{"id":329,"date":"2011-06-11T00:07:16","date_gmt":"2011-06-10T22:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=329"},"modified":"2011-06-11T00:09:09","modified_gmt":"2011-06-10T22:09:09","slug":"31-me-daras-la-luz-por-infinito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/31-me-daras-la-luz-por-infinito\/","title":{"rendered":"31- Me dar\u00e1s la luz. Por Infinito"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Est\u00e1 amaneciendo, David, aunque quiz\u00e1 para ti todav\u00eda sea oscuro. \u00bfLlega a donde t\u00fa est\u00e1s la luz? \u00bfTe llega esta claridad primera del d\u00eda, tan serena y acogedora? Al abrir los ojos he visto los olivares que verdean la tierra ante el r\u00e1pido y furtivo circular del autob\u00fas.<!--more-->\u00a0Porque este silencio, s\u00f3lo interrumpido por la monoton\u00eda del motor, y el desamparo en que parece verse el paisaje \u2014ausente de labradores, de p\u00e1jaros y hasta de nubes que lo blanqueen\u2014, me hacen pensar que atravesamos esta carretera como si nos escondi\u00e9ramos de algo, como si en verdad partir fuera nuestra \u00fanica salida, y el sur \u2014ese sur del que tanto Rosa me ha hablado\u2014 el \u00fanico destino posible. A ella, a mi querida hermana mayor, deb\u00ed llamarla para avisarle de que lleg\u00e1bamos, pero tuve miedo de que no comprendiera mi decisi\u00f3n, cuando s\u00f3lo acabo de cumplir los veintiuno. Con lo buena que ha sido siempre conmigo. Siendo ambas muy ni\u00f1as nos divert\u00edamos corriendo por el Paseo del Malec\u00f3n al salir de clase en direcci\u00f3n a casa, o salpicando el agua de las fuentes a los perros que en pleno verano deambulaban exhaustos por la Plaza Mayor en busca de una sombra. Te confieso que es mi \u00fanica amiga verdadera. Por desgracia, y si bien a veces nos llamamos, ha pasado ya m\u00e1s de un a\u00f1o sin que nos hayamos reunido, justo el tiempo que hace que se cas\u00f3 y dej\u00f3 la capital para irse a vivir a este rinc\u00f3n perdido de la provincia al que ahora nos dirigimos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para ser sinceros, si se march\u00f3 no fue s\u00f3lo a causa de su matrimonio sino porque, como ella repet\u00eda, no aguantaba m\u00e1s las normas con las que nuestros padres han pretendido educarnos, tan r\u00edgidas como carentes de compasi\u00f3n o de ternura. Aun en la distancia sigue acus\u00e1ndoles de ser unos burgueses exclusivamente preocupados por las apariencias, cuya mayor distracci\u00f3n consiste en rumorear sobre devaneos y estupideces en los corrillos de sociedad y en conversar con sus vanidosas amistades acerca de los valores tradicionales que se est\u00e1n perdiendo, o del \u00faltimo chalet que se han construido en la costa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco, es cierto, le gustaba mi novio, al que catalogaba dentro de la misma especie que a los dem\u00e1s, y no creas que me lo ocultaba, no; me lo dec\u00eda bien claro a la cara: \u00abNena, t\u00fa eres demasiado lista y madura para ese ni\u00f1o. \u00bfNo ves que es un engre\u00eddo?\u00bb. Pero a m\u00ed eso no me importaba porque a \u00e9l, fuera lo que fuese lo que me dijera, le he querido siempre con todas mis fuerzas. S\u00ed, David, tambi\u00e9n hoy contin\u00fao queri\u00e9ndole tanto como la primera vez que me bes\u00f3, dos veranos atr\u00e1s, durante la noche de su diecinueve cumplea\u00f1os en la que tan torpemente se hab\u00eda echado el fijador en el pelo que ten\u00eda cada mech\u00f3n mirando para un sitio, y yo no pod\u00eda parar de re\u00edrme mientras \u00e9l se mor\u00eda de verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Parece que hemos estado juntos toda la vida. Me parece que cuando bajemos del autob\u00fas estar\u00e1 esper\u00e1ndome igual que cuando le ve\u00eda aguardar impaciente la llegada del taxi los s\u00e1bados por la tarde para ir luego, cogidos de la mano, al estreno de una de esas pel\u00edculas de acci\u00f3n que a \u00e9l le gustaban, pero que a m\u00ed me aburr\u00edan desesperadamente. S\u00ed me conmov\u00eda, en cambio, adivinar de lejos, a\u00fan desde el coche, su gesto de regocijo en el instante en que reconoc\u00eda el taxi: ya has llegado, a ti te estaba esperando, se dir\u00eda para s\u00ed. O puede que fuera yo sola quien lo pensara: ya estoy aqu\u00ed, cari\u00f1o, al fin puedo verte. \u00bfTe das cuenta, David? \u00bfComprendes lo que te digo? Necesito que lo hagas porque no quiero que conozcas el rencor, porque s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1s