{"id":357,"date":"2011-06-12T22:54:26","date_gmt":"2011-06-12T20:54:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=357"},"modified":"2011-06-12T22:54:26","modified_gmt":"2011-06-12T20:54:26","slug":"36-legion-por-vega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/36-legion-por-vega\/","title":{"rendered":"36- Legi\u00f3n. Por Vega"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano me dijo una vez que Manuela le pegaba, que literalmente le pegaba. Hasta us\u00f3 esa palabra (literal) para referirse a su esposa, quien seg\u00fan mi hermano le pegaba siempre con el arma -dec\u00eda \u00e9l- m\u00e1s poderosa que jam\u00e1s hab\u00eda sentido hablar y sobre la cual no hay escapatoria.<!--more-->\u00a0Que no hay fin para ese dolor, me dijo, que nadie puede entenderlo porque no hay una explicaci\u00f3n que satisfaga cualquier inquietud de salvaci\u00f3n, y que lo mejor es comenzar a descomprimir lo que cada uno interpreta como fe. Y m\u00e1s me dijo aquella vez, de tarde, en el patio de atr\u00e1s de mi casa. Pero ni aquella vez ni ahora, despu\u00e9s de hacer mi hermano lo que hizo, jam\u00e1s digamos, pens\u00e9 en aquel comentario suyo como algo veraz, como algo que tuviese una chance para darlo por cierto. M\u00e1s bien lo tom\u00e9 como una de sus tantas chanzas y tomadas de pelo que siempre tuvo para conmigo y para con todos nosotros. En mi familia siempre se lo tom\u00f3 como algo habitual que mi hermano fabulase y hasta es posible que \u00e9l mismo alguna vez se haya cre\u00eddo sus propios versos y an\u00e9cdotas. Sus amigos de la infancia y adolescencia le profetizaron la actuaci\u00f3n como destino. Pero no. Lo suyo siempre fue mentir en la realidad para divertirse a costa de las creencias de los otros, como cuando afirm\u00f3 que pas\u00f3 toda una noche en Lan\u00fas en un bar de nombre <em>Farase<\/em>, tomando coca\u00edna y cerveza con Joe Cocker, el cantante \u00e9se de la canci\u00f3n de la pel\u00edcula \u00e9sa donde una rubia se saca la ropa a trav\u00e9s de una cortina del tipo veneciana mientras un tipo la mira del otro lado. Un decir todo esto sobre lo espont\u00e1neo que siempre fue mi hermano para fabular y pasar el rato as\u00ed, creyendo que se burlaba de todos. Hasta ahora.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano fue la primera persona que me dio la pauta de lo que ahora soy. Un decir esto, una excusa personal para arrancar ya que no tengo ning\u00fan tipo de intenci\u00f3n oscura sobre lo que yo hoy por hoy hago con los varones y lo que mi hermano, hace mucho, me mostr\u00f3 como posible. No es necesario hablar de m\u00ed. Sin embargo ahora, despu\u00e9s de haber hecho lo que hizo mi hermano, despu\u00e9s de pensar y tratar de no pensar en todo aquello que me dijo aquella vez de tarde en el patio de atr\u00e1s de mi casa, tratando de despegarme un poco de la opini\u00f3n de todo y de todos como se dice, una especie de molestia mental me resuena como un gong que se niega a desaparecer y sigue repiqueteando lento, preciso y, sobre todo, a un ritmo constante. Pero no suena por m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano cumpli\u00f3 treinta y dos a\u00f1os el martes pasado. Y fue al menos extra\u00f1o este cumplea\u00f1os suyo porque fue el primero que no tuvo reuni\u00f3n, fiesta o agasajo, y fue el primero de los cumplea\u00f1os de mi hermano en el que ni \u00e9l mismo se preocup\u00f3 por organizar absolutamente nada. Sab\u00edamos que la cosa como se dice no andaba bien entre mi hermano y su mujer, Manuela, pero tambi\u00e9n sab\u00edamos que la cosa nunca estuvo bien del todo. Tambi\u00e9n eso, como debe suceder en todas las familias, lo dimos por habitual. Sobre todo en un matrimonio que ya llevaba cinco a\u00f1os y que fue el resultado de apenas un mes y medio de noviazgo. Mi hermano y su mujer, como muchos, necesitaron ir nombrando qu\u00e9 cosa iban siendo ellos mismos a medida que pasaban los d\u00edas y segu\u00edan juntos, queri\u00e9ndose, transform\u00e1ndose, mut\u00e1ndose y haci\u00e9ndose esas promesas entre obscenas de contexto real y casi aceptadas, como quien acepta ver teatro digamos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano la conoci\u00f3 por chat. Ambos m\u00e1s o menos siempre relataron la misma circunstancia inicial. Al parecer despu\u00e9s de dos d\u00edas seguidos de chat con una carga horaria total de once horas promedio, decidieron verse las caras, decidieron ser m\u00e1s reales como quien dice. Y se vieron y al rato nom\u00e1s, mi hermano y su futura mujer ya estaban entrando al motel <em>Las brujas<\/em>, el que est\u00e1 por la autopista, cerca del puente Rosario-Victoria, y que tiene