantes de Mursiya-m\u00e1s de veintiocho mil almas- y alrededores, haci\u00e9ndolo inexpugnable. Mientras, otro grupo de soldados se hab\u00edan encargado de asegurar el abasteci\u00e9ndose de v\u00edveres y agua para aguantar durante varias semanas el asedio almohade.\u00a0<\/p>\n<p>Mientras Munt.g\u00fcd era un hervidero de rumores, un hombre convaleciente paseaba por los jardines del castillo buscando la tranquilidad de esp\u00edritu que le otorgara la paz interior que le permitiera alcanzar la iluminaci\u00f3n para la guerra. De repente, embelesado por el suave rumor del agua, Ibn Mardanish, tras horas de oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n, al fin sinti\u00f3 una sensaci\u00f3n de tranquilidad que inund\u00f3 por completo su alma, contemplando en su imaginaci\u00f3n la manera de vencer al enemigo.\u00a0<\/p>\n<p>Y en ese instante, la tierra empez\u00f3 a temblar bajo los pies del Rey Lobo, cuando el atronador ruido de los tambores almohades &#8211; machac\u00f3n, constante, mortal- rompi\u00f3 el tenso silencio en el castillo. La hora de la batalla hab\u00eda llegado.<\/p>\n<div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref1\">[1]<\/a><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span>Muhammad ibn Mardanish<strong>, <\/strong>en \u00e1rabe , \u0625\u0646\u0646 \u0645\u0631\u062f\u0646\u064a\u0634, (<a title=\"Pe\u00f1\u00edscola\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pe%C3%B1%C3%ADscola\">Pe\u00f1\u00edscola<\/a> <a title=\"1124\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1124\">1124<\/a> &#8211; <a title=\"Murcia\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Murcia\">Murcia<\/a> <a title=\"1172\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1172\">1172<\/a>) conocido por los cristianos como el <em>Rey Lobo<\/em>, rey de la zona oriental del <a title=\"Al-\u00c1ndalus\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Al-%C3%81ndalus\">al-\u00c1ndalus<\/a>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref2\">[2]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Monteagudo, en \u00e1rabe \u0645\u0648\u0646\u062a\u064a\u0647\u0648\u0648\u062f\u0648<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref3\">[3]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> La ciudad de Murcia, \u0644\u0645\u062f\u062f\u064a\u0646\u0629 \u0645\u0648\u0631\u0633\u064a\u0627<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref4\">[4]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe, \u0627\u0644\u0627\u0646\u0630\u0644\u0633<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref5\">[5]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Los almohades, en \u00e1rabe \u0627\u0644\u0645\u0648\u062d\u062f\u064a\u0629<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref6\">[6]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe, \u0639\u0645\u0627\u0645\u0629<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref7\">[7]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Sevilla, en \u00e1rabe \u0627\u0633\u0628\u0644\u0644\u064a\u0627<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref8\">[8]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Reino de Murcia<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref9\">[9]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> T\u00fanica<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref10\">[10]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe \u062c\u0648\u0633\u0641<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref11\">[11]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Granada, en \u00e1rabe <em>\u0647\u0633\u0646 \u063a\u0631\u0646\u0627\u0637\u0629<\/em>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref12\">[12]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe \u0627\u0644\u0645\u0648\u062d\u062f\u064a\u0629<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref13\">[13]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Valle de Ricote, en \u00e1rabe \u0631\u0642\u0648\u0648\u0638<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref14\">[14]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Lorca, en \u00e1rabe \u0644\u0648\u0631\u063a\u0627<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref15\">[15]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe <em>\u0628\u064a\u0636\u0629<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref16\">[16]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe <em>\u0639\u0645\u0627\u0645\u0629<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref17\">[17]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> <strong>Sayyid<\/strong> (\u00e1rabe: \u0633\u064a\u062f, plural: <em>s\u0101da<\/em>) es un t\u00edtulo honor\u00edfico <\/span><a title=\"Pueblo \u00e1rabe\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pueblo_%C3%A1rabe\"><span style=\"font-size: x-small;\">\u00e1rabe<\/span><\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> que se da a los hombres que descienden del Profeta del <\/span><a title=\"Islam\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Islam\"><span style=\"font-size: x-small;\">Islam<\/span><\/a><span style=\"font-size: x-small;\">, <\/span><a title=\"Mahoma\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mahoma\"><span style=\"font-size: x-small;\">Mahoma<\/span><\/a><span style=\"font-size: x-small;\">, a trav\u00e9s de sus nietos Hasan ibn Ali y <\/span><a title=\"Husayn ibn Ali\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Husayn_ibn_Ali\"><span style=\"font-size: x-small;\">Husayn ibn Ali<\/span><\/a><span style=\"font-size: x-small;\">, hijos de su hija <\/span><a title=\"F\u00e1tima Zahra\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/F%C3%A1tima_Zahra\"><span style=\"font-size: x-small;\">F\u00e1tima Zahra<\/span><\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> y de su primo y yerno <\/span><a title=\"Ali ibn Abi Talib\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ali_ibn_Abi_Talib\"><span style=\"font-size: x-small;\">Ali ibn Abi Talib<\/span><\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref18\">[18]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\">En \u00e1rabe, \u0633\u0639\u064a\u062f \u0627\u0628\u0648 \u062d\u0641\u0633<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref19\">[19]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe, \u0627\u0644\u0641\u0648\u0646\u062f\u0646<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref20\">[20]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> En \u00e1rabe, \u062d\u0627\u0645\u0644 \u0628\u064a \u0627\u0644\u0642\u0648\u0627\u062f<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref21\">[21]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> los Agzaz (\u0627\u063a\u0638\u0627\u0638) eran temibles <a title=\"Arco (arma)\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Arco_(arma)\" target=\"_blank\">arqueros a caballo<\/a>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref22\">[22]<\/a><span style=\"font-family: Times New Roman;\"> La Guardia Negra o <\/span><a title=\"Imesebelen (a\u00fan no redactado)\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Imesebelen&amp;action=edit&amp;redlink=1\" target=\"_blank\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">imesebelen<\/span><\/a><span style=\"font-family: Times New Roman;\"> (\u0625\u0645\u064a\u0633\u064a\u0644\u064a\u0628\u064a\u0646) eran los afamados soldados que, atados con grandes cadenas y estacas que los manten\u00edan anclados entre s\u00ed y al suelo, luchaban a muerte por su se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial; font-size: x-small;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/paste\/pasteword.htm?ver=3393a#_ftnref23\">[23]<\/a><span style=\"font-size: x-small;\"> Actual Alhama, en \u00e1rabe \u0627\u0644\u0647\u0627\u0645\u0627<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<hr size=\"1\" \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\ufeff-Cada sol tiene su ocaso (\u0644\u0650\u0643\u064f\u0644\u0651 \u0634\u0645\u0652\u0633 \u0645\u063a\u0652\u0631\u0650\u0628)-susurr\u00f3 Muhammad Ibn Mardanish[1], mientras paseaba por los jardines del castillo de Munt.g\u00fcd[2], un vergel desde donde se pod\u00eda abarcar toda la ciudad de Mursiya[3], y que hab\u00eda amanecido recubierto por brillantes perlas del roc\u00edo de la ma\u00f1ana, ofreciendo un aspecto tan melanc\u00f3lico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-211","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=211"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":216,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions\/216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}