{"id":558,"date":"2011-06-25T21:03:55","date_gmt":"2011-06-25T19:03:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=558"},"modified":"2011-06-25T21:03:55","modified_gmt":"2011-06-25T19:03:55","slug":"66-carta-del-medico-por-doctor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/66-carta-del-medico-por-doctor\/","title":{"rendered":"66- Carta del M\u00e9dico. Por Doctor"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrando en la ciudad por el paseo mar\u00edtimo, adem\u00e1s de disfrutar de unas maravillosas vistas al mar, y de tener el placer de deleitarse con la parte m\u00e1s moderna de nuestra ciudad, podr\u00e1 encontrar el camino del hospital sin mayores contratiempos.<!--more-->\u00a0Es una avenida ancha, con un bulevar central donde altos pl\u00e1tanos crecen con parsimonia, sin demasiada circulaci\u00f3n. Tan solo a la ma\u00f1ana temprano, cuando los ciudadanos que no est\u00e1n desempleados se dirigen a sus trabajos y los ni\u00f1os que no necesitan trabajar van al colegio, encontrar\u00e1 usted ciertas dificultades. Es por ello que le recomiendo que haga el viaje de tal manera que entre en la ciudad, por ejemplo, a las doce del mediod\u00eda. De esta manera podr\u00e1 usted llegar con tranquilidad, aparcar el coche junto al Museo Mar\u00edtimo (de reciente inauguraci\u00f3n; se lo recomiendo vivamente) y tomarse unos pinchos a modo de comida ligera. La brocheta de salpic\u00f3n de marisco y el bacalao a la soda son especialidades que no deber\u00eda dejar de probar. Si el tiempo es bueno, cosa que suele suceder con frecuencia por esta \u00e9poca del a\u00f1o, siempre puede sentarse en una terraza a disfrutar de la comida mientras contempla el mar. Claro est\u00e1, en estos locales los precios son superiores a la media. Y lo m\u00e1s caro de todo es precisamente la primera l\u00ednea de mar y playa, que tampoco falta. Se puede, no obstante, callejear por el mosaico abigarrado de la antigua urbe y buscar, sin muchas complicaciones, una tasca de precios m\u00e1s sensatos y calidad m\u00e1s que aceptable.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Si lo desea, despu\u00e9s de comer se puede dar un ba\u00f1o que le ayude a quitarse de encima el estr\u00e9s de la conducci\u00f3n. Hoy en d\u00eda se conduce muy r\u00e1pido, y se siente uno muy presionado por esos conductores agresivos, casi violentos, que armados con poderosos veh\u00edculos dotados de gran potencia, creen sentir un cierto derecho especial sobre el uso del carril izquierdo y no dudan en reclamar sus supuestas prerrogativas a golpe de luces y bocinas. Eso cuando no acercan el morro de su coche hasta casi rozar la parte posterior del nuestro. As\u00ed pues, paciencia y prudencia en el viaje. La temperatura del agua es muy agradable por estas fechas, y no debe temer, como piensan los m\u00e1s viejos del lugar, que pudiera sufrir un corte de digesti\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si no desease pegarse un ba\u00f1o en la playa, pues el salitre en la piel junto con la\u00a0 arena son una incomodidad posterior indeseada tal vez para usted, puede tomarse un caf\u00e9 en el Casino. Se lo recomiendo. Se trata del antiguo Casino, en el que solo los socios, \u00fanicamente hombres, pod\u00edan matar las sobremesas con caf\u00e9, copa y puro. All\u00ed, qu\u00e9 le voy a explicar que no sepa, se discut\u00eda de pol\u00edtica, de religi\u00f3n, de f\u00fatbol o de mujeres. Tambi\u00e9n se pod\u00edan dormir discretas siestas con la cabeza apoyada en unos sillones orejeros altos, de los que todav\u00eda queda alg\u00fan ejemplar. Convenientemente restaurado, por supuesto. Pero hoy en d\u00eda este lugar es un local abierto a todos. Le aconsejo vivamente el caf\u00e9 con leche y helado de t\u00e9 verde, que adem\u00e1s de resultar un excelente revulsivo del sue\u00f1o de sobremesa, ejerce una muy favorable influencia sobre la salud. Se lo dice un m\u00e9dico, que ha le\u00eddo, curiosidad m\u00e1s que nada, estudios publicados en revistas de salud nutricional. En cualquier caso, si usted es de aquellos a los que la digesti\u00f3n les requiere el concurso de abundantes recursos sangu\u00edneos en la zona del est\u00f3mago, le insisto en que todav\u00eda quedan sillones orejeros donde poder descabezar un sue\u00f1o sin perder la compostura. Claro que usted, a juzgar por la edad de su padre, no debe ser un hombre muy mayor, joven dir\u00eda yo. Y en su caso, probablemente la compostura sea algo secundario. No me interprete mal, no le conozco y la \u00fanica referencia que tengo de usted es la que su padre me ha podido ofrecer. Pero creo que no ando descaminado. Dec\u00eda, que si despu\u00e9s de haberse tomado un caf\u00e9 con helado en el renovado Casino, ahora dotado con muebles austeros de dise\u00f1o vanguardista (a m\u00ed, personalmente no me convencen estas <em>moderneces<\/em>, estos muebles tan sencillos, tan sobrios; parece uno encontrarse en una celda de un monasterio, pero en gustos hay colores como dice el refr\u00e1n), dispone de un poco de tiempo, podr\u00eda darse un paseo por nuestra ciudad. Es una muy digna capital de provincias y tiene un par de monumentos que merecen ser visitados. Ojo, que no digo esto por ser un ciudadano nacido \u00a0aqu\u00ed. Creo que mi pasi\u00f3n por esta ciudad, por la comarca en la que est\u00e1 insertada, es una pasi\u00f3n basada en unos hechos irrefutables, y no solo en la vecindad de toda la vida.