{"id":341,"date":"2011-06-11T00:18:04","date_gmt":"2011-06-10T22:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=341"},"modified":"2011-06-11T00:18:04","modified_gmt":"2011-06-10T22:18:04","slug":"33-donde-busco-el-alma-de-tom-por-sara-lucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/33-donde-busco-el-alma-de-tom-por-sara-lucas\/","title":{"rendered":"33- D\u00f3nde busco el alma de Tom. Por Sara Lucas"},"content":{"rendered":"<p>Aquel 23 de Julio la vida me enfrent\u00f3 a una circunstancia jam\u00e1s pensada e innegociable desde mi punto de vista. Mi peque\u00f1a, no necesitaba pregonar que pose\u00eda una daga incrustada en el coraz\u00f3n; y encima la empu\u00f1adura amenaza con hundirse del todo si no le pon\u00edamos atenci\u00f3n. La vimos sufrir y sufrimos con ella vi\u00e9ndola esconderse en un rinc\u00f3n solitario abrazando la melancol\u00eda. <!--more-->Por supuesto, a los seis a\u00f1os las lluvias son tormentas y las tormentas tornados que cubren el sol nublando su horizonte y este se pierde enfriando el ahora y porvenir. Pero la vimos cambiar, apagarse abandonando los cascabeles caracter\u00edsticos de su personalidad, logro convencernos que algo grave estaba pasando y deb\u00edamos volvernos a mirar poniendo a un lado la pertinencia y exigencia del trabajo, apenas y la nena cruzaba palabra al vernos. Penosamente una marea impiadosa navegaba en sus ojos y\u00a0 yo me ahogaba en ellos. No pude m\u00e1s y fui por mi angelito asumiendo mi rol de mama gallina. Su padre entendi\u00f3 entonces que su t\u00e9cnica por desestimar lo ocurrido definitivamente hab\u00eda fracasado. Reverberaba la pena monocorde ocupando un espacio importante en su d\u00eda sumi\u00e9ndola en angustia. La alc\u00e9 en mis brazos sin importarme sus seis a\u00f1os cumplidos y las recomendaciones psicol\u00f3gicas tan de moda en estos periodos evolucionados propagando la emancipaci\u00f3n temprana para hacer seguros a nuestros hijos y no dependientes como el hilo con la aguja para poder coser, cuando tambi\u00e9n se pueden engrampar roturas y cerrarlas igualmente. Con un nudo en la garganta la hund\u00ed en mis brazos y la llene de besos solt\u00e1ndole palabras amorosas como corresponde a cualquier mujer que le doli\u00f3 parir la felicidad. No pod\u00eda alimentar el oc\u00e9ano que vert\u00edan sus vistas permitiendo que se mojara con el m\u00edo plagado de corrientes furiosas sin sostener una respuesta clara a su dolencia, deb\u00eda rescatarla de la aldea quebradiza en la que se hallaba enquistada<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfQu\u00e9 tienes coraz\u00f3n, por qu\u00e9 estas llorando aqu\u00ed solita?- pregunt\u00e9<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfExtra\u00f1o a Tom?- dijo llev\u00e1ndose las manitos a los ojos<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Todos lo extra\u00f1amos cari\u00f1o pero hay que continuar sin \u00e9l\u2026..<\/p>\n<p>Mariajo neg\u00f3\u00a0 mi respuesta con la cabeza ba\u00f1ada en llanto, las palabras sobraron y cobij\u00f3 su carita escondi\u00e9ndola en mi cuello. Luego consecutivos argumentos esgrimidos por ella me llevaron a conclusi\u00f3n que deseaba pedirme algo. A estas alturas interiormente lo que fuese era concedido de antemano.