entender que, pese a lo que despu\u00e9s sucedi\u00f3, su coraz\u00f3n, el que yo conozco, es y seguir\u00e1 siendo en mi recuerdo tan noble y honesto como en un principio. Por eso no le culpo de nada, por eso le defend\u00ed cuando hace unas semanas le cont\u00e9 por tel\u00e9fono a Rosa que hab\u00edamos roto, aunque no le expliqu\u00e9 el motivo. Ella no paraba de repetir que ya me lo hab\u00eda advertido y que aquello se ve\u00eda venir. Bueno, ya te he contado esto otras veces y s\u00e9 que habr\u00e1s sentido mis l\u00e1grimas como si fueran tuyas, t\u00fa que a\u00fan no conoces lo que es el llanto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mis padres lamentaron mucho nuestra ruptura. Me mimaron igual que a una ni\u00f1a a la que se le ha perdido la alegr\u00eda y la busca sin saber d\u00f3nde, desorientada. No te hablar\u00e9 mal de ellos ni de lo que hicieron cuando ya no fui capaz de encubrir lo otro: tal vez no fuera justa. Pero s\u00e9 que tardar\u00e9 en olvidar la mirada obscena, rabiosa, de mam\u00e1, el d\u00eda en que desvi\u00f3 su mano de la m\u00eda cuando la puse sobre ella buscando su amparo; ese desprecio suyo, contenido y profundo, ha sido el mayor insulto que, sin hablar, nadie me ha dirigido. \u00bfYa no se acordaba de s\u00ed misma cuando era una adolescente? \u00bfAcaso nunca tuvo ese temor vertiginoso a lo que la vida pudiera depararle, ni necesit\u00f3 jam\u00e1s un abrazo de la abuela?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En ocasiones, David, reconozco que quisiera parar el mundo y tomar aire, descansar. Desear\u00eda, por ejemplo, que este trayecto durara eternamente porque s\u00f3lo tendr\u00eda que hablar contigo y mirar por la ventana, observar esa franja blanca que la autopista dibuja en el margen para separar el asfalto y el campo que se agranda en el horizonte. Mientras no lleguemos no tendr\u00e9 que dar explicaciones ni descubrir la expresi\u00f3n de Rosa, ignoro si de asombro o de enfado, quiz\u00e1 de j\u00fabilo al vernos a los dos, a ti a\u00fan no te conoce ni sabe que existes. Quisiera vivir en este tiempo detenido que se prolonga a lo largo de la carretera como se prolonga la l\u00ednea infinita del arc\u00e9n, como el tiempo que a ti te rodea en este momento y que, sin embargo, aqu\u00ed fuera no consigo frenar. Despu\u00e9s de todo puede que all\u00ed adonde vamos tengamos la suerte que no tuvimos atr\u00e1s y encuentre un trabajo, aunque sea de dependienta. \u00bfTe imaginas? Yo detr\u00e1s del mostrador muy quieta y muy formal. Enseguida aprender\u00e9 a saber d\u00f3nde est\u00e1 cada cosa para darle a cada uno lo que pida. Tenga, se\u00f1or, su caja de puros. Buenos d\u00edas, se\u00f1ora, aqu\u00ed tiene las medias que me encarg\u00f3. \u00bfQu\u00e9 te parece?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eso es lo mejor, no perder la ilusi\u00f3n y afrontar el futuro. Todav\u00eda queda gente buena que nos espera, y si no acu\u00e9rdate del hombre que est\u00e1 sentado a mi lado y que permanece dormido, de su sonrisa franca y cari\u00f1osa cuando nos ha visto. A \u00e9l no le ha importado que yo sea tan joven ni que viaje sola. A \u00e9l le ha bastado ver c\u00f3mo cubr\u00eda mi vientre con las manos para darte calor y protegerte. Hasta me ha preguntado si ser\u00e1s ni\u00f1o o ni\u00f1a. Le he dicho que ser\u00e1s un chico y que llevar\u00e1s el nombre de tu padre, al que yo s\u00e9 que querr\u00e1s mucho a pesar de que a \u00e9l le haya faltado valor para conocerte. No pasa nada. Yo te dir\u00e9 c\u00f3mo era. No permitir\u00e9 que el olvido se lo trague, como tampoco a tus abuelos. Tambi\u00e9n te hablar\u00e9 de ellos. Y si nadie nos quiere, no te preocupes, porque a nosotros nunca podr\u00e1n separarnos; nos lo contaremos todo como yo hago ahora contigo, aunque t\u00fa no me oigas o s\u00f3lo te lleguen ecos de mi voz, de mi conciencia, de mis latidos; a ti, que ah\u00ed dentro s\u00ed has logrado suspender el tiempo; a ti, al que no s\u00e9 si llegar\u00e1 la claridad de este temprano amanecer que me ha despertado en mitad de la calma.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un mes falta, David, para que d\u00e9 a luz. Para que, en realidad, t\u00fa me des la luz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Est\u00e1 amaneciendo, David, aunque quiz\u00e1 para ti todav\u00eda sea oscuro. \u00bfLlega a donde t\u00fa est\u00e1s la luz? \u00bfTe llega esta claridad primera del d\u00eda, tan serena y acogedora? 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