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quiero hacerle notar que, excepci\u00f3n hecha del Casino, no le he recomendado ning\u00fan otro sito, a pesar de que mi hijo mayor regenta un peque\u00f1o local de tapas en el casco viejo. He querido separar los intereses familiares, y ofrecerle consejos puros, desprovistos de ocultas intenciones. Soy de aquellos que aman su tierra por encima de todo, de casi todo. Sintiendo el orgullo profundo por el suelo que piso cada d\u00eda, deseo que los visitantes que pasan por este lugar, aun encontr\u00e1ndose en un amargo trance, como usted, disfruten en la medida de lo que el destino les permita, de la belleza, la historia y los paisajes que a m\u00ed, con indudable y creciente inter\u00e9s, me siguen fascinando.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Dispone la regi\u00f3n de una cordillera en la zona norte que se extiende, a escasa distancia de la ciudad, de este a oeste, ofreciendo hermosas vistas en invierno de los picos nevados. Al sur, la tierra m\u00e1s llana se caracteriza por una rica oferta agr\u00edcola y ganadera que tiene su traducci\u00f3n en unos excelentes productos gastron\u00f3micos. Y al este el mar, que dulcifica el clima. Como puede comprobar, tenemos de todo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Aproveche esta ocasi\u00f3n, hombre. En cuanto a la historia de la ciudad, qu\u00e9 le puedo decir que no sepa ya usted: primero los romanos, que la fundaron, luego los visigodos, quienes le dieron un renovado vigor, para continuar con los \u00e1rabes, que dejaron su impronta en numerosos monumentos. Tambi\u00e9n tenemos iglesias g\u00f3ticas, un monasterio renacentista, un castillo, restos de unas murallas&#8230; En fin, que deber\u00eda usted aprovechar las horas de luz para deleitarse con tan abundante oferta arquitect\u00f3nica antes de venir aqu\u00ed, a este as\u00e9ptico, pero muy limpio y reconocido hospital, para visitar a su padre. El cual, dado que ya ha entrado en coma, probablemente con car\u00e1cter irreversible, y no puede reconocer, ni ver, no va a aportarle nada nuevo a su vida.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Claro que usted objetar\u00e1, no le falta raz\u00f3n, que el objeto de su visita es, fundamentalmente, visitar a su enfermo padre. Pero, sinceramente, creo que vivir\u00e1 todav\u00eda una o dos semanas m\u00e1s, as\u00ed que no veo el motivo de apresurarse y dejar pasar una oportunidad como \u00e9sta. Piense que si su pobre padre muriese, lo cual, aunque no lo deseo, como profesional de la medicina lo veo inevitable en el plazo anteriormente se\u00f1alado, usted andar\u00eda liado con los papeles del entierro, los seguros, la herencia, las visitas, los p\u00e9sames, etc. Y, claro, ya no tendr\u00eda tiempo, ni quiz\u00e1 disposici\u00f3n de \u00e1nimo para hacer turismo por esta bella ciudad. Cada uno tiene derecho a sentir lo que quiera, o lo que la naturaleza le incline, hacia sus familiares. As\u00ed que, si a pesar de todos mis consejos, basados en mi buena voluntad y deseo de hacer la estancia m\u00e1s agradable a los visitantes de esta ciudad, decide hacer caso omiso de ellos, le estar\u00e9 esperando en mi despacho para comentar el caso de su padre, antes de autorizar su visita.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0No quiero perderme con m\u00e1s detalles. He de regresar a atender a mis pacientes, entre ellos a su digno progenitor, que, dicho sea de paso, no ha mejorado mucho en los \u00faltimos d\u00edas. Recuerde mis consejos. Conduzca con prudencia, que la carretera es peligrosa y no quisiera tener que atenderle como paciente en lugar de recibirle como visita.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reciba un atento saludo<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Firmado: Doctor Andasoto Crujete<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entrando en la ciudad por el paseo mar\u00edtimo, adem\u00e1s de disfrutar de unas maravillosas vistas al mar, y de tener el placer de deleitarse con la parte m\u00e1s moderna de nuestra ciudad, podr\u00e1 encontrar el camino del hospital sin mayores contratiempos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-558","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":561,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558\/revisions\/561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}