\u00a0 Mariaj\u00f3 contracci\u00f3n del nombre de pila Mar\u00eda Jos\u00e9 como su abuela, con mucha precisi\u00f3n describ\u00eda la coyuntura\u00a0 instalada con una racionalidad tan simple como si fuera un adulto. Planeando su pr\u00f3ximo paso sent\u00f3 a su padre y a m\u00ed en el confortable para ser escuchada presumo con comodidad mientras preparaba el pensamiento y luego los gestos inventados para ser entendidos en toda la extensi\u00f3n m\u00edmica necesaria. Llevaba un concepto y significaci\u00f3n tan imponente que ya le empezaban a surgir las aristas por la urgencia en trascender para ser comprendida<\/p>\n<p>Aparentemente como lo planteo se requer\u00eda un monos\u00edlabo en respuesta a su cuestionamiento: Si \u00f3 No.\u00a0 Y entonces luego de su representaci\u00f3n aleg\u00f3rica se animo a formular su petici\u00f3n diciendo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfComo busco el alma de Tom?<\/p>\n<p>Nos sorprendi\u00f3 crudos su pregunta bastante bizarra y a la vez filos\u00f3fica. Qui\u00e9n ensayar\u00eda escudri\u00f1ar el alma de alguien despu\u00e9s de haber transcurrido seis meses del deceso de Tom. Se nos hizo tenaz la pregunta y asaz raro venir a indagar en esa edad temprana sobre el m\u00e9todo para hallar un alma si no est\u00e1bamos incluso seguros que existiesen almas en las personas. No \u00e9ramos agn\u00f3sticos, menos ateos pero conceb\u00edamos la religi\u00f3n descremada, vale decir, distanciada de cualquier fanatismo representaba la esperanza del necesitado y la d\u00e1diva del rico. Por fortuna nosotros nos manten\u00edamos creyentes y firmes en nuestras convicciones devotas. Sin embargo, \u00bfC\u00f3mo se busca un alma? No lo s\u00e9. Tampoco nada se le ocurr\u00eda a su padre porque solo sudor desprend\u00eda su frente franqueado por la impronta. Nunca se cruzo por mi mente semejante faena que S\u00f3crates defini\u00f3 como aquello en virtud de lo cual se nos califica. Buscar\u00eda eso realmente la ni\u00f1a o tal vez ese sentido originario que poseen los seres vivos incorporando un recuerdo en congruencia a una interpretaci\u00f3n subjetiva nacida de la a\u00f1oranza. Me vino a la mente responderle con otra pregunta para verificar exactamente qu\u00e9 quer\u00eda decir; pero Mariaj\u00f3 capt\u00f3 mi interrogante en el aire (igualita a su madre de precoz) y me respondi\u00f3 afanada:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Mam\u00e1 \u00e9l se fue al cielo lo s\u00e9 pero quiere que lo escuchen aqu\u00ed en la calle!<\/p>\n<p>Concluimos por entender que est\u00e1bamos atravesando una peliaguda tarde de oto\u00f1o e intentamos hacerle comprender que la amistad es un sentimiento perdurable y no muere con el individuo que es objeto de la misma. Poco mas tarde, retomamos nuestra armon\u00eda familiar y los tres juntos nos preocupamos por hacer las tareas escolares, preparando incluso la mochila para el d\u00eda siguiente. La ni\u00f1a por fin consigui\u00f3 dormir y nosotros fuimos a la sala a discutir en completo privado la situaci\u00f3n. Alonso se desplom\u00f3 sobre el modular con un suspiro; y frot\u00e1ndose la barbilla con genio desconcertado solo atin\u00f3 a murmurar enfadado la mala influencia ejercida por la abuela viuda (mi madre) sobre Marij\u00f3. Tantas veces la habr\u00eda visto\u00a0 destrozar las silabas de la tristeza que la ni\u00f1a habr\u00eda terminado por enraizar una forma absurda de sobrellevar la pena por alguien a quien no le otorgaba mayor importancia. Tom no ten\u00eda un peso gravitante en el hogar seg\u00fan lo ve\u00eda Alonso puesto que no llevaba nuestra misma sangre, color \u00f3 etnia. Para \u00e9l, simplemente nos acompa\u00f1a viviendo con nosotros; mimaba a Mariaj\u00f3 y claro pon\u00eda su cuota de respeto delante de extra\u00f1os. A\u00fan yo no