en la entrada, arriba, tres brujas montadas en sus escobas que brillan intermitentes y rojas todo el tiempo y a toda hora. Se enamoraron r\u00e1pido y en menos de dos meses se casaron. Por civil y bajo un no tan inocultable asombro de parte de todos nosotros, que siempre hab\u00edamos dado por un hecho la cuesti\u00f3n de que mi hermano, adem\u00e1s de ser un mentiroso compulsivo y un vago por opci\u00f3n, jam\u00e1s se casar\u00eda con papeles como se dice. Hasta Manuela nunca le hab\u00eda durado ninguna mujer como para traerla a mi casa y darle as\u00ed la entidad familiar de novia. Sin embargo Manuela lo convenci\u00f3 con un amor simple al parecer, y mi hermano empez\u00f3 otra vida. Hasta de alba\u00f1il trabaj\u00f3 mi hermano. Nadie lo pod\u00eda tomar como cierto en mi familia. Sin embargo as\u00ed sucedi\u00f3. Dur\u00f3 cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano vio algo en Manuela que, digamos, lo enloqueci\u00f3 de amor. Ni linda ni simp\u00e1tica Manuela, m\u00e1s bien tosca y de mirada grosera, rara como una falsa retra\u00edda, de pelo negro demasiado largo para su estatura, de pretensiones un tanto erradas si se tiene en cuenta su origen. A m\u00ed siempre me dio la impresi\u00f3n que Manuela deb\u00eda de ser una chica del barrio \u00e9se que est\u00e1 atr\u00e1s del frigor\u00edfico <em>Swift<\/em>, m\u00e1s all\u00e1 del sur, donde reinan los mormones me dijeron. Apenas la vi pens\u00e9 en ese barrio. Y no me equivoqu\u00e9. Ni una t\u00eda, ni una prima, ni un concu\u00f1ado, ni un hermanastro, ni siquiera un alguien bajo el formato familia ten\u00eda Manuela. Padres, menos. En realidad s\u00f3lo sab\u00edamos una sola cosa de Manuela: era mormona.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano siempre me dio a entender de alguna manera todo lo opuesto a lo que dice mi mam\u00e1 que en realidad ahora, despu\u00e9s de hacer lo que hizo, mi hermano es. M\u00e1s calculador que impulsivo cuando hizo lo que hizo fue y mi mam\u00e1 no entiende c\u00f3mo hizo lo que hizo y menos entiende a\u00fan c\u00f3mo ella hizo para criar, dijo, semejante monstruo. Tampoco mi pap\u00e1 entiende, pero mi pap\u00e1 habla poco. Desde siempre que mi pap\u00e1 prefiri\u00f3 el silencio en lugar de la opini\u00f3n, sobre todo de las opiniones familiares mi pap\u00e1 siempre est\u00e1 ausente a pesar de estar siempre ac\u00e1, en mi casa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano me lleva doce a\u00f1os y dem\u00e1s est\u00e1 aclarar que yo nac\u00ed por alg\u00fan tipo de defecto sobre las posibilidades y las pruebas de control de calidad que, se ve, no aseguran la calidad descripta. Todo puede suceder. De eso tengo la certeza hoy.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano aquella tarde me habl\u00f3 as\u00ed: \u201cProcur\u00e1 ser diligente como obrero. Que no te pase como a m\u00ed. Yo ya no estoy en este mundo. Yo ya no estoy. Manuela tiene todo lo m\u00edo. Ella me conduce ahora, ella vela por mi desamparo, ella me dice que soy el testimonio de lo que ahora est\u00e1 siendo juzgado, ella me dice que mi verdadero nombre es Legi\u00f3n, que adentro m\u00edo hay muchos, y que todos se aborrecen entre s\u00ed. Destroz\u00f3 la parte derecha de mi cerebro, y ahora la izquierda ya me anuncia su rendici\u00f3n. Manuela hace surcos cuando habla. Y todo lo que quiere me lo pide sin abrir la boca. Algo tiene que brot\u00f3 de golpe en ella, como si yo hubiera despertado de alguna manera ese algo en ella. A pesar de eso, Manuela es la misma chica que conociste hace cuatro a\u00f1os, la misma que yo conoc\u00ed, la misma que fue siempre. Pero por dentro algo se mueve con una peligrosa dignidad\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano la prendi\u00f3 fuego en el patio de atr\u00e1s de su casa y se sent\u00f3 a verla arder. Us\u00f3 cuatro litros de nafta s\u00faper y al parecer ella no grit\u00f3 ni se quej\u00f3 en un volumen audible para el barrio. Tampoco la at\u00f3 ni la forceje\u00f3 para despu\u00e9s rociarla y encenderla toda. Eso dice mi mam\u00e1 que \u00e9l le dijo a la polic\u00eda cuando el humo y el olor a mujer quemada se extendi\u00f3 por toda la calle Gurruchaga, a la altura del cuatrocientos, donde viv\u00edan ellos dos y Lucio, mi sobrino de dos a\u00f1os que nadie de mi familia sab\u00eda de su existencia, a pesar de vivir a diez cuadras y estar siempre, como se dice, en contacto familiar. Nadie de mi familia entiende esta cuesti\u00f3n. Yo tampoco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi hermano me dijo una vez que Manuela le pegaba, que literalmente le pegaba. 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