me hab\u00eda manifestado y Alonso poni\u00e9ndose de pie le pon\u00eda punto final a la conversaci\u00f3n que en definitiva fue un monologo amargo por parte de \u00e9l ech\u00e1ndome como todos los hombres la culpa y consecuencias de las mensuales visitas que nos hacia mi madre. Y ataj\u00e1ndolo se lo dije hay que hacer algo por Mariaj\u00f3, presumo habr\u00eda visto semejanzas con algo parecido o quiz\u00e1s escuchar\u00e1 sonidos ininteligibles que se lo recuerden. Alonso pasaba la mirada de derecha a izquierda impaciente con mis afirmaciones. Mentalmente iba procesando la bisectriz y parec\u00eda querer pescar respuestas en el mundo hipot\u00e9tico mirando al cielo raso, resolvi\u00f3 consultar a la brevedad posible una especialista. \u00bfUna m\u00e9dium? Le repliqu\u00e9\u00a0 interesada y se abalanz\u00f3 furioso fulmin\u00e1ndome con la mirada,\u00a0 supo contener la ira\u00a0 tropezando con una palabra importante le puso pa\u00f1os fr\u00edos a la crisis: \u00a1Psic\u00f3loga! Dijo convencido y parti\u00f3 pisando fuerte. No le insist\u00ed mas, tambi\u00e9n estaba cansada y no pod\u00eda dejar de admitir que en verdad me preocupaba el asunto sobremanera. Por otra parte, ten\u00eda el galopante deseo de ir en busca de mi madre como cuando ni\u00f1a y ense\u00f1arle la herida primigenia que la vida me hab\u00eda hecho. \u00bfElla tendr\u00eda remedio como en la infancia con este mal?<\/p>\n<p>Me acost\u00e9 completamente agotada deseando que Alonso por hoy no buscara abrigo en mi piel. No estaba de humor pero \u00e9l ni bien me sinti\u00f3 transformo su temperamento autoritario en una s\u00faplica y no pude negarme. Se condujo sin presiones, acarici\u00e1ndome como nunca me envolvi\u00f3 su\u00a0 largo quejido al prodigarme todo su amor comprend\u00ed que mis labios abiertos y anhelantes sofocaban a la perfecci\u00f3n los rezos desesperados de Alonso. Lo desconoc\u00ed bajando hacia mi cintura con una voracidad insospechada delineo cada cent\u00edmetro de mi biolog\u00eda ciego con las respuestas de mi cuerpo. Fue la mejor noche desde que nos casamos \u00f3 la mejor madrugada que descubrimos que pod\u00edamos alcanzar niveles de pasi\u00f3n nunca propuestas. Y entre besos urgidos, llegada la ma\u00f1ana coincidimos en que la psic\u00f3loga ser\u00eda una buena opci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por la tarde, la psic\u00f3loga procedi\u00f3 a explicarle a Mariajo dicho sea de paso con mucho cuidado, los l\u00edmites de la existencia y los misterios de la muerte se basan en haber disfrutado la vida con quien nos dio momentos felices.\u00a0 La magia radicaba entonces solo en enfocar la felicidad cuando la toque la congoja. Con ese comando salimos los tres porque Alonso siendo su propio jefe podr\u00eda permitirse una tarde libre para pasarla con su familia. Intercambiamos vistazos evocadores y el sonri\u00f3 con picard\u00eda pidi\u00e9ndome que le recuerde la invitaci\u00f3n visual cuando terminen la jornada. De manera que fuimos a celebrar el esp\u00edritu ol\u00edmpico de la felicidad a un restaurant de moda. Alonso pidi\u00f3 una hamburguesa en vez de pedir algo nutritivo prefiri\u00f3 ser aliado del colesterol y haci\u00e9ndose el gracioso pidi\u00f3 toda la variedad de cremas habidas y por haber para untarlas golosamente sobre ella. Al calor de la gracia Mariaj\u00f3 pidi\u00f3 exactamente lo mismo que Alonso emulando al padre pinto de colores amarillos rojos y hasta verdes la carne molida y por \u00faltimo ensart\u00f3 un gran mordisco que pronto tuvimos que lamentar porque empez\u00f3 a toser y\u00a0 la cre\u00edmos atragantada. Le golpee la espalda mientras afanada en articular palabra se\u00f1alaba con el dedo hacia la puerta del establecimiento para que miremos hacia donde apuntaba su \u00edndice. Y yo no vi nada, Alonso levantando los hombros tampoco. Nos preocupamos en atenderla y darle agua deseando le pasara ese antip\u00e1tico episodio convulsivo. Pero ella levant\u00e1ndose de la mesa pronunci\u00f3 el nombre de Tom antes de salir seg\u00fan creo a su encuentro juro y re juro que lo hab\u00eda visto ladrando como impidi\u00e9ndole que coma la hamburguesa. Luego un tanto son\u00e1mbula regreso a la mesa quej\u00e1ndose de un dolor abdominal y dijo que quer\u00eda vomitar que le picaban los brazos y camino al ba\u00f1o se desvaneci\u00f3. Ah\u00ed descubr\u00ed que ten\u00eda los labios hinchados y rojos. Observ\u00e1ndola con un tipo de inmovilidad incr\u00e9dula plantada all\u00ed le ped\u00ed a Alonso ayuda. \u00c9l la tom\u00f3 en sus brazos y salimos disparados del lugar a tomar un taxi. Infortunadamente no hab\u00edamos llevado el auto y por all\u00ed en horas punta se hac\u00eda pr\u00e1cticamente imposible tomar uno. De repente, nos vimos corriendo con la ni\u00f1a en brazos sin que nadie se apiadara de nosotros. S\u00fabitamente tras un resplandor entre los postes lo escuch\u00e9 ladrar y reconoc\u00ed a Tom en un instante y a su larga figura proyectada entre las sombras meneando la cola esponjosa. Alonso por poco y se traga la lengua perplejo tuvo la impresi\u00f3n id\u00e9ntica a la m\u00eda. Nos ped\u00eda que lo sigui\u00e9ramos y as\u00ed lo hicimos guiados por nuestra intuici\u00f3n atravesamos una callecita corta y desconocida, doblamos la esquina y \u00a1oh maravilla! Hallamos un centro m\u00e9dico. Curiosamente para nuestro pasmo los guardianes convocaron a toda prisa al cuerpo de jubilados voluntarios que ten\u00edan turno esa noche. Eran m\u00e9dicos retirados del servicio obligatorio\u00a0 en los hospitales pero que a\u00fan conservaban las ganas\u00a0 de contribuir con la colectividad libremente. Fue as\u00ed que entre ellos sali\u00f3 mi madre con su almidonado bat\u00f3n blanco y su cabello recogido por la nuca como en los buenos tiempos se precipit\u00f3 a suministrarle el tratamiento oportuno para salvarle la vida. Una vez estabilizada Mariaj\u00f3, abandon\u00f3 la sala de urgencias pregunt\u00e1ndome por Alonso. Reci\u00e9n sent\u00ed su falta y fuimos las dos a las afueras del policl\u00ednico, all\u00ed lo hayamos doblemente absorto con la presencia de mi madre ejerciendo sus funciones profesionales, le expliqu\u00e9 que le deb\u00edamos la vida de Mariaj\u00f3. Ella sin mayores complicaciones mencion\u00f3 que era un cuadro de intoxicaci\u00f3n alimentaria y le prometi\u00f3 un severo de jal\u00f3n de orejas para cuando vaya a visitarnos y se devolvi\u00f3 a urgencias. A solas los dos un tanto anonadado Alonso me dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Vamos a decirle a Mariaj\u00f3 que no necesita buscar el alma del cahorro Tom, porque\u00a0 hoy ella nos ha encontrado..!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquel 23 de Julio la vida me enfrent\u00f3 a una circunstancia jam\u00e1s pensada e innegociable desde mi punto de vista. Mi peque\u00f1a, no necesitaba pregonar que pose\u00eda una daga incrustada en el coraz\u00f3n; y encima la empu\u00f1adura amenaza con hundirse del todo si no le pon\u00edamos atenci\u00f